Hola! hay mucho Faberry para este capitulo como lo prometi, no tuve tiempo de corregirlo asi que disculpenme los errores, disfruntelo, besos a todos


Cerré los ojos con frustración, intentando que mi enojo se viera aplacado. Quinn no dijo nada, al parecer no me había escuchado hablar. Me levante de mala gana a abrir la puerta y estuvo a punto de darme un patatús cuando vi a la persona que estaba parada frente a mi

- Hola Rachel ¿Cómo estás?

- He estado mejor – masculle para mis adentros – Finn, que tal, pasa, estábamos esperando a que llegaran los demás

- ¿Estaban? – pregunto con gesto curioso

- Quinn llego temprano

En esos momentos la capitana de las porritas salió de la sala y miro a Finn con una sonrisa

- Hola – parecía tímida

- Amor estabas aquí, pase por tu casa pero tu madre me dijo que ya te habías ido

- Eh sí, es que no conocía muy bien la dirección, así que salí temprano para buscar la casa, pero la encontré mas rápido de lo que pensaba y no vine en auto

- Pero pensé que habíamos dicho que yo te pasaría a bus…

- Finn – le cortó la palabra – no importa, ya estamos aquí

- Bueno, hable hace poco con Puck, así que los demás deben estar por llegar – dijo el chico

Y así fue, poco a poco, todos fueron llegando y cuando ya estábamos juntos en el salón, acordamos que cada pareja ensayaría en un lugar diferente de la casa

Obviamente Sam y yo, quedamos en mi pieza, nos fue fácil encontrar una canción, nuestras voces sonaban muy bien juntas y nos encargamos de preparar la presentación. Iba a usar un vestido rojo de corte largo y Sam un traje negro de dos piezas con un corbatín tipo humita, él iba a tocar el piano mientras yo cantaba, nos repartimos las partes de la canción y los coros en dueto, ensayamos una y otra vez para que ningún detalle quedara al aire y cuando ya teníamos todo listo, baje a la cocina por unos vasos de jugo.

Cuando iba bajando la escalera divise a Santana y a Brittany salir riendo del baño que se encontraba junto al salón, al darse cuenta de que las estaba observando ambas dejaron de reír por un segundo, luego Brittany me miro divertida y se dio la vuelta alejándose de allí, Santana volvió a mirarme seriamente, yo solo pude hacerme la desentendida y seguir mi camino.

Ya en el primer piso me fije que todos habían terminado su labor de ensayo, así que luego de unos minutos, nos reunimos todos en el salón y hablamos en grupo. Me sorprendí al notar la comodidad con la que se daba la conversación, me sentía cómoda, a gusto con chicos a los que creí jamás les hablaría

- Si que es extraño, bueno, no en el mal sentido, es que jamás imagine algo como esto – de pronto le puse mayor atención a las palabras de Finn

- ¿A que te refieres? – pregunto Puck

- Sinceramente, pensé que nos odiaban, ¿acaso no nos tienen ni un poquito de rencor? – dijo el chico alto dirigiéndose a Blaine y a mi

- No lo creo – habló Blaine

- Es que ninguno de ustedes… ya saben, nunca nos ha…

- Ninguno de nosotros les ha lanzado granizados, insultado en los pasillos, o algo por el estilo – dijo Quinn completando mi frase

- Exacto – respondí

- Eso no es del todo cierto – comento Santana – estoy segura de haberle lanzado más de un granizado a la enana y a su amigo, y bueno… – balbuceo – yo… siento haber hecho eso

- Nada de que lamentarse – le sonreí

Cuando el reloj ya marcaba las seis, todos se habían marchado a sus respectivas casas, todos excepto una.

- Creo que somos tú y yo de nuevo – hablo de pronto la porrista adivinando mis pensamientos

- Así parece ¿Quieres hacer algo? ¿Ver una película o alguna cosa?

- No, no es necesario, se supone que mi madre llegara en unos minutos, pero ya que lo mencionaste, ahora me debes una película Rachel Berry

- Ok – sonreí tontamente - ¿y que quieres hacer mientras esperas?

- Una conversación no me vendría mal – dijo guiñándome un ojo mientras se dirigía al salón

La respiración se me corto de pronto y mi corazón acelero sus latidos agitadamente. Esta chica me iba a matar. Me fui directamente al lugar junto a ella en el sillón

- Tienes todas las temporadas de FRIENDS – soltó antes de que terminara de acomodarme

- En realidad, esos dvds son de mis padres, los míos están en mi habitación

- ¿Tus padres son fans de FRIENDS?

- Si, les encanta, de hecho esa es la razón de mi nombre

- Jajá increíble, tienen buen gusto

- ¿Por qué lo dices?

- Por la serie, y por tu nombre, me encanta, Rachel es un nombre hermoso – oh por dios, ¿en verdad acaba de decir eso? – aunque prefiero Barbra, tu segundo nombre

- ¿Cómo sabes mi segundo nombre? – pregunte, de golpe llegue a la conclusión de que no tenía idea cual era el segundo nombre de la rubia

- Blaine me lo dijo

- Ah claro, yo no sé tú segundo nombre ¿Cuál es?

- Quinn

- ¿Qué?

- Mi verdadero nombre es Lucy, Lucy Quinn Fabray

- Oh, vaya, y ¿Por qué…? ¿Por qué usas el nombre de Quinn?

- Alguna vez necesite un cambio completo en mi vida, y en eso se vio implicado mi nombre y muchas cosas mas

- ¿Por qué necesitaste un cambio?

- Es… algo complicado, inseguridades del pasado

- Entiendo

- Tal vez algún día te cuente la historia – dijo con una gran sonrisa, pero su expresión cambio de inmediato en el momento que su celular sonó, se puso de pie contestando la llamada y yéndose a un rincón. Cuando regreso a donde estábamos, parecía preocupada

- ¿Está todo bien?

- Mi madre no podrá venir a buscarme

- ¿Necesitas que te lleve?

- No, está todo bien, caminare

- ¿Estás segura? – insistí mientras nos encaminábamos hacia la puerta, me moría por pasar unos minutos mas junto a ella

- Si, no hay problema

Cuando abrí la puerta Quinn pegó un salto y se escondió detrás de mí

- ¿Estás bien? – dije observándola con preocupación - ¿Qué ocurre? – esta vez mi mirada se oriento hacia afuera, en donde se había formado una tormenta

- Cambie de opinión, si necesito que me lleves

- Por dios Quinn le temes a las tormentas

- A los truenos específicamente – la mire divertida – ¡oh vamos! El sonido es terrorífico

Sonreí con ternura, ver a Quinn asustada era la cosa más dulce que podía apreciar. Tome mi abrigo y un paraguas, la chica rubia seguía aterrorizada, al parecer ni siquiera se atrevía a salir de la casa

- Vamos, no pasara nada malo, no me alejare de ti

- Promételo

- Lo prometo – dije cogiendo su mano con toda la valentía del mundo mientras salíamos al exterior

Una vez en el auto puse un poco de música para intentar que Quinn se relajara, pero no funcionaba del todo, así que apague la radio para entablar algún tema de conversación

- ¿Por qué la apagaste? – su voz sonó increíblemente alta

- Intenta calmarte, hablemos un poco para que te distraigas

- Ok – mascullo no muy convencida – me gusta la inscripción, es original – hablo luego de un eterno silencio

- ¿Qué?

- La inscripción en el volante, con tu segundo nombre, me gusta mucho, es genial, ¿fue idea tuya?

Todas las funciones de mi cuerpo se detuvieron por unos segundos, mi corazón dio un estrepitoso brinco, dios, Holly

- Eh… yo no… no… no precisamente – comencé a tartamudear – no, no fue mi idea – termine de decir un poco mas tranquila

- Oh, fue idea de alguien mas, entiendo, ¿de quién? ¿Tus padres?

- No, no fueron ellos, fue un amigo

- ¿Blaine?

- Algo así

- Ah – articulo bastante confundida

Holly te confunde y Quinn te pone de los nervios, buen trabajo Berry, atacó mi deslenguada subconsciente

- ¿Estás bien? Pareces más asustada que yo

De pronto mi subconsciente se echo a reír y observo a Quinn con aprobación, estaba totalmente de acuerdo con ella

- Si, no es nada, solo que tampoco me gustan mucho las tormentas, sobre todo si estoy al volante

- No te preocupes, ya no tardamos en llegar

Luego de unas cuantas indicaciones más, aparque mi auto frente a la casa de Quinn, vaya, era un poco más grande que la mía, era bastante lujosa a decir verdad, se notaba que contaban con buena situación

- Es…

- ¿Lujosa? ¿Grande? ¿Demasiado? – hablo Quinn interrumpiendo mi frase

- Iba a decir linda, pero veo que prefieres eso

- Lo siento, es que es lo que todos dicen, pero linda está bien

Solté una pequeña carcajada para luego detener el auto y posar mi mano en la manilla de la puerta

- ¿Qué haces? – me miro confundida

- Acompañarte hasta la puerta, estoy segura de que no eres capaz de llegar sola

- Se nota que no me conoces Rachel Berry

- Se algunas cosas – dije bajándome del auto y posicionándome rápidamente junto a la puerta del copiloto

Quinn se bajo enganchándose inmediatamente de mi brazo. Cuando ya estábamos cerca de la puerta, le dedique una mirada a los dos autos que estaban fuera del garaje y me sorprendió lo que vi

- Wow, es un Concept Car

- Vaya, vaya, la diva sabe de autos

- Se nota que no me conoces Quinn Fabray

- Se algunas cosas y además me sorprende mucho que sepas de autos

- Bueno, solo de ese auto, es mi favorito y es el modelo que Wildcat saco en 1953

- Si, es exactamente ese, vaya me impresionas, creí que era la única fanática de ese auto

- Pues no, ¿el auto es tuyo?

- Claro que si

- Ese auto cuesta mucho dinero

- Créeme que ese no fue el mayor de los problemas

- Me imagino que no, entonces ¿Qué lo fue?

- Conseguir que mis padres me lo regalaran, la verdad es que a mi padre no le importaba el dineral que tenía que pagar por el auto, sino mas bien, no quería acatar el hecho de que la hija de Russel Fabray anduviera en un cacharro antiguo. Yo insistí en que era un clásico y que valía la pena el dinero que costaba, hasta que al final cedió y me lo compro, pero a los días se sintió arrepentido y ni siquiera me dejaba usarlo, quiso venderlo y me enfurecí, así que le dije que yo se lo compraría si era necesario

- ¿Y lo hiciste?

- Ambos tenemos el mismo carácter, somos orgullosos, así que aceptó y yo no quise dar mi brazo a torcer, como nunca me dio un plazo especifico para entregarle el dinero, comencé a ahorrar y estuve trabajando todo un verano, cuando llego septiembre me acerque a él un día y le entregue todo el dinero que había logrado recaudar, era un poco mas de la mitad del precio que costaba el auto, le dije que el resto se lo pagaría después. Aun recuerdo su rostro de asombro, en verdad no se lo esperaba, mi madre se disgusto con él y obviamente se sintió terrible, no acepto el dinero, me pidió disculpas y me dijo que ese auto era un regalo, que podía usarlo cuando quisiera y que no me dejara llevar por sus enojos absurdos

- ¿Entonces no se lo compraste?

- La verdad es que si, no te voy a negar que estuve tentada de aceptar la oferta de mi padre, pero le dije que ya era tiempo de que consiguiera las cosas por mí misma, que necesitaba hacerlo, porque cuando observara ese auto no quería ver el regalo de papi, quería verme a mí, sentada al volante, diciendo orgullosa que ese auto era de mi propiedad. Mi discurso lo convenció y acepto a regañadientes pues aun sentía dudas al respecto. Pero a pesar de todo eso, solo me deja usarlo en vacaciones o días especiales, así que uso el auto de mamá para ir a clases

- Eso explica porque jamás te he visto en el

- Sí, bueno, algún día lo usare con completa libertad y… – se detuvo un momento como si estuviera recordando algo - ¿me has estado observando Rachel?

- ¿Qué? No yo – su pregunta me había pillado por sorpresa – no, claro que no, quiero decir, es que cuando llegas, bueno yo – estaba nerviosa y parloteando, demonios – yo no, tú me entiendes…

- Cálmate Rachel, era una broma – dijo divertida

- No vuelvas a hacerlo – intente sonar enojada, pero como no, fracase estrepitosamente – además, todo el mundo te conoce chica popular

Su rostro pareció oscurecerse de repente

- ¿Es así como me identificas?, ¿solo me reconoces como la chica popular?

- Yo no quise decir eso

- No, está bien, entiendo, todos me reconocen por eso, la capitana de las porristas, la novia del mariscal de campo, la rubia bonita – recalco con falsa alegría la última frase

- Estoy segura que eres mucho más que eso

-Gracias – me sonrió dulcemente

- Creo que ya es hora de irme

- ¿No quieres pasar?

- No quiero molestar

- No molestas, vamos yo ya estorbe lo suficiente en tu casa, ahora es tu turno

Esboce una sonrisa soltando una leve carcajada, cuando Quinn se disponía a girar la manilla, alguien mas desde adentro abrió la puerta dejándonos inmóviles a las dos sin saber que hacer

- Papá – hablo finalmente la rubia

-Hija, ¿Qué haces aquí parada? – el hombre miro en mi dirección notando mi presencia – oh, lo siento, ¿no me presentas con tu amiga?

- Ah claro, papá ella es Rachel Berry, Rachel él es mi padre, Russel

- Es un gusto Sr. Fabray

- El gusto es mío señorita Berry – dijo estrechando mi mano educadamente

- ¿No te quedas a cenar?

- Lo siento Lucy, cosas del trabajo, tu entiendes

- Ok – respondió con resignación – Adios, cuídate

- Adios hija, adiós Rachel, fue un placer

- Igualmente Sr. Fabray, adiós

Ambas entramos a la casa en un incomodo silencio, pero no lo resistí así que lo rompí de golpe

- Tu padre te llama Lucy

- No quiso aceptar el hecho de que cambiara mi nombre, así que me sigue llamando Lucy, pero no me molesta demasiado, sé que lo hice con la intención de no recordar nada de mi pasado, pero da igual

- ¿Algún día me contaras la historia de tu "misterioso pasado"? – dije haciendo hincapié en las comillas

- Tal vez, sigue siendo complicado, hace mucho que no hablo de esto

- No te preocupes, no te sigo molestando

- Pero tú no me molestas

- ¿Enserio?

- No, me encanta hablar contigo

Wow, eso me pillo desprevenida.

La verdad es que entendía que no quisiera hablar del tema, yo hacía lo mismo con Holly, nadie sabía de eso y tenía la rara necesidad de ocultarlo, entonces no le podía exigir nada a Quinn

Estuve a punto de hablar pero alguien llego a donde nos encontrábamos

- ¿Quinn? – apareció de pronto una mujer rubia y de buen aspecto que parecía estar en la mejor etapa de su vida, sus últimos treinta

- Hola mamá

- Hola hija, no te esperaba tan temprano – su mirada se poso en mi – ¿pero quién es esta chica tan linda?

- Mamá ella es Rachel Berry, una compañera del Glee club, Rachel ella es mi mamá Judy

- Es un placer conocerla Sra. Fabray – alargue mi mano para saludar, pero ella evito el gesto sorprendiéndome con una abrazo

- Oh cariño llámame Judy y no estés con formalidades, aquí las amigas de Quinn son recibidas como una mas de la familia

- Este bien, Judy – dije recalcando su nombre

- Así me gusta querida, ¿te quedas a cenar?

- Emmm no lo sé, no quiero ser una molestia

- Vamos Rachel, ¿tienes algún compromiso? – esta vez fue Quinn quien hablo

- No

- Entonces acepta mi invitación – manifestó Judy

- Sera un placer

- Perfecto, vengan chicas, prepare lasaña vegetariana

Durante la cena hablamos cosas sin importancia y una vez terminada la madre de Quinn dirigió su atención hacia mí

- Cuéntame más sobre ti Rachel

- Pues ¿Qué quieres saber?

- ¿Qué quieres hacer luego de la secundaria?

- Bueno, mi idea es postular a NYADA, quiero entrar allí para lograr mi sueño de estar en Broadway

- Quinn dijo que tienes una voz increíble, estoy segura que lo lograras

Mire a la aludida con incredulidad

- No sabía que Quinn le había hablado de mí

- Claro que lo ha hecho, desde que entro al Glee club no para de hablar de eso y lo talentosos que son los chicos, sobre todo tú

- Vaya – mi subconsciente y yo nos quedamos con la boca abierta, la rubia más perfecta del mundo había estado hablando de mí. Eso no te lo esperabas Berry, menciono mi subconsciente que seguía impactada

- ¿También le contaras a Rachel sobre las veces que voy al baño mamá?

- Oh vamos Quinnie no te enojes, me alegra saber que ese club te hace feliz

- ¿El Glee club te hace feliz? – interrumpí

- Pues… si – dijo con sinceridad – bastante feliz

- Eso genial

- Claro que es genial Rachel, además así haces mas amigas para ir de compras – hablo Judy

- Para eso tengo a Britt y Santana

- Lo sé, pero salir con una pareja es agotador, te puedes llegar a sentir muy sola

- Mamá – Quinn la miró con recriminación

- Por favor cariño todo el mundo sabe que son novias

- Tal vez Rachel no lo sabía – dijo ya muy molesta

- La verdad es que es bastante obvio – afirme lo dicho por Judy

- ¿Lo ves? – asevero ella

- Ok – se rindió la rubia – pero no se lo pueden decir a nadie

- Por mí no hay problema- respondí

- Tampoco te preocupes por mí – articulo Judy

- Se lo acabas de decir a Rachel y si papá te escucha te matara

- Rachel ya lo sabía y tu padre no está aquí, por dios Quinn relájate un poco – la mujer se levanto de la mesa retirando los platos con una sonrisa divertida

Mire la hora en mi celular, eran cerca de las nueve, vaya como se me paso el tiempo, la cena había sido increíble junto a Judy, era un mujer que no veía problemas donde no los había y tenía un magnetismo increíble

- ¿Te vas? – pregunto Quinn

- Si, se me hizo tarde

- Ok, te dejo en la puerta

- Me voy a despedir de tu madre – dije moviéndome a la cocina en donde estaba la mujer

- ¿Qué ocurre cariño?

- Ya me voy a casa

- Oh tan pronto nos dejas, fue un verdadero placer conocerte Rachel

- Igualmente Judy, gracias por la cena, estuvo increíble – la abrase por los hombros y ella me devolvió el gesto

- Hay que repetirlo querida

- Definitivamente

- Ven cuando quieras esta es tu casa, adiós linda

- Adios Judy – me termine de despedir con una sonrisa

Cuando Quinn y yo salimos al exterior, la tormenta no se había detenido, pero ya no había truenos y la lluvia de a poco se estaba convirtiendo en una llovizna

- Tus temores se ven aplacados Quinn Fabray

- Ya veo – suspiro con alivio – gracias por el aventón – me miro con una media sonrisa

- Gracias por la cena – dije tratando de controlar el zoológico que se había formado en mi estomago – algún día tienes que usar en ese auto

- Lo hago, en vacaciones

- Me refiero a un día normal, un día cualquiera, llegar y sacarlo, solo porque lo sientes, tomar ese auto y que te lleve lejos de todo

- Sabes que no puedo

- Adios Quinn

- Adios – respondió con clara confusión

Me encamine hacia mi auto y en medio de la lluvia me di la vuelta

- ¿Sabes? Solo hace falta ser valiente – la chica rubia me miro con el ceño fruncido y yo solo pude darle mi mejor sonrisa, la cual correspondió - ¡Se valiente Quinn!


Espero que les haya gustado el capitulo, para el proximo se llevaran a cabo los duetos y hay muchas sorpresas

A todos los seguidores de la historia, muchas gracias por leerla, como ya les dije antes, ustedes son la mayor motivación para hacer esto y eso me hace querelos un montón. No olviden dejar reviews porfavor, de verdad me gusta saber que piensan de la historia y que me den sus opiniones y sugerencias

Besos y abrazos xoxo