HOLASSS! Me extrañaron? Gracias a todos los que dieron reviews, favoritos y followers! En este tenemos la súper aparición de Matt, Francis y escenas de violencia! Al fin hacemos honor a la calificación M (maldito fanfiction que de forma automática no te muestra los rating M .)
Perdonen las incoherencias que hay a veces dentro de una oración, voy leyendo, me parece que una frase queda bien escrita de una forma, me arrepiento, borro una parte y repito el ciclo… GOMENNEEE! Estoy esforzándome para que deje de pasarme!
Muy bien, todos ustedes son increíbles. Este capítulo... lo odiaran por el final, pero por favor termínenlo! El final lo compensa! Gracias por todos los reviews, favoritos y followers!
No soy dueño de Hetalia o cualquier personaje de la serie. -. -
"Discúlpame…"
Matthew levantó la vista del teléfono para ver a su alrededor, comprobando que el otro Omega le estaba hablando a él. "Um... ¿Puedo a-ayudarte?"
"¿Eres Matthew, hermano de Alfred Jones?"
"Um, sí, soy yo... Siento s-ser rudo, p-pero ¿quién eres?" Matthew miró fijamente al otro chico, tratando de recordar dónde lo había visto antes.
"Ah, sí", dijo extendiendo su mano "Soy Arthur Kirkland,"
El rostro de Matthew se iluminó. "Así que este es el tipo del que la abuela hablaba... el AB Omega" y estrechó la mano de Arthur, sonriéndole suavemente. "Tú eras el que estaba con mi hermano esta mañana, ¿verdad?" Los ojos verdes mostraron enojo, y su dueño asintió afirmativamente con la cabeza, haciendo al otro reírse en voz baja. "Perdón si te causo algún problema... Lo hace bastante"
"Ya sé, escuche algo. Felkis estaba muy... emocionado por informarme de eso"
"¿Qué? Quiero decir... Bueno, no todos los ru-rumores son ciertos..." Los ojos violetas se desviaron a un lado, "Quiero decir, él e-es un buen…" fue interrumpido por el sonido de vibración del teléfono en sus manos. "Ah, debó responder este mensaje. Perdón," miró su teléfono y sonrió. Al darse cuenta que el otro muchacho no estaba ahí, al menos mentalmente, Arthur decidió ir a preguntar por su próxima clase.
Notando que había una nueva bibliotecaria en la recepción, el propio Arthur se preparó para presentarse otra vez. "Disculpe, señorita," La bibliotecaria se dio vuelta, y Arthur se encontró con la cara más fea que había visto en una mujer en su vida! A pesar de tener el pelo corto, rubio y sedoso, su rostro tenía barba! Y luego habló.
"¿Ah, sí, mon cher?"
"Dios mío, ¿qué pasa con esta escuela y sus hombres que parecen mujeres?" pensó Arthur. Tosió, sonrojándose, "Lo siento. Sólo pensé que…"
"Pensó que era "amor a primera vista" ¿no es así? ¡Mon Dieu!" El francés echó la cabeza hacia atrás con el brazo oscilando "¡Es demasiado pronto!" Arthur frunció el ceño por enésima vez en el día.
"Perdón, entendió mal. Estoy tratando de encontrar el camino a mi próxima clase," Explicó con calma.
El hombre agarró las manos de Arthur y lo puso de frente. "¿No sientes las cuerdas del amour que nos conectan? Son tan claras y tangibles como tus ojos verde bosque y tu cabello rubio como el sol", dijo sujetando la barbilla de Arthur, acercándolo, "yo podría interpretar el soneto de Afrodita con ellos, que te llevará a una tierra donde todos tus sueños, incluyéndome a mí, pueden hacerse realidad. ¿Por qué tú y yo no...? "
"Francis"
Arthur salió del trance que el extraño hombre le puso, el británico y el francés miraron al normalmente tranquilo Matthew. "Pensé que Jeanne te dijo que te comportaras mientras ella no estuviera," dijo con dureza. Bueno, con toda la dureza que un Omega podía reunir.
"Ah, es verdad, mon primo," Francis soltó al muchacho y volvió a sentarse. Cruzó las piernas y sonrió a Arthur, que aun estaba aturdido. "Entonces, ¿quién es ese jovencito hermoso al que yo he hechizado?"
Matthew miró a su compañero de escuela, "Oh, su n-nombre es-"
"Soy Arthur Kirkland, y no me "hechizaste", como dijiste. Me distraje por tu horrible cara de rana. ¿Y quién diablos te crees que eres?" Demandó. Los ojos de Francis se agrandaron, y su sonrisa se hizo más amplia.
"¿Arthur Kirkland dices? No serás pariente de Scott Kirkland ¿verdad?" Preguntó inclinándose hacia delante en su silla.
Arthur estuvo sorprendido un momento "¿Conoce a Scott?" pensó mirando al hombre: "Sí, lo soy. Pero ¿por qué te importa?"
"¡Ah! ¡Lo eres!" Francis brillaba, saltando y corriendo a la parte de adelante del escritorio. "¡Eres Artie Kirkland! Vaya, ¿cuánto tiempo ha pasado?", Puso sus manos sobre los hombros del aludido, mirándolo de arriba y abajo, "No tenias más de 8, si mal no recuerdo. Te volviste un lindo Omega joven, ¿no es así? ¡Y las cejas crecieron junto a tu cuerpo! Parecen tan desproporcionadas, ¡lo mismo que con tu hermano! "El francés dejó escapar una carcajada, haciendo que todo el mundo (sólo unos pocos estudiantes desafortunados) pararan y los miraran a los tres.
Arthur viajó a través de sus recuerdos infantiles, tratando de ubicar donde este hombre había aparecido anteriormente en su vida. Al no encontrarlo, se confundió más. "¿Quién eres? ¡Nunca te vi en mi vida!" Chilló escapando de las garras del francés.
Francis frunció el ceño porque el muchacho no lo recordaba. "Bueno, ha pasado bastante tiempo", rió entre dientes, "No te acuerdas de mí, pero te acuerdas del apodo "rana"... ¡Qué chico más raro!", negó con la cabeza. "Soy Francis Bonnefoy, y por lo que me acuerdo, durante la primera visita de tu familia a Estados Unidos fue cuando conocí a tu hermano. Fuimos juntos a la escuela secundaria hasta que tu padre volvió a Inglaterra. Trabajábamos juntos en un proyecto en la casa de tu familia, cuando tendrías unos 5 años. No te separabas de tu madre durante todo el tiempo que nosotros trabajábamos, ¡y ni te querías acercar a mí! "Francis dio una risa molesta "Aunque ese día, cuando me estaba yendo, te acercaste y me dijiste: "Señorita, usted es muy linda. ¿Vas a emparejarte con mi hermano y ser mi hermana mayor? '"
El rostro de Arthur palideció. "Demonios… ¡Dios, eres ella! ¡Digo, él! Él... ¡Ese día fue el que mi hermano me encerró afuera en la nieve! ¡Estuve enfermo varias semanas por eso! Se quedó allí, como un pez fuera del agua, sin saber qué decir al varón afeminado. "Yo-yo no... tu…"
Una risa muy fuerte resonó en el aire. Arthur miró a Matthew, encorvado riendo. "¡Oh, Dios mío! ¡Le voy a tener que decir esto a Jeanne!" Su risa se calmó mientras se limpiaba las lágrimas. Arthur le envió una mirada mortal, que el otro contestó con una sonrisa. "¡No lo tuyo, Arthur! Jeanne es la pareja de Francis y la bibliotecaria. Estoy seguro de que le gustará saber que Francis iba a ser un esposa de joven ", y rió de nuevo.
Francis dio una risa molesta ", Matt, ¿no vas a llegar tarde? Deberías irte",
Matthew miró a su teléfono: "Bueno, yo s-supongo que debería irme", miró a su compañero de clase, "Arthur, ¿no dijiste a-antes que no sabías dónde está tu clase?" el otro asintió con la cabeza. "Está bien, te voy a llevar ¿Qué clase es?"
"Literatura"
"¡Ah, tengo el m-misma clase! ¿Por qué no vamos juntos?" Invitó.
"Claro", sonrió Arthur al Omega.
Después de que Francis los saludó, los dos caminaron por el pasillo, charlando. Aprendido bastante acerca del otro Omega; que la Directora era su abuela y que su hermano Alfred iba a ser el Jefe Alfa de la familia algún día. "¿No me está explicando mucho?" Pensó Arthur con una risita. Llegaron al salón de clases, y después de hablar con el maestro, se sentó junto a Matthew, y se dio cuenta de que Kiku estaba detras de él. Los tres hablaron hasta que empezó la clase, cuando el maestro comenzó a pasar lista.
A medida que la clase continuó, Arthur notó una voz familiar en alguna parte. Dio vuelta la cabeza ligeramente para ver a Alfred con la vista clavada en él. Pensando que el Alfa seguía enojado con él, lo miro fijo, tratando de transmitirle que el sentimiento era mutuo, pero el otro lo ignoró, centrando su atención en el profesor. Después de eso, la clase pasó sin problemas.
Cuando la campana sonó, Arthur vio que Alfred se acercó a él, o al menos eso creyó. En su lugar, caminó juntó al AB Omega, agarró del brazo a su hermano y lo sacó de la clase. Arthur miró a Kiku por alguna explicación, pero el japonés se limitó a negar con la cabeza. Pronto, el Omega regresó y se ofreció a mostrarle a Arthur su próxima clase.
Mientras caminaban, comenzó a hacerle a Matthew más preguntas sobre su vida, que el otro respondió. "¿Puedo hacerte una pregunta sobre tu hermano?" El aludido asintió. "¿Por qué odia tanto a los Omegas? Aparte de a ti, por supuesto"
El chico pensó un poco. "Bueno, supongo que en realidad no nos odia por serlo. O-O sea, su madre también es Omega y la ama. Mira, cuando éramos chicos él siempre me defendió cada vez que alguien se burlaba de mi o me ignoraba, cosa q-que pasó bastante. Mientras crecíamos, se puso más pro-protector, y no notó a los o-otros Omegas que trataban de llamar su atención, porque estaba muy ocupado p-peleando contra quienes me molestaban. Cuando se dio cuenta de que iba a necesitar una pareja, bueno... "sus ojos se volvieron tristes" Bueno, to-todos los que le gus-gustaban ya tenían pareja, y trató de bajar sus est-estándares. Supongo que fue ahí cuando empezó a od-odiarlos, " miró a Arthur.
"Mira, a diferencia de ti, cualquier Omega que salió con mi hermano o i-incluso intentó hablarle, enseguida se asustó y lo abandonó. Incluso trató de salir con varios Betas, p-pero nunca terminó bien. Así que supongo que el año pasado, simplemente se rindió. ", concluyó sonriendo con tristeza "Bueno, una vez que lo conoces te das cuenta que es bastante tonto, en realidad, pero gracias a mi t-tiene una reputación bastante mala",
Arthur pensó en lo que le había dicho durante todo el camino a su clase. "Huh, supongo que eso tiene sentido... pero no explica por qué se enojo tanto antes"
"Aquí es," dijo dejándolo delante de la clase de Economía Doméstica.
"Ah, gracias. Supongo que no tomas esta clase"
"La tomé esta mañana. Tengo este periodo libre, así que ya me voy a casa", explicó con una suave sonrisa. "Te veré ma-mañana, ¿sí?"
"Si. Que tengas un buen día" Y después de eso se dieron la mano.
Arthur entró en la habitación para presentarse por última vez en el día. Odiaba los "primeros días" porque tuvo que vivirlos muchas veces. Deseaba sólo poder presentarse anunciándolo una única vez por los parlantes, pero no era algo que un Omega hiciera. Después de sentarse, buscando caras conocidas, encontrando a Feliciano. El italiano lo saludó con la mano y se acercó para sentarse junto a Arthur, en la mesa de cocina que era su pupitre. La clase comenzó cuando el profesor pasó lista.
Al llegar al final de la lista se detuvo un momento. "¿Feliciano?"
"¿Sí, Sr. Edelstein?"
"¿Tu hermano no está hoy? He oído de la profesora de coro que se ha enfermado, ¿no es así?" El profesor semi-extravagante preguntó, con un extraño rulo subiendo y bajando mientras hablaba.
"Vee ~ Bueno, de cierta forma está enfermo... ¡P-pero no es una "mala" enfermedad! ¡Va a tener un bambino pronto!" Habló rápidamente empezando a saltar en su silla.
Arthur se sonrojó por el término italiano para "bebé".
"Un bebé... Me pregunto cómo será tener uno... tener un hijo. Alguien que dependa de ti, alguien a quien amas... y también debería tener un padre, y esperó que nos ame tanto como yo los amo a ambos... ¿De cuál color serían sus ojos...? ¡Ojalá que no tengan mis cejas o pelo! Sería terrible. Pero mientras sea sano, seré feliz... Si es niña la llamaría Alice y la vestiría con uno de esos lindos vestidos que mi madre hace para cuando la pareja de Scott tenga un bebé. Si es niño le pondría el nombre de mi padre, o el nombre del padre del bebé, y podría..."
A menudo tenía pensamientos raros como estos cuando estaba en celo, pero cuanto más tiempo pasaba sin ser emparejado, más regulares se volvían. Trató de reprimirlos durante mucho tiempo, pero sabía que anhelaba tener un bebé. Su cuerpo se lo demandaba cada vez que entraba en celo. El deseo de salir y seducir a cualquier Alfa o encontrar algún Beta dispuesto, lo volvía loco. Antes de que sus pensamientos pudieran profundizarse, el profesor se presentó, golpeando una regla contra el escritorio para llamar la atención de todos.
"Mi nombre es Roderich Edelstein,.. Pueden llamarme Sr. Edelstein, sí, la Sra. Edelstein es mi esposa, antes de que pregunten. Y este," señalo a un estudiante esperando en el puerta, sin aliento por haber corrido", es mi asistente, el Sr. Alfred Jones. Qué bueno que lo hagas en el primer día, Alfred,"
"Alguien allá arriba debe odiarme..." Arthur dejó que su cabeza golpeara la mesa, sintió que se le revolvía el estómago y su mente se quedaba en blanco.
Con el continuar de la clase, Arthur comenzó a sentir más y más miedo. Era un requisito para los Omegas tomar la clase de Economía Doméstica para graduarse, y todos no tardarían en descubrir que cocinar y hornear no eran el punto fuerte de este Omega. Claro, sabía coser, limpiar, tejer y cantar, pero como su hermana decía, "Prefiero buscar en la basura antes que comer tu comida".
Personalmente, Arthur creía que era un gran cocinero! Lo quemado agrega más sabor, después de todo, así que ¿por qué tener una gran cantidad de sabor es algo malo? Pero, por desgracia, su propia madre siempre lo rechazaba cuando trataba de ayudarla con la cena. ¡Ni siquiera le permitía hacer una ensalada! Pero Arthur no se rindió. ¡El mostraría a todos que estaba destinado a ser un gran cocinero!
"¡Bien clase, quiero que todos empiecen con esta tarea! Quiero que me hagan una simple crepe. Tengo las sartenes y los ingredientes para la masa y el relleno en mi escritorio. Los voy a dividir en equipos de dos. A ver… " El Sr. Edelstein sacó la lista de debajo del escritorio," Parece que, como Lovino no está, el Sr. Kirkland no tiene pareja. Así que "se volvió a su asistente ", Alfred, vas a ayudar a Arthur con esta tarea", Alfred miró al profesor con cara de fastidio. Pero después se dio por vencido, y dejando escapar un suspiro, se acercó a la mesa.
Después de armar el resto de los equipos y enseñarles los fundamentos de cómo hacer una crepe, les permitió comenzar. Arthur fue a buscar los ingredientes y volcó la mezcla de harina en el tazón, tratando de ignorar al Alfa durante el proceso, pero le resultaba bastante difícil. "¿Te importaría ayudarme? ¿O vas a sentarse sobre tu culo todo el día?" finalmente explotó.
Alfred lo miró, "Lo siento cariño, pero es tu clase, no la mía. Además, ¿no se supone que para un Omega es, no sé, instintivo cocinar?"
Arthur lo miró: "Estás siendo prejuicioso de nuevo"
"Oh ~ ¿El pequeño Artie dice que no es un Omega típico? Qué gran sorpresa"
"Estás actuando como Alfa desagradable que piensa que es más grande y poderoso"
"No eres más que un patético Omega que no sabe cómo actuar dentro de su IS"
"Por lo menos no molesto a la gente sólo por no comportarse adecuadamente"
"Por lo menos no soy un rarito tipo AB,"
Arthur sintió que algo adentro de él se rompía, y antes de darse cuenta, la mezcla de harina y agua en la que había estado trabajando chorreaba por la cara de Alfred. Todo el mundo se detuvo para mirarlos, incluso el profesor. Pero antes de que el Sr. Edelstein pudiera pararlo, Alfred derribó a Arthur poniéndolo boca abajo en el piso. "Vas a pagar por eso", siseó en el oído de Arthur. El Omega, aterrado, luchó para salir del agarre del Alfa, pero lo siguiente que supo, fue que un dolor agudo pasó por su cuerpo cuando Alfred lo dio vuelta y lo estrelló contra el suelo, su cabeza rebotando contra el azulejo. Agarró a Arthur del cuello y se inclinó para susurrarle al oído "Vas a disculparte, limpiar esto, y terminar el maldito proyecto solo. ¿Entendiste?"
Arthur no dijo nada, y Alfred se echó hacia atrás para ver al Omega llorar. O, al menos, al borde de las lágrimas, que se estaban formando en los bordes de sus ojos mientras temblaba. Alfred se congeló y se quedó mirando al chico, perdiendo la noción del tiempo y el espacio al ver un poco de sangre acumulándose alrededor del cuello de Arthur.
"¡ALFRED FRANKLIN JONES! ¡A LA OFICINA DE LA DIRECTORA! ¡AHORA!" gritó el Sr. Edelstein.
Alfred volvió a la Tierra cuando miró alrededor y vio que todos estaban susurrando. "¡Mierda!" Se gritó a si mismo mentalmente. Otro rumor estaba empezando, y esta vez, iba a ser muy muy cierto. Se levantó y se fue, sabiendo muy bien a donde tenía que ir y a que tenía que enfrentar.
Después de irse, Feliciano y Sr. Edelstein ayudaron a Arthur, y el italiano lo llevó a la Enfermería. Después de que el enfermero, un chino llamado Xiao, le revisara la cabeza (la sangre era de un corte con un azulejo roto en la base de su cuello) y conversara con él por el resto del sexto período, se fue a la oficina de la Directora Jones. Estaba honestamente aterrorizado, y sus instintos de Omega enloquecieron.
"¡Es su abuela! ¡La Jefa Alfa de su familia! Insultar a alguien de su manada es insultarla... ¡Oh, ¿qué hice?!" sintió como se llenaban los ojos de lágrimas mientras caminaba. Entonces su mente Alfa empujó a los instintos. "Cálmate. ¡Puedes enfrentar esto! ¡Él se merecía lo que le hiciste!" y se secó los ojos al detenerse en la puerta, debatiéndose entre entrar o correr. Cuando finalmente decidió que no iba a ser un cobarde, golpeó la puerta.
"Pasa," empujó la puerta abierta y se sorprendió. Ahí estaba Alfred, magullado y golpeado, sentado frente a la Directora, que le sonreía al Omega. "¡Arthur! Por favor, siéntate al lado mío", y le dio unas palmaditas a su silla. Arthur caminó con cautela hacia su asiento, vigilando a Alfred todo el tiempo.
"Bueno, se que se metieron en una pelea en Economía Domestica, ¿verdad?" Los dos asintieron lentamente. "Entonces, Arthur, ¿cómo está tu cabeza?"
Arthur la miró, sin saber qué decir. "Era solo un corte en la parte posterior de mi cuello..."
"¿Algo más?"
Arthur miró a Alfred, que tenía la vista clavada en el piso. "Algunos moretones y cortes, nada grave",
Hehewuti asintió. "Entiendo. Bueno, como sea," miró a su nieto. "Es imperdonable, en primer lugar, que lo hayas lastimado. Así que, para enmendarse, Alfred se ha ofrecido, a partir de hoy, a llevarte de vuelta a tu casa por el resto del año. Y hoy le pedirá perdón a tu familia por lo que hizo, ¿no es así, Alfred? "El americano asintió lentamente con la cabeza, derrotado. Arthur trató de convencerla de que era innecesario, pero no quiso escucharlo. "Arthur, sabes lo que soy para Alfred, ¿no?"
"Sí, señora, es la Jefa Alfa de la familia Jones. Matthew me dijo,"
"Bueno, en nuestra familia ofensas como estas, nos las tomamos muy en serio. Nuestra familia es antigua, y seguimos nuestras tradiciones. Una es que los Alfas protegen a los Omegas, no los golpearon hasta matarlos , "
"Pero él no me…" Trató de intervenir el británico, fracasando.
"Alfred debe redimirse, mostrando que conoce su lugar. Puedes rechazarlo, pero ya no se le permitirá ser un Heredero a Jefe en nuestra familia. Perderá su máximo derecho como Alfa. ¿Entiendes? "Lo miró con seriedad.
"... Sí, señora", asintió y bajó la cabeza, sintiéndose obligado a ayudar al Alfa. "Fue en parte mi culpa, así que..."
"Bien. Ahora creo que tienes una reunión con nuestro Planificador Educacional, ¿no?" Ella le sonrió.
"Sí, en una hora"
"Bueno, él está desocupado ahora, así que puedes ir a hablarle. Le dije que ibas temprano," Lo acompaño desde la silla hasta la puerta. "Es dos puertas más abajo a la izquierda, su nombre es Sr. Beilschmidt, y puede parecer duro, pero es bastante amable ~" Y con eso sacó al Omega afuera y cerró la puerta. "Alfred. Todavía estoy muy enojada contigo por tu comportamiento," Volvió a su silla, "Estabas para proteger al chico, no para atacarlo"
"..."
"¿Qué te pasa?"
"... No soy yo," habló por fin, la garganta seca de no usarla.
Hehewuti suspiró, "Alfred, te dije que su olor no coincidía…"
"¡No es su olor!" gritó "¡Es todo en él! ¡En un momento actúa como una Beta, al siguiente como un Alfa, y de la nada es un Omega! Yo-yo no puedo seguirle el ritmo... "y se desplomó.
Escuchó a su nieto, con los ojos cerrados. "Alfred, te doy la forma más sencilla que se me ocurre para que recuperes tu derecho de nacimiento. Arthur está dispuesto a aceptar, así que cálmate. Estoy dándote una, sólo una oportunidad de que me demuestres que entiendes tu lugar como Alfa"
"Creo que lo he demostrado con Mattie"
"Lo hiciste, pero él es tu hermano. Arthur no tiene parentesco contigo, y quiero que me pruebes que sabes que tus obligaciones llegan más allá de nuestra familia. ¿Entiendes? ¿O tengo que derrotarte otra vez? "La voz destilaba veneno, sabía muy bien lo que su nieto elegiría.
"... Sí, Jefa Alfa, entiendo",
"Bueno, te quedas conmigo hasta que Arthur termina con el Sr. Beilschmidt"
Alfred estuvo sentado en silencio hasta que escuchó un golpe en la puerta, abriéndose para mostrar a Arthur que tímidamente, miraba para otro lado. "Estoy listo... cuando lo estés..." Hehewuti los saludó al salir, sabiendo que iban a tener el momento más incómodo de sus vidas mientras viajaban, y eso la hizo sonreír mientras bebía su café.
¡Muy bien! Lo termino aquí ~ Sí, Hehewuti es un poco sádica. ¡Pero tiene sus razones! ;D Como de costumbre, cualquier error gramatical que les moleste, bla, bla, bla ... Diganme. :)
(Les cuento que estube enferma... si en medio del cap me pongo a hablar de unicornios es que deliraba de fiebre) ^^ Espero que lo hayan disfrutado y que tambien les guste el siguente capitulo!
