Ola a todos gracias por vuestros rewiens sobre todo los de Amia Snape

Q es la única q leyó mi relato sin tener q pedírselo (bueno no se si es la única pero como ella me dejo su rewien)

Desgraciadamente los personajes no son míos o si no habría hecho q sobrevivieran Sirius y Remus pero q le vamos a hacer son de la fantástica escritora j. k. Rowling

Siento haber tardado tanto en colgar el siguiente cap pero es q tuve exámenes y bueno como hoy estoy enferma me he obligado a colgarlo.

Besos duendeciya fan numero uno de Sirius, Remus y en algunas ocasiones Severius.

CHAPER – 4

De tal palo tal astilla

Las lágrimas volvieron a mis mejillas al recordar la muerte de mi antiguo profesor.

Tras pasarme horas en un intento fallido por conciliar el sueño, decidí dar una vuelta por el colegio. Me dirigí hacia los jardines, el frío se me calaba en los huesos agradecí haber cogida la túnica.

El lago se encontraba tranquilo, la media luna se mostraba en las tranquilas aguas del lago. Me senté en la roca donde me senté con Remus mi primer día…Remus…tenía que impedir que ese sentimiento floreciera aún mas en su interior, pero tampoco quería hacerle daño, Remus ya se culpaba bastante por su condición de licántropo. No, no podía hacerle sufrir, ocultaría sus sentimientos y sería su amiga, su fiel apoyo, pero nada más.

Llevaba horas reflexionando sobre el giro q había dado mi vida desde aquella batalla, me levante dispuesta a volver a mi cuarto lo antes de q mis compañeras me echaran en falta, de pronto una sombra se interpuso en mi camino, era alto, su largo pelo rubio destacaba en la negrura, tenía unos ojos grises y fríos y una mueca de odio y arrogancia le desfiguraba el rostro, rápidamente saque mi varita, pero eso no consiguió q Lucius se dirigiera en mi dirección.

- ¿que hace una sangre sucia sola por aquí?

- no te acerques Lucius

Sus ojos ahora estaban repletos del más profundo desprecio

-no me amenaces asquerosa sangre sucia

Una imagen parecida me nublo la mente, Draco diciendo justamente esa misma frase, era cierto de tal palo tal astilla. Empuñe aún más firmemente mi varita. El se dirigió hacia mi con aire orgulloso, por acto reflejo retrocedí sobre mis pasos pero para mi desgracia un tronco me corto el paso. Lucius aprovecho esos instantes para cortar la distancia q había entre nosotros, sus ojos y su rostro no dejaban lugar a dudas a lo q me iba a hacer. Me pego bruscamente al árbol y me sujeto dolorosamente por las muñecas.

Todo intento de forcejeo por mi parte era inútil Lucius era mucho mas fuerte que yo.

-Te aviso cuanta más resistencia más placer.

Junto bruscamente sus labios con los míos mientras me rompía la ropa y dejaba las dolorosas marcas de su agarre. Empezó a manosear mis pechos produciéndome un intenso dolor. Las lágrimas surcaban mis mejillas sin detenerse. Nunca había sentido tanto dolor, ni un crucius le llegaba a lo que sentía en estos momentos, le dolía sentirse impotente y usada. Como era posible que no se le ocurriera otra cosa que llorar y suplicar que parara. De pronto una chispa de lucidez me cruzó la mente, con una fuerza impropia de mi misma, pero con una valentía propia de una Griffindor le propine un rodillazo en la entrepierna, haciendo que ese mounstro me soltara para inclinarse con dolor. Con rapidez cogí mi varita y eche a correr hacia la escuela.

A pesar del frío q tenia a causa de que mi ropa estaba hecha jirones y del dolor que me producían las marcas que me había dejado esa sucia bestia en mi cuerpo, llegue a la sala común de mi casa sin que ningún profesor me hubiera pillado, la señora gorda había abierto los ojos de horror al ver mi deprimente estado mientras decía la contraseña.

Me senté en el sillón que estaba junto a la chimenea y me derrumbe en ese instante, comencé a temblar, nunca había echado tanto de menos a mis amigos como en aquellos momentos. Lucius había intentado violarme ¡me sentía sucia de mi misma!

- Mione! ¿Estas bien?

Gire el rostro para observar a un Remus en pijama apoyado en la escalera con una mirada de preocupación. ¡No, él no!

Note como se dirigía hacia mí

- ¿Mione? ¿Qué te pasa?

- nada, no me ocurre…

No pude acabar la frase puesto que las lágrimas volvieron a hacer su aparición.

Remus se dirigió en mi dirección, se quedo delante de mí, su boca se abrió al observar el estado deprimente en el que estaba mi ropa, sumándole los moratones que comenzaban a surcar mi piel.

- ¡Hermione! ¿Qué te paso?

Me abrazó con preocupación, llore sobre su pecho, cuan seguros eran sus brazos.

- Pequeña ¿Qué te ocurre?

No pude soportarlo más

- Lu…Lucius…intento…

Las lágrimas volvían traicioneras a mi rostro

- chisss ya pasó, criatura ya estas a salvo.

P.O.V. REMUS

Un odio me inundo mi cuerpo, ese desgraciado le había hecho llorar, había tocado su cuerpo con sus sucias manos dejando marcas de sus horribles actos. Note como mojaba mi camiseta con sus lagrimasen esos momentos deseaba matar a Lucius hacerle sufrir como nunca. La apreté mas a mi pecho, seguía con la imagen de Hermione temblando en el sofá en mi mente, y pensar que se había levantado de cama para dejar de pensar en ella. Me mantuve en silencio mientras ella se desahogaba, transforme un papel en una manta para taparla.

No se cuanto tiempo pasamos en esa postura, los dos nos encontrábamos sumidos en nuestros propios pensamientos. Sentí como levantaba la cabeza y fije mis ojos en esos pozos marrones, que se encontraban hinchados a causa de llorar

- gracias

-no hay que darlas Hermione, ¿te encuentras mejor?

- si, poco mejor. Remus por favor no se lo cuentes a nadie.

Mi cara debió de demostrar mi desconcierto

- pero…pero, Hermione, no puede salirse con la suya

- Remus prométemelo. Por favor

Sus ojos me miraban con suplica. Suspire resignado, no podía negárselo

- Bien como desees, no se lo contare a nadie, pero a cambio júrame q tendrás cuidado.

Ella asintió lentamente se separo de mi, mis brazos se sintieron de pronto vacíos. Ella se dirigía a las escaleras seguramente para meterse en su cama y hacer que nada había sucedido. Giro la cabeza cuando pronuncie su nombre. Sus rizos quedaron botando unos segundos.

- Si ¿Remus?

- te prometo que jamás te volverá a pasar nada y que siempre me tendrás ahí. Nunca lo olvides

- nunca me olvidare, y por cierto Remus a mi también me tendrás ahí pase lo que pase.

Se metió en su cuarto. Sonreí interiormente, que lindo sueño sería si aceptara que era un licántropo y no se echara a correr como seguramente sucedería.

Me levante y me dirigí a mi cama. Pero yo igual que otra persona de pelo rizo y ojos marrones que estaba a unos metros de distancia no pegue ojo esa noche.

Le había prometido a Hermione que no diría nada pero no le prometí que no le haría pagar a esa alimaña de Lucius lo que había hecho.

P.O.V. HERMIONE

Las ojeras eran una clara muestra de la pésima noche q había pasado. Hice caso omiso de las preguntas de mis compañeras, solo una pelirroja de ojos verdes se había mantenido en silencio, mirándome con preocupación.

Bajaron al salón para juntarse con los chicos. Sirius y James se estaban riendo supuestamente de alguna cosa de merodeador nada mas llegar al último escalón Lily se echo rápidamente a sus brazos.

- ¡Ey! Antes no me aguantabas y ahora no aguantas ni una noche sin mi presencia?

- no lo estropees James.

Me había quedando mirando la escena, hasta que me fije en una persona que se encontraba un poco apartada del resto. Nos miramos fijamente. La cara de Remus también mostraba que había pasado una pésima noche.

Nos dirigimos al comedor, mis piernas temblaban sin control, gracias a Merlín que mi capa las ocultaba, alce la cabeza con orgullo, no permitiría que ese espectro notara mi miedo, sentí como me cogian la mano, al girarme mis ojos se quedaron atrapados en unos ojos medio ambarinos que me miraban con compresión y ánimo. Apreté su mano, ese hecho insignificante me armo de valor y me adentre en el comedor con paso decidido. Sentí que una mirada de odio dirigida desde la mesa de las serpientes se me clavaba en la nuca.

Remus se sentó junto a mí, sin soltarme la mano.

Desayune ajena a la conversación. Solo una cuestión me nublaba la mente ¿como era posible que el simple hecho de tener su mano agarrada a la mía me diera el valor suficiente para enfrentarme a quien sea? Era como si su mano creara un escudo impidiendo que mis temores me manejaran a su antojo.

¿Que os ha parecido? ¿Qué venganza ara Remus?

Espero no tardar en el siguiente cap pero con los exámenes no se yo

Besos duendeciya