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DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a JK Rowling y la historia a Tiro quien ha dado su permiso para esta traducción.


Pareja: Harry/Voldemort
Advertencias:
Slash. MPreg. Mención de abusos sexuales. Y Dark, dark Harry.


Capítulo 4

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Harry suspiró mientras observaba el paisaje pasar. Estaba sentado en el Expreso de Hogwarts en su camino de regreso al castillo. No había visto a ninguno de sus 'amigos' por lo que él se había metido en un compartimiento y esperó.

Un golpe en la puerta le hizo volver la cabeza. Draco abrió y habló alto para que nadie sospechase nada;

—Bueno, ¿qué tenemos aquí? Hola, Potter.

—¿Nosotros, quién? —respondió Harry usando también la farsa.

El rubio echó rápidamente un encanto que confundiría a todos los oyentes . Cerró rápido la puerta y dijo;

—No tengo mucho tiempo. De acuerdo, tenemos un plan, y solo tienes que decir si estás de acuerdo.

—Dispara.

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Neville estaba desesperado por encontrar a Harry. Él no podía soportar ser ridiculizado por todos , y el moreno era siempre tan amable con él. Los gemelos Weasley eran amables con él también, pero su padre acababa de morir por lo que él no quería molestarlos.

Una puerta se abrió y Malfoy salió. Neville quedó helado. El adolescente le miró y no hizo nada. Se volteó para mirar dentro del compartimiento y, para sorpresa de Neville dijo;

—Te veré más tarde Harry, Longbottom está fuera, ¿debo obliviatarlo?

—No —dijo la voz de Harry.

—No, ¿por qué?

—Quiero hablar con él primero.

El rubio suspiró pero se apartó un poco. Un momento después, el joven de pelo negro asomó la cabeza.

—Hola Nev —dijo Harry— ¿quieres que te explique todo esto?

—Sí —dijo el torpe adolescente parpadeando—. Estoy un poco confundido.

—Bien entonces —dijo el chico de ojos esmeralda—. Pensaré sobre ello Draco, y lleva eso a Sev.

—Lo haré —dijo Draco y saludó. Luego echó a correr por el pasillo, lo mejor que pudo en un tren, y desapareció.

—¿Entras? Va a tomar un tiempo explicarlo —dijo el joven a Neville.

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—Wow...

—¿Wow?

—Sí, wow —dijo Neville—. Esto es un poco demasiado.

—¿Quieres que te obliviatee y solo sigamos hablando de Quiddich? —preguntó Harry.

—No, ¡quiero que confíes en mí lo suficiente como para que me quede con esta información!

—Así que... ¿no estás enojado?

—No —dijo en voz baja—. Confuso como el infierno, pero no enojado. Quizás necesite pruebas para creelo pero, primero, una pregunta...

—Dispara.

—¿Acaso Dumbledore sabe acerca de que tú surfrías abuso sexual?

—Probablemente —dijo el moreno.

—¿Cómo no actuó?

—Porque él me necesitaba estando débil —dijo Harry, encogiéndose de hombros—. Pensó que, cuando yo estuviera débil, sería más fácil de tratar.

—Harry...

—Pero solo acabé más enojado —dijo el joven mirando por la ventana—. Todo lo que logró es que lo odie aún más.

—¿Qué pasó con tu tío?

—Él no está muerto. Solo... imperiado.

—¿Imperiado?

—Sí, por mi amante. Supongo que se descontroló un poco cuando llegó a la casa de su amante solo para ver a su tío hacerle ese tipo de cosas a su propio sobrino.

Neville miró. Harry cerró los ojos.

—¿Quién es tu amante? —se atrevió a susurrar el torpe adolescente.

—Su nombre es Tom. Pero tú lo conoces como el Señor Oscuro.

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Harry realmente tenía que aprender a no hacer aquello. En este momento, él estaba sentado, comiendo en el gran salón, con una mano sobre su estómago. Culpó a las hormonas.

Ron había sido hosco y miraba a todos a su alrededor , y Ginny había intentado sin éxito conseguir un poco de atención de Harry snifando por lo bajo. Hermione se había sentado entre Ron y Harry porque el pelirrojo se había roto en el moreno. Neville estaba sentado al otro lado de Harry y los gemelos frente a él. El ambiente era un poco tenso.

Hermione le había dicho a Harry que Arthur estaba muerto y que por favor no moleste a Ron y ya, '¿y qué tal si consuelas un poco a Ginny, Harry? Estoy segura de que ella lo necesita.' Maldita Hermione y maldita fuera su intromisión. Harry quería estrangularla.

Neville había aceptado su explicación, aunque necesitara algo de tiempo para asimilarlo. Sus ojos casi se habían salido de sus órbitas cuando el joven de ojos esmeralda le dijo que estaba embarazado. Esto hizo que el torpe adolescente se diera cuenta de lo mucho que Harry confiaba en él y él estaba decidido a romper esa confianza.

—¿No tienes hambre, Harry? —preguntó Hermione.

—No realmente —murmuró.

—Tú de verdad debes comer —continuó la chica—. Estás lo suficientemente delgado como estás.

'Imagínate dentro de unos meses. Gordo como un elefante', pensó Harry.' Tom probablemente no quiera estar nunca cerca de mí'.

Vernon había instalado en su cerebro que delgado era bueno para una puta. Harry tenía que ser delgado antes de que Vernon hiciera nada más. En aquellos momentos Harry deseó engordar para que su tío no lo tocara nunca. Pero eso había sido esperar demasiado. El hambre causada por la mano del propio hombre era algo sobre lo que el adolescente no tenía control.

Voldemort sin embargo, nunca había mencionado nada acerca de su peso, excepto para lo estándar; 'Eres demasiado delgado', y rápidamente le daba más comida para comer.

—¿Harry?

El joven parpadeó y miró a Neville.

—Postre —dijo el muchacho señalando la mesa.

—En realidad, creo qe me iré a la cama —dijo Harry—. Estoy cansado. Buenas noches, chicos.

'Buenas noches' fueron murmurados y el moreno se levantó de su mesa. Salió de la sala y caminó el familiar camino hacia la torre de Griffindor.

A salvo en el interior, se dirigió a su cuarto donde, cayendo sobre la cama, se acurrucó. Una mano encontró su camino por debajo de la camisa y yació sobre su vientre. Todavía estaba plano, pero Severus dijo que se notaría a los tres meses más o menos. Antes de eso, Harry necesitaba salir de allí antes de que el estrés fuera demasiado.

—¿Sabías eso chica? —susurró Harry a Hogwarts—. Me iré pronto. No por ti, no. Eres lo mejor que me pasó de niño. Es solo que tienes dentro a las personas equivocadas. Asegúrate de que ellos sufran por mí, ¿de acuerdo?

El joven estaba convencido de que el castillo murmuró un, 'de acuerdo'.

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Dumbledore estaba preocupado al ver a Harry dejar la mesa. Ginny no había tenido la oportunidad de acercarse más y Ron había roto su promesa y solo iba contra todo el mundo, Harry incluído. Necesitaba al niño-que-vivió donde sea que él lo quisiera, o todo se quebraría. ¿Tal vez debiera reiniciar Oclumancia con Severus de nuevo? Dumbledore sabía lo mucho que ambos se odiaban, y felizmente comenzó a comer de nuevo cuando él vio aquello como el plan perfecto.

Lástima para él que ése no fuera un plan perfecto en absoluto.

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Severus levantó la vista cuando la´puerta se abrió de golpe, listo para gruñir. Era un viernes por la mañana, y no estaba para ello. Su expresión cambió sin embargo cuando vio de quien se trataba.

—¿Mi Príncipe? —dijo, y parpadeó.

Harry levantó su mano hacia su boca e hizo señas frenéticas con la otra.

—¿Qué pasa? —preguntó el profesor de pociones poniéndose de pie.

El joven hizo un gesto hacia su estómago y luego hacia la boca y el hombre entendió. Rápidamente conjuró un a papelera para el adolescente y Harry vomitó. El hombre cerró la puerta y saltó, antes de apresurarse hacia el lado del adolescente moreno. El príncipe limpió su boca y se sentó tembloroso en una silla.

—¿Cómo te sientes?

—He estado vomitando en los últimos días . Pronto me llevarán a la señora Pomfrey y no podré salir de ello. Matarán a mi bebé, ¡Lo sé!

Merlín, ¿el niño estaba histérico por cosas que nadie dejaría pasar? Severus le tranquilizó rápidamente;

—Cálmate. Tengo una poción para asentar el estómago y no lastimará al niño de ninguna manera. Diremos que te encontrabas más cerca de las mazmorras que de la enfermería y que te di una poción para deshacerme de ti.

—Dumbledore no aceptará eso —susurró Harry con las manos cubriendo su estómago—. No puedo dejar que sepan...

—No vamos a dejar que ellos sepan —dijo Severus sentándose junto a él—. Le diré esto al Señor Oscuro. Pero voy a convencer a Dumbledore de que la poción es todo lo que necesitabas. Después de todo, solo porque Harry Potter este enfermo por unos días no significa que tenga ningún tratamiento especial. Ahora, toma la poción, te la daré todos los días, por lo que tu estómago se mantendrá en calma.

Harry bebió y suspiró de alivio cuando su estómago se asentó.

—¿Voy a sentirme siempre de esta manera? —preguntó el adolescente.

—No soy sanador, así que no sé mucho sobre esto. Más allá de la duración del embarazo, sé que es la mayor diferencia con las mujeres y que la enfermedad siempre está cuando se trata de hombres.

—¡Maldita sea!

—Maldición, de hecho.

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Voldemort quería sacar a su amante de Hogwarts en ese mismo instante, muchas gracias. Él no quería que nadie de la luz descubriera que Harry estaba embarazado. Nop. Nunca. No mientras dicho adolescente estuviera dentro de tres kilómetros de alcance de Dumbledore. Así que, ¿qué hace un Señor Oscuro cuando quiere algo?

...

¿Nadie tiene una sugerencia? ¡Nadie? ¡Absolutamente nadie?

... Suspiro...

Realmente ahora, honestamente; organiza el plan, ejecuta el plan ¡Y luego tiene lo que quiere! Simple y sencillo, al igual que como el hombre lo quiere.

—Lucius.

El rubio levantó la mirada, esperando a que su señor continuara. El hombre de cabello negro se quedó en silencio por un momento y luego continuó;

—¿Cómo van las cosas con el multijugos?

—Estarán listos en tres semanas.

—Tres semanas...

El rubio no dijo nada, solo se quedó mirando como Voldemort comenzaba a caminar de atrás hacia delante.

—Harry está vomitando —suministró finalmente Voldemort—. Él teme que Dumbledore mate al bebé si se enteran.

—No lo permitiremos —dijo Lucius—. No vamos a permitírselos.

—Es por eso que tenemos que conseguir esa poción lista, para que podamos hacerlo.

—Haremos nuestro mejor esfuerzo, mi señor. Severus y Draco Protegerán al Príncipe.

—Creo que es el momento...

—¿Momento para qué, mi señor?

—Momento para que los gemelos Weasley muestren lo que pueden hacer.

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—¿Es esto lo que creo que es Gred?

—De hecho, creo que es lo que piensas que es, Forge.

—Eso significa que...

—... sí. Un poco de gritos.

—¡Por fin!

Harry miró cuidadosamente a los gemelos que susurraban, con suerte llegarían a crear un poco de caos. Ellos estaban en la casa de los gritos, debido a que los gemelos habían cerrado su tienda para el día en que Harry se había comunicado con ellos.

—Solo recuerden —dijo el adolescente, y los dos pelirrojos le miraban—. No hagan demasiado daño. Se supone que deben mantener a Dumbledore ocupado durante mucho tiempo, así que no usen nada que conozcan.

—No te preocupes Harry —dijo George —. Hemos preparado un montón de cosas que nadie, excepto nosotros mismos hemos visto.

—Entonces les deseo buena suerte.

—¡Y nosotros deseamos que tú comas más para que el bebé crezca! —respondieron los gemelos simultáneamente.

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Harry había convencido a Hermione de que él no tenía tanta hambre, pero que se quedaría a charlar un poco. Pensó que los ojos de Dumbledore brillaron en ese momento. El adolescente quiso burlarse , pero solo fingió no haberlo notado. El viejo director le había dicho antes que iba a continuar las clases de oclumancia con Severus, para protegerlo de las viciosas pesadillas. El joven de ojos esmeralda ya sabía que eso lo haría más leal a Dumbledore. Que se joda. Pero ahora, cuando Severus y Harry estaban mucho mejor con el otro, oclumancia sonaba incluso un poco interesante.

Un grito vino de la mesa de Hufflepuff. Hannah Abbott se dejó caer mientras se agarraba el estómago. El siguiente fue Justin, y entonces un chico de Ravenclaw . Pronto, casi todo el mundo comenzó a gritar y a agarrar su estómago. Harry como no había comido nada, no se vio afectado. Neville sabía lo que se venía por lo que se había hecho el enfermo y estaba descansando en su dormitorio. Draco había escapado solo unos minutos antes, sin comer. El resto de los Slytherins tuvieron que verse afectados por lo que sea que los gemelos hubieran hecho, porque así nadie sospecharía de ellos.

Los profesores no se vieron afectados, sin embargo, ahora todos se precipitaron a ellos. McGonagall para Griffindor, Sprout hacia Hufflepuff, Flitwick a Ravenclaw y Severus a Slytherin. El resto de los profesores corrió hacia la mesa que más le gustase. Por lo tanto no había muchos profesores en la mesa Slytherin.

—¿Qué pasa? —escuchó Harry gritar a su jefa de casa. Él mismo pretendió entrar en pánico t tratar de ayudar a sus 'amigos'. Interiormente, agradeció a los gemelos por un buen espectáculo.

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—¡Éxito!

George y Fred volaban uno sobre el otro y se reían. Luego se volvieron hacia su socio del crimen y dijeron;

—Hey, dinos si necesitas trabajo en otro lugar, ¡En cualquier momento!

Dobby sonrió y dijo;

—Dobby oyó que Harry Potter no permanecería en Hogwarts por más tiempo.

—Sí, eso es cierto —dijo George— ¿significa esto que tienes que decirle a Dumbledore, ya que él es tu señor?

—No, no, no, Dumbly no es mi amo más —dijo Dobby sacudiendo violentamente la cabeza—. Dobby renunció esta mañana, así que Dobby no tiene que decirle a Dumbly nada. Pero Dobby necesita un nuevo puesto de trabajo...

—¡Fantástico Dobby! —dijeron los gemelos— ¿Qué tal si nosotros te contratamos?

—¿Contratarían a Dobby?

—¡Sí, tendrás el tiempo de tu vida! —dijo Fred.

—¿Los amigos de Harry Potter quieren contratar a Dobby? —e elfo parecía a punto de romper a llorar.

—Si no quieres, ¡Solo tendremos que secuestrarte!

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Dumbledore estaba viendo todo rojo ¿Quién había logrado colarse dentro y hacer esto? Solo unos pocos estudiantes habían hecho algo tan lejos como esto... esto... ¡Esto que pasó! ¿Quién? ¿Quién se atrevía ante el gran Albus Dumbledore!

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_¡Monstruo!

Un Harry Potter de seis años se encogió, pero Petunia le agarró del brazo con fuerza. El frágil cuerpo fue arrojado contra la pared, pero Harry no se atrevió a pronunciar palabra.

—¡Mira lo que has hecho, monstruo! ¡Has arruinado el desayuno de Vernon!

—Lo siento...

—¡Lo siento! ¡Lo sientes! ¡No juegues conmigo! ¡Sé que no lo sientes! ¡Nunca lo sientes! ¡Debimos de dejarte morir cuando viniste aquí! ¡Debería de haber dejado que Vernon te ahogase, monstruo inútil!

El brazo fue torcido, el dolor en sus ojos. Crack. Grito.

Risas. Las palabras resonaban en sus oídos;

—¡Monstruo!

—¡Monstruo!

—¡Chico!

—¡Deberíamos de haberte dejado morir!

—¡Monstruo inútil!

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Harry se irguió corriendo en la cama y golpeó con fuerza las manos sobre su boca. Sus ojos estaban muy abiertos, y él miró a su alrededor. No había despertado a nadie, bien.

Dejó que sus manos cayeran y tomó su varita de debajo de la almohada. Tiró con fuerza de las cortinas alrededor de la cama y las encantó, por lo que debería de ser duradero, y puso un hechizo silenciador. Luego, lentamente, se relajó y trató de bloquear aquellos recuerdos.

Había sido una semana desde que había ido con Severus. Dumbledore estaba fuera de él y él tenía que agradecer a Fred y George por sus trucos. Severus, Draco y Harry mismo habían hablado sobre la forma de organizar la muerte de Harry, pero él no había sido capaz de halar con su amante ni una sola vez y eso lo estaba volviendo loco. Voldemort era el que se preocupaba por él, el único que verdaderamente le amaba sin importar quien era. Manteniendo su mente junta. Así que Harry se sintió muy, muy solo en ese momento, atrapado en sus pesadillas, ahora incrementadas debido al embarazo.

Se acurrucó y envolvió sus brazos alrededor de sus rodillas, tratando de pensar en otra cosa, cualquier cosa.

—Eso ni siquiera es divertido Tom.

—Yo creo que sí.

Harry le sacó la lengua a su amante y continuó;

—No voy a usar eso.

—Vamos, ¿Sé que quieres!

—Tom, ¿quién diablos querría usar ESO?

Voldemort continuó sonriendo con esa sonrisa tonta y respondió;

—Estoy seguro de que Albus querría.

—Sí, ¿pero es un hecho de que está senil! —Harry se estremeció mientras miraba el manto de un púrpura brillante.

—Está bien —suspiró Voldemort—. Se lo daré a Severus entonces.

—Sí, como si le fuera a gustar más que a mí —murmuró Harry.

Voldemort le sacó al lengua.

—Tom —susurró Harry—. Quiero ir a casa.

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—Harry, ¿realmente estás bien? Tal vez deberías de ir a ver a Madame Pomfrey, por si acaso.

Harry quería gritarle a Harmione que él estaba bien, pero pensó que eso no la convencería.

—Estoy bien, Hermione —contestó con una pequeña sonrisa—. Solo un poco cansado.

—Te ves muy pálido —continuó.

—De verdad, estoy bien —dijo el moreno—. Yo iré a la cama temprano hoy.

Él optó por ignorar a Ginny, quien lo observaba como un halcón con su camisa demasiado desabrochada. Le enfermaba el solo mirarla. Ron todavía estaba mirando, observando y murmurando a todo el mundo. Neville había tenido muy poca oportunidad de hablar con el adolescente a pesar de estar en el mismo dormitorio, pero en sus raros encuentros juró solemnemente irse con él cuando se fuera. Eso significaba decirle a Severus y a Voldemort para que pudieran hacer un pequeño ajuste en el plan. Neville tenía que 'morir' también.

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—Muy bien, ¿quién te despertó del lado equivocado esta vez? —preguntó el chico rubio.

Harry miró a Draco, quien tragó saliva y se acercó al maestro de pociones. Actualmente estaban en el aula de pociones, un sábado por la mañana; cuando los 'amigos' de Harry aún dormían.

—Hormonas —le aseguró Severus al rubio adolescente—. Yo no quiero estar en la ropa del Señor Oscuro cuando un completo ataque de hormonas venga del príncipe.

—¿Pueden ser más ruidosos? —se quejó Harry—. No he dormido en dos malditos días, ¡Así que cierren la boca!

—Como he dicho, hormonas —dijo el profesor de pociones—. Mi Príncipe, las pociones estarán listas en dos días. Vamos a planificar de forma tal de ponerla en escena. Por supuesto, no podrás ir como tú mismo por el show que el Señor Oscuro pondrá.

—Tomen un prisionero entonces —murmuró Harry moviendo la mano—. Cualquier persona, todo el mundo, ¿qué más da?

—Ellos no necesariamente se quedarán abajo y ahrán lo que les decimos —dijo Severus.

—Es por eso que está el imperius —dijo Harry—. Funciona perfectamente con mi familia.

—Están locos, mi príncipe.

—Sí, exactamente como quiero que estén.

Algo en su tono de voz hizo a los dos estremecerse.

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Harry se encontró el día anterior al plan para sacarlo, tumbado en la cama y digitando en su estómago. Era cerca de la medianoche y no podía dormir. Mañana volvería con Tom, y todo estaría bien. Las cortinas alrededor de la cama estaban con un encanto de cierre y el usual hechizo silenciador puestos.

Pasó su mano sobre su vientre, sonriendo suavemente. Era un sentimiento tan maravilloso el saber que crecía un niño en su interior. Su sonrisa se ensanchó cuando pensaba en la vida que podría tener. El estar con su amante en todo momento. No más preocuparse de ser descubiertos, no más esconderse de todos, no más recuerdos de su familia. Voldemort le había prometido que podría matarlos. Era casi aterrador lo mucho que esperaba aquello.

Harry se acurrucó en las sábanas y bostezó. Solo una noche más, aunque esta podría ser sin pesadillas. Y mañana... mañana, la esperanza de la luz iba a morir.


Un nuevo capi y espero les haya gustado...

17/3/14
De nuevo... traduciéndolo... Lamento la demora pero fue semana de comienzo de clases y fue un lío volver a la rutina... además de que ando como loca emocionada porque el grupo de KPOP q me gusta viene a la Argentina y no podía ir a sacar la entrada, ¡Pero ya está! *-* Wiiiiiiii

EL LUNES SIGUIENTE VENGO CON EL cap5;)

MUCHAS PERO MUCHAS GRACIAS A QUIENES HAN COMENTADO EN EL CAP ANTERIOR Y ESPERO SIGAN HACIÉNDOLO! ! ! ;)

Besos y cuídense! Nos leemos el lunes!

*Guada*

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