El segundero recorría lentamente su trayectoria. A pesar del calor, un sudor frío recorría el rostro del impaciente joven que encendía el último cigarrillo.
La secretaria le había indicado que no podía fumar en ese lugar pero después de que preguntara por enésima vez a qué hora terminaría la junta, ella misma le ofreció un cenicero

La atmósfera en la sala de juntas era aún más tensa. Y no era para menos, debían decidir si Ronald Knox era aceptado dentro de la publicación

Alrededor de una mesa redonda varios hombres de traje discutían, pero era imposible no notar a Grell Sutcliff, quien destacaba por su larga cabellera roja y su excéntrico modo de vestir, jeans ajustados, jersey llamativamente carmesí, gafas del mismo color, y un dije con la nota del sol, colgando de su cuello, además de una larga cabellera que una modelo envidiaría, el cual estaba atada en una coqueta coleta.

Este personaje contrastaba con los monótonos trajes obscuros que portaban los demás.

-y bien ¿qué les parece?-pregunto de repente el pelirrojo su voz denotaba aburrimiento, cruzando los brazos detrás del cuello, se reclinaba en el asiento
-Me parece un trabajo impresionante, ¿Estas seguro que es un novato?-respondió Alan Humphries, quien revisaba cada una de las fotos.
-si por mi fuera, lo contrataría de inmediato, nada como atraer a gente con ideas innovadoras-continuo Eric, dando énfasis a lo anterior, con un pulgar arriba. Ambos se encargaban, de la publicación digital, en tanto Grell era parte del área de mercadotecnia.

El resto del grupo, intercambiaron comentarios, algunos afirmaban con la cabeza, y otros simplemente cuchicheaban entre sí. Estaban de acuerdo con Eric Slingby, pero sabían que todo dependía de una sola persona.

Caminando a grandes pasos hacia la sala de junta, luciendo un impecable traje negro, y lustrado mocasines, ni un solo cabello fuera de su lugar, era la vivida imagen de la perfección y la eficiencia.
Su nombre William T. Spears, mejor conocido dentro de la empresa como Mr Taxman. Se había ganado ese apodo, debido a la rigidez de su carácter. Nunca se le veía sonreír, lo que le daba un aura espectral que asustaba a cualquiera. Puntualidad, eficiencia y esmero, era su eslogan; y no era para menos, desde que heredo la empresa, y aumentar sus ingresos, solo podía hacerlo una persona con tales características.

En cuanto ingreso, el silencio predomino, poniéndose de pie en señal de respeto, William no perdió el tiempo en saludos, y se dirigió directamente a su lugar. Poniendo su portafolio sobre la mesa, se ajusto las gafas.
-Bien caballeros, ¿Cuáles han sido las propuestas para la edición de este mes?-comenzó, en tanto los presentes nerviosos, no atinaban decir algo, hasta que el largo brazo de Grell fue levantado.
-yo propongo una nueva sección de fotografía-dijo en voz alta, los demás voltearon hacia el
-ya habías hablado sobre el asunto Sr Sutcliff, y le pido de la manera más atenta, que al menos que tenga algo serio que decir, se abstenga de hablar-William continuaría si no hubiera sido por el risa burlona que soltó el pelirrojo
-¿Algo que agregar Sr Sutcliff? O al menos comparta la broma, ya que no veo nada irrisorio en esta situación-el pelinegro, sin inmutarse simplemente mantenía la vista al frente
-Claro que agregare algo, que el jefe es un idiota sin visión-declaro el pelirrojo, moviendo el cabello a un lado. todos miraban asombrados, era extraño que alguien tuteara al jefe William Spears y mucho menos que lo trataran de esa manera. La audiencia contenía la respiración, hasta que una mano fue levantada.
-Jefe, este deberíamos tomar un receso ¿no lo cree?-comento tímidamente Alan, desde el otro extremo de la mesa
-yo secundo a Alan, estoy hambriento, ya no siento mis piernas y simplemente no se me ocurre nada nuevo-dijo Eric. Los demás asintieron conformes
-de acuerdo les concedo un receso de media hora, todos pueden salir -las sillas rechinando indicaron que era un deseo general huir de la asfixiante sala
-excepto usted Sr Sutcliff -concluyó William cuando el pelirrojo estaba por salir. Grell malhumorado encaro a William que seguía impasible en su asiento

Hojeando las imágenes, las deposito en el escritorio, tomando un sorbo de agua, comenzó hablar
-me parece un trabajo novedoso sin duda, pero-decía mientras cerraba la carpeta
-Ay no me digas Will que has encontrado algún defecto en este trabajo, típico de ti- Grell se posiciono frente a él, casi rozando su rostro
-Vaya que fastidio, primero quieres inundar la empresa con mocosos y ahora quieres imponerme a quien debo contratar, tu exceso de energía es desesperante Sr Sutcliff-dijo fastidiado
-Además, aún no he terminado de hacer un dictamen-agrego William cruzando las piernas.
-pero no es necesario que digas algo más con sólo ver tu rostro es más que evidente-repelo Grell indignado sujetando la reposadera de la silla.
-Vaya y ¿desde cuando tienes la libertad de llamarme por mi nombre? Te aclare desde el primer día que evitaras ante todo, cualquier tipo de escena-Grell se encolerizo aun mas, pero debía mantener la compostura. Enojándose no ganaría nada

-Entonces prefieres que te diga como lo hacen los otros compañero, oh no ¿Mr Taxman?-dijo el pelirrojo con media sonrisa
El solo hecho que mencionara ese ridículo apodo le crispo los nervios a William, apretó los puños, nada lo molestaba mas que se burlaran de el a sus espaldas
-Ese no es el caso-trataba en vano controlar su tono de voz claramente irritado
-Lo ves Will suena mucho mejor-concluyo Grell guiñándole un ojo
-Llámame como se te de tu gana, pero una cosa que si debo señalar Sr Sutcliff, es el hecho que siempre vista así, en uno de estos días vendrá con una falda-esa era la defensa de William, notar y engrandecer los defectos de los otros

Pero Grell en lugar de ofenderse, tomo aquello como un cumplido, ahora estaba dispuesto a luchar con todas sus armas
-Ara ara Will ¿Te gustaría verme así? Yo con mucho gusto lo haría-declaro soltándose el cabello
-Pero ¿qué diablos insinúa Sr Sutcliff? Eso no sucedería jamás ni en sus mas locos sueños-William estaba a punto de propinarle un puñetazo cuando el interlocutor sonó

-Sr Spears un tal Sr Knox dice tener una cita con usted ¿Le permito ingresar?-la secretaria Zafiro Kaitame, había perdido la paciencia, hacia solo unos momentos Ronald que no dejaba de molestarla y ahora incluso el muy descarado le pedía salir con ella
William miro furico a Grell, suspirando presiono el botón
-dígale Señorita Kaitame, que en 5 minutos lo atiendo-dijo con toda la calma que pudo
-de acuerdo, espero no haberlo echado antes-agrego la secretaria
Regresando la vista al frente, el pelinegro se sorprendió al ver sentado en el escritorio a Grell, quien pasaba sus dedos entre su larga cabellera roja
-Buena recomendación Sr Sutcliff, debe ser todo un profesional, como para andar coqueteando con la primera dama que ve-dijo William ajustándose las gafas
-Sé lo que dirás, pero créeme es un excelente fotógrafo, Will sabes que de verdad necesitamos a alguien que consiga buenas tomas, dejando de lado que es muy atractivo-dijo el pelirrojo seductoramente
-Lo sabia te dejas llevar por las apariencias, se de antemano que sería muy peligroso que anduvieras coqueteando con el personal-contesto William
-Demo ese chico es perfecto, en varios sentidos-concluyo Grell melosamente
-Y ¿Eso como lo sabes?-pregunto William curioso, Grell aprovecho para levantarse y acercarse hacia el pelinegro
-No puedo decírtelo, pero podría demostrártelo-sin aviso alguno el pelirrojo se encontraba sentado en las piernas de su superior, acurrucado tal felino consentido

-Sr Sutcliff, levántese de inmediato-el pelinegro trato de incorporarse pero Grell anticipando sus movimientos se aferro a su cuello, el cual ahora acariciaba
-¿Acaso no te gusta?-le susurro al oído el pelirrojo
-Grell el hecho que nos conozcamos de toda la vida no te da derecho a este tipo de libertades-tratando de librarse sujeto una de aquellas tersas y delicadas manos.

El contacto apenas duro algunos segundos, pero fue lo suficiente para erizar de escalofrió cada uno de los cabellos del inflexible William, quien lucía un leve rubor en sus mejillas. Con el pretexto de acomodarse las gafas, alejo ambas manos

-si la única manera de librarme de ti es aceptando tu propuesta, considéralo un hecho-declaro tímidamente el pelinegro
Grell palmoteo alegre, aunque permanecía en la misma posición
-Pero de ¿cual de las dos hablamos?-cuestiono Grell llevándose un dedo a la boca

William se levanto dejando caer estrepitosamente al pelirrojo

-por supuesto que hablo sobre el nuevo fotógrafo-concluyo irritado
Una extraña sombra rubia se poso frente a él, William ahora se encontraba abrazado por esa nueva figura
-¿Eso significa que estoy contratado?-dijo en un hilo de voz Ronald quien estrujaba a William
-un momento, no tan rápido Sr Knox-William se libero de aquel asfixiante abrazo
-Para hacer valido esto, primero deberán aceptar algunas condiciones-limpiando las gafas señalo a Grell
-Deberás encontrar una chica que lo supervisa a él-Ronald lo miro confundido
-Ara pero ¿Por qué una chica?-pregunto Grell alarmado
William sonrió maliciosamente, un gesto demasiado extraño en el
-por la misma razón que quiero que alguien "responsable" se haga cargo de tu pupilo-concluyo el pelinegro
-demo demo Will-chillo Grell, Ronald sin entender nada solo observaba
-una semana, solo una semana te doy de plazo, para encontrarla o de lo contrario este brillante joven no podrá ser admitido-señalando descaradamente a Ronald, quien sin saber porque trago saliva
-Will malvado, siempre debes poner alguna trampa-suspiro Grell
-es mi última oferta tomarla o déjala-declaro William triunfante
-argh Will eres astuto, eso hace que mi corazón se acelere, pero ya verás yo terminare ganando, acepto querido-Ambos estrecharon las manos, oportunidad que aprovecho William para apreciar la suavidad de las manos de Grell, aunque esto le provoco otra descarga eléctrica

Minutos después Ronald miraba embobado las instalaciones exteriores de la corporación
-Y pensar que pronto trabajara aquí-suspiro el rubio emocionado
-No te hagas tantas ilusiones, me debes una y muy grande-comenzó el pelirrojo
-Espero que hayas traído suficiente efectivo, muero de hambre-Ronald sabia que invitar a comer a Grell, lo dejaría en la bancarrota, pero no tenía otra opción
-Este será lo más importante que hayas realizado, agradécelo mocoso-agrego Grell encaminándose hacia la avenida.

Los días transcurrieron, Ronald preocupado por el apretado itinerario de exámenes que debía presentar, aprovechaba cada momento libre para dormitar. El plazo había sido cubierto mucho antes de cumplirse y ahora el rubio, oficialmente el nuevo fotógrafo de la editorial, huía literalmente, de su supervisora, quien se dirigía velozmente a su encuentro en una flamante motocicleta azul.