"¿Y bien?" se le abalanzaron Henry Cora y Hook a Whale en cuanto salió.

"¡Eh! tranquilos"

"Dinos como está, Doc." dijo Hook con cara y tono de pocos amigos.

"¿Me dejas…? Quiero sentarme luego de tanto tiempo de pie" Se dirigió a una banca y comenzó el reporte "Regina se encuentra bien, fuera de peligro. Ahora duerme y cuando la suban a una habitación podrán pasar a verla"

Henry sonrió completamente feliz y aliviado y no pudo más que abrazar al doctor para mostrarle su agradecimiento

"Mejor así" fue lo único que dijo Cora en un tono amenazante.


August fue directo al encuentro con Emma en cuanto se enteró que estaban de vuelta, debía contarle los avances de la investigación de Blue.

"Emma" la llamó al verla.

"Hola August" saludó ella

"Tenemos que hablar"

"No me gusta cómo suena eso… ¿Acaso es algo malo?"

"Tengo buenas y malas noticias"

"Dilo" suspiró ella resignada al mismo tiempo que se alejaba del grupo.

"La buena noticia es que Blue ha encontrado un modo de volver a aislar el pueblo, hay un hechizo"

"¿De veras? Esas son estupendas noticias"

"Pero las hadas no pueden realizar el hechizo, es un tipo de magia que no pueden realizar"

"Pero Rumpels- el señor Gold" se corrigió ella sin acostumbrarse a llamarlo de otro modo "él podría ayudar, ¿no?"

"Sí, pero en verdad necesitamos al menos cuatro poderosos hechiceros"

"¿Cuatro? Y… ¿de dónde planeas sacarlos?"

"Por empezar estoy frente a uno"

"¿Yo?"

"Sí, tu… eres más poderosa de lo que crees."

"¿Y por qué tienen que ser cuatro?" dijo ella cambiando de tema, todo eso de la magia que poseía por ser la hija del verdadero amor seguía sonándole incómodo.

"El pueblo posee cuatro entradas principales, ubicadas cada una estratégicamente en los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste."

"Entonces cada uno debería ir a una entrada para bloquearlo, ¿verdad?" verificó Emma que iba comprendiendo como venía la mano.

"Exacto, este hechizo se caracteriza por ser un hechizo grupal y simultaneo, los cuatro hechiceros deberán realizar el conjuro al mismo tiempo"

"¿Y si no?"

"Si no… las consecuencias podrían ser catastróficas"

"Entonces mejor ponernos de acuerdo, ¿A quién más tienes en mente para esto?"


"Ya está listo" anunció Tamara

"¿Y ahora?"

"Ahora pasamos nosotros"

Se miraron a los ojos, él le sujetó el rostro y le plantó un buen beso. Se apartaron y entraron juntos y de la mano a una máquina. Tamara la encendió con un control remoto que tenía y unos rayos de luz azul comenzaron a salir de ella.


Cuando Regina se despertó en su habitación del hospital estaba sola, asustada y algo confundida todavía. Desesperada por huir de ese lugar comenzó a quitarse los electrodos que medían sus signos vitales; cuando arrancó los que pertenecían al monitor cardíaco comenzó a sonar la alarma y tanto Whale como Hook entraron corriendo a la habitación creyendo que se trataba de un fallo cardíaco. Al llegar la vieron luchando con los cables, aún sentada en la camilla, ambos se frenaron en seco y fue Hook el que pudo reaccionar, avanzó hacia ella e intentó calmarla.

"Eh, eh… tranquila" le dijo intentando sujetar sus brazos para que no se hiciera daño con los cables. "¡Eh, Regina! Estás a salvo, estás en Storybrooke"

Al escuchar la voz de Hook se frenó y lo observó, inmediatamente se abrazó a él enterrando su rostro en su pecho y no se movió por un buen rato.

"Eh… shhh, ya está" dijo con un tono suave consolándola mientras acariciaba su cabello con una mano y la sujetaba con la otra.

Era evidente que algo importante y serio le había ocurrido, algo más allá de lo físico, no solo por el tiempo que la tuvieron cautiva, esa máquina había provocado algo en ella, no era la misma y por fuer seguía viéndose igual.

Whale abandonó la habitación para dejarlos a solas, sabiendo que no lo precisaban de momento. Cora por su parte se dispuso a entrar en la habitación y antes de hacerlo se detuvo viento por la ventana de la puerta la figura de ese par fundida en el abrazo. La mirada de Regina como la de Hook contenían algo que Cora ya había visto en su hija antaño, esa mirada escondía una mezcla de felicidad, dolor, miedo y por sobre todas las cosas esa mirada escondía amor.

"Tranquila, ya estás aquí. No volveré a dejarte ir, no dejaré que nada malo vuelva a pasarte."

"Como… ¿Cómo me encontraron?" alcanzó a preguntar ella aún en el abrazo.

"Teníamos un globo mágico que nos dio tu ubicación en un mapa"

"¿Un globo? Espera… ¿el de Artemis?"

"Ese mismo"

"¿Cómo lo consiguieron? Lo creía perdido para siempre"se extrañó ella.

"Hay algo que no sabes, algo que hice cuando te llevaron" respondió Hook mirando a Cora parada en el exterior de la habitación, mirando por la ventana.

"¿Qué fue lo que hiciste?" se preocupó ella.

Hook hizo un movimiento con la cabeza para que Cora entrara. Regina sin comprender miró a Hook y se volteó a ver donde estaba clavada su mirada quedando petrificada al ver a su madre detrás de ella.

Se incorporó de golpe y al hacerlo se mareó y casi se cae de la cama.

"¡Regina!" Exclamó Hook sujetándola "¿estás bien? ¿Te sientes bien?"

"Sí, sí… e-estoy… madre…" fue lo único que pudo articular y llegar a decir dentro de su asombro "¿Co-cómo?"

"Tenía un seguro de vida, un hechizo por si llegaba a pasar. No podía dejarte sola"

"¿Un hechizo?" repitió ella y algo preocupada añadió "¿Qué hechizo madre?"

"Eso no importa ahora, lo importante es que estás bien" le dijo Cora con una sonrisa sincera y verdadera en su rostro.

"Pero ¿quién…?"

"Fui yo, yo traje a tu madre de regreso" admitió Hook "Tenía que hacer algo, sabía que la pareja feliz o Emma no logarían nada solos y el cocodrilo no quería ayudar, yo solo no hubiera podido y sabía del hechizo por lo que decidí activarlo para que nos ayude. Sin ella no lo hubiéramos logrado."

Regina se acercó a Hook nuevamente y lo besó con un beso suave y dulce que lo dejó paralizado y parpadeando varias veces. "Gracias" dijo ella y él supo que eran palabras sinceras de su corazón.