El autobús se desplazaba velozmente, los suburbios dieron paso a los grandes edificios del centro de la ciudad. Gente caminando, gente en sus autos, gente que entraba o salía era parte del paisaje cotidiano, que recorría diariamente
London Metropolitan University, era el nombre de la institución en donde actualmente estudiaba.

Ajustándose el bolso, en menos de un minuto llegaría a la parada de Aldgate East. Un enorme estructura de de ladrillo y cristal, le daba la bienvenida a la facultad mas innovadora, Sir John Cass, o mejor conocido por los estudiantes, La CASA del Artista.
El autobús se detuvo, descendió Penny, al tiempo que varios estudiantes salían del metro. Había llegado mucho antes de lo pensado, teniendo libre casi una hora, antes de ingresar a la primera clase. Un poco adormilada, no solo por la falta de descanso sino también por el efecto del desayuno, caminaba perezosamente, dejando colgar los brazos.

-¿Qué diablos tiene tan ocupado a Ronald? Lo más probable es que ande de parranda, como siempre-pensaba marcando nuevamente el celular, que para variar la enviaba al buzón de voz
-Ha tal vez tenga apagado el celular con tal de no contestarme a mi o alguien más-guardando el aparato en el bolso recordó la conversación de la noche anterior, en la que Sargento insinuó que ella estaba celosa, ante una posible relacion de su mejor amigo con otra persona
-¿Sera cierto eso de que está saliendo con alguien? -se detuvo a pensar observando su reflejo en un auto, al notar su cara sonrió sarcástica
- Y que con eso, por mi que ande con quien quiera, no me molesta en lo más mínimo- decía en voz alta riendo, provocando miradas curiosas de los transeúntes. Suspirando decidió ir al estacionamiento, con la esperanza de encontrar el mini Cooper azul propiedad del rubio. Era hora de encararlo y pedir cuentas sobre el informe que debían entregar juntos. De repente diviso una maquinaria, la cual le robo el aliento

-No puedo creerlo, es una Ducati Streetfighter 848, AZUL-exclamo sorprendida, admirandola desde varios ángulos
-motor 848 Testastretta 11º, Superbike 848EVO, 6 velocidades, fluidez y total control al manejo, de 0 a 100 km en menos de 10 segundos, sin duda es la Monna Lisa entre los vehículos de dos ruedas-recitaba de memoria los detalles técnicos que había leído en un artículo de la revista "Riders on the storm".
Esas era una de las tantas consecuencias de convivir entre tres varones, donde la literatura abarcaba desde el ultimo tomo del Shonen Jump, cada día mas difícil de conseguir para obsequiarla a los gemelos, hasta un suplemento musical acerca sobre rock indie, revistas muy socorridas para John. Nunca le molesto, al contrario, veía en esta variedad de lectura, una forma de ampliar sus conocimientos acerca del mundo.
-Pero lo mas impresionante, es el trabajo realizado en la pintura, ya que solo se pueden adquirir en color amarillo, rojo o negro, debe pertenecer a alguien sumamente genial-decía ensoñada
-Ya quiero ver la expresión de mis hermanos cuando vean esta belleza posteada en mi muro-con el celular poso junto a la motocicleta, un click le indico que la imagen había sido capturada. Dando vuelta, para verificar, noto a una linda chica posando a su lado. De largo cabello azulado, gafas de sol, una chaqueta de cuero cubría su torso, las piernas descubiertas ya que usaba un short de mezclilla, eran sostenidas por un par de botas altas. En una de sus manos, sostenía una lata de soda y en la otra un largo bolso

-Veo que sabes apreciar una obra de arte-Penny se sorprendió ante el suave tono de voz de la joven
-es imposible no contemplarla-contesto emocionada, la otra joven divertida reía discretamente, se sentó en el vehículo recargándose después sobre el manubrio
-para ser una niña, sabes mucho acerca de motocicletas-dijo abriendo la lata, tomando un sorbo del liquido oscuro
-¡No soy una niña! Para tu mayor información yo estudio en esta universidad-replico Penny en tono de puchero, inflando levemente sus mejillas, enternecida la otra joven tomo una de ellas tirándola
-¡Kya Kawaii Tanuki chan!-declaro divertida, Penny se sorprendió por aquella frase en japonés, de la cual no entendió absolutamente nada
-¿Tanuki chan?-pregunto separándose de la joven peliazul
-Me refiero a un pequeño mapache, luces encantadora tal como uno de ellos-respondió señalando las grandes ojeras que enmarcaban los ojos ambarinos de Penny
-Es oficial ante los mortales solo soy un animal de felpa-exclamo irritada, lo cual conmovió mas a la otra chica
-toma la necesitas más que yo-ofreciendo la soda, Penny solo la sostuvo extrañada
-Oye ¿no crees que el dueño de la motocicleta se enoje si te ve sentada así?-le pregunto, la otra chica sin dejar de reír, acaricio la parte delantera de la misma
-Este bebe no puede ser domado por alguien tan salvaje como un hombre ¿No lo crees?-decía en voz alta, unos pasos resonaron volteando percibió a un enorme punk, con pinta de maleante, caminando hacia ellas
-Debe ser el dueño, y se ve que no está de buen humor-dijo Penny tomando una de las manos, para tirar a la joven, quien permanecía inmóvil
-¡Hey tu! Te puedo decir algo-una ronca y seca voz emitió el sujeto intimidando a Penny, la otra chica en cambio se quito las gafas dejando ver unos claros ojos verdes
-Dime, ¿en que puedo ayudarte?-pregunto desafiante
-¿Donde conseguiste el casco?-cuestiono a lo que la chica simplemente respondió
-Ah esta chachara, es un recuerdo de mi último viaje a Japón-dijo, el tipo escupiendo a un lado de ellas, se dio media vuelta
-Buena maquina amiga-vocifero alejándose de ahí
-Domo arigato gozaimasu-dijo la chica, Penny comprendió que la motocicleta le pertenecía a la joven peliazul
-Cualquier cumplido a mi bebe es bienvenido-murmuraba acariciándola
-vaya, eres muy afortunada por tener un caballo de acero como este-Penny aun sorprendida ante el contraste que ofrecía la fiereza del vehículo y la fragilidad de la joven, la cual asemejaba a la heroína de una de sus películas favoritas
-a sus servicios Tanuki chan, mi nombre es Jill Sutcliff-saludo haciendo una pequeña reverencia
-Etto, Estoy buscando la Facultad Sir John Cass, ¿Estoy en el lugar correcto?-Penny asintiendo la cabeza, respondió afirmativamente
-Así es, esta es la CASA, bienvenida Jill,- la chica sonrió satisfecha, encaminándose junto con Penny a la entrada de la universidad
-Si no es mucha indiscreción, ¿Cuál es el motivo de tu visita?-pregunto Penny la chica simplemente se coloco las gafas, y palmoteo el bolso que colgaba de su brazo
-Debo encontrar a alguien, por unas cuentas pendientes-su voz denotaba misterio, lo cual intrigo a la pequeña Tanuki
-Sin duda, esta es la encarnación de Beatrix Kiddo, no quisiera estar en los zapatos de quien busca-pensó recordando el filme Kill Bill, la pantalla del celular le indico que solo tenía 5 minutos para recorrer el plantel y llegar al aula antes de que iniciara la sesión
-lo siento debo despedirme, espero verte de nuevo-preparándose para correr, la otra chica se encamino en dirección contraria.

El recorrido de un extremo al otro del plantel, provoco que su ritmo cardiaco aumentara. Miro nuevamente el reloj digital, la clase había comenzado, el silencio de los pasillos y la ausencia de alumnos, lo recalcaba. Abrio lentamente la puerta, aunque el chirrido la delato por completo.

Se percato de que los compañeros del grupo, se habían colocado en parejas, con un cartel en blanco que la profesora aun repartía
-Buenos días Señorita McCain, al menos de que quiera tomar la clase de pie, le recomiendo que se siente-le indico la maestra, la joven sin otra opción se dejo caer en una de las butacas, al tiempo que recibía una de los cartulines,
-Se preguntaran para que son los carteles, bien espero que hayan traído avances del trabajo de investigación-se comenzaron a escuchar los cuchicheos, algunos sacaban libros, otros hojas impresas.
-Pongan atención jóvenes, en el material que acabo de entregarles, deberán plasmar como seria la representación grafica de la información recolectada, puede ser un dibujo, un mapa conceptual, o un tabla de valores-Penny se golpeo la cara con una mano, aquella parte del informe había quedado inconclusa, ni siquiera llevaba consigo la mini laptop para extraer lo poco que había realizado.
-No escatimen en recursos, quiero que reflejen la creatividad de los miembros del equipo y recuerden esto se tomara en cuenta para la calificación final, a trabajar entonces-las parejas desenrollaron el cartel, conversando animadamente. Penny cabizbaja miraba hacia la ventana, lo más probable era que Ronald no se presentara

-¿Qué diablos se suponga que haga ahora? No tengo ni la información ni el material, maldito idiota ¿Dónde estás?-la profesora, iba entre los alumnos contestando dudas y haciendo observaciones, Penny disimulando la falta de actividad, extendió el papel blanco, de entre sus cosas saco un plumín color verde, el cual destapo y con grandes trazos comenzó a escribir
-I HATE THE WORK, BUT I HATE YOU SO MUCH-el letrero abarco todo el cartel, sin terminar de desquitarse, realizo un extraño esbozo del perfil del rubio
-Siempre es lo mismo contigo, pero la culpa la tengo yo, por confiar en ti-pensaba pasando el plumín encima una y otra vez. Por último lo lanzo al aire, recargando su cabeza sobre la butaca, termino de desahogarse
Sin nada mejor que hacer, ociosamente miraba a los demás trabajando, ante eso prefirió subir algunos niveles en Angry Birds.

Fastidiada media hora después, decidió actualizar su estado en el Facebook, escribiría el mismo odioso mensaje que tenía en el papel. Aunque una notificación le indico que había algo en el.
Un video nuevo estaba en el perfil, publicado nada más y nada menos que por Sargento
"Buenos Días, un rayo de luz esta en tu rostro, no lo escondas y sonríe a todo, si lo haces, te llevaras una gran sorpresa"

-gracias, llegaste en el momento oportuno-comento. Tal parecía que el pelinegro atino que ella estaba triste, ya que con tan solo ese simple detalle se alegro. Animada tarareaba la canción, sin desanimarse, observaba como poco a poco se fueron retirando a la siguiente clase, imitándolos Penny se levanto, arrugando el papel para tirarlo al cesto de la basura estaba a punto de salir, cuando escucho su nombre

-Señorita McCain, ¿puede esperar un poco?-indico la profesora sentada en el escritorio, en el cual se depositaban los carteles, Penny resignada se ubico a un lado de la puerta, hasta que ningún alumno más que ella estaba dentro del aula, Tomando aire, había pensado que le diría.
-Si es acerca del trabajo-comenzó a decir apenada
-Exacto, y debo decir que es uno de los mejores que he visto, de hecho ahí tome la idea de una representación visual-la maestra le mostro en la pantalla de su computadora, un collage acerca de la Absenta, compuesto por varias fotografías.
-Como dije quería que se reflejara el trabajo en equipo, el joven Knox me comento que usted hizo un estupenda recolección y análisis de la información y este hermoso cartel es simplemente increíble-comentaba la profesora emocionada, Penny aun no cabía de su sorpresa
-Un momento, ¿Ronald estuvo aquí?-interrumpió sobresaltada
-Solo vino a entregar el informe impreso, el cartel lo recibí desde anoche-algunos alumnos de la siguiente clase comenzaron a entrar,
-Perdón Señorita, la siguiente hora está por iniciar, como sea, quería que supiera que tanto usted como el joven Knox están exentos del examen, ya que este trabajo ira directo a exhibición-dijo la profesora guardando los bocetos de clase anterior
-¿Exhibición? ¿Está hablando en serio?-pregunto conmocionada Penny. Era una tradición dentro de la facultad, escoger los mejores trabajos para ser expuestos en la galería de la misma, muy pocos eran merecedores de aquel honor. Penny dio un salto de felicidad, estrechando las manos de la profesora
-Gracias, es simplemente, ah no lo puedo creer-decía entusiasmada, aunque repentinamente recordó algo
-Me dijo que Ronald estuvo aquí, ¿Cuánto tiempo tiene que se marcho?-pregunto la maestra ahora quien no sabía cómo responder
-10 o 15 minutos tendrá-Penny corriendo salió del aula, dejando a la abrumada profesora.

En el piso inferior, era la clase de idioma extranjero, la cual estaba atestada, lo que solo podía significar una cosa: Examen
Ubicando una butaca vacía, arrojo la bolsa, para que nadie más pudiera sentarse, con la mirada buscaba la indistinguible melena rubia, hasta que lo encontró al fondo del aula. De repente, un bajito profesor, con un cómico bigote blanco ingreso, entregando los cuestionarios, a los alumnos de enfrente, quienes tomaban uno pasando los siguientes al de atrás.
-Ya conocen las reglas, 45 minutos para resolver las preguntas, solo pueden usar lápiz y borrador, nada de diccionarios a la vista, por ahora yo no sé nada, así que espero que hayan estudiado. Recibo el examen 5 minutos antes del cambio de clase-mirando el reloj de bolsillo, les indico que comenzaran a responder.
Penny estaba más ansiosa por dirigirse a Ronald que por contestar el examen, pero sabía que por ahora era imposible comunicarse. Después de anotar las respuestas sencillas, ideo un plan, Discretamente deslizo la mano por el bolso y marcando el número de su amigo, espero. En el aula, resonó un riff de guitarra que reconoció de inmediato.
-De quien sea ese celular, apáguelo de inmediato o será decomisado-agrego irritado el profesor que vigilaba cualquier intento de trampa. La canción dejo de sonar, pero para Penny había conseguido su objetivo. Ahora se dedicaba a traducir el texto.
-5 minutos dejen el lápiz a un lado y pasen los exámenes al frente-entre quejas cada uno pasaba el cuestionario, algunos intentaban resolver las dudas, Penny sabia de sobra, que era ese preciso momento en el se aprovechaban para copiar o pasar la respuesta correcta. Entregando su examen, salió al pasillo, conociendo a Ronald seria uno de los últimos en dejar de responder.

Lo que no anticipo, es el tumulto de alumnos desesperados que perseguían al malhumorado profesor, intentando en vano que este tomara el cuestionario. Tuvo que agazaparse a la pared, para evitar ser aplastada. Aunque lo que la dejo atónita, fue el hecho que el salón se vaciara en menos de 5 segundos y su amigo ya no estuviera ahí. Tratando de adivinar la dirección, camino unos cuantos pasos, marcando el número, prestaba atención, a lo lejos nuevamente escucho el riff de "Day Tripper" corría tras el sonido, el cual cada vez se hacía más distante. De repente dejo de sonar.

-Así pues te encontrare así tenga que recorrer toda la ciudad –olvidándose por completo de la siguiente materia, Penny se auto adjunto la tarea de localizar a Ronald
Desde los pasillos centrales, hasta los pisos superiores, donde se encontraban las oficinas de los profesores, indago sobre el paradero de su amigo. Siguiendo el sonido de la canción, en cada ocasión, estaba a punto de llegar, hasta que era cortada la llamada.

Pero el colmo había sido, cuando al notar que provenía de una habitación al fondo, entro sin vacilación, de la cual como bólido abandono sumamente sonrojada, ya que en su distracción, no noto el enorme letrero del frente "Sanitario de Varones"
-Qué vergüenza, ahora pensaran que soy una pervertida-pensaba gimoteando. La batería del celular estaba por terminarse, solo tenía una oportunidad más.
-Debo pensar como si fuera una rubia con gafas excéntrica, mmm eso bajara algunos puntos mi coeficiente intelectual, pero bueno, ¿Qué lugar no he revisado? Ah claro, porque no lo pensé antes-ahora se encamino hacia el único sitio que no había inspeccionado.

Estantes desde el suelo hasta el techo rebosaban de libros, mesas en donde los jóvenes leían o hacían anotaciones, indicaban que aquel lugar era la biblioteca. Se encamino hacia donde se encontraban los cubículos, espacios privados, ideales para estudiar sin interrupciones. Haciendo el último intento, escucho claramente detrás de una puerta contigua. Lo que le extraño, era que ahora la canción no fue interrumpida, dando paso del riff a la letra.

Got a good reason, for taking the easy way out
Got a good reason, for taking the easy way out, now

-Aha hasta que te encontré-pretendía caer encima de el y aplicarle una llave, pero al ver la escena tuvo que contenerse. El chico dormitaba tranquilamente, con la mochila como almohada, las gafas mal acomodadas resbalaban cada vez que respiraba. Ahora fue ella quien corto la llamada.
-increíble ni con este escándalo pudo despertarse-pensó acercándose
-ah con razón, entonces tú eras el pequeño lirón de mi sueño-quitándose el suéter para cubrir la espalda del joven y dejarlo descansar, se puso detrás de el
-luce muy indefenso, incluso se podría decir que raya en la ternura-coloco el suéter, cuando noto que algo ligero caía de él. Segundos después reacciono, demasiado tarde, ya que el objeto impacto directamente en la cabeza rubia

-Nos atacan, al refugio anti bombas de inmediato-grito Ronald manoteando ante el golpe, Penny tomo el celular que estaba en el piso
-Cálmate tonto, soy yo-dijo Penny colocando sus brazos alredor de el
-Puff los nazis hubieran sido algo mejor sabes-bostezo el rubio acomodándose las gafas
-Y ¿A que se debe el gusto?-pregunto alisando el flequillo
-¿Cómo a qué? Días sin saber nada de ti, he estado como loca llamando a tu celular y nunca respondes-contesto la chica apretujando la cabeza aun despeinada
-¿Eras tú? Es que no reconocí el numero-Penny lo soltó golpeándose la cara con la mano
-Por Dios de los pandas, tienes razón, atolondrada no te di el nuevo numero-días antes había comprado otro equipo, regalando el anterior a George.

-Siento no haberme comunicado contigo, pero he estado sumamente ocupado-Ronald volvió a bostezar
-Tengo excelentes noticias-pero antes de continuar el chico coloco un dedo sobre los labios de Penny
-¿No puede esperar? Solo te pido 10 minutos y después seré todo tuyo-agrego guiñando el ojo
-Ha ya quisieras rubio tarado, pero tu ganas te dejare descansar, supongo ¿que ya no usaras estos libros?-el chico asintió, colocándose en la posición anterior. Penny tomo los libros, dispuesta a regresarlos. En una carretilla especialmente para ese propósito, los coloco. Dejo escapar un largo suspiro, en tanto revisaba la hora en el celular

-Me alegra volverlo a ver ¿Un momento porque acabo de pensar eso?-no tuvo tiempo de reflexionar, ya que extrañamente el celular de Ronald sonaba, y no era ella quien marcaba. Camino hacia el cubículo, para silenciar el aparato, pero alguien bloqueaba la entrada.

-Ha llegado tu hora Ronald Knox-decía una voz familiar, era Jill quien con una katana en mano, tenia acorralado a Ronald contra la pared.