Disclaimers: HotD pertenece a sus respectivos dueños, los hermanos Sato, yo solo tomo los personajes por pura y sana diversión.
Nota de Autora: ¡HOLA GENTE QUE SIGUE ESTA HISTORIA! Seguro ya se han olvidado de mi (pero yo no de ustedes), o que abandone el fic (NUNCA) pero es que tuve muchos problemas que seguro no les interesa pero están relacionados con el colegio y mi carencia de inspiración, pero esta ultima ya esta terminada porque el capitulo 37 ya esta siendo escrito!
Me encantaría charlar mas con ustedes pero de seguro que quieren pasar a leer, solo les digo que tal vez se lleven una sorpresa con este capitulo.
Agradecimientos:
-JuanUchiha: Gracias por la review! Conozco de nombre el anime y parece interesante, aunque si es muy largo (mas de 50 capítulos) dudo mucho que lo vea, aunque siempre es agradable que te recomienden animes.
-Nacho: Santo Nacho, si no me hubieras presionado tanto (en el buen sentido) quien sabe cuando habría escrito y cuando hubiera publicado el capitulo, este capitulo 36 te lo dedico a vos por ser tan fiel conmigo y ayudarme en mi falta de inspiración con ideas que son tan buenas que me da cosa usarlas. Gracias por toda la ayuda hasta ahora.
-Saeko Evans: Gracias por la review, yo también odio mucho a Shido, pienso hacerlo sufrir de una manera tan impresionante que ya verán y si antes le tuviste lastima, no se que será de este capitulo.
-Akeemi-Chan: La venganza ya se se puso en marcha y se muestra sus consecuencias, aunque en el capitulo que viene mostrare como un flashbacks de cómo se realizo. Gracias siempre por la buena onda.
-Saito-sama: Tenes el nickname del personaje de Zero no Tsukaima! (Anime y personaje que amo). Muchas gracias por el review y lamento haberme tardado tanto en actualizar.
-Pepeike: Al igual que Nacho, gracia por acompañarme, casi desde que comencé. Cuando el y vos eran los únicos que me dejaban algo y lo feliz que me hacían. Créeme que te entiendo en todo sobre la tardanza y lo de pulir el capitulo.
Con los agradecimientos hechos prosigo a pedirles disculpas por la tardanza, hace mucho que no tardaba mas de un mes en actualizar pero prometo no tardarme tanto ahora y lo demostraré con el capitulo 37 que será un poco mas extenso.
Tal vez se me hace complicado porque yo manejo tres puntos de vista de los diferentes personajes, ya saben, no solo nuestros protagonistas, y no quiero poner todo en un solo capitulo porque se me hace mucho lío.
Una ultima aclaración: Si tardo en actualizar es por falta de inspiración.
Recuerden que pueden dejar sus comentarios o lo que sea, es mas, pueden insultarme por tardar tanto o darme el castigo del silencio no escribiéndome nada como castigo para que aprenda.
Con explicaciones y agradecimientos dados los dejo de molestar y dejo con este capitulo.
¡DISFRUTENLO!
Capitulo 36: Desenterrando verdades entre los Muertos
-¿Dónde se supone que estoy? – Hirano se pregunto al despertarse encontrándose tirado en un lugar oscuro que el parecía no conocer. – Holaa ¿hay alguien? ¿Komuro, Saya-san, Alice…? – Nadie respondió. Kohta para donde mirada se encontraba únicamente con oscuridad, parecía un cuarto infinito, negro, el cual no lo conducía a ningún lado.
Ya creyendo el que estado perdido por lo que creía horas, empezó a transpirar de los nervios, acelero su paso no sabiendo a donde se dirigía hasta que una especie de luz blanca parecía venir del fondo de algún lugar. Mas relajado esbozo una sonrisa nerviosa y corrió hacia esa luz que parecía correr también hacia el, pero a medida que se acercaba desaceleraba el paso, se daba cuenta que no era lo que creía, eso no era una luz era era…
-¡Auxilio! – Grito a todo pulmón corriendo en dirección contaría de dicha ¿masa blanca? No sabía a donde iba y parecía que esa cosa blanca lo estaba alcanzando cada vez más y más cerca de atraparlo en su inmensidad. Tenia miedo, era extraño ya que el últimamente había aprendido a ser fuerte, demostró su verdadera personalidad de un gran maestro de las armas. – ¡Eso es! – Se paro para hacerle frente a la bola con su característica sonrisa de maestro de las armas. Busco en su uniforme de preparatoria algún arma de mano y como era de esperarse se encontró con aquella primera arma, la que el creo para defender a Takagi. - ¿Cómo llego esto aquí? –Se pregunto y como acto seguido no vacilo en usarla. – ¡Haaaaa! – Grito mientras disparaba clavos hacia esa inmensa bola blanca que parecía absorber los clavos, aun así Kohta no se rindió hasta que se encontró sin municiones y con esa cosa a dos pasos de devorarlo como a los clavos.
Siendo mas rápido y de puro milagro, logro esquivar la captura de dicho ser desconocido que se le tiro con todo y prosiguió a correr, tenia que pensar algo ahora o nunca pero muchos factores le jugaron en contra, los nervios, la falta de tiempo, el miedo a la muerte haciendo que tropiece.
-N-no puedo morir, no yo… - Su cara expresaba miedo, una expresión que solo mostro cuando creyó que Alice estaba cerca del fin, aunque esa vez estaba mezclada con ira. -¡Ayudaaaa! – Volvió a gritar en un segundo intento por lograr algo, aunque esta vez recibió unas risitas coquetas en algún lugar de aquella habitación.
Volteándose logro ver de donde provenían dichas risas y estaban al frente tras el sentados en una mesa de café redonda mirándose como dos tortolos enamorados. Eran Takashi y Saya que no se quitaban las miradas de encima.
-Pero que… - No entendía nada y no era el momento de tratar de hacerlo su vida, y ahora la de sus amigos, corría peligro. - ¡Heey! – Los llamo pero estos parecieron no escucharlo ocudos el uno en el otro.
-¡Saya-san, Komuro! – Logrando levantarse y viendo casi al menjunje acercarse, corrió hacia ellos cuando vio que se levantaban de la silla. Por un instante creyó que lo habían visto pero para nada se imagino lo que sucedería después.
Komuro y Takagi se acercaron uno más cerca del otro. Saya con sus manos en la espalda muy coqueta resaltando sus atributos delanteros y Takashi relamiéndose acercando sus manos a la cara de la tsundere para darle un apasionado beso, uno que Saya no tardo en responder envolviendo sus brazos alrededor del cuello de castaño y respondiendo con la misma efusión que el supuesto líder parecía darle.
Hirano se quedo boqui abierto, sus ojos se abrieron como platos y su mente quedo en blanco, en nada de nada solo fijando su vista como las lenguas de sus compañeros parecían reclamarse sin él ser visto.
Quiso decir algo, gritarles que se detengan, un extraño sentimiento de ira lo invadió, quizá tirar al suelo y moler a golpes a Takashi.
-De-deténganse – Murmuraba despacio al compas de esa cosa acercar mas y mas hacia el aunque en ese momento Kohta quería ser tragado por la misma tierra. – Ya paren… - Con el mismo tono de voz volvió a murmurar sin su vista ser quitada de la escena de novela que veía por parte de lo que el consideraba sus dos mejores amigos, las personas en las cuales el mas confiaba lo traicionaban frente a sus ojos compartiendo un beso demasiado ardiente hasta para el mismo, hasta llego a creer que haría el amor ahí frente a él. No, el definitivamente no lo permitiría, definitivamente los detendría. – HE DICHO QUE PAREN. – Grito a todo pulmón con resultados esperados ya que Takashi y Saya se separaron dedicándole su atención, bueno, mejor dicho Saya abrazo a Takashi pegando su cuerpo con el de él recibiendo como respuesta a un Komuro que traía lo mas posible a Saya hacia el.
-Perdiste tu tiempo Hirano, el tren ya paso.
-Debiste darte prisa gordo baka. – Ambos se rieron en son de burla de su amigo mientras la masa blanca lo alcanzaba y lo envolvía en su inmensidad, a un Hirano que aun tenia su mente en esa escena y nada más.
-¡Ta...!
-¡Koh…!
-¡Kohta…! – Alguien lo llamaba, aunque no estaba seguro de donde provenía esa voz.
-¡Kohta-Niichan despierta! – Sus ojos se abrieron de golpe viendo como primera cosa el techo.
-¡Kohta-Niichan! – Volteo cuando esa voz le fue más que familiar. Era Alice con su cara de preocupación dedicada hacia el.
-Alice…
-¡Nii-Chan! – Alice lo abrazo.
-Ahj, tanto escándalo por nada. – Al lado de Alice estaba Oz, tan mordaz como siempre.
-¿Q-que paso?
-¿No lo recuerdas? Te desmayaste.
-¿Me desmaye?
-Así es, fue por intoxicación.
-Kohta-NiiChan comiste algo que te hizo mal y te desmayaste.
-Si me desmaye quiere decir que eso solo fue un sueño, no una pesadilla. – Pensó en vos alta con una mano en la frente.
-¿He? – Ni Alice ni Oz parecía entender.
-N-no es nada, no se preocupen. Por cierto ¿Y los demás?
-Por ahí abajo, Shizuka-sensei hace un remedio para ti
-Ya veo pero creo que deberíamos decirle que ya estoy bien.
-No no, Nii-chan te paso algo raro, estas transpirado y tiene algo de fiebre.
-Genial, otro mas para la colección. – Dijo Oz refiriéndose a todos los problemas de salud que han tenido hasta ahora.
-¡Estoy bien, no hace falta nada!
Ruido vino desde fuera de la habitación donde estaban lo tres, la puertas se abrieron y era el resto del equipo que quería ver como seguía el enfermo.
-¡Hirano-kun ya te despertaste! – Sonrió Rei al verlo.
-Si, lamento haberlos preocupado.
-¡Gordo imbécil! ¿Por qué te enfermaste y desmayaste así como así?
-¡Saya-chan no debes gritar a alguien con problemas de salud!
Saya bufo cruzándose de brazos.
Hirano le sonrió hasta que recordó su sueño, el de ella y Komuro.
-¡Menos mal que estas bien viejo, nos preocupaste! – Komuro le sonrió al verlo mejor.
Hirano por su parte forzó una sonrisa para devolverle.
-¡Bien, bien es hora de remedio! –Shizuka alzo una jarra con un extraño liquido verde en el.
-Esto… ¿Qué se supone que es? – Hirano trago saliva.
-¡Un remedio para curarte de la intoxicación, me lo enseño mi abuela! – Conto feliz sensei.
-¡Pero estoy bien!
-Mmm, con que Kohta-kun no quieres probar mi remedio ¿verdad? Entonces será por la fuerza. – Sonrió astuta. - ¡Rei-chan, Saeko-san tómenlo de los brazos! – Las susodichas se miraron entre si, se encogieron en hombros y procedieron hacerlo que se les ordeno. Cada una tomo muy fuertemente cada uno de los brazos del gordo.
-¡¿Q-que van a hacerme?
-Kohta-kun solo tienes que decir haaa y dejar que sensei te cure. – Shizuka se sentó en borde la cama muy cerca de el llevando la cuchara a su boca. – Si no abres la boca tendre que obligarte. – Shizuka hablo seductoramente apropósito.
-¡A-ayudaa! – Busco con la mirada a Komuro que solo sonreía divertido, al suyo estaba Saya aun con los brazos cruzados y expresión molesta.
-Se un buen chico Hirano que bien que me gustaría estar en tu lugar. – Suspiro Takashi.
-Komuro-kun eso no ayuda. – Le regaño Saeko apretando mas fuerza sobre el brazo de Hirano quien pudo sentir los pechos de su senpai lo cual logro sonrojarlo un poco.
-Empiecen sin mi, yo me largo, no quiere después ver lo que sucederá. – Oz se dirigía hacia la puerta.
-¡Oz! – Le llamo Alice.
-Creo que deberías seguirlo, no creo que sea agradable para ti lo que puede llegar a suceder.
-¿Heee? ¿Por qué? – Alice hizo pucheros.
Luego de unos momentos lograron conversarla que siga a Oz.
-¡Buena suerte Kohta-Niichan! – Le deseo Alice antes de partir.
-Que hice para merecer esto. – Pensó Kohta aunque sus pensamientos se volvieron a perder cuando miro de reojo en un rincón a Takashi y Saya teniendo una agradable conversación que no lograba a escuchar.
-¡Concéntrate Hirano-kun! – Rei apretó su agarre y el gordo otaku sintió los pechos en el lado izquierdo e su brazo.
-Pero que…
Minutos más tarde…
-¿Y que tal estuvo?
Kohta estaba de rodillas frente al inodoro
-¿No es enserio verdad? – Kohta se limpio la boca con el brazo.
-¡Vamos pudo haber sido peor!
-¿Cómo? Y a todo esto ¿Cómo es que termine intoxicado?
-¡Hey mira! – Dos de los guardias se encontraron cara a cara con la secretaria. – ¿No es una de las presas?
-¡Quieta ahí! ¡Lo ultimo que queremos es hacerte daño, ya ni quedan mujeres, así no te muevas!
Madoka asustada les apunto con su pequeña pistola lo que logro que esos guardias que la había encontrado soltaran una carcajada.
-Yo que ustedes no me reiría tanto. – Les sonrió. Los policías la miraron curiosos sin borrar esas sonrisa hasta que…
-¡Hey! – protestó uno de los guardias cuando vio que Rika le pego una patada voladora a la cabeza de su compañero y luego un puño directo a la cara al otro.
-Hacemos un buen equipo. – Dijo arrastrando a los guardias para desvestirlo y utilizar su ropa.
Minutos mas tardes ambas estaban disfrazadas y con las armas correspondientes mientras que los incompetentes estaban vestidos con las ropas de aquellas mujeres. Ambas procedieron según el plan, se dirigían a buscar ayuda en otros dos presos.
Cuando llegaron al que era donde se encontraban, le mintieron a los policías de turno sobre un supuesto cambio y que los aguardaba comida en el comedor principal, obviamente estos dos se lo creyeron y se retiraron.
Una vez fuera de peligro abrieron la celda y ahí estaban Kurebayashi Tasuku y el doctor alemán del cual se habían olvidado el nombre.
-Vaya ¿aun más interrogatorio? – Suspiro autosuficiente Kurebayashi.- No diremos nada.
-Tranquilo que no venimos a eso. – Rika se saco la gorra y Madoka imito el gesto dejando en claro quienes eran, aun así esos dos no cambiaron su forma de pensar. – Los venimos a liberar.
-¿Qué? ¿Seremos comida para ellos?
-No si colaboran. Esta vez estamos de su lado, nosotras los liberaremos a cambio de que nos ayuden con información.
-Ya te dije que no se nada de esos chicos.
-Por ahora ellos no me interesa, quiero saber que quiere decir esto. – Saco la foto que robo de aquel archivo y se las enseño.
La imagen mostraba a una niña rubia de no más de nueve años, mantenía sus ojos cerrados y su delgado cuerpo estaba sobre una camilla blanca.
Tasuku corrió la vista al ver la imagen, mientras que Seishiro solo se mantuvo cabizbajo.
-Lo imagine, tienen algo que ver la pregunta es que.
-Primero sácanos de aquí y después te diremos lo nuestro.
No tenían nada que perder, ambas sabían que estaban cerca de la verdad, cerca de saber como inicio todo.
Una vez liberados de manos, ninguno de los dos cambio su posición.
-Esa niña es la dicha sobrina de Hiiragizawa, Ai, una de los miles de sujetos de experimento.
-¿¡Que dices!
-Junto con otros niños enfermos era utilizada para encontrar algunas soluciones para enfermedades, entre esos niños también se encontraba Alice, la hija del doctor.
-N-no te creo.
-Hace varios que se viene experimentado de esa manera, muchos animales dejaron de ser de utilidad para los científicos y a escondidas utilizaban personas enfermeras, en especial niños, adolescentes, pero claro eso nunca saldría a la luz. Hasta había veces que los corazones de los niños que murieron en el camino era donados para trasplantes de otros al igual que había veces que miembros eran donados.
Rika nunca creyó estar tan horrorizada como con lo que oía, definitivamente prefería ser una asesina a sueldo antes que seguir oyendo pero no protesto dejo que continuaran.
-¿Desde cuando viene esto?
-Quien sabe.
-Espera ¿Tu que tienes que ver en todo esto? Acaso…
-Era seguridad del laboratorio S.T.A.R , donde Seishiro y mi mejor amigo Sugata, junto con miles de otros, eran científicos, doctores.
-¿Estas queriéndome decir que este sujeto trabajaba con niños?
-Junto con Sugata eran de los pocos que se negaban a dichas acciones por eso a escondidas seguían experimentado con animales hasta que la hija del doc cayo enferma. Una de las primeras en caer por un virus jamás conocido por la sociedad, uno que te come por dentro, algo así casi como la lombriz solitaria pero esto es lento, te va secando los pulmones, tus hígados. Se te hace difícil hasta hacer pis, si es que con suerte logras hacerlo. Caes enferma, tu cuerpo esta débil, tu piel se vuelve mas blanca de lo común porque la sangre no coagula por tus venas secas. Nunca le pusieron nombre pero la hija de Seishiro junto con la otra niña fueron victimas y las principales victimas de los experimentos que llevaron como consecuencia a lo que hoy conoces. Eso fue todo
-Espera un minuto ¿como que solo eso? ¡Tiene que haber más! ¿Qué paso con esas niñas, con tu amigo? ¿Qué clase de enfermedad es esa?
-Me encantaría seguir hablando pero es hora de huir.
-Esto no se acaba aquí.
Continuara…
GiiuChan.-
