Disclaimers: HotD no me pertenece.

Nota de Autora: ¡Hola tanto tiempo! Perdón por la tardanza de casi un mes, es que me deje llevar por el tiempo, además de que, estoy tratando de empezar otros proyectos fanfics sobre otros animes que me gustan para subir a la pagina, pero heme aquí finalmente, su humilde servidora, trayendo el capitulo 33 antes de ser trasladada a la pagina número dos esta sección y como no quiero eso, escribo esto algo así como a ultimo momento.

No me malentiendan, no es algo pensando a la ligera, es la idea que tenia desde esta semana pero no tan así como me la imagine, aunque me gusto como quedo finalmente no agregue nade de ecchi como vine haciéndolo últimamente, pero lo hare, al igual que los próximos capítulos son importantes para descubrir el inicio de todo (obviamente de mi invención porque si tengo que esperar algo del manga voy muerte) habrá apariciones de personajes que tendrán una intervención importante a la hora de la negociación con la ONU y… les estoy adelantando mucho pero creo que ya deben tener una idea de quien puede llegar hacer. Por otro lado sabremos más (también de mi invención) de la familia de Shizuka, de la de Oz y casi llegando al final nos encontraremos con las familias de Rei y Takashi haciendo una escala por la de Kohta y Alice.

Ahora agradecimientos, unos que me tienen muy muy contenta.

-Pepeike: Hace mucho que no se nada de vos, extraño mucho tu fic, aunque fuera de esto y como siempre te digo muchas gracias por el apoyo que me das desde que recuerdo.

-Third of Sparda: ¡Gracias por no pensarlo! Y gracias por la review, espero que el siguiente capitulo sea de tu agrado.

-Saito-sama: Gracias por la review y me alegra saber que te resulto interesante. Este capi no tiene nada de ecchi pero aun así espero que te guste. Nos leemos.

-Nacho: Hablamos mucho por mail sobre mis avances y tus ideas las cuales tanto me ayudan a la hora de escribir, es mas, hasta que no leo un mail tuyo no se me ocurre nada para escribir, es como que no tengo inspiración y luego de leerlo me digo ''ponete las pilas''. Gracias por todo lo que me ayudas y a ver si reconoces alguna idea tuya rondando por ahí, luego te contare de mis avances futuros.

-JuanUchiha: ¡Bienvenido a este humilde fic! No me esperaba ninguna review mas hasta que lei la tuya la cual te agradezco mucho. Espero poder leer pronto otra tuya si crees que lo merezco.

¡Infinita gracias a los cinco! Disfruten el capitulo y cuéntenme que les pareció (:

P.D: Odio esto de escribir algo y a los pocos días entrar a la pagina notando que estoy en los últimos números. Eso me presiona.


Capitulo 33: Buscando secretos entre la Muerte.

El interrogatorio parecía durar horas para lo apresados, quienes, se negaban hablar más de la cuenta. Con lo que habían dicho ya bastante información les proporcionaban pero los interrogadores no tenían suficiente aun de lo que los estaban obligando a saber.

-¿Y bien? ¡Respondan! – El oficial a cargo de la interrogación levanto la voz. – ¿O acaso se olvidan donde estamos o quienes somos?

La interrogación llevaba bastante horas desde su comienzo y los interrogados, Kurebayashi Tasuku y Weschenfeller Seishiro no habían nada mas a aquellos que los privaron de su libertad

-No me importa realmente quienes sean, si quieren saber algo averígüenlo por ustedes mismos. ¿Acaso no pensaron que ese mocoso pude estar bien con quienes esta, que no quiere ser encontrado por unos patanes? – Al terminar con una sonrisa de autosuficiencia, Tasuku recibió un puñetazo.

-Kurebayashi, Kurebayashi, si que eres astuto. Digno de encabezar una rebelión política ¿O crees que no sabemos quien eres y que fuiste? Una escoria que estaba en contra del partido radical Uyoku dantai, hay que tener valor para estar en contra, realmente debería admirarte pero me produces tanta repugnancia que…

-¡Ya es suficiente Masaya! No me interesa tus problemas personales que tengas con este sujeto, pregúntale lo que quiero saber.

Chiba Masaya, el tortuoso interrogador, chasqueo la lengua cuando fue regañado por quien lo contrato.

Hiiragizawa Shunsuke era este, quien estaba escuchando todo del otro lado del espejo.

-Debí suponerlo. – Tasuku sonrió. – Otro líder político esta tras todo esto.

-La política dejo de tener importancia en estas situaciones desde hace rato. –Respondió. – Lo único que quiero es encontrar a mis sobrinos.

-Pues ya te dijimos lo que sabíamos, que tu sobrino esta bien con quienes esta, un grupo que sabe arreglárselas muy bien solos.

Hiiragizawa dejo el lugar seguido por sus guardias mas las gemelas y Rika que iban tras él.

-Lo nuestro aun no ha acabado Kurebayashi. – Chiba Masaya puso uno de sus pies en el asiento en el cual estaba Tasuku acercándose a el amenazante.

-¡Maldita sea, Oz! – El tío del pequeño rubio golpeo con sus manos su escritorio.

-Deberías relajarte. – Rika encendió un cigarrillo. – Si te dijo que esta bien despreocúpate un poco.

-Lo dice alguien que no sabe lo es perder algo importante.

-Lo que perdí no es un algo, es un alguien. – Sonrío con el cigarrillo entre sus labios. – Debe ser por eso que no lo se.

Shunsuke sonrió complacido por su respuesta. – Tienes razón. Por eso nos unimos en alianza cuando te encontré vagando como un perro perdido. Por que ambos perdidos a alguien que debe ser encontrado.

Las únicas para nada complacidas por esa charla eran las gemelas, en especial Kurumi que para nada disimulada su expresión facial, por el contrario de Megumi que tampoco estaba feliz pero si lo ocultaba.

-¿Qué sucede Usui-chan? – Pregunto Hiiragizawa dirigiéndose a la gemela mayor.

Antes de que una repuesta salga de su boca, su hermana intervino con una sonrisa por ella, como buena gemela que era. – Mi hermana y yo pensaba que se siente perder a alguien importante en estas situaciones, el no saber nada de ella y la angustia que puede llegar a producirse, con la diferencia que, mi hermana no lo disimula para nada ese dolor que lleva.

-Ya lo creo. Ustedes dos si bien no perdieron a nadie, están solas en Japón, sin noticias de su padre y hermano que están en el extranjero desde poco antes que el in empiece.

-No estamos solas del todo ahora que encontramos a Rika-chan. – Kurumi acoto.

La charla se detuvo produciendo un silencio por parte de los cuatro presentes hasta que este desapareció cuando la puerta fue golpeada. Era Madoka-chan.

-Mis disculpas, pero el señor Hiiragizawa quiere ser visto en este momento.

-Que tan incompetentes serán mis empleados que alguien de otra familia debe venir a avisarme de mis asuntos

-Tranquilo, a Madoka-chan dudo mucho que le moleste, ella es muy suficiente. – Dijo Rika.

-Por eso esta con nosotras.

-Además de la paciencia claro esta.

El jefe de la familia se retiro seguido de sus guardias personales tras él dejando a las mujeres viéndolo partir.

-Nosotras también deberíamos atender algunos asuntos dentro de las instalaciones. – Kurumi dijo. – Vámonos Megumi.

Ambas se retiraron, Kurumi empujando la silla de ruedas en la cual su hermana estaba postrada.

-No es fácil soportar a los miembros de la familia Usui.

-Uno llega acostumbrarse, la locura es solo un placer que los locos conocen.

Exhalando humo. – Bien dicho, pero ahora tenemos otros asuntos mas importantes que entender que el nivel de cordura de los ''locos Adams''

Por otro lado, volviendo al pilar de la familia Hiiragizawa, Shunsuke entraba a una conferencia sumamente importante donde él solo estaba en un enorme salón frente un plasma que de un momento otro fue encendido mostrando como primer plano el rostro del presidente de la ONU frente a la asamblea general reunida a ultimo momento.

-Me sorprende ver tantos rostros vivos en situaciones como esta.

-No es tiempo para bromas, tú sabes porque no hemos reunido.

-Es lo mismo desde hace medio año, Joseph.

-Japón es el principal causante de lo que sucede en todos los países.

El murmullo de todos se escucho de fondo cuando el jefe de la asamblea general hablo

-¿Y pretendes que me haga cargo de lo que pasa en todo un país?

-Todos sabemos que tu familia es una de los cuatro miembros mas importantes de ahí, junto con Takagi, Sumergí y Usui

-Ya entendí, soy importante pero aun no tanto como para aceptar la locura que quieren realizar, lo lamento pero…

-¿¡Sabes cuantas muertes ha causado tu país! – El representante de los Estados Unidos le grito.

-Apuesto que ya casi alcanzamos a Estados Unidos, aunque ni con estas plagas podremos hacerlo, siempre se esfuerzan por superar con quienes compiten.

-¡Maldito bastardo, tuuu!

-¡SILCENCIO! – Grito Joseph, jefe general de la asamblea, a los demas miembros que hablando todos a la vez, de acuerdos con lo dicho por el represante de . – Hiirgizawa, todo depende de ti y de las otras familias, que ahora, están a cargo de todo Japón. Te daremos un plazo de un mes para que lo discutan, si no. La ONU ya sabe que hacer.

La charla fue cortada con eso último dicho. Shunsuke no se movió de su lugar.

-Señor…

-No hay nada que se pueda hacer más que contactar con las otras tres endes. – Se levanto de su asiento dirigiéndose a la salida en la cual las gemelas lo esperaban. – Necesito de su ayuda.

-Que bueno que lo pide, porque nosotras también necesitamos de la suya. Dos familias pueden mas que una ¿no?

Del otro lado de donde se encontraban negociando, Rika y Madoka recorrían las instalaciones de una de las sedes de a casa Hiiragizawa.

-¡Maldita sea! ¿Para que necesitan tanto espacio?

-Los archivos se encuentran por aquí. – Madoka la guió

Cuidadosas de no ser vistas ambas estaban buscando algún lugar de archivos donde puedan encontrar lo que necesitan para saber que hay detrás de todo eso con la teoría de que una ficha tirara a las otras dejando a la vista cada uno de los secretos ocultos que hay desde que comenzó todo eso.

-Que cara… - Rika y Madoka ni bien entraron se quedaron boquiabiertas ante semejante almacén de archivos en forma de una biblioteca enorme.

-Por una extraña razón no estoy sorprendida.

-La familia Usui debe tener una igual, por eso, pero no hay tiempo que perder.

No había moros en la costa para que las cómplices revisaran cuanto podían.

Madoka al sur y Rika al norte.

-Nos la veremos lindo para dejar todo en su lugar.

-Siempre se le puede echar la culpa a alguien mas Madoka-chan. – Cuando termino, Madoka-chan pego un grito que ahogo llevándose sus manos a la boca.

-¡Madoka que pasa!

La secretaria de las gemelas miraba con horror el archivo que encontró, reviso y ni bien abrió viendo las fotos que contenía soltó horrorizaba.

-Son unos monstruos… - Mascullo entre dientes la amiga de Shizuka.

Las fotos que contenía eran de diferentes tipos de personas, desde acostadas desnudas sin ningún prejuicio hasta de otras en enormes capsulas llenas de liquido.

-¿Qué es esto?…

Siguiendo revisando los archivos cerca de donde ese estaban se encontraron con algo aun mas impactante, algo que podría llegar a ser la clave, el inicio. Con que se empezó todo.

Aunque ese secreto no estaba listo aun para ser visto por ninguna clase de ojos, ni siquiera por las heroínas de turno que antes que pudiera ver o leer algo fueron golpeadas por detrás cayendo desmayadas.

-Tendrán que pagar horas extras por este servicio. – Quien las golpeo fue el mismo interrogador, quien salio del salón de archivos para encontrarse con las gemelas que o esperaban

-Tranquilo. La familia Usui agradece muy bien los favores que le hacen.

Tras de ellas unos hombres entraron para sacar los cuerpos y ordenar todo como estaba sin que nada falte.

Pero Minami Rika no es ninguna idiota, con ella se llevaba bien oculto la clave de todo, una simple foto de dos niñas siendo utilizadas como conejos de indias.


Queridas hermanas:

''La muerte es interesante en todas sus maneras, en cada una en las cuales se produce, me deja con ganas de saber mas de esta y aquí en Vietnam las cosas se pondrán mas interesante. Pienso viajar pronto a Israel, Irak, Pakistán, la India y próximamente china, con suerte me haga una escala en Japón. He oído que lo están pasando de lo lindo haya. Por favor tomen fotos de lo que sucede por mí, que quiero verlas cuando vaya próximamente. Por el momento las dejo hermanas, ahora me iré en una excursión''.

Los saluda Akira.

Cuando termino de redactar la carta tocaron la puerta, eran unos soldados que escoltaban a su padre.

-¡Padre! ¿Qué te trae por aquí?

-Empaca tus cosas Akira, iras a Japón.

-Y yo que acababa de escribirles a mis hermanas para que me cuenten como están las cosas por ahí.

-Esto no es una broma, es grave.

-No te enojes, ya entendió, pero ¿Qué se supone que haga?

-Algo tan simple que hasta un desquiciado como tu y tus hermanas podrán hacerlo.

Usui Akira sonrió complacido ante el halago de su padre, aunque no era uno.

Continuara…


GiiuChan.-