Roci-chan pediste un epílogo y aquí lo tienes! Espero les guste
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Epílogo
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-Felicitaciones Lucy, estas embarazada – Cuando Grandine pronunció esas palabras el mundo de la maga estelar dio vueltas y más vueltas.
-¿Que?...¿E-estas segura? – Grandine asintió.
-¿Acaso no estas feliz? – preguntó ante la mirada de pánico de la rubia.
-Lo estoy…pero…todo está pasando tan rápido – Grandine le tomó las manos - ¿Cómo crees que lo tome? ¿podría enfadarse? – Grandine se puso a reír.
-Él jamás de enfadaría contigo y menos por eso, no sé cómo reaccionará, pero te aseguro que estará feliz.
Lucy se despidió de Grandine y volvió a su departamento en Magnolia, estaban viviendo ahí, mientras Igneel buscaba un lugar que le gustara. Ese día él habia salido temprano y no le habia dicho la razón, pero ella sabía que estaría bien y cómo sus malestares se habia hecho más seguidos decidió visitar a la madre de Wendy.
Se sentía tan extraña, el hecho de tener a alguien creciendo en su interior la hacía muy feliz. Tocó su plano vientre y sonrió. No tenía que pensar en cómo habia sucedido aquello, ella lo sabía muy bien, aquella noche en la cueva, luego en la cabaña, en su apartamento, era de esperarse que sucediera algún día, pero todo era demasiado rápido y cuando su cerebro se daba cuenta de lo que su cuerpo estaba haciendo ya era demasiado tarde y se dejaba llevar también. Se sentó en su cama y recordó lo sucedido aquella noche, se sonrojó al recordar las caricias sobre su cuerpo. Abrazó una de las almohadas que tenía el aroma de Igneel y sus lágrimas comenzaron a brotar. Estaba muy feliz, pero también estaba asustada, no sabía cómo decírselo ni menos que reacción esperar de su parte. "¿Y si me deja?" pensó, "No, no puede dejarte, Grandine lo dijo: son parte el uno del otro". Peleó consigo misma y buscó una forma agradable de decírselo, pero no encontraba nada, estaba a punto de ir al gremio y preguntarle a Bisca como le habia dicho a Al que estaba embarazada de Azuka. Pero mientras intentaba secar sus lágrimas Igneel entró por la puerta, su pánico no se hizo esperar al verla llorando, fue hacia ella y acarició su cabeza con temor, ella se metió entre sus brazos y estúpidamente volvió a llorar.
-¿Lucy que tienes? ¿Estás bien? – ella no respondió solo intentó contener sus sollozos y calmar su llanto - ¿Lucy? ¿dime que no estas enferma? – ella negó con la cabeza.
-Estoy bien – dijo mientras se abrazaba más a él. Igneel la movió un poco para mirarla a los ojos.
-¿Qué tienes, cariño? – ella sonrió, amaba cuando la llamaba así. Sus lágrimas cesaron y ella volvió a reír, mientras se abrazaba al confundido hombre - ¿Estás segura de que estas bien? ¿no quieres que llame a Grandine? – Oh, Oh, el habia comenzado a entrar en pánico, siempre que no entendía aquellos extraños cambios de humor por parte de Lucy, llamaba a Grandine.
-Estoy bien, solo estoy un poco sensible – él asintió. "Demasiado sensible" pensó. - ¿Dónde estabas? – Que rápido cambiaba de tema.
-Ah eso… bueno – tomó sus manos con nerviosismo. Lo peor pasó por la cabeza de Lucy "va a dejarme" sacudió su cabeza para eliminar el pensamiento. – todo esto ha pasado tan rápido, apenas nos conocemos hace un par de meses y han pasado muchas cosas – él vio el pánico en la cara de Lucy – cálmate cariño – besó su frente – eres muy importante para mí y después de todo – el tocó la marca en su cadera – No hay ninguna fuerza en el universo que nos separe ahora, asi que yo solo quiero que nos juntemos aún más – metió su mano en el bolsillo y saco una cajita de terciopelo azul oscuro, la abrió para mostrar el anillo en su interior, oro y piedras rojas, hermosos cristales lo decoraban. Lucy se quedó sin palabras – Cásate conmigo Lucy. - Ella aún estaba muda y su silenció hizo que el corazón del dragón temblara. Vio las lágrimas en el rostro de su maga- si no quieres yo no puedo obligarte…
-No – interrumpió ella – no es eso es solo… estoy muy feliz- ella sonrió – si quiero casarme contigo – él suspiró aliviado y se fundieron en un abrazo, la besó con pasión y con amor.
-¿Aun lloras de felicidad?
-Sí, me han pasado bunas cosas hoy.
-¿En serio? – ella asintió – aún tengo otra sorpresa.
-¿Otra más? ¿es que no te cansas de hacerme llorar?
-Mientras sea de felicidad, me encanta hacerte llorar – ella rio - He encontrado una nueva casa.
-¿De verdad? – el asintió.
-¿Quieres verla? Está un poco lejos de Magnolia, pero puedes ir al gremio siempre que quieras. – Ella asintió y caminó con él hacia la puerta, dejaron las calles de magnolia y se internaron un poco en el bosque, Igneel le vendó los ojos.
-¿Y esto por qué?
-Te dije que era una sorpresa – tomó forma de dragón y volaron por algunos minutos.
Cuando él se detuvo y la dejó en tierra, la hiso caminar hacia adelante un par de pasos antes de volver a su forma humana. Deslizó la venda de sus ojos y ella abrió la boca.
-Gray y Natsu dijeron que este lugar era hermoso y tenía suficiente espacio para que nadie nos molestara.
-¿Gray y Natsu? – él asintió.
-Erza ayudó con la reconstrucción, después de todo, Fairy Tail no es bueno solo destrozando edificios, sino que también han reconstruido su gremio muchas veces. – Igneel miró como Lucy sonreía y luego ella se lanzó a sus brazos y le besó - ¿Ya no lloras?
-Creo que me he quedado sin lágrimas – él rio. Lucy observó su antigua casa, La mansión Heartfilia en toda su extensión, Igneel la tomó en sus brazos y entraron por la puerta principal. Todo estaba tal y como ella lo recordaba, era lindo volver a casa y más con tu compañero de toda la vida.
-Me agrada que sea espaciosa – dijo él – podríamos hacer grandes fiestas.
-Creo que estas visitando el gremio muy seguido – él sonrió – Si, es agradable, después de todo, necesitaremos más espacio.
-¿Por qué lo dices? – ella respiró profundo, bajo de sus brazos y lo miró a los ojos.
-Estoy embarazada. – el rostro de Igneel quedó completamente en blanco.
-¿Estas completamente segura?
-Grandine me lo dijo hoy, tengo dos semanas de gestación – ella cerró los ojos esperando lo peor. Pero lo único que sintió fueron los labios del hombre aprisionando los suyos y el calor de sus manos en su cintura. - ¿Ahora eres tú el que llora? – preguntó mirando como una lagrima se deslizaba del ojo del dragón.
-Es de felicidad cariñó – la apretó en sus brazos y le dio una vuelta en el aire. – Tenemos que celebrar esto.
-¿Qué?
-Tenemos casa nueva, nos comprometimos y vamos a ser padres, este es el mejor día de mi vida. – ella rio.
Igneel subió las escaleras con ella en sus brazos y abrió la puerta de una habitación de una patada, la puso sobre la cama y la besó. Antes de que Lucy se diera cuenta, estaba desnuda entre los brazos de su prometido.
Cuando cayeron rendidos, ella se quedó dormida, pero él llamó a Metalicana y lo invitó a su nueva casa. Nunca lo habia invitado, eso debía ser grave. Le contó el suceso y el dragón llegó con botellas de licor para celebrar, se las bebieron entre los dos. Cuando Lucy despertó los vio riendo sentados en el bar. Estuvieron ahí por tres días, a pesar de la resaca seguían bebiendo, al final del segundo día se habían bebido hasta el vino que antes producía una empresa de su padre y que aún estaba guardado en la casa, pidieron más licor, pero Lucy no se los permitió. Llamó a Grandine para que se llevara a Metalicana y ella se llevó a Igneel a la habitación a duras penas.
-Lucy, cariño – susurró él cerca de su oreja - ¿Cuándo crecerá tu pancita?
-En varios meses Igneel. Ahora ayúdame a llevarte arriba, eres muy grande. – Subieron por las escaleras y Lucy lo metió al baño, abrió el grifo del agua fría y el gruñó cuando hiso contacto con su piel caliente, la jaló a ella con él y terminaron ambos empapados, pero por lo menos le sirvió para regresar al dragón a la normalidad, aunque con la resaca que implicaba tres días de trago.
Después de eso, Lucy no salió de casa en varios días, ya que Igneel decía que podía ser peligroso para ella o el bebé.
-Por favor – pedía ella con ojitos de cachorro.
-Lucy…
-Por favor, solo será un ratito, después de que vaya con Grandine.
-No lo sé, ellos son muy extraños ¿Y si te implican en una de sus peleas?
-Estaré bien, por favor! Déjame ir – parecía una adolescente pidiendo permiso a su padre para ir a una fiesta. Pero en cierto modo le gusta el hecho de que el la protegiera tanto.
-Está bien…pero te acompañaré – ella hizo una mueca – te dejaré con Grandine y luego pasaré por ti para ir al gremio ¿Te parece? – ella sonrió.
-SIP – tomó su bolso – debes pensar una forma para decírselo a Natsu.
-Eso será fácil.
-Es Natsu.
-Pero si ya maduró lo suficiente como para casarse, supongo que sabe lo que pasa después – los dos se pusieron a reír.
Cuando dejó a la rubia con Grandine, él volvió a casa a pensar en una manera para contarle a Natsu, pero en cuanto entró en la casa, se sintió muy solo, aquel lugar era demasiado grande y sin Lucy se sentía vació. Salió a pasear por el jardín y caminó durante horas. (Recuerden que las propiedades de Lucy llegaban hasta unas montañas. Capítulo 29 del anime)
Grandine examinó a Lucy como de costumbre, pero habia algo extraño en esta visita. El olor de ella se habia vuelto más intenso por el embarazo, pero estaba más intenso que la última vez. Probablemente Igneel se habia dado cuenta y por eso no la habia dejado salir de casa durante dos semanas.
-¿Lucy has sentido algún malestar extraño?
-No, lo normal, mareos de vez en cuando, cambios de humor y mucha sensibilidad.
-¿Qué te produce mareos?
-Mmm…- ella pensó – a veces mis comidas favoritas me dan asco, algunos colores y olores, tuve a Igneel dos noches en otra habitación porque su olor y el color de su cabello me producían nauseas. – Grandine suspiró, pobre Igneel, que la mujer que amas te diga que le das asco no es agradable.
-Eso es normal, aunque Igneel debió de sentirse muy mal – comentó Grandine.
-Él entendió al final, aunque esperaba a que me durmiera, volvía a la habitación y se iba antes que yo despertara.
-Sabes Lucy noto algo extraño en tu embarazo – la cara de Lucy se llenó de espanto – No, no es nada malo, no te preocupes, es solo que tu aroma está demasiado intenso y eso me preocupa un poco, puede ser por las hormonas, pero me gustaría examinarte de todas formas. – la rubia asintió un poco más tranquila y dejó a Grandine hacer su trabajo.
La dragona puso sus manos en el vientre de Lucy y cerró los ojos, se concentró en todas las sensaciones, hasta que encontró lo que buscaba, el feto en el útero de su amiga. Suspiró aliviada y dejó a Lucy.
-¿Qué sucedió? ¿está todo bien ? – preguntó la futura madre.
-Todo está bien – Grandine sonrió – Me alegro que su casa sea muy grande – Lucy la miró curiosa – son dos Lucy, tendrás dos bebes.
La rubia atónita se tocó el vientre y luego sonrió, abrazó a Grandine en medio de saltitos. Estaba muy feliz, ahora no serían tres, serían cuatro. Se escucharon un par de golpes en la puerta. Grandine abrió y se encontró a Igneel, Lucy tomo sus cosas, se despidieron y fueron juntos hacia el gremio.
Lucy caminó hacia las chicas e Igneel fue a hablar con Natsu. Después de que el pelirrosa gritara a todo el gremio que ella estaba embarazada, se armó una gran fiesta. Lucy e Igneel estaban juntos en una parte cerca de la barra.
Igneel abrazó a Lucy por detrás y puso sus manos cerca de su vientre y la acarició con suavidad.
-No puedo esperar a que este pequeño salga de ahí.
-Pequeños – corrigió ella.
-¿Qué?
-Hoy cuando fui a ver a Grandine, antes de venir al gremio, me dijo que eran dos. Tendremos mellizos o gemelos.
Él sonrió antes de darle la vuelta a la mujer en sus brazos y besarla.
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- Quieres calmarte, pareces león enjaulado – decía Natsu, mientras miraba como Igneel iba de un lado a otro de la habitación – Ella estará bien Grandine y Wendy están ahi, a propósito ¿Por qué estás tú afuera? ¿Eres el padre no?
Todos los miembros de Fairy Tail estaban en la mansión Heartfilia esperando al nacimiento de los bebes de Lucy e Igneel. Ella habia entrado en labor de parto, por fortuna Grandine estaba de visita, inmediatamente mandó a Igneel a buscar a Wendy y la pequeña Dragon Slayer llegó con todo el gremio detrás de ella, todos traían regalos para la madre y los pequeños. Grandine y Wendy habían dejado afuera al padre y no le permitían entrar.
-Ellas no me dejan entrar porque dicen que contagio a Lucy con mi nerviosismo – Un grito se escuchó en la habitación - ¿Lucy? – Igneel corrió a la puerta - ¿Lucy estas bien? Grandine déjame entrar.
-¿Prometes no desmayarte? – preguntó alguien desde adentro.
-Lo prometo, además, ¿Por qué debería de desmayarme? – preguntó él.
Wendy abrió la puerta e Igneel entró. Su mirada se posó en Lucy quien estaba recostada en la cama, su rostro estaba pálido y con una ligera capa de sudor cubriendo su frente, ella hiso una mueca de dolor y él se acercó para tomar su mano.
-Vamos Lucy, ya falta poco – dijo Grandine. La maga gritó una vez más y ahora fue Natsu quien preguntó desde afuera.
-¿Igneel estas bien?
-Fue Lucy quien gritó idiota – afuera se hiso silenció. – Tranquila cariño, respira profundo, no es tan doloroso – Lucy miró a su prometido con furia.
-Eso lo dices porque no tienes a un bebé saliendo de tu cuerpo – Igneel se incomodó al notar que ella tenía razón. No debería ser muy agradable tener a un pequeño de más de tres kilos saliendo de la parte baja de tu cuerpo. Aunque por la cara de Lucy, más que dolor se veía feliz y si limpiabas la capa de sudor de su rostro, ella estaba radiante.
-Ahí viene – dijo Grandine. Igneel se situó tras la dragona para ver el nacimiento de su primogénito. Vio a Grandine sacando algo de entre las piernas de Lucy, de aquel lugar que él conocía bien. – Es un niño – anunció a su madre - Corta aquí – dijo extendiéndole una tijera al hombre para que cortara el cordón umbilical de su bebé y después de eso, el pequeño comenzó a llorar, Grandine se lo dio a Wendy para que lo limpiara.
Al escuchar el primer llanto del bebé afuera se formó un jaleo impresionante. Pero todos se quedaron en silencio cuando Lucy soltó un nuevo grito de dolor.
-¿Estas bien? – dijo Igneel mientras apretaba su mano nuevamente.
-Sí, solo un poco cansada.
-Bien Lucy, aquí viene el segundo – dijo la Dragona con una sonrisa en su rostro. El parto comenzó de nuevo y en cuanto se escuchó el llanto del segundo bebé Igneel se acercó a Grandine para repetir el mismo proceso que con el anterior. – Es una niña muy hermosa – dijo Grandine mientras le pasaba las tijeras a Igneel.
Lucy suspiró cansada antes de dejar caer su cabeza en la almohada, su respiración estaba agitada, pero se veía una hermosa sonrisa en su rostro. Wendy se acercó a Lucy para limpiarle la frente, mientras que Grandine le ayudaba a Igneel a darle el primer baño a sus hijos. Cuando el primero estuvo listo, medido y pesado, Wendy se lo llevó a Lucy. La maga se incorporó con un poco de dificultad en la cama y tomó al niño entre sus brazos. Luego Igneel se acercó con la niña y se sentó a su lado.
La puerta se abrió y los miembros del gremio entraron, se quedaron observando a los pequeños bebes y los nuevos padres hasta que Grandine les dijo que Lucy debía de alimentar a sus bebes y que se retiraran hacia la sala. Igneel miró maravillado como su esposa amamantaba a sus hijos, que se quedaron profundamente dormidos, los dejaron al lado de Lucy quien los miraba encantada. Él se recostó al lado de Lucy y ella apoyó su cabeza en su pecho.
-Son preciosos – susurró ella.
-Igual que su madre – ella rio - ¿estas cansada?
-Un poco.
-Debes dormir, yo me encargaré de los del gremio – dijo mientras se ponía de pie. Lucy le tomó de la mano.
-Deja que Erza se encargue de mantenerlos a raya. Quédate conmigo. – Igneel se recostó nuevamente y la abrazó por detrás, quedaron mirando a sus hijos de costado. Sintió como la respiración de Lucy se hacía más tranquila, hasta que se quedó dormida.
Natsu abrió la puerta suavemente y se encontró a los cuatro en la cama.
-¿Está dormida? – preguntó señalando a Lucy. Igneel asintió.
-Está muy cansada. ¿Podrías hacerte cargo de las cosa ahí abajo? – preguntó a su hijo.
-Claro, Erza los tiene bajo control y Mira está cocinando la cena para todos. – se acercó a los bebes. - ¿Cómo les pondrán?
-Aún no tenemos los nombres, no sabíamos que serían, pues nunca se mostraron, asi que ¿qué te parece mantener a los locos bajo control y hacer una lista o una votación con nombres para mis hijos?
-Claro, no hay problema – Natsu caminó hacia la salida.
-Natsu – llamó Igneel. Él pelirrosa volteó – Siempre serás mi primogénito – Natsu sonrió.
-Lo se papá y aunque a Luce no le guste seguiré molestándola y diciéndole mamá.
Desapareció de la habitación. El pelirrojo acarició el cabello de Lucy durante mucho tiempo, hasta que ella despertó de su sueño.
-¿Aun no despiertan? – dijo mirando a los pequeños.
-No, han estado así desde que se durmieron – ella se estiró un poco entre los brazos de Igneel – Los del gremio escogerán los nombres.
-¿En serio?
-Sí, se los pedí a ellos. – Mientras él hablaba Erza entró a la habitación con un papel.
-Son los nombres ganadores – dijo.
-Gracias Erza – Lucy le sonrió, ella se fue pues escuchó una pelea en el piso de abajo.
-Layla y Ryuu – leyó Lucy – me gustan ¿y a ti?
-Creo que les quedarían perfectos.
En el primer piso los magos de Fairy Tail hacían una fiesta para celebrar. Los nombres ganadores habían sido propuestos por Natsu y Levy.
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*Cuatro años después*
-Mamá – Un somnolienta Lucy abrió los ojos y miró a su pequeña que estaba a su lado.
-¿Qué pasa cielo?
-Tuve una pesadilla…soñé que Ryuu me dejaba solita en el bosque – dijo mientras secaba sus ojitos color jade. Su rubio cabello caía por sus hombros liso y desordenado.
-Él nunca te dejaría sola. – miró a su hija con una sonrisa - ¿Dónde está tu hermano? – la niña apuntó hacia la puerta, habia un niño idéntico a ella, ojos jade y cabello rubio, asomando su pequeña cabecita por la puerta entreabierta. – Ven aquí, cariño – dijo Lucy.
Los niños se subieron a la cama y Lucy comenzó a separarse de Igneel, pero él la sujetó entre sus brazos con más fuerza, pegándola más hacia él.
-Igneel, cielo – Lucy lo despertó suavemente.
-¿Qué sucede? – preguntó abriendo un ojo. Lucy señaló a los dos niños que esperaban a que él la soltara para meterse en medio. - ¿Qué hacen aquí pequeños? – preguntó.
-Tuve una pesadilla – dijo Layla.
-Tuvo una pesadilla – dijo Ryuu mientras señalaba su hermana.
Igneel rio por la coordinación que tenían sus hijos al hablar, se separó de Lucy lo suficiente como para que los niños se metieran en medio. Ambos hermanos pegaron sus frentes y cerraron sus ojos, abrazándose el uno al otro. Un golpecito se escuchó en la ventana.
-¿Lucy?
-¿Happy? ¿Qué sucede? – preguntó la maga mientras el felino abría la ventana.
-Haru no para de llorar y no puedo dormir – Haru el pequeño bebé de Natsu y Lissana, tenía dos años y era igual de desastroso que Natsu, se parecía mucho a él, pero tenía los ojos azules de su madre.
-Está bien, ven aquí, entre los mellizos – Happy voló hacia la cama y se metió entre los dos niños, quienes lo abrazaron y se durmieron.
-Necesitaremos una cama más grande – dijo Igneel.
-¿Por qué lo dices?
-Si Happy viene a casa porque no puede dormir, no me sorprendería tener a Natsu en nuestra cama también – ella rio despacio – además, quiero que nuestra familia siga creciendo – miró a Lucy con una pícara sonrisa.
-Tenemos mucho tiempo para eso ¿no que los dragones viven un largo tiempo?
-Tienes razón, vivimos mucho tiempo, pero yo no soy una persona paciente – estiró su mano y la metió bajo la camiseta del pijama de la rubia, tocó con suavidad su pecho, ella dio un respingo, luego la guio a su espalda y bajó hasta acariciar su trasero. Volvió a subir su mano y la dejó descansar en la cintura de la rubia. Se levantó hasta poder susurrar en su oído muy bajito para que nadie excepto ella oyera – no sabes las ganas que tengo de llevarte a otra habitación y hacerte el amor – ella se sonrojó.
-Igneel los niños…
-Lo sé pequeña, lo sé. Ahora es mejor que duermas, mañana es un gran día.- En efecto lo era, ese día cumplirían tres años de casados.
Habían celebrado una boda en el jardín de la mansión, todo el gremio estaba ahí, y compañeros de otros gremios también. Muchos aún no habían aceptado el hecho de que esa preciosa rubia que entraba hacia el altar, tenía dos hijos y estaba a punto de casarse. Todo era muy simple, pues Lucy no habia cambiado después del parto y como le dijo Cana una vez, la maternidad la hacía más hermosa de lo que ya era, claro que después se habia puesto a gritar que quería un dragón para ella.
Lucy no podía pedir nada más, tenía una hermosa familia, grandes amigos, un hombre que la amaba y dos hermosos hijos, aunque claro, ese era solo el comienzo de sus vidas, después de todo, Igneel planeaba llenar la casa de niños y ella, bueno ella estaba contenta con todo lo que la vida le habia dado. En cuanto al plan de Igneel, tenían mucho tiempo, pues mientras ninguno de los dos muriera todo estaba bien, podrían tener hijos por el resto de sus vidas, pero los dos pequeños que dormían entre ellos eran su nuevo futuro y también el comienzo de una nueva generación de Fairy Tail, porque después de tanto ir al gremio, de seguro querrían entrar también.
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FIN
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A muchos les perturbó un poco la relación entre Lucy e Igneel, la verdad es que a mí también, pero me inspiré en esta historia y decidí compartirla. Aunque creo que después de mi fic de Max y Bro (la escoba) podrían esperar más cosas raras de mi ;)
Espero les gustara el Epílogo o Extra, como quieran llamarle, está dedicado a Mapara, kataDH, roci-chan Heartfilia, gaab, Guest, Revocs, carla1999, muchas gracias por sus comentarios de verdad me hicieron muy feliz, casi lloré con algunos. También para todos quienes la agregaron a favoritos o la siguen
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*mapara: Me alegra no ser la única cansada con el cliché y tienes razón, toda mujer necesita alguien que la ame y la personalidad de Lucy es muy linda, para que hablar de su belleza externa. En cuanto a lo de los Dark Hunters, pienso que son una de las mejores cosas que he descubierto en mi vida, Alabado seas Internet! Mi favorito es Ash, los amo a todos, es que tienen lo suyo y sus historias son muy buenas, pero Ash es mi #1. Además comparto la filosofía se Simi, alguien debe comerse a la diosa vaca y la de Tory, que algún día alguien le dará una paliza a la diosa jajjaja bueno solo espero que cuando Simi se la coma no se envenene o le dé dolor de estómago, tiene que usar mucha salsa barbacoa para pasar el mal sabor. No encuentro tan loco el hecho de que Igneel se convierta en humano, es agradable, sino hubiera convertido a Lucy en dragón y eso también hubiera estado bueno, pero no habría puesto lemon porque no estoy interesada en la intimidad entre dragones y tampoco quiero arriesgarme a un trauma producido por mi propia imaginación y si Ash que tiene como once mil años puede ser sexy ¿Por qué Igneel no? Ese es mi lema. Nos leemos!
*kataDH: créeme que yo parecía magdalena mientras lo escribía, incluso cuando me lo estaba imaginado ya estaba llorando. Al principio habia querido terminarlo con la muerte de Lucy, pero después me dije "¿no estas siendo muy cruel?" y continúe escribiendo. Debo decir que la pareja es algo extraña pero tiene un no sé qué, que me gusta. Gracias por comentar.
*Roci-chan Heartfilia: Amo que lo ames! Yo también lo amo, lo consideré un gran reto personal en un momento xD, tienes razón en lo de súper Lucy, aunque así termina más herida o perseguida o cosas peores, pero igual me gustan, has leído "My Dearest" ese es hermoso. La pareja de Lucy e Igneel es un poquitito rara, pero me llamó la atención. Me gustan los cuchillos
*Gaab: si, la pareja es rara, pero si tienes una o a un par de amigos que sean pareja te darás cuenta de que todos son raros de uno u otro modo. Gracias por comentar, saludos para ti también
*guest1: Gracias por comentar, espero te guste esta parte de la historia también, Saludos!
*Revocs: Gracias por tus lindas palabras, me emocioné con tu comentario, también he emparejado a Lucy con michos personajes y aunque nadie se ve mejor con ella que Natsu, pienso que Igneel se ganó su lugar en mi historia. Jajajaa en mi imaginación Igneel es sexy, supongo que cambié su forma de ver al dragón ajajja. A Natsu lo puse con Lissana porque como era su amiga de la infancia y criaron a Happy juntos, pienso que quedan mejor como pareja que Natsu con otra, a menos que sea Lucy, pero Lucy en mi fic era de Igneel. No quise poner a una Lucy más joven por hecho de que Igneel se vería demasiado mayor a su lado, además quería ver a una Lucy un poco más madura y Natsu también debía madurar para casarse ajjajajaj principalmente fue por Natsu xD espero te gustara este Epílogo, cortito en comparación a la historia anterior, pero cargado de momentos tiernos. Besos!
*carla1999: solo utilicé el cliché, Natsu y Lissana, pero él hace sufrir a Lucy de forma inconsciente, porque ella nunca le habia dicho sus sentimientos, por lo tanto el solo lo supo cuando ella estaba muriendo, nunca tuvo que escoger entre ninguna de las dos, le ahorre un dolor de cabeza. ¿No has leído mi fic de Max y bro? Esa cosa me perturbó hasta cuando la escribí jajjaja pero es muy buena, hay otros de esa pareja, que me gustan la verdad, aunque en uno de ellos la pobre Erza queda con trauma. Gracias por el comentario. Nos leemos! Saludos!
*guest 2 : Me encanta que te encante. No te preocupes yo también lloré y eso que soy quien la escribió xD Gracias por leer, espero te gusta este epílogo también
