Disclaimers: Desgraciadamente nada me pertenece, you know.
N/A: GiiuChan is back! Renací entre los muertos luego de casi un año de desaparecer con el ¿esperado? Capitulo 39 de este fic que me trajo… Bueno, me hizo pensar pero no voy a hacerlos esperar, eso se los contare mas abajo por el momento los dejo con este capitulo que espero que…
…Disfruten y nos leemos abajo!
Capitulo 39: Tormenta entre los muertos.
Entrado el atardecer, Takashi se encontraba recorriendo solitariamente aquella gran casa con paredes blancas pensando en todo lo que les sucedió durante el día, bueno, no es que todos sus días sean comunes y corrientes pero ese en particular fue inesperado debido al sorpresivo encuentro de Oz con su tío, Hiiragizawa Shunsuke.
El mencionado estaba realmente feliz de ver a su sobrino, y viceversa, tanto Komuro como el resto nunca presenciaron un rostro tan feliz como el del niño y, aunque al principio ninguno entendió de todo bien lo que sucedía, el dichoso tío los invito a entrar, como era de esperarse, sin antes disculparse por la actitud de sus guardias y brindándoles una breve explicación de su actitud, algo así como justificándolos.
Aunque ni a Takashi ni a sus compañeros les termino de convencer esa explicación que podría resumirse como '' Les doy un dedo y me quieren tirar el brazo. '' Ellos no terminaron de entender aquello que dejaba mucho que desear a la imaginación y a decir verdad, el tío de Oz no había causado una gran impresión a nivel personal por parte de todos. Cuando el hombre los invito a entrar con una sonrisa a su residencia algo no le cerró a Takashi del todo, algo le decía que detrás de esa sonrisa había muchos secretos, no sabría explicarlo pero sentía que algo no andaba bien con ese hombre y que de ser por el mismo no los hubiera dejado entrar. O tal vez estaba exagerando y el tío de Oz era realmente bueno y estaba pensando las cosas de más.
Estaba inquieto, ese hombre de gran apariencia era un misterio.
En ese momento de reflexión se detuvo cuando un enorme cuadro llamo su atención. Él no era un gran admirador del arte, es más, les aburrían los museos al punto de haberse quedado dormido en las excursiones escolares cuando los llevaban a las galerías de arte, pero dejando eso de lado, ese cuadro parecía raro ante sus ojos.
Bueno, ante sus ojos avellana el cuadro podría ser descrito como ''un hombre en una bañera sosteniendo una hoja escrita'' pero él sabía que no era simplemente eso, había algo más con ese cuadro, al punto de haberse conmovido y pensar que se estaba volviendo paranoico.
-La Mort de Marat – Alguien dijo con un perfecto acento ¿francés? No podría decirlo, no era my bueno en idiomas, es más, con suerte y terminaba de entender el japonés. – Es una pintura de estilo neoclásico hecha por Jacques Louis David, que retrata la muerte de Jean Paul Marat, periodista y escritor radical. – Aquel hombre le explico a Takashi como si este supiese de que le estaba hablando, por su parte el joven lo miro de reojo durante su explicación y luego volvió su vista al cuadro con un Ya veo. – El hombre, luego de la breve explicación, miro también a su receptor de reojo examinando su mirada hacia la obra. - ¿Te interesa el arte? – Le pregunto.
Takashi tardo breve segundos en contestar percatándose así de que ese hombre se estaba burlando de él, seguramente lo creía un chiquillo ignorante, como todos. – A decir verdad no señor, simplemente no se porque me detuve a ver esta obra.
-Es porque es impactante, yo también me sentí atraída por ella cuando la compre, más que nada por la historia detrás de aquel hombre asesinado en su bañera mientras escribía una nueva critica al sector mas alto de la Francia Revolucionaria. Ser asesinado por decir lo que piensa, es algo que sigue sucediendo aun en nuestro tiempo, y muchos dicen estar a favor de la libre expresión. Es gracioso ¿no te parece? - Pero a Takashi no le pareció gracioso. El hombre lo noto, pero no le importo. – En realidad lo que es gracioso aquí es como adquirí esta pieza de arte un día antes que todo esto comenzara.
El joven castaño sintió de nuevo ese sentimiento de incomodidad. Volvió a mirar a su acompañante, un hombre de una cabeza y un poco más alto que él, cabello largo rubio que mantenía atado, una barba también rubia, anteojos de los cuales detrás se escondían un par de ojos celestes claros.
-¿Es irónico no crees? Como adquirí esta obra que retrata una muerte un día antes que todo esto comenzara ¿no habrá querido decir algo? – Takashi no tuvo tiempo de voltear su mirada que este le miro directo con una sonrisa aparentemente agradable. Komuro sintió escalofríos recorrer su cuerpo nuevamente. – Dejando a La Mort de lado, quería darte las gracias por cuidar de mi sobrino, hasta este momento no había tenido oportunidad.
-Bueno, es que tampoco hemos estado aquí mucho tiempo que digamos.
El hombre rubio soltó una corta risa forzada – Tienes razón, donde tendré la cabeza me pregunto. – Pensó en voz alta. – Supongo que aun no termino de creer que de nuevo veo a mi querido sobrino con vida. Así que gracias.
-No hay nada que agradecer.
-Entonces debería disculparme si causo alguna molestia. Tiene un carácter difícil para su edad, maduró demasiado rápido.
-No creo que Oz sea maduro. Si tiene un carácter difícil ¿pero quien no? Y menos un niño en su situación. No hay nada por lo cual usted deba disculparse, el no nos hizo nada, mas bien aporto a nuestro grupo. – Respondió con toda sinceridad el castaño recordando brevemente todo lo que vivieron desde que encontraron a Oz en su otra residencia con una escopeta en mano.
-Sorprendente. Eres tal cual pensé que eras en un primer momento, un joven total y absolutamente maduro.
Takashi no creyó que lo que dijo sea algo valido para considerarlo ''maduro'' -Nada de eso señ…
-Por favor, no me llames mas ''señor'', me haces sentir un viejo, dime simplemente Hiiragizawa. – Komuro asintió.
-No soy maduro ni mucho menos. – Continuo. – Es mas, debo estar entre los más inmaduros.
-No seas modesto hijo. Conozco a un joven maduro, con las ideas claras y que sabe en que momento tomar las decisiones correctas cuando lo veo. La clase de líder que un grupo de sobrevivientes necesita, no. La clase de líder que el mundo del mañana necesita.
-Exagera señor. – Quiso disculparse, aunque no realmente, por la última palabra utilizada pero Hiiragizawa prosiguió como si nada.
-Un líder es la clase de persona que tú eres, sino ¿como explicas que tu y tus compañeros hayan sobrevivido hasta ahora? No creo que solo sea la suerte y el destino, tuvo que haber un factor más y tú eres ese factor, hijo.
Komuro se quedo en silencio pensando como aquel hombre hablaba como si lo conociera cuando no sabía nada de él. Mas que halagado se sentía extraño con esos cumplidos que le estaba dando, sentía que no se los merecía.
El gran jefe de la casa, por otro lado, observo el debate interno que tenia aquel muchacho esbozando una leve sonrisa que se escondía en su rubia barba. Acoto finalmente. – Apuesto que si voy preguntándoles a tus amigos sobre la opinión que mereces de ellos dirán que eres un buen líder, sabio, que sabe cual es el momento justo para cada situación.
-No creo ser sabio y mucho menos que exista un momento justo como usted dice, todo lo contrario. Me he – Se corrigió. – Hemos improvisado según la situación que vivíamos, nada fue planeado y si he tomado alguna decisión ha sido sin pensar, dejándome llevar por el momento para no ver a ninguno de mis amigos caer.
-Eso es un líder aunque tú no lo quieras ver, hijo. Debes ser único en tu especie en estos momentos. No debe quedar nadie como tu, absolutamente nadie.
En esos momentos Komuro recordó a su viejo amigo, el ex novio de Rei. El si sabía ser un buen líder en todo sentido, todo lo contrario a él y recordó, además, a uno de los pocos sobrevivientes que conoció antes. – En realidad si he conocido a otras personas, no. Ambos tenia condiciones de un verdadero líder. Uno se arriesgo por nosotros y el otro estuvo dispuesto a entregarnos a la muerte con total de salvar a sus compañeros. –
-¿Y tu no harías eso o más? – Takashi abrió sus ojos avellana como platos y cuando estaba apunto de responderle fueron interrumpidos por uno de los empleados de la casa.
-Disculpe señor, pero lo están llamando de urgencia.
-Entiendo. Discúlpame hijo.
-¿Tiene línea telefónica? – Pregunto sin esconder su sorpresa, hasta donde el sabía estaban incomunicados.
-Por supuesto. – Sonrío con autosuficiencia y de nuevo, antes de que Komuro pudiera decir algo, se fue.
Takashi se quedo observando como aquel hombre, de amplia espalda, se retiraba detrás de su mayordomo pensando en su conversación de hace unos instantes. Y después el y los demás lo consideraban un líder, luego de que no pudo responder si daría cualquier cosa por alguno de sus amigos. Si no podía responder a eso era que no tenia las ideas claras, y aunque en el fondo siempre lo supo, que Hiiragizawa lo haya hecho pensar lo hizo sentirse miserable.
Como si esto fuera poco, no podía dejar pasar por alto el hecho que en la residencia Hiiragizawa tenían teléfono. Esto era muy conveniente y debía comunicárselo a sus compañeros de inmediato.
-¡Onii-chan! – Levanto la cabeza y sobre sus hombros vio acercarse a la pequeña Alice junto con las demás chicas, Kohta y Zeke. Todos parecían radiantes, felices. Sabia muy bien que algo tan importante como que hay línea en esa casa es muy importante para todos pero no le salieron las palabras cuando observo como la niña Coria a sus brazos para darle un abrazo. No lo olvidaría, pero quería dejarlo pasar por unos instantes.
-¿Qué tal estuvo el baño? – Se puso de cuclillas para recibir el abrazo de Alice.
-Genial ¿verdad? – La adorable niña volteo a ver con su gran sonrisa a sus amigos o a esta altura, familia.
-¿Genial? Alice-chan esa palabra te queda corta. – Le corrigió Hirano. – El baño fue FAN-TAS-TI-CO, Komuro tienes que ir ahora y probarlo.
Komuro sintió que su gordo amigo exageraba, después de todo, luego de cada baño que se daban se sentían en la gloria.
-El baño del tío de Oz es tipo manantial. ¡Te daban ganas de no salir! – Dijo Shizuka recordando el glorioso baño que acaba de darse. Las demás parecían darle la razón.
-Pero lo mejor de todo fue sin dudas que no tuvimos que bañarnos todas juntas. – Acoto Takagi.
-Oh vamos Takagi-san, apuesto que te sentiste sola en ese gran baño tipo termal.
-¿Bromeas? En mi casa tengo uno igual, no, mas grande que esto y realmente es mas reconfortante cuando te bañas sola en vez de acompañada.
-Yo por mi parte si me sentí un poco sola sin compañía. – Dijo Alice algo triste.
-No te preocupes Alice-chan, mañana nos bañaremos todas juntas ¿qué dicen? – Propuso Shizuka, Alice asintió.
-¿Saya-oneechan también, verdad?
Takagi observo aquellos enormes ojos violáceos de los cuales no pudo resistirse pero tampoco se dejo llevar. – Ahj, si no queda de otro. – En realidad esta oración dicha por su parte no guardaba ni la mas pizca de enfado, todo lo contrario, pero claro, nunca lo admitiría.
Alice, por su parte festejo hasta que su hermano Takashi la interrumpió preguntando por el último miembro faltante del equipo.
-Oh, el hermano mayor extraña a su hermanito. – Se burlo Rei.
-S-solo pregunto. – No es que él no fuera abierto con sus sentimientos, bueno, tal vez no lo era del todo pero debía de admitir que aquel ''mocoso'', como le decía Saya, se convirtió en uno de ellos, uno mas, un amigo, un hermano.
-Pues el debe estar en su salsa en este momento, después de todos estamos en su casa y la de su hermanita. Esta casa debe traerle más de un recuerdo a su memoria y debe estar tratando de recordarlos a todos. – Respondió Saeko. Takashi asintió. – No deberías preocuparte por el, cuando el te necesito ira a buscarte. – Agrego con una sonrisa.
-¿Preocupado, yo? No, solo que no lo he visto desde que entramos aquí, además, tu lo dijiste, volvimos a ''su salsa'' con su tío, dudo que de ahora en mas me busque para algo. – Aunque no lo notara, estas palabras fueron dichas con dolor, después de todo él y el resto sabían desde el momento que entraron que este seria el adiós a Oz.
Por otra parte, el mencionado niño, se encontraba solo en una habitación en particular, aquella habitación suya y de su hermana melliza, Ai, la cual compartieron hasta el momento donde fueron sacados de esa casa por la fuerza, su casa, su verdadero hogar. Aquel recuerdo lo llenaba de dolor.
Todo estaba tal y como recordaba, nada había cambiado, como si esperase su regreso y el de su melliza. Luego de un momento de silencio, aunque así se mantuvo desde que llego a esa habitación desde que volvió a su casa, corrió las cortinas blancas y se encontró con un atardecer nublado, sin estrellas. Le trajo viejos recuerdos de cuando ambos observaban el cielo, juntos, desde el telescopio de la melliza mayor.
-Ai… - Susurro triste, cabizbajo hasta que una sorpresiva voz que lo llamaba por su nombre lo llamo.
-¿He? ¡Oz, te encontré!
-¡Guau! – Ladro Zeke con la lengua fuera y moviendo la cola.
Eran Alice y su perrito.
-¿M-me buscabas a mi? – Pregunto sorprendido de ser encontrado.
La niña asintió. – Nos estábamos acordando de ti hace un momento y te he extrañado. – Esto dicho inocentemente por la niña hizo que el niño rubio se sonrojase levemente.
-¿Acordándose de mi? ¿Acaso estoy muerto o que?
Alice negó. – No muerto pero si desaparecido desde que llegamos, pero Saeko-oneechan dijo que esta bien, que después de todo estabas en tu salsa o algo así – Dijo la niña sin entender del todo lo que le estaba diciendo a su amigo - pero aunque le dijo a Onii-chan que no te molestara, a mi me han entrado ganas de estar contigo. – Le sonrío.
-¿Eres tonta no es así? – Le dijo Oz con las mejillas rojas sin verla directamente a la cara.
La niña ignoro esto pero no sucedió lo mismo cuando se acerco al niño. - ¿Oz, estas bien? ¡Estas rojo! ¿No tendrás fiebre? Llamare a sensei.
Oz no llego a detenerla que Alice se encontraba gritando a todo pulmón por la rubia enfermera.
-¡Ya no grites, estoy bien, no tengo nada!
-¡Pero tu rostro esta rojo! – Volvió a gritar por sensei.
Entre el grito chillón de Alice y los regaños de Oz para con ella, llego Shizuka-sensei con los demás.
-¿Alice porque gritas?
-¡Oz tiene fiebre! – La niña lo señalo.
De repente Oz se sintió intimidado cuando seis pares de ojos lo observaron directamente.
-¡Te he dicho que no tengo nada! – Shizuka se acerco al niño y, poniéndose a su altura, le toco la frente.
-Mmm no parece tener temperatura ni nada por el estilo. – Le toco las mejillas.
-¿Pero entonces porque esta rojo? – Pregunto la niña.
Shizuka, en vez de ver a la niña, se quedo observando los ojos verdes del niño. Es así como los ojos verdes del niño se encontraban siendo observados por los ojos ámbar de la voluptuosa enfermera.
-¿Q-que sucede? – Se atrevió a preguntar el niño, mientras que sensei se acercaba más y más a él.
-Alice-chan, debes estar tranquila, Oz-wan wan no tiene nada. – Volteo a sonreírle a la niña. – Al menos nada de lo cual debas preocuparte, por ahora. – Las últimas dos palabras las dijo en voz baja para que más bien las escuchara Oz que la niña.
De un momento a otro los jóvenes fueron llamados por una empleada de la casa para ir a cenar.
-¡Era hora! – Festejo Hirano.
Todos se rieron menos Saya que por lo bajo le dijo ''gordo glotón''
-¡Oh, me alegra ver la puntualidad de todos a la hora de la cena! – Los recibió el dueño de casa. – Deben estar hambrientos, por favor tomen asiento, menos tu Oz, quiero que te sientes a mi lado. – Su sobrino iba a sentarse en medio de Alice y Takashi hasta que su tío lo solicito a su lado, a lo cual el niño asintió feliz.
Lo siguiente fue la gran cena o mas bien el gran banquete que les sirvieron. Un pollo dorado, diferente tipo de acompañamientos, arroz, ensaladas, varios tipos de consomé, sopa y demás que de solo seguir mencionando se me hace agua a la boca y mi estomago empieza a gruñir, en fin, se imaginaran el gran banquete con lo cual fueron halagados.
-Gracias por la comida. – Dicho esto entraron a comer tratando con todo su ser de comportarse en la mesa como las personas civilizadas que se suponían que eran pero por mas que lo intentara era inevitable esconder el hambre que tenían, aunque únicamente Takagi y Oz pudieron mantener la compostura o lo supieron fingirla bien.
-Si que tenían hambre. – Les sonrío Hiiragizawa.
-¡No hemos comida tan bien desde, bueno, desde la noche anterior a este Apocalipsis! Al menos eso fue para mí. – Comento Hirano.
-Ya veo, deben haber pasado muchos días con hambre.
-Mmm – Masticaba Hirano dispuesto a seguir la conversación. – No tan extremo, pero luego de comidas enlatadas, improvisadas, sobras y lo peor de todo, un arroz aparentemente en mal estado que parecía una pasta blanca vomitiva y que sabia como veneno, esto es tocar el cielo con la mano y no exagero. – Takagi se estaba molestado por lo dicho recordando el arroz que preparo con ''tanto amor'' y que casi llevo al borde de la muerte a su gordo… bueno, a su gordo.
Hiiragizawa se río. – Me quede pensando en ese arroz ¿tan así era realmente?
-Créame señor, son esos momentos donde comer a alguno de ellos hubiera sabido mucho mejor. – Eso ya fue el colmo y Takagi le piso el pie por debajo de la mesa con toda la furia de mil demonios. Hirano chillo al sentir como Saya le pisaba sin ánimo de querer dejar de hacerlo.
-¡L-lo siento, loo siento Saya-san, por favor para! – Articulaba entre dientes Kohta. La joven deje de pisarlo el pie pero ni bien el gordo otaku soltó un suspiro lo volvió a pisar por ultima vez con toda la fuerza.
Dejando eso de lado la cena transcurrió tranquilamente, charlando de cosas sin importancia, alguna que otra anécdota de cómo ellos se encargaban de masacrar a cuanto caminante se les acercara y demás. Hiiragizawa los escuchaba atento, en realidad solo escuchaba a Hirano y uno que otro comentario por parte del resto.
Parecía sorprendido y no lo escondía, de lo que le relataban y aunque todos esperaban que los subestimase diciendo algo como ''es sorprendente de que unos chicos hayan sobrevivido'' les sorprendió gratamente que los llenara de elogios así como lo hizo anteriormente con Komuro.
Todos estaban complacidos de esto, todos menos tres de ellos, Komuro incluido y dos de sus amigas. Pero nadie lo noto, lo cual estaba bien para pasar desapercibido.
Lo que si no paso desapercibido fue el gran ruido de un trueno dibujándose en el cielo nublado que provoco un gran impacto haciendo que la sala donde estaban cenando quedara por unos segundos a oscuras.
Dos grititos se escucharon por parte de Shizuka y Alice junto a Zeke que empezó a ladrar.
-Es solo un inocente trueno Alice-chan. – Consoló tocándole dulcemente la cabeza a la niña que lo abrazo por instinto - ¿Verdad Saya-san? – El se dio vuelta para encontrar como la joven de pelo rosa tenia las manos en sus orejas cerrando fuertemente los ojos. - ¿He? ¿Saya-san también tienes miedo a los truenos?
La chica de anteojos lo miro algo avergonzada y rápidamente se excuso.
-¡Claro que no idiota! ¿Quién mas que una niña le puede tener miedo a un fenómeno natural? Y-yo solo me cubrí por los gritos. – Mintió.
-Si claro… No esta mal tener un poco de miedo Saya… - Lo interrumpio.
-¡Que no tuve miedo idiota!
En eso el timbre de la sala de enfrente se escuchó. Uno de los empleados de Hiiragizawa se acerco a el y le dijo algo al oído, todos lo vieron, y notando esto el tío de Oz se disculpo y se retiro de la sala.
Los restantes en la mesa se miraron entre si curiosos preguntándose quien era la persona inoportuna que llego junto con la tormenta. Y en efecto la, o mejor dicho las personas que tocaron el timbre trajeron la tormenta con ellos porque cuando se les abrió la puerta una lluvia torrencial empezó a caer golpeando en las ventanas.
Hiiragizawa se puso enfrente de las tres personas, con los curiosos sobrevivientes espiando desde la sala comedor, sin ser vistos por el momento.
-No esperaba que llegaran tan pronto. – Les dijo a aquellas personas que, la del medio, le dedico una sonrisa escalofriante.
Continuara…
¿H-hola si, qu- quedo alguien? Bueno en caso que sea así… ¡Déjenme empezar por disculparme por la tardanza! Lo se, no tengo perdón de nadie pero como les dije al principio tuve muchos idas y vueltas con esta historia. Les aseguro que ya no pasa solo por la facultad (que también tuvo que ver pero no tanto), si no que ya no tenia inspiración, que estaba escribiendo ya cualquier cosa, tuve un bloqueo al punto de que pensé escribirles una carta dándoles mis motivos de abandono y futura eliminación de este fanfic (si, pensé en eliminarlo) pero luego me dije ''no, yo no soy de las clases de personas que abandona historias porque yo ODIO que dejen a medio hacer una historia que me gusta'' y pensé en reescribirla pero al fin y al cabo iba ser lo mismo, así que busque este capitulo, lo volví a leer y lo volví a escribir para que ustedes lo tengan ya para leer luego de casi un año.
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS POR SU PACIENCIA! No merezco que me dejen reviews y solo les puedo darles las gracias por seguir leyendo esto porque apuesto que muchos pensaron que realmente abandone esta historia.
Gracias a:
Nacho: Ya sabes lo que agradezco tu ayuda y que me ayudes con esta y todas las historias que me surgen, es lindo poder hablar de esto que tan me gusta hacer con alguien.
Saeko Evan: ¡Perdón por la tardanza! Y te prometo que el capitulo que viene te va súper gustar… Ya sabrás porque
JediArgento017: ¡Gracias por tus palabras! Son tan lindas que me hacen sentir culpable (y con toda razón por supuesto) de no haber actualizado antes. Voy a esforzarme mas por hacer algo que vos y todos puedan disfrutar y hacerle honor a tus palabras.
SaintCross: ¿Sabes que? Te confieso que luego de los primeros cinco capítulos creo que perdí mi rumbo, en realidad ni se porque se me dio por publicar esto. Con respecto a lo del manga, si lo sigo y esta historia sigue desde que dejaron el supermercado y con la madre de Rei… Bueno supresa pero va aparecer y de una manera y bueno, otra de tus preguntas será respuesta el capitulo que viene ¡Infinitas gracias por la paciencia!
JuanUchiha: JAJAJAJ Si habrás leído lo de arriba te darás cuenta que yo tanbien lo volví a leer, aunque claro yo pensé otra cosa. Gracias por comentar.
Pepeike: Te aseguro que te entiendo. Cuando seguís la carrera que te gusta te sentís genial pero a la vez te deja sin tiempo para nada, por ejemplo yo no solo deje de escribir sino que deje de ver anime y ahora no se como retomar. Espero de todo corazón leer otro comentario tuyo, gracias porque siempre me dejaste una review.
Furuya-kun: ¡Disculpa la tardanza y gracias por leerme!
Chino-Sama: ¡Gracias, muchas muchas gracias, te prometo que lo voy a seguir!
Alonso Hernandez 1441: ¡Gracias! Espero que siga gustándote de ahora en más.
Soool: ¡Gracias, espero que este capitulo también te encante!
AkemiUchiha-sama: ¡Gracias! A mi también me encanta HotD, ojala y siguieran el manga pero nunca se sabe.
Ryuzaki Hidek: Si, la deje mucho tiempo pero volví y no voy a parar hasta terminarla aunque me tome años.
KuroChan: ¡Gracias! Voy a seguirla para que a lectores como a vos me motivan, gracias.
Ustedes se tomaron la molestia de dejarme una review, yo me tomo con toda la felicidad del mundo de responder y de verdad ya no se que decir que repetir como un loro lo mismo ¡Muchas gracias a los trece, no se cuantos de ustedes seguirán a la espera de esta historia, si ya la habrán abandonada (y con razón) o que,! Pero les prometo que luego del 19 de este mes tendrán el capitulo 40 que les adelanto que será: Celos, celos, celos y un reencuentro…
¡GRACIAS POR LEER Y SEGUIR ESTA HISTORIA HECHA DESDE EL MAS PURO OCIO! Y aunque mi vida dependa de ello, voy a seguir como sea esta historia hasta terminarla y, para no dejar de lado lo nuevo que empecé a escribir, me empezare a debatir si veo como agregarlo a esta historia o la hago como aparte. En los capítulos siguientes seguirle explicando mi situación, aunque a ustedes seguro no les importa pero yo me veo con la obligación personal de hacerlo.
GiiuChan.
