Una fresca brisa de verano, era un verdadero oasis en medio de aquella insoportable ola de calor. La ventana se encontraba abierta, y una cándida luz matutina recorría su camino.
Entre libros abiertos, hojas desperdigadas y arrugadas, tazas y tazas de café a medio terminar, un leve respirar indicaba que alguien estaba en medio de ese pequeño caos ordenado. Una manta cubría su espalda, ni siquiera noto, cuando mama entro a cubrirla, mucho menos cuando la mini laptop fue apagada.

-es una maldita conspiración ¿no lo crees?-escribía en un mensaje a Sargento Pimienta, apenas unas horas atrás

-Vamos ¿Por qué lo dices mi pequeña dama? Hay peores tragedias en la vida-el pelinegro trataba de distraer de aquel tema tan chocante y frecuente en esas últimas conversaciones

-¡Los profesores son peor que Hitler T^T! Evaluación es sinónimo a enclaustramiento, exámenes es sinónimo de desvelos y calificaciones es sinónimo de "soy peor que un gusano"-respondía afligida Penny que trataba de estudiar para el examen de francés que presentaría, y a la vez redactar un informe sobre la Absenta, mejor conocida como la "Hada Verde"

-Lo mejor que puedes hacer es esforzarte y dar lo mejor-contesto Sargento Pimienta, quien paciente leía los comentarios. Se había el hecho el propósito de hacerle compañía, en esos tediosos días pre exámenes

-Pero odio mi look de oso panda por las mañanas, en uno de estos días seré llevada al zoológico o en el peor de los casos al manicomio-suspiro Penny, eran casi las 2 de la mañana, estaba cansada, tanto que cuando volteo a ver el poster que tenía enfrente, por un momento hubiera jurado que Ringo le acababa de guiñar un ojo.

-Recuérdalo aun con ojeras lucirás radiante si sonríes-redacto el pelinegro quien bostezaba por el cansancio.

Penny se conmovió ante aquel comentario. Era extraño incluso para ella, encontrarse en esa situación; si alguien le hubiera dicho que trabaría amistad con un desconocido en tan exóticas circunstancias, lo timaría de loco. Pero ahí estaba, conversando, o más bien quejándose de todo lo que le sucedía, que las extenuantes horas de clases, que el trabajo cada vez mas estresante, y sobre todo, de aquel chico, siempre la dejaba esperando para terminar los deberes.

-¡Al demonio! Tiene que terminar lo que resta del informe, ese rubio me las pagara aunque deba ir por su alma al mismo Hades –escribió fastidiada, era la quinta vez que el celular la enviaba al buzón de mensajes. Fuera que lo que estuviera haciendo Ronald, debía ser más importante que contestarle

-Paciencia querida, tal vez tenga ocupadas las manos y no puede responder ahora-replico Sargento.

-¿A qué te refieres con ocupado?-Penny capto segundos después la indirecta lo que le provoco un tic nervioso

-Por favor Ronald es mas célibe que un cachorrito, puede ser que sea un pervertido y berrinchudo pero nunca le he conocido a alguien digno de robarle su inocencia-escribió malhumorada

-Ah entiendo, la pequeña dama conoce muy bien al joven Ronald, tanto que siente celos de que alguien este acaparando su atención-Sargento quería comprobar algo, que sospechaba desde el primer día

Erizándose el cabello como un gato amenazante, Penny se contuvo de arrojar la computadora. Tomando un sorbo de café, después de pensar un poco la respuesta al fin escribió

-¿Celos? Me rio de tu incongruencia, debes estar cansado querido Sargento, lo mejor que puedes hacer es retirarte a dormir ¿no lo crees?-contesto Penny tecleando furiosamente el teclado

-En ningún momento mencione algo de eso querida-respondió el pelinegro divertido

-¡No cambies el tema de conversación entonces!-atajo Penny
Sargento rio al leer la respuesta, eso lo demostraba todo no necesitaba más preguntas

-Además hay una solución para que dejes de preocuparte-escribió de inmediato Sargento

-Y ¿Cuál es señor "yo lo sé todo"?-contesto Penny aun molesta

-Tomar una taza de té, escuchar una agradable canción y conversar con alguien interesante-declaro el pelinegro

-Dependiendo de esos tres factores, el lugar, el ambiente y la compañía, nunca saldría, ya que no conozco un buen lugar, ni a quien invitar solo me queda la música-No era extraño que Penny evadiera cualquier insinuación. El solo hecho de no saber con certeza quién era el en realidad podía ser una buena excusa. La otra su timidez extrema de relacionarse con los demás, la obligaba a ser lo más introvertida posible

-Puede ser que conozcas a la persona adecuada pero pobre aun no te has dado cuenta-escribió el esperando una reacción de enojo.

-Eres imposible, admiro tu tenacidad un" No" para ti es un "Quizás"- respondió Penny

-Ya sabes, "Alto" significa "Adelante prosigue"- al no haber la típica respuesta iracunda, admitió que era hora de descansar

-Una chiquilla encantadora-pensó para sí, tomando el té, que ahora estaba frio, decidió hacer caso aquella mordaz sugerencia

-Tienes razón querida, es hora de tomar mi sueño de belleza y te aconsejo que hagas lo mismo-sin decir más se desconecto. Penny se sintió ofendida ante tal acto de descortesía, incluso pensaba escribir una sarta de insultos en contra de Sargento, pero momentos después un video apareció en su perfil.

-" Buenas Noches Descansa pequeña y sueña dulcemente"-Escribió Sargento en señal de despedida

Enternecida, se acomodo los audífonos recargándose en el escritorio se dispuso a escuchar

-Solo será un breve descanso, solo un breve descanso-pensaba disfrutando la melodía

Los parpados comenzaron a caer pesadamente, trato de escribir un mensaje, agradeciendo aquel gesto, pero sus dedos no respondían adecuadamente. Sin darse cuenta quedo dormida frente a la computadora

-Graciiasporleschucarme-fue el extraño mensaje que tecleo antes de entregarse a los brazos de Morfeo.

se encontraba delante de una mesa dispuesta con toda serie de bocadillos. Junto a ella se encontraba Sargento quien lucía un traje militar azulado, tal miembro del Club de los Corazones Solitarios. Penny aun confundida trataba de orientarse en ese bizarro lugar

-Adelante la mesa fue especialmente dispuesta para ti le indico Sargento sentándose a su lado.

¿Apeteces un poco?- Sirviéndole un líquido verdoso dentro de una gran copa de cristal, Penny percibió un olor dulzón

-Absenta, delicioso quería probarla desde hace mucho-pero él simplemente estiro el vaso hacia el bebiéndolo de un trago.

-En este lugar de locos lo cierto es lo contrario, Hola es Adiós- le contesto Sargento sirviéndose otra copa. Penny molesta tomo un panecillo mordiendo un bocado

-Eres un gran idiota-respondió arrojándole un trozo del panque

-Gracias, es lo más hermoso que me han dicho-Penny irritada desistió del ataque

-mira mira que niña tan descuidada, dejar migajas sobre su rostro-escucho del Sargento quien sonreía divertido

-Rayos, y yo que esperaba a ver a la reina-dijo Penny irritada, sacudiendo una a una, el reflejo de la tetera le indico que no estaba aun del todo limpia. Pero una mano sujeto suavemente su mentón, girándola

-Puedo ayudarte con eso-Sargento Pimienta quien se inclino sobre ella, quitando con la lengua una a una de las migajas

-de de de detente –tartamudeaba la chica sonrojada, al tiempo que el pelinegro la inclinaba cada vez más sobre la silla

-Ya veo quieres que prosiga, bien hare lo que la dama pide-continuando con su tarea, Penny ahora acostada no podía ni siquiera respirar, recordó acerca de que lo cierto es lo contrario. Con lo poco que le quedaba de aire vocifero

-Sigue, sigue, sigue-elde inmediato se detuvo. Incorporándose regreso a su asiento

-You say goodbye and say hello. Es por eso que no acepto ninguna invitación tuya-decía Penny mientras se arreglaba el moño y el vestido

- I don't know why you say "Goodbye", I say "Hello".Sé que te gusta que me comporte así, o ¿me equivoco?-respondió el pelinegro atándose la corbata arrugada

-Esa no es la razón, es solo que…-Penny aun agitada, no encontraba una respuesta coherente. El silencio se hizo presente, solo se escuchaba el borbotear de las teteras

-¿Sabes que cuando sueñas con una persona es porque te extraña?-pregunto Sargento mirándola directamente. Sorprendida ante esa extraña cuestión noto que entre sus manos dormitaba un pequeño lirón

-Discúlpeme pero eso no es una persona solo es un lirón-contesto ella irritada

Sargento sonrió, provocando el enojo de Penny, desviando la mirada noto que ya no estaba. El Lirón de repente la sujeto de la mano.

-Es hora de correr-le dijo tirando de ella, haciendo que corriera encima de la mesa, derribando todo a su paso

-Espera aun debo de conocer la respuesta-corriendo con el Lirón dio un gran salto, quien segundos después soltó su mano. Sin apoyo caía rápidamente, hasta estrellarse contra el suelo

Con la cabeza hacia el techo, la silla a su lado, despertó. Incorporándose lentamente, tomo el celular para verificar la hora. Segundos después un grito atravesó la casa McCain

-Cada día más loca, de seguro se le hizo tarde de nuevo-dijo Paul quien tranquilamente bebía jugo

-¿Mas loca? Eso sería el colmo-respondió George, quien tomaba un bocado de cereal

-Al menos es por hacer algo de provecho, no como alguien que conozco-sentencio su madre moviendo un guisado, al tiempo que terminaba de preparaba unos emparedados.

-No tengo la culpa de tener vida social-contesto John quien doblo el periódico depositándolo en la mesa

-¿Vida social? Así llaman ahora el hecho de perder el tiempo en un Pub-declaro Penny, secándose con una toalla el cabello.

-Buenos días cariño, anda siéntate a desayunar-sugirió su madre, sirviendo un poco de café

-Lo siento debo apresurarme si quiero llegar temprano y termi…-la mirada inquisidora de la señora McCain, helo la sangre a Penny, quien de inmediato tomo asiento

-Veo que has despertado temprano eso es raro en ti-decia Penny mirando a John quien bostezaba despreocupadamente

-Sera por que acaba de llegar-sentencio George bebiendo más jugo

-El día que John despierte temprano lloverá chocolate derretido-continuo Paul. Tanto el cómo su gemelo, aun vestían la ropa de dormir, su horario comenzaba hasta las 9. Como John decía, esas eran las ventajas de tener 12 años.

-Ah Penny no olvides esto-su madre le entrego en una bolsa el uniforme, impecablemente planchado, además de un pequeño paquete que acababa de envolver

-Gracias mama, no sé qué haría sin ti-dijo Penny besando la mano de la Señora McCain

-Morirte o convertirte en asesina a sueldo-dijo John tomando el café de Penny

-Ya tiene la pinta de una asesina, solo hay que mirar su rostro-George señalaba las prominentes ojeras debajo de los ojos cansados de Penny

-¿Sabes Georgie? Penny así luce idéntica a Gaara-dijo Paul haciendo muecas

-¿Qué? Eso no es justo si fuera como el ya los hubiera asesinado-la aludida se sonrojaba ante la burda comparación

-También Lawliet tiene ojeras, ¿acaso no luzco igual de linda que él?-pregunto en tono divertido

-No-contestaron los gemelos al mismo tiempo

-¿Por qué dicen eso?-dijo Penny con el bocado en la boca

-Porque Lawliet es inteligente-declararon al unisonó. John trataba de contener la risa, en tanto la mama reprendía a los niños

-Penny no deberías atarearte tanto, un día de estos desfallecerás, no me gustaría que eso ocurriera -la señora McCain se quito el delantal. Lo alisaba entre cada palabra denotando su preocupación

-Solo es por la temporada, ya verás que pronto descansare cual Lirón dormilón- decía Penny disimulando su cansancio. Su madre sonrió de medio lado, creyendo esa última frase

Continuo desayunando los huevos fritos que tan abundantemente le habían servido, justo cuando iba a tomar otra porción de pan, noto que su madre la miraba fijamente

-¿Algo más te preocupa?-tanto John como Penny se dirigieron a su madre

-Solo, es que no vayas a pensar que soy una entrometida, pero en la
madrugada cuando entre a tu habitación, no pude evitar mirar la pantalla de la computadora-Penny sospechaba a donde iba la conversación, lentamente fue levantándose, tratando de huir, como si de un momento a otro explotara una bomba

-¿Quién es ese mucho con quien conversas tan tarde? ¿Cómo era su nombre? –dijo de repente la señora McCain. Penny tal estatua no supo que responder

-Ah debes irte ya se te hizo tarde-John tomo tanto la bolsa de libros como el paquete con el uniforme y empujando a su hermana la saco de la cocina. Todo había transcurrido en apenas segundos, sin darle tiempo ni a Penny de actuar

-Regreso antes de las 12-le dijo John al resto de la familia, sacando a su hermana por delante

John al igual, que muchos jóvenes de su edad se encontraba desempleado. Pasaba temporadas trabajando en cualquier actividad, pero a la vez pasaba largas temporadas sentado frente al televisor. Su carácter despreocupado rayaba en el cinismo, lo que muchas veces incomodaba a Penny, quien era su más reciente "Banco Personal"

Mientras Penny trataba de llegar lo antes posible a la parada de autobús, su hermano silbaba felizmente

-Ni creas que te pagare por cargarme los libros-le dijo cuando llegaron a la parada de autobús

-Lo hice por caridad, si vieras tu rostro los vecinos pensarían que te estamos matando de hambre-dijo John entregándole la bolsa

-Haha muy gracioso-Penny se recargo en el poste, mirando ansiosa hacia la avenida

-No por tanto mirar el reloj caminara más rápido-John con las manos en el bolsillo se recargo junto a ella. Noto una pequeña flor amarilla y arrancándola con cuidado se la mostro a su hermana

-Mira un diente de león, ¿Sabes lo que dicen?-Penny trataba de ignorar las locas historias de su hermano, este sin desanimarse lo paso por debajo del mentón de ella.

-Vaya ha dejado marca-declaro divertido

-Y ¿eso qué? Alucinas con tanto tiempo libre-refunfuño quitándole la flor de la mano

-Dicen que aquellos que un diente de león marca son personas con un amor no correspondido-declaro John melosamente

-Tsk cada día el sol te afecta más-renegó Penny entregándole la flor, su hermano recogiendo un pequeño mechón de pelo, la coloco detrás de su oreja

-Últimamente te presionas demasiado tomate la vida con más calma, luces mejor con una sonrisa en tu rostro-agrego mientras Penny daba un vistazo a su mochila, sintiéndose abrumada se concentraba en el suelo

-Lo se no eres el primero en decírmelo-susurro sentándose en la banqueta
John coloco una de sus manos sobre su cabeza, alborotando el cabello recién lavado de su hermana

-Ya veo, la causa de tus desvelos no es precisamente la escuela-su hermano coloco su mano alrededor del mentón, posando tal Sherlock Holmes. Penny solo lo miraba confundida

- entonces ¿ya puedo llamar hermano al pequeño Ronnie Ponnue?-dijo en tono divertido

-Eres un imbécil, vuelves a decir eso y te hare tragar mi zapato-Penny se levanto encarando a John quien, simplemente le puso una mano en la frente sin dejarla golpearlo

-kyaaa, cuando se casen yo quiero ser el padrino ¿de acuerdo?-Penny trataba de sujetarlo, sin mucho éxito. Una bocina indico que el autobús se acercaba.

-Cuídate futura señora de Knox-le dijo John mientras el autobús se alejaba, Penny asomándose por la ventanilla,haciendo señas con el dedo medio se despidió

-Déjate de tonterías y consíguete una vida-los otros pasajeros la miraron estupefactos, Penny se coloco los audífonos

-"Hello Goodbye", que coincidencia soñé con esa canción-pensaba recargándose en el asiento. Su mano recorrió su cuello aun adolorido, cuando se percato del pequeño dije en forma de flor que colgaba de una delgada gargantilla.

"Si quieres recordar a alguien, entona una canción con su nombre, algunas serán tristes, otras alegres, pero siempre recordaras su tonada"

-¿Así que todos somos como canciones? Me gustaría saber, cual sería perfecta para ti-suspirando Penny sujetaba el dije. Esperaba que el tráfico matutino no demorara demasiado su llegada, después de todo aun tenía demasiados pendientes por resolver.