-11:05 de la noche-susurro al ver la hora en el celular el cual se apresuro a guardar en el bolso, la incómoda posición en la que se encontraba, hacia que a duras penas lograra sostenerse, apretujada entre los otros pasajeros se aferro a los pasamanos fuertemente cuando el autobús continúo su marcha acelerando de manera súbita
Después de que aquel encuentro por demás extravagante, había decidido continuar su jornada laboral. Poco valieron lo que sus compañeros le decían, solo sonrió y dedico las horas siguientes a trabajar lo mejor posible
Una noche ajetreada pareciera que los comensales hubieran llegado detrás de ella, las mesas se llenaron una a una, con gente ruidosa, mesas que aun no terminaban de recoger los restos de los anteriores clientes cuando otros los sustituían
Penny agradecía esta situación, no solo por las generosas propinas que recibía ante la pronta atención, sino además sin tiempo para descansar, se mantenía ocupada, sin tiempo para pensar. Era precisamente lo que menos deseaba.
Pero cuando dieron las 10:30 y el lugar fue invadido por una horda de estudiantes, dispuestos a divertirse la noche entera, los empleados conjuraron una reunión en la cocina, de inmediato sus miradas se centraron en la castaña
-ni lo pienses en tu estado no soportarías este ritmo-dijo Math antes de que Penny comenzara a protestar
-concuerdo con el, lo mejor será que regreses a casa, además ya es tarde y el ultimo autobús sale en unos minutos-declaro Marian quien fijaba la mirada en su reloj de pulsera
-vamos Penny no arriesgues tu salud por unas cuantas libras, además son estudiantes, la mayoría solo trae lo suficiente para unas cuantas cervezas y bocadillos, dudo mucho que nos den propina-recalco Kevin suspirando
Observo los rostros de cada uno, tratando de encontrar un rastro de que aquello era una broma, solo veía gestos de preocupación, sin más se quito el mandil que cubría aquel llamativo uniforme de tono mostaza y detalles rojizos, no protesto de nada le hubiera servido, solo se introdujo al pequeño cuarto de servicio cambiando sus ropas. Marian la espero afuera, cerciorándose de que la chica no hiciera intento alguno por volver
-veo que en serio quieren que me vaya a casa-reclamo Penny colocándose el bolso en el hombro
-solo ve y descansa quieres mañana será mejor que tomes el día libre-dijo Marian conduciéndola hacia la puerta trasera
-sabes un día sin trabajo no cambiara nada pero ya que tanto insisten-Penny acomodo su cabello tratando de ocultar su mal humor cuando Marian le arrojo un bulto negro
-deberías usarlo al parecer, hace mucho frio esta noche-exclamo antes de entrar de nuevo al negocio. De inmediato, supo de qué se trataba, no solo por la suave y fría textura exterior, sino además por el suave aroma que emanaba del abrigo oscuro. Doblándolo con cuidado, lo introdujo en su bolso tratando de que la prenda no se arrugara
El motor neutro del motor, y el golpeteo de algunas gotas contra las ventanillas eran el sonido de fondo. Se maldecía a si misma olvidar los audífonos en el locker, no encontraba con que distraerse en ese tumulto de personas. Veía como los afortunados que habían conseguido asiento poco a poco se rendían ante el sueño tomando posiciones por demás cómicas, mientras otros leían el diario, algunos mas revisaban sus celulares y otros simplemente se dedicaban a observar el paisaje
Pero era el silencio que predominaba que hacía que sus nervios se pusieran de puntas, como si algo fuese a ocurrir de un momento a otro, sus piernas se doblaban el mareo había vuelto, y el encontrarse de pie solo acrecentaba el malestar, y el chofer en la ignorancia de su padecimiento, aceleraba y frenaba tan constantemente que un sudor frio recorría su rostro
-no lo soportare mas-pensó sosteniendo su rostro con una de sus manos, sabía que si no bajaba de ahí, algo desagradable sucedería, sin más toco el timbre aunque fue ignorada ya que se encontraban en medio de un cruce
Sin perder tiempo se abrió paso entre los pasajeros y llego a la puerta, la cual apenas estuvo abierta, tomo impulso y bajo del vehículo aun en movimiento, agradeció el haber visto lo suficiente a sus hermanos haciendo esa maniobra o ahora su rostro se encontraría en el pavimento
El aire fresco de inmediato golpeo su rostro, cuando diviso donde se encontraba un nudo se hizo en su estomago
Estaba en uno de los barrios más peligrosos de la ciudad, justo tenía que ser ahí donde se detuviera para vomitar frenéticamente, antes de poder ver el letrero
-genial genial y mas que genial-se replico así misma antes de ajustarse nuevamente el bolso tratando de no ponerse nerviosa. Su hogar se encontraba a 20 minutos o más si caminaba a buen paso, pero sus rodillas parecían no querer responder adecuadamente
-¿ahora qué hago? El siguiente autobús pasara dentro de 10 minutos pero…-miro atenta, del otro lado de la avenida un grupo nada agradable por ahora ocupado en sus asuntos, le provocaba aun mas nervios, la opción era caminar y exponerse o quedarse estática exponiéndose igual, además de que la avenida lucia tan vacía que si un taxi pasara estaría ocupado
Mirando al cielo, como esperando una bendición silenciosa, se armo de valor y comenzó su trayecto, mirando de reojo al otro lado, queriendo pasar lo mas desapercibida posible, cuando el sonido metálico de una lata vacía estallo, en su recelo no había notado que estaba frente suyo y justo en ese momento la había pateado
-vamos continua no te detengas-se dijo a si misma
-hey preciosa, ¿Estas perdida?-le grito uno voz, sus temores se hacían realidad, uno de los chicos la había notado, se limito a proseguir
-parece que la nena esta asustadita-dijo otro, por el sonido Penny percibía que se acercaban rápidamente y no solo eso, eran varios
-lindo bolso, me gusta mucho-exclamo un tercero
-pero que ciego ella está para comerse-reconoció la primera voz al parecer era el líder del grupo, sin darse cuenta cuando se habían adelantado ahora formaban una muralla frente a ella, reprimió las ganas de llorar, se sentía acorralada
-veamos que llevas ahí-estirando uno de sus brazos quizo jalar el bolso, a lo cual Penny protegió instintivamente, pero su pulso aumento cuando uno de ellos la empujaba contra la pared tratando de inmovilizarla, no quería siquiera imaginar que pasaría, se sentía indefensa, pero no les daría el gusto de verla suplicar
Sintió que sostenían su cabello obligándola a retroceder aun mas, seguía sosteniendo el bolso, como si en el ocultara un tesoro que en pocos segundos percibió no valdría la pena si su integridad era dañada
-por favor, sea donde sea que estés sálvame- rogaba en su mente mirando nuevamente hacia el cielo, las risas hacían que sus cuerpo se doblara que no soportaría nada así, cuando una luz ilumino los rostros de los pandilleros, y no solo eso el sonido que atravesó sus oídos hizo que ella misma cayera de rodillas
-malditos malvivientes, lárguense de mi propiedad-escucho desde el pórtico, donde alguien disparaba al aire, entre insultos y señas obscenas escucho las pisotadas anunciando que la habían dejado en paz
Sus sentidos la habían abandonado, estaba inmóvil, las emociones parecían haberse borrado de su sistema. Quien había disparado se acerco a ella, secundado de otra sombra que simplemente la llevaron adentro
-al parecer está en shock-escucho pero esa voz era extrañamente familiar, pero cuando recibió un suave beso en su frente, las lagrimas inundaron su rostro
-¡John!-rompió en llanto abrazando a su hermano, el cual se aferro a ella
-Penny ¿Qué diablos hac….-su pregunta fue interrumpida cuando alguien, lo separo dándole a ella un vaso rebosando de whisky
-tranquila bebe esto y no digas mas-de inmediato supo quién era el, solo asintió bebiendo todo de un trago, Saine solo silencio a John examinando a Penny detenidamente
-la segunda vez que bebo hoy y no por mi gusto-susurro mientras dejaba el vaso a un lado temblando sin control
Por alguna coincidencia que solo el destino es capaz de hilar, fue enfrente de un pequeño pub donde su hermano solía frecuentar que había donde estuvieron a punto de atacarla, el dueño, un viejo decrepito, había sido quien disparo, habito que tenía desde que las pandillas llegaran a esa zona
Suerte misteriosa y agridulce que no alcanzaba a comprender del todo, pero que en esos momentos al ver a John y al mejor amigo de este consolándola, la hacían agradecer sintiéndose en ese momento como la chica más afortunada
-llamare a tu casa y les diré que en unos minutos vamos hacia allá-dijo Saine tomando el teléfono del local
Ni John ni Penny decían algo, el solo sostenía a su hermana revolviendo su cabello, hasta que el pelinegro regreso
-sabes con ese semblante tu mama se preocupara mas, no dije nada esto o ella vendría corriendo con un cuchillo en mano a matarlos-declaro sentándose frente a ella sosteniendo su guitarra
-así que deberé cambiar esa carita asustada por una sonrisa-afino el instrumento, en tanto John solo miraba sabiendo que su amigo no tenía remedio alguno
-pero con tu voz de gato atropellado solo le provocarías un paro cardiaco, así que yo seré quien cante-el castaño se levanto y tomando un cesto de basura lo coloco boca abajo simulando un tambor improvisado
Siguiendo el ritmo, Saine lo seguía con la guitarra y ambos comenzaron con una letra, irónicamente perfecta para la ocasión
Whatever gets you through the night 'salright, 'salright
It's your money or life 'salright, 'salright
Don't need a sword to cut through flowers oh no, oh no

Whatever gets you through your life 'salright, 'salright
Do it wrong or do it right 'salright, 'salright
Don't need a watch to waste your time oh no, oh no

Hold me darlin' come on listen to me
I won't do you no harm
Trust me darlin' come on listen to me, come on listen to me
Come on listen, listen

Whatever gets you to the light 'salright, 'salright
Out the blue or out of sight 'salright, 'salright
Don't need a gun to blow your mind oh no, oh no

Hold me darlin' come on listen to me
I won't do you no harm
Trust me darlin' come on listen to me, come on listen to me
Come on listen, listen
El sonido de la guitarra y la voz melodiosa, la tranquilizaron poco a poco y cuando menos lo supo ella misma se encontraba cantando junto con ellos.
De nueva cuenta, había encontrado en la música y especialmente en la letra del maestro John, a quien su hermano debía su nombre, un consuelo mágico y misterioso