No soy presumido, nunca lo he sido y nunca lo seré pese a que tengo suficientes motivos para serlo. Sé que en nuestro mundo, la fuerza es medible por el poder que posea tu núcleo mágico, pero en mi opinión, existen otras cualidades que te diferencian de un mago mediocre. Una de ellas es la capacidad de controlar tus emociones y…modestia aparte, creo que en ese campo, no hay quien me iguale.

Igual puedo expresar alegría mientras mi alma sangra, o guardar silencio mientras mi cuerpo exige gritar. Nadie sabe a ciencia cierta cuando estoy feliz o estoy muriendo. Me da lo mismo soportar un crucio mientras tarareo una canción que sonreír mientras me arrancan el alma.

Si les cuento todo esto, no es por jactarme, ni para recibir búhos con cartas de felicitación, es para que entiendan que no soy un hombre fácil de impresionar y hasta hace unos años bien hubiera apostado mi varita a que no existía ser vivo en el mundo capaz de hacerme perder los estribos: ni Voldemort con sus ataques, ni Dumbledore con sus dulces de limón, ni siquiera un Hufflepuff de primer años y debo aclarar que esos idiotas si que eran peligrosos!...un día hicieron estallar mi laboratorio y mi cabello terminó con rizos turquesas durante varias horas. Esa fue la experiencia más frustrante de mi vida, recurrí a una poción calmante para no arrancarle la cabeza a los mocosos.

Es por eso que aún no encuentro la razón del porqué un niño, un insignificante niño de 10 años era capaz de hacerme flaquear y de traspasar mis barreras emocionales a su antojo.

En un principio pensé que me había hechizado con sus brillantes ojos verdes porque cuando le veía, no podía evitar sentirme estúpidamente feliz como un muggle ebrio.

Luego se me ocurrió la teoría de que quizá el mocoso tuviera el poder de controlar la mente con una risa o una de sus famosas lágrima de cocodrilo, pero la descarté de inmediato al darme cuenta de que yo sonreía incluso cuando lo veía dormir.

Hoy estoy a punto volverme loco y solo quiero decir que es probable que para el final del día termine internado en San Mungo por un ataque al corazón, o encerrado en Azkaban por cometer un Harrycidio.

CAPITULO 4 (PARTE II)

"UN ANGEL DE TÚNICAS NEGRAS"

Hacía pocos segundos que Severus Snape regresaba a su casa después de la inusual clase de vuelo que tuvo con su inocente hijo y su agenda personal dictaba sólo tres actividades para el resto del día: Encontrar a Harry, abrazarlo y matarlo.

"¡Mocoso idiota!¿Cómo se atreve a hacerme esto?"…¡Se suponía que estaría aquí, con su cara compungida y suplicando que no le de la paliza que bien se merece!

Renegaba mientras buscaba entre el refuerzo de pociones multijugos que había preparado. La apariencia de Harry no tardaría en cambiar y quién sabe lo que podría pasar si alguien lo reconocía.

Grrrrrr…¡Debería dejar que Bellatrix te secuestre por malagradecido!... murmuraba haciéndose el fuerte, aunque en su interior deseaba encontrarlo sano y salvo…para torturarlo él mismo.

No le llevó mucho tiempo encontrara lo que necesitaba, escondió las pociones en sus túnicas negras, tomó su varita y se concentró.

La noche que Lily murió, este mago hizo una promesa. Sería el guardián de Harry James Potter, lo protegería, y estaría a su lado. Bajo ese juramento, ambos compartían un enlace, estaban unidos por un lazo más fuerte que la sangre, una conexión mágica que exigía a Severus cuidar de Harry e incluso dar su vida por él, si fuera necesario.

La magia comenzó a fluir por su cuerpo como si fuese un volcán cubierto de lava hirviendo y por segunda ocasión, sus ojos se cambiaron y comenzaron a brillar con la intensidad de dos luceros plateados.

El ex-mortífafo sonrío siniestramente al localizar el núcleo mágico de su hijo. Le tomó unos minutos pero al fin logró serenarse completamente y mientras miraba, volvía a su color habitual pensaba: ¿Cómo llegó ese mocoso al hogar Wesley?... bueno, ya tendría tiempo de preguntárselo antes de encerrarlo de por vida en una mazmorra.

Mientras todo esto ocurría, Severus no estaba solo. La criatura mortal y ponzoñosa que resultaba ser la mascota del fugitivo, se despertó por el ruido y se arrastró hasta los pies del mago esperando encontrar a su pequeño dueño también.

Bellatrix percibió que el aura mágica del hombre estaba bastante agitada y se expandía por toda la habitación como una bruma, invisible y peligrosa, ella se puso a la defensiva, pero afortunadamente, Severus se fue calmando poco a poco. Comenzó a sisear para llamar la atención del poderoso mago. Él se inclinó y estiró su mano. Era una invitación y ella obedeció enroscándose alrededor del brazo izquierdo de Severus, que sin saberlo ni buscarlo, hoy se había ganado la admiración de la joven serpiente.

-Que sepas que voy rumbo a matar a tu dueño…le dijo sin sonreír y es que quizá no fuera un broma...¿Te gustaría acompañarme para despedirte de él?...Y sin esperar respuesta, porque era obvio que nunca llegaría, Severus apareció justo frente a la Madriguera.

Las protecciones de la casa comenzaron a retumbar alertando a los habitantes de la presencia del intruso, pero al hombre no le importó. Entraría a ese lugar, sacaría a su hijo de las orejas y aturdiría a cualquier idiota que se le pusiera en frente…un plan fácil y conciso.

La puerta estaba cerrada pero nada que un simple "Bombarda" no pudiera arreglar. No disponía de tiempo, así que se apresuró a entrar pero no había rastro de su pequeño fugitivo.

-¡Hay pero yo quiero ir al maldito callejón!...

Esa voz…Severus reconocería esa voz hasta dormido porque era la voz de sus sueños y hasta en sus pesadillas!...

Sus ojos rápidamente se dirigieron hacia la chimenea como radares que detectaban el sonido y con una breve, brevísima felicidad se dijo: ¡Al fin!¡había encontrado al dueñito y señorcito de sus complicaciones!

Siguiendo con el itinerario tocaría, abrazarlo pero ocurrió algo que solo lo dejo…pasmado y más frustrado que nunca…Harry desapareció en la red flu.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- el mago gritó con impotencia mientras la red flu se activaba llevándose a su hijo de nuevo.

-¡Es un mortífago!- una niña gritó y Severus la vio huir bajo la mesa de la cocina…¡Chiquilla tonta, si yo fuera un mortífago ninguno de ustedes estaría vivo!

Enojándose todavía más por la situación en la que se encontraba, el experto mago caminó hacia la chimenea. Un chillido extraño llamó la atención a sus pies

"¡Ohh por Merlín!¿Es que acaso es lo que pienso?"…Rodando los ojos Severus murmuró un hechizo y con el pobre juguete en forma de pato pagó su cólera.

Ron soltó un gritito que al hombre le sonó igual que el chillido del maldito juguetito. Los chicos mayores no perdieron tiempo y se disponían a atacarlo…

-¡Inmobilus!...Dijo sin siquiera levantar su varita y sus tres adversarios quedaron fuera de combate, suspendidos en el aire con cara de querer orinarse en los pantalones.

-¡No- soy- un- mortífago!...Agregó con voz fría mientras se dirigía frente a la chimenea

Severus aún estaba bajo efectos de la poción multijugos y sabía que nadie le reconocería…"Los gemelos Wesley...uhmm…interesante, quizá pueda cobrarme un par de deudas pendientes".

Sentía a Bellatrix vibrar bajo su ropa y sin dudarlo estiró su mano como una orden silenciosa. La serpiente no dudó en salir de su escondite y se enredó entre sus dedos para sisear justo frente al rostro de Fred.

-He venido a buscar a mi hijo, así que si no les importa voy a usar su red flu y ustedes- se dirigió a George apuntándole con su varita justo en medio de los ojos- Van a decirme don…y en ese momento, para sumar más mala suerte a su día, Severus sintió recorrer por su cabello un espeso líquido amarillo que se le escurría por toda la cara y le cubría hasta la vista, se retiró rápidamente y pudo ver por un agujerito entre sus pestañas a la pequeña de los Wesley vaciando un tarrón de líquido espeso amarillo, que le supo a cerveza de mantequilla cuando le llegó a su boca.

-¡Niña idiota!...Gritó con mucho enojo y su aura hizo explotar la cerveza por todos lados. Suspendió a Ginny en el aire y estaba a punto de… ¿matarla?...nahhh, claro que no, Severus no sería capaz…¿O si?...bueno, eso nunca lo sabremos porque la llegada de la señores Wesley interrumpió su venganza.

BUMMMMM! BUMMMMMM!

"Grrr me las cobraré después"…se limpió y se metió a la chimenea, resoplando furioso porque no tenía más opción que decir las mismas palabras que había dicho Harry para ir tras él:

-¡quiero ir al maldito callejón!... Repitió sintiéndose absurdo, pero era única la esperanza de encontrar a su hijo.

Al salir de la red flu, inspeccionó cuidadosamente el siniestro callejón. La buena noticia es que por sus actividades pasadas como mortífago conocía el lugar. La mala noticia era que CONOCÍA EL LUGAR y por primera vez en toda la tarde, Severus Snape sintió sus piernas flaquear de miedo…un miedo real y fuerte que le susurraba al oído que su hijo corría un inmenso peligro.

Él no iba a permitir que le arrebataran lo más preciado que tenía en su vida…no de nuevo.

¡Oh Merlín!¿Dónde está Harry? ¿Estará herido? ¿Lo habrán atrapado?...¿Estará…estará…muer…

Y no se sintió capaz de terminar ese pensamiento porque era demasiado doloroso. Respiró profundo y volvió a enderezarse en toda su altura, controlando sus emociones y enfocó su magia en encontrar a Harry. La conexión que tenía con su hijo fluía por sus túnicas y le guiaba hacia su hijo.

Apenas recorrió unos pasos y lo que escuchó le hizo apretar los dientes. Era un hombre lobo. Greyback para ser exactos. El mago miró al cielo. ¡Maldita sea es luna llena!

-¡Papá!...Ayúdame ¡papá!

Escuchar la voz de Harry fue un alivio para Severus…un alivio que no tuvo tiempo de disfrutar porque el tiempo jugaba en su contra.

Su hijo estaba de pie, pegado a la pared mientras Greyback se le acercaba peligrosamente. El maldito monstruo parecía reír echando fuego por los ojos y su ancha boca con delicia abriendo.

A pesar de la oscuridad, Severus sabía que Harry estaba llorando.

-Me cobraré con creces cada una de sus lágrimas…Dijo y comenzó a lanzar hechizos punzantes sobre la bestia…

-Everte Statum!- Greyback se alejó de Harry elevándose por el aire en círculos y cayó fuertemente al piso, pero eso no impidió que se levantara mostrando todos sus filosos dientes, aun más molesto, dispuesto atacar nuevamente.

Snape protegió a Harry lanzando un- ¡Cave Inmicum!- todavía con sus manitos en el rostro el pequeño no se dio cuenta que ya estaba protegido.

Greyback de inmediato se lanzó para atacar, pero el núcleo mágico del mago lo golpeó en el aire hiriendo los ojos del lobo que ahora gruñía de dolor.

-NADIE…TOCA…A…MI…HIJO… Le gritó con frialdad torturándole en el suelo con cada palabra hasta dejarlo inconsciente.

Las pupilas de Severus brillaban de forma incandescente, como si un sol de plata se fundiera sobre ellas. El cuerpo entero del ex-mortífago pedía más. Deseaba tomarse su tiempo y matar lenta y dolorosamente al animal que un día fue su compañero de lucha. Pero él no estaba ahí para tomar venganza. Estaba ahí por una sola cosa: Harry…Su hijo.

Se acercó al niño que temblaba sin parar, deshizo el hechizo de protección y lo abrazó como si con sus manos deseara y pudiera borrar todo el dolor y la angustia de su niño.

La serpiente salió de su escondite y se dispuso a saludar a su pequeño dueño, pero Harry sólo sollozaba fundido en el pecho de su padre.

Severus no dijo una palabra porque en realidad, sus brazos y el latido de su corazón lo decían todo…Harry estaba a salvo.

¡Merlín! ¡Harry estaba a salvo!... En un momento pensó que lo había perdido, ¿Qué sería de su vida sin Harry?... Sin su risa, sin su alegría e inocencia de ver las cosas, sin sus travesuras…sin esa peculiar forma de volverle loco.

-Lily…murmuró mientras continuaba adherido a su niño…Hago lo que puedo por mantener mi promesa.

Una brisa cálida les envolvió y los ojos de Severus al fin dejaron de brillar. Pasó sus dedos por su alborotado cabello. Era evidente que los efectos de la poción multijugos habían terminado. Le levantó y al igual que hace muchos años atrás, lo envolvió entre sus túnicas y desapareció como un ángel en la noche oscura…

…pero a diferencia de la última vez, la escena tuvo un testigo que observaba todo desde lo alto de un ventanal.

…..

N.A 1 : Quiero dar las gracias a cada lector por su lectura, es algo que nunca me cansaré de repetir..si aunque les paezca disco rayado!...Gracias, gracias, graciaaaaaaaaaaaaaaas!...Ah Y no se preocupen que harry si visitará el Callejón Diagon...si es que Severus no lo mata en el preoximo capitulo!

N.A 2 : Igual nunca dejo de agradecer a mi querida Carla, gran escritora y gran amiga, Gracias por invertir tiempo, ojos, columna vertebral, sesos y locura en esta historia.

N.A 3 : Esta nota está incluída en todas mis actualizaciones, si ya le leíste…dale enter y avanza pero si no el aviso es este:

Vale, que soy muy mala como agente publicitaria, es más, si fuera la manager de Shakira la pobre estaría vendiendo tortas en una esquina!...así que lo diré de un romplón: ACABO DE PUBLICAR UN ORIGINAL. Es medio fuerte, así que tómense un trago antes de leerlo y si pueden darme su opinión, lo agradecería.