Habían entrado en la máquina, unos destellos azules salieron de ella. Greg hizo una mueca que al principio pudo confundirse con dolor, pero en verdad era algo más profundo. Al verlo bien podía verse que lo que sentía Greg en esos momentos era alegría, no porque la máquina funcionara, ni por poder poner en marcha el plan B que tenían de respaldo; la alegría era por saber que aún existía la posibilidad de vengar a su padre, de hacer pagar a la mujer que había arruinado su infancia, de hacer que todas las cosas que no eran naturales de este mundo y afectaban a su equilibrio desaparecieran. Era una alegría mezclada con alivio, esperanza, nostalgia y odio. Desde sus 10 años no había pensado en otra cosa que no fuera recuperar a su padre y cuando se enteró de su muerte solo quiso venganza; esa venganza ahora estaba más cerca que nunca.
Regina se recuperaba de a poco, lentamente iba recuperando sus fuerzas y su magia… su magia era un caso especial y aparte, pero cuanto más se recuperaba más podía darse cuenta la gente de que algo en ella había cambiado. Ahora la gente comenzaba a ver lo que Blue había notado cuando la estabilizó con su varita. Era menos agresiva, decían algunos, otros solo creían que luego del secuestro aún seguía en una especie de shock. Para Hook solo era diferente, no sabría explicar exactamente lo que era, pero podía notar algo diferente en ella, aún así no le importaba y casi no se apartaba de su lado, en parte porque no quería volver a dejarla. Sin embargo cada tanto debía hacerlo, era justo tanto para Henry como para Cora poder pasar a verla y quedarse a solas con ella.
Por su parte la familia Charming estaba ocupada junto a Gold y Blue enterándose de los detalles del plan para sellar el paso a Storybrooke por lo que apenas estaban enterados de la evolución del estado de Regina.
"Espera, entonces ¿ustedes no podrán hacer nada?" Preguntó Mary Margaret cuando le explicaron el plan.
"Sólo podremos guiar a Emma si lo necesita, pero ese tipo de magia no podemos usarla"
"Pero necesitamos a cuatro, si no lo hacen ustedes, Emma ira a un extremo y Gold al otro... Nos faltan dos más" Dijo David.
"Veo que sabes contar..." Respondió Gold con sarcasmo y volteándose a ver a Blue con su sonrisa característica agregó: "es raro que hayan acudido a este hechizo"
"Lo intentamos con todo antes de llegar a este" replico ella defendiéndose.
"La cuestión es ¿quien más hará el hechizo?" Interrumpió Mary Margaret.
"¿Que no es obvio?" Espetó Gold algo irritado "Emma ira al norte, yo iré al este, Cora al oeste y Regina al sur"
"¿Regina?" Pregunto extrañada Emma que había estado callada y pensativa todo el rato.
"Si, Regina"
"¿Y crees que 'ya sabes quién' te lo permita?" Insistió ella.
"Lo dudo" respondió Gold restándole importancia "pero él no decide, ella si"
Tamara apago la máquina. Si había funcionado o no, se enterarían muy pronto. Salieron de ella y se sentaron en unas sillas alrededor de una mesa.
"¿Y bien?" Pregunto Greg "¿ahora qué?"
"Ahora lo probamos y practicamos"
"¿Como sabemos si funciono?" Insistió el.
"¿Acaso no lo sientes?" Pregunto ella "cierra los ojos por un momento y respira profundo, debes sentirlo, respirarlo... Esta ahí dentro tuyo, recorre tu cuerpo dándote energía y vida..."
Greg suspiro, cerro los ojos y procedió del modo en que le había dicho, pero al abrir los ojos negó con la cabeza, no podía sentirlo, no como ella. El no lo tenía.
"No te preocupes" intento tranquilizarlo ella "de todos modos no podemos usarla aquí, sólo dentro de sus límites podremos hacerlo, pero necesitamos practicar primero."
"Bien" respondió el de mal humor "entonces iremos y practicarás todo lo que sea necesario hasta que lo controles. Alista las cosas, nos vamos ya"
Támara salió de la habitación en cuanto tuvo la orden, hizo los preparativos necesarios y lo espero sentada en la camioneta. Lo que Greg jamás imaginaria es que no era casualidad, ni mucho menos, que él no obtuviera las habilidades que la máquina les daría con lo que le habían quitado a Regina. Tamara, ambiciosa, malévola y con ansias de destruir a tan sólo un habitante de Storybrooke como parte de una venganza personal, había preparado la máquina de modo tal que sólo ella pudiera recibir las habilidades y así poseerlos de forma completa y de un modo más poderoso.
"No, de ninguna manera, no los dejaré" sentencio Hook al oír el plan cuando se lo contaron a Cora, en el momento en que Regina se encontraba a solas con Henry.
"Creo que eso no depende de ti, pirata" respondió Gold con cara de pocos amigos que estaba preparado para la negativa de Hook.
"¿Acaso no ven por todo lo que acaba de pasar?" Insistió escandalizado "¿qué pretenden que haga? ¿Qué se fuerce al máximo y tengamos que traerla en camilla de nuevo?"
"No tiene que ser al máximo, en un hechizo grupal no es necesario, ese es el lado bueno del hechizo" argumentó Cora.
"¿Estas con ellos?" Hook miraba a Cora totalmente anonadado.
"Yo no estoy con nadie, sólo pienso en lo que es mejor para mi hija."
"Por eso no quiero forzarla" insistió el pirata.
"¡Por eso debemos hacer el hechizo! ¿Has pensado qué pasaría si no lo hacemos? ¿Qué probabilidad tenemos de que esto vuelva o no a ocurrir?"
Hook no respondió y todos quedaron en silencio, mirándose entre sí, mirando a Hook, era como si esperaban su aprobación sobre este asunto.
Al no recibir ninguna clase de respuesta Gold impacientado bramo:
"Al fin que no es decisión tuya sino de ella si lo hace o no" dicho eso entro abruptamente en la habitación cortando la amistosa charla que madre e hijo estaban teniendo.
Tanto Henry como Regina hicieron silencio al verlo y fue Hook el que hablo primero:
"¡Te digo que no! No está lista, no todavía, no tiene que hacerlo."
"¿Hacer el qué?" Pregunto ella observándolos sin comprender nada.
"¡Deja que decida ella!" Insistió por encima vez Gold.
"¿Que decida qué?"
"Es capaz de hacerlo, su magia es muy poderosa" acotó Cora.
"¿Alguien puede explicarme qué pasa aquí? ¿Qué es lo que quieren que haga?"
"Quieren que cometas un suicidio" dramatizó Hook.
"¿¡Qué?!" Exclamaron madre e hijo.
"¡No! Deja de asustarla" dijo Cora golpeándolo en la nuca, de sentó en la cama junto a Regina para abrazarla.
"Escucha esto es muy sencillo" explico Gold con poco tacto "necesitamos bloquear el acceso al pueblo y lo único que funcionara es un hechizo grupal, para realizarlo necesitamos cuatro hechiceros y tu serías una de ellos si aceptas. Así que... ¿Qué dices?"
"¡Que es una locura!" Repitió Hook.
"¡Que tu no decides!" Gold ya estaba realmente cansado de la actitud del pirata y si no se callaba pronto lo haría desaparecer, literalmente.
Regina por su parte había recibido la noticia como una bomba de agua helada. No había pensado en su magia desde que había vuelto, ni había intentado hacer ningún hechizo. Al mismo tiempo hacerla pensar en bloquear el pueblo la hacía pensar en que alguna amenaza podría entrar, y al pensar en eso sólo pensaba en dos cosas: la seguridad de su hijo y todo lo que había pasado el tiempo que estuvo prisionera; sabía muy bien que por fuerte que fuera o aparentara ser, no podría volver a soportarlo.
"Hija... ¿Estás bien?" Pregunto Cora poniendo una mano en su hombro.
"¿Eh? Si, si. Estoy bien" los miró a todos esperando recibir el consejo de alguno, por supuesto fue sólo Hook el que le dijo:
"No tienes que hacerlo si no quieres, pueden conseguir a alguien más"
"¿Donde están Greg y Tamara?" Pregunto ella.
"Suponemos que quedaron bajo los escombros"
"¿Suponen?"
"No los vimos, no podemos asegurarlo"
"Entonces tengo que hacerlo, si eso significa no tener que ver ningún forastero nunca más en este pueblo, lo haré"
