Segundo capítulo de la dupla… este es bastante más largo, pasan bastantes más cosas y nos anticipan mas violencia! :D
Me estoy esforzando por que tenga la mínima cantidad posible de horrores ortográficos y gramaticales ^^ creo que debo ser tipo A (en horóscopo japonés de los tipos de sangre, los tipo A son perfeccionistas) Gracias por su amor a la serie, a mi por subir de a dos capítulos, los reviews, a los que siguen esto y a los que me pusieron en favoritos! (No me canso de escribirlo :D )
Wow chicos son increíbles! Realmente aprecio todos los reviews! Me hacen tan feliz! ^^ Y me estoy volviendo loca de felicidad por como todos adoran a Hehewuti ~ Mi amigo y yo hicimos cosplay de los nativos americanos! Estados Unidos y su mamá! (Yo hice de Hehewuti), así que esto me hace sentir muy orgullosa. También algunas de las preguntas que la gente ha estado preguntando (dejo en síntesis las respuestas, que vienen a ser algo asi como spoilers)
Alfred finalmente comerá la cocina de Arthur. :)
Rusia aparecerá
En cuanto a los rivales de Alfred por Arthur, bueno, no pensaba en eso, tal vez.
Sí, soy un AB positivo ~ ^ ^
Suelo escribir entre 3.000 y 5.000 palabras menos las notas del autor. :) (en este caso las notas del traductor también ^^)
No soy dueño de Hetalia o cualquiera de los personajes de la serie. -. -
Alfred llevó al Omega por estacionamiento hasta llegar a un Pontiac rojo en el frente de la escuela. Se dirigió rápidamente hacia el lado del conductor, entrando y encendiendo el coche. Una vez que Arthur tenía el cinturón de seguridad puesto, desaparecieron. Alfred conducía como un loco, esquivando a otros coches y apenas parando en los semáforos. En ese momento, Arthur tenía más miedo por su vida que cuando estaban Economía Doméstica, agarrándose a los lados de la silla, hundiendo los dedos en la piel sintética, sintiendo que iba a vomitar. Pero a medida que pasaban los edificios, se dio cuenta de que no reconocía ninguno de ellos. "¿Um Alfred?" preguntó nerviosamente.
"¿Qué?" respondió con voz irritada y áspera.
"¿Sabes donde… VIVO?" gritó lo último cuando giro a la derecha, casi chocando con otro coche.
"... No..." murmuró. Paró en un centro comercial y estacionó, mirando a Arthur una vez que estuvieron quietos. "Entonces, ¿exactamente dónde vives?"
"En... Gleenwood," informó cuando su corazón volvió a la normalidad. "¡Dios mío! ¿Quién en su sano juicio maneja...? bueno, supongo que ahora no está en su sano juicio... "pensó mientras recordaba lo que la Directora dijo sobre que Alfred perdería sus derechos como Heredero. "Así que... Creo que debo contarte algo de mi familia antes de que llegáramos…" ofreció.
"¿Por qué? No es como si les fuese a pedir permiso para enlazarme contigo o algo así. Y..." le dio una mirada fría y molesta "Además de tener que verte en este auto o en clase, no quiero oírte, verte u olerte cerca mío. Nunca. ¿Entendiste? "
Arthur asintió con la cabeza, tratando de reprimirse de decirle "Vete a la mierda". Eso solo causaría problemas, y estaba cansado de luchar con este tonto testarudo. "¿Así que vivís en Gleenwood? Bien, esta en el otro lado de la ciudad," miró a su alrededor. "Sí, si seguimos así, deberíamos estar ahí en diez minutos"
A los cuatro minutos, estaban estacionados frente a la casa de Arthur. Alfred bajó y caminó hacia la casa, pero se detuvo cuando notó que el Omega no lo seguía. Se dio vuelta, y si no hubiese sido un viaje por algo tan grave y vergonzoso, probablemente se habría reído a carcajadas de la cara que tenía Arthur. Estaba blanco como un fantasma y parecía a punto de vomitar. Suspiró, volvió al coche y abrió la puerta del acompañante.
"Vamos, cariño, entremos antes de que me arruines la tapicería", bromeó tan alegremente como pudo. Y consiguió exactamente lo que esperaba y a lo que de alguna forma se había acostumbrado, una mirada de muerte y el dedo del medio. "Al menos actúa normal... creo... "Alfred negó con la cabeza y levantó en brazos al chico, sorprendiéndolo.
"¡Bloody Hell! ¿Qué crees que estás haciendo?" le gritó Arthur al oído.
"Cálmate, baby. Te llevo para que no vomites por todos lados", sonrió Alfred mientras se acercaba a la casa. Si había una cosa que le gustaba hacer, era presumir. Lo bajó en el porche delantero, y antes de que pudiera llamar a la puerta, esta se abrió para mostrar una mujer bajita con el pelo largo y rubio y unos ojos verdes muy familiares.
"¡Arthur! ¡Mi bebé! ¿Estás bien? ¡No te preocupes, acá esta mamá!" Envolvió sus brazos alrededor de Arthur y lo arrastró adentro. "¡Dios mío! ¿Qué te pasó? ¡Estas más pálido de lo normal y tienes todos esos moretones! ¡Oh, mi amor, subí a tu habitación que estaré ahí en unos minutos!"
"Mamá, estoy bien"
"¡No! ¡Ve a tu habitación y descansa!" Exigió, apuntando a la escalera. Suspiró derrotado y buscó a alguien que lo ayudara, encontrándose con Alfred, que sonreía y pronunciaba mudo, "Ay, pobre bebé", lo miró fijamente. "Estupido…" Entonces tuvo una idea y sonrió por un segundo.
"Perdón, mamá, me duele la pierna por la pelea..." y se le formaron lágrimas de cocodrilo en los ojos, una habilidad que había aprendido a lo largo de los años para escapar del castigo cuando sus hermanos lo culpaban a él.
"¡¿Pelea?! ¿Por qué hubo una pelea?" Sra. Kirkland dijo con un chillido.
"Yo-yo no sé..." dejó caer una lágrima, su madre reaccionó instantáneamente abrazando a su hijo menor. Arthur le sonrió a Alfred, "Tal vez Alfred quiere explicar lo que pasó," sonrió al ver el rostro agrio del Alfa.
"Hijo de puta..." pensó cuando Arthur habló de la pelea.
"'¿Alfred'?" Sra. Kirkland se dio vuelta y, finalmente, notó al segundo chico parado en la puerta. "¡Oh Dios mío! Yo… ¡Perdón!" se sonrojó al notar que era un Alfa y uno muy guapo por cierto. "Perdón por haberme presentado, soy Evangeline Kirkland. ¡Oh! Muchas gracias por traer a casa a mi querido Arthur, el pobre siempre se mete en problemas como este... ¿no te gustaría entrar y tomar un poco de té? "Lo invitó a entrar y le dijo Arthur que, a pesar de sus "heridas", fuese a hacer té para su invitado y para su padre, que estaba por llegar, mientras ella hablaba con Alfred. Después de hacer el té, se unió a ellos, y justo en ese momento, el Sr. Kirkland entró por la puerta principal.
"¡Querida, llegué! Ah, no vas a creer…Ah, ¿tenemos un invitado?" preguntó el Sr. Kirkland, un hombre de unos cuarenta años. Después de que ellos se presentaran, el Beta se sentó y cuestionó por qué "tenía un invitado tan guapo en su humilde casa", o como Arthur escucho, "porque tenían a un dios entre los dioses en esta choza impura". Arthur amaba a sus padres, pero ellos sobrevaloraban a los Alfas. Su hermano mayor era un testimonio viviente de esto, con su escolarización, su trabajo increíble, su hermosa mujer Omega, y su ego hasta las nubes.
"Así que, Arthur dijo que hubo una pelea hoy," El susodicho fue sacado de sus pensamientos por esta oración de su madre. "¿Puedes decirnos qué pasó con nuestro pobre bebe?" el Omega se rió por dentro al pensar en el alto y poderoso Alfred siendo echado de su casa. Imaginó a su madre furiosa gritándole al Alfa. Hubiera sido un sueño hecho realidad. Pero, por desgracia, no todos los sueños se hacen realidad.
"Bueno, verá, tengo que pedir disculpas a su familia, señora", Alfred miró tímidamente a un costado, algo muy impropio de un Alfa.
"¡Dios mío!.. ¿Qué pasó?" Eso solo hizo preocupar más a Evangeline.
"Bueno, verá, soy yo el que... golpeó a Arthur..." miró hacia la taza de té en su mano.
"¡Oh, aquí viene!" pensó el Omega con emoción.
"Arthur... ¿qué hiciste?"
"¡SÍ! Espera... ¿Qué?" miró a su madre interrogante, sólo ver su rostro feroz frente a él. Ella quería saber lo que él, Arthur Kirkland, había hecho para que Alfred F. Jones lo pusiera en su lugar. Estaba sorprendido, como mínimo.
"¿Q-qué?"
"¡Ya me oíste! ¡Un Alfa tan bueno como Alfred no lastimaría a un Omega a menos que lo provocara!"
Arthur miró a su padre, que seguía sorbiendo su té en silencio, a Alfred, que estaba tan sorprendido como el Omega, y otra vez a su madre. "No lo hice…"
"¡Hiciste algo raro otra vez! ¿Ahora qué fue?"
Arthur, cansado, física y emocionalmente lastimado, y realmente enojado, se levantó y salió de la habitación. Unos segundos después, se oyó un portazo por toda la casa. La Sra. Kirkland se sobresaltó en su silla al recordar que tenía un invitado, "Ah, Alfred. Por favor, perdona a mi hijo. Es un cabeza dura y tiende a reaccionar de más. Te pido disculpas por él, por todo lo que te dijo y lo que te hizo enojar. Y fue él…"
"En realidad no hizo nada... solo dijo lo que pensaba", exclamó Alfred sin pensar.
"¿Qué?" La Sra. Kirkland miró al Alfa joven, sorprendida.
Alfred no sabía cómo detener su boca, pero las enseñanzas de su familia acerca de "proteger a los Omegas " le vino a la cabeza al pensar en cuan lastimado se veía Arthur al irse. "Bueno, quiero decir, él no mide lo que dice, para empezar... Pero la pelea ocurrió porque hable de su… condición, si lo podemos llamar así,"
"'Condición… Oh, ¿Hablas de su tipo de sangre?" finalmente habló el Sr. Kirkland.
"Si. Dije algo cruel sobre eso y bueno... acabé con mezcla para crepe en lacara", Alfred se rió en voz baja. Era algo gracioso para él ahora, mirando en retrospectiva. El Sr. y la Sra. se dieron miradas preocupadas entre ellos.
"Alfred, por favor. Mi hijo es Omega, pero él no encaja en la sociedad", ella miró una foto familiar en la mesa de café donde estaban todos sus hijos, Arthur era un recién nacido y estaba en brazos de Scott. "Mira, desde pequeño, Arthur no ha sabido comportarse como un Omega normal. Él habla de más, es un cabeza dura, y muy defensivo... Pero es mi hijo menor y el más frágil, así que por favor," miró a Alfred a los ojos. Podía ver la preocupación y la ira juntarse en ellos. "No sigas enojado con él"
Alfred estaba sorprendido. "¿Quieren que YO lo perdone a ÉL?" No sabía qué hacer, y se limitó a asentir con la cabeza y sonreír. "Por supuesto, señora," Y con eso, sintió que no tenía razones para quedarse. Se saludaron y al salir, levantó la vista a las tres ventanas del segundo piso. Arthur estaba mirándolo, tal vez fue la luz o su mente jugando trucos en él, pero podía jurar que vio que el Omega estaba llorando, pero, antes de asegurarse, el chico desapareció detrás de las cortinas.
Después de que la Sra. Kirkland cerró la puerta, silencio misterioso flotó por la casa. Ella limpió la taza de té y el plato que el invitado había usado antes de caminar hacia su esposo y darle una palmadita en el hombro. "... Voy a llamar a Scott," dijo con voz tranquila pero dura. Su marido asintió con la cabeza.
Desde que dejo la casa no paró de pensar en la madre de Arthur y lo que le había dicho. "Me sorprende que no me echaran o algo... O sea, incluso a pesar de su grupo IS, sigue siendo su hijo..." pensaba sobre el día mientras manejaba el largo recorrido a la mansión de su familia.
Después de que la pareja de su abuela falleció hacía cerca de 3 años, comenzó a sentirse sola, e invitó a su familia a vivir con ella en la mansión familiar. Era bastante grande, con columnas blancas en la parte delantera, con por lo menos 20 habitaciones repartidas entre las cuatro plantas, cada una con un baño privado, una gran piscina en el patio trasero y establos para los caballos más atrás. Esa era su casa. Y lo sería mientras tratara bien a Arthur el resto del año escolar.
Su abuela era Directora de la escuela porque: 1) estaba aburrida y 2) para poder tener mejor control sobre él y Mattie. Realmente trabajaba como CEO de una gran constructora y empresa de arquitectura, y ella misma había diseñado y construido la mansión con sus trabajadores. Era su segunda cosa más apreciada en el mundo, siendo la primera su familia. Realmente amaba a sus hijos y nietos, incluso a aquellos que se casaron y dejaron la familia. Ella, a diferencia de la mayoría de las Alfas femeninas, dio a luz a sus hijos en lugar de inseminar artificialmente a su pareja con los genes de otro. Incluso tomó el apellido de su pareja en lugar de darle el suyo. Todos en la familia estaban de acuerdo que ella era muy maternal, a pesar de ser Alfa.
Alfred caminó hacia la entrada de su casa, admirando el trabajo de los sirvientes Beta que mantenían el césped del patio delantero perfecto. Sonrió, por lo menos esta era una cosa constante en ese día que fue como una montaña rusa. Al cruzar la puerta, sus piernas fueron atacadas por una gran bola de pelos blanca y gris.
Su gato, Hero, siempre hacía eso, pero hoy estaba especialmente enojado, porque su dueño había desaparecido más de lo normal. El gato maulló , pidiendo ser alimentado, así que después de sacarse zapatos y dejar la mochila, Alfred se fue a la cocina para dar de comer al gato y a sí mismo.
"Bien amigo, veamos que encontramos..." Dijo mientras abría la heladera. Sacó dos hamburguesas que había comprado la noche anterior, cuando paró en McDonalds, dándole una al gato y comiéndose la otra. Los dos tragaron esa comida no apta para cardíacos como si estuvieran tragando agua, casi sin masticarla. Se dio cuenta que no había visto a nadie en la casa, además de los sirvientes, y se fue al segundo piso a buscar a su hermano.
Después de buscar por los pisos segundo, tercero y cuarto, detuvo una sirvienta y le preguntó si había visto a alguno de los otros miembros de la familia Jones. Le dijo que todos estaban en una reunión y que se suponía que él debía estar informado. Alfred se asustó, su abuela no estaría feliz. Así que corrió hasta las escaleras a la oficina principal en el primer piso, pero antes de que pudiera golpear la puerta, Hehewuti la abrió.
"Alfred, que bueno que te unas a nosotros", dijo con una sonrisa molesta. Intentó disculparse, pero Hehewuti cerró la puerta detrás de ella, dejándolos solos en el pasillo. "Escúchame", dijo en voz baja, casi en un susurro "no le dije a nadie de tu castigo, así que actúa como si solo te hubieses olvidado, ¿está bien?"
"P-pero pensé-"
"No quiero que tu padre este preocupado cuando todavía sigue enfermo, ¿sí? Además, es un tema con la Jefa Alfa que no tiene nada que ver con las demás personas. Acéptalo."
Alfred asintió y su abuela abrió la puerta de nuevo para permitirle que entrar en la sala. La oficina era parecida a una iglesia. Había un escritorio, y en frente de él, el resto de la familia se sentaba en sillas parecidas a bancos. Todos estaban ahí, sus padres, su hermano, sus primos y sus tías y tíos; estos últimos lo miraban de forma desagradable.
No era un secreto en la familia que la mitad de los Alfas desaprobaban que Alfred fuese Jefe. Apenas aceptaron a su padre, y era el más viejo y el primogénito, era solo gracias a su abuela que la familia no se mataba entre sí. Hablando de su padre, la tensión en la sala era más espesa de lo normal debido a la salud del señor Jones. Había estado enfermo desde hace un par de meses, pero estaba empezando a mejorar día a día, y Alfred estaba agradecido por eso. Con el mal comportamiento que él tenía, los estúpidos prejuicios de su abuela y la mala salud de su padre, no dudaba que si algo pasaba, Hehewuti elegiría a otro de sus hijos para ser Heredero a Jefe Alfa. La cabeza de Alfred dolía con pensar todas las posibilidades de lo que podía ocurrir.
"Así que ahora vamos a tratar el tema final de esta reunion", ella miró a la familia de Alfred, "Matthew, pasa por favor al frente, y explícanos lo que quieres que aprobemos" él asintió con la cabeza y se acercó a la parte de adelante de la mesa de su abuela, toda la familia frente a él. Miró a la Jefa Alfa pidiendo permiso. "Empieza"
"He venido a l-la familia para pedir per-permiso para..." Ambos hermanos se miraron. Alfred no tenía idea de lo que su hermano hacía, y menos por qué se veía tan tenso. Todos en la familia lo amaban, más que nada porque no podía ser Jefe Alfa. El Omega se aclaró la garganta, "Permiso para ser unido a un Alfa de…"
Era todo lo que Alfred necesitaba escuchar para enfurecerse. Su hermano, su hermanito, iba a unirse y emparejarse. Y no había nada que pudiera hacer para detenerlo. No lo podía creer. Su hermano nunca le dijo que había estado saliendo con alguien. En un ataque de celos, se levantó y se fue, dando un portazo. No necesitaban de su permiso después de todo, todo lo que Matthew necesitaba era el permiso de su padre y de la Jefa Alfa para poder unirse a quien quisiera.
Alfred se metió en su coche y se fue. No quería lidiar con todos estos cambios, y el solo pensarlo lo enojaba lo suficiente como para golpear a alguien. Después de andar por un rato, Alfred se estacionó cerca de un parque cubierto de pasto, anduvo por los alrededores hasta llegar a un estanque.
Se hacía tarde, y sólo unos pocos estaban afuera. No tenía idea de que hora que era, podía haber estado ahí 10 minutos o 2 horas, no lo sabía y no le importaba.
Ese día había sido demasiado estresante. Arthur lo insultó en clase, tuvo que ser amigable con el desgraciado, soportarle los comportamientos cambiantes, que le lanzara la masa de crepes a la cara, casi pierde su derecho de nacimiento y tuvo que recuperarlo, tuvo que tener en esa extraña conversación con los padres de Arthur y, ahora, Mattie quería unirse. Era simplemente demasiado en un solo día para el pobre Alfa.
Tal vez estaba enojado con su hermano, o tal vez solo estaba celoso. Sus pensamientos derivaron a la idea de tener una pareja.
Realmente trató de encontrar a una pareja. Oh, Dios, como trato. Pero siempre lo dejaban por otra persona que no era tan fuerte, ni atarctiva, ni inteligente, pero a la que si es podían "amar", como uno de sus ex le dijo. Él quería una familia. Había empezado a buscarla desde segundo año, cuando creyó que Matthew estaba listo para elegir por sí mismo a los Alfas, porque, contrario a la creencia popular, su hermano era el peor del mundo para elegir parejas.
Había un hombre, de 20 más o menos, que miraba a su hermano en un restaurante esa noche, cuando tenían 14 años. En lugar de invitar al Alfa a que se acercara a él y a Alfred, como su madre adoptiva le había enseñado, fue hacia el hombre y empezó a hablarle. Él no supo de su hermano hasta que lo escucho llamándolo, al darse vuelta, vio al hombre con su mano en los pantalones de Matt y susurrándole algo que lo hacía llorar. Todos los instintos de Alfred despertaron y antes de que se diera cuenta, sus manos estaban manchadas de sangre y el tipo tenía un brazo roto y la cara destrozada.
Suspiró al recordarlo, más tarde ese incidente se convirtió en uno de los muchos rumores. Pero ahora, Matthew pedía permiso para unirse y emparejarse... y él empezó a sentirse mal por irse. No era culpa de su hermano, era de él. Sabía que tenía problemas para controlar su ira, y la gente en la escuela se lo recordaba cada año, cuando repetían los rumores.
Alfred decidió tumbarse en el césped y mirar las estrellas. Amaba el espacio. Desde que su padre fue a la Luna cuando era joven. Estudió todo sobre la Luna y pidió libros sobre el espacio para Navidad toda su infancia. Realmente quería ser astrónomo, pero al crecer, empezó a querer ayudar a la gente en la Tierra, y empezó a estudiar para ser cirujano de traumas. Pero nada valdría la pena si no tenía una familia con al que pasar las vacaciones o que lo esperara al volver a casa todas las noches...
"¿Por qué es tan difícil encontrar a alguien que realmente te ame?" Había pensado la respuesta a esa pregunta durante 2 años. Demonios, probablemente podría escribir una tesis sobre ese tema. Había salido con tanta gente, y cada uno se fue porque le tenían miedo. Él no quería un llorón que dependiera de él para cada pequeña decisión, pero así eran todos los Omegas con los que había salido. Y con los Betas estaba condenado al fracaso desde el principio. Siguió rodando en su sufrimiento y soledad hasta que se dio cuenta que estaba empezando a hacer frío, y que había dejado su chaqueta favorita en la casa.
Suspirando, se sentó y miró alrededor. El lugar estaba completamente vacío. Se levantó y se sacudió la hierba pegada a los pantalones, pero se detuvo al escuchar que alguien caminaba hacia él. Siguió sacudiéndose como si nada, porque, después de todo, personas raras venían al parque por la noche y él podía con cualquier ladronzuelo patético. Se frotó las sienes mientras caminaba hacia el estacionamiento, buscando las llaves en su bolsillo. Tan ocupado estaba pensando en cómo iba a disculparse con su familia, que no vio al hombre acercándose a él.
"Asumiré que eres Alfred F. Jones, ¿no?"
Miró la silueta de un hombre debajo del farol. "¿Quién pregunta?" Respondió.
El hombre se acercó al chico, sus ojos verdes brillaban peligrosamente, su pelo rojo bailaba de un lado a otro por el viento. Una vez que pudo ver el rostro del hombre, notó algo vagamente familiar en él. Entonces recordó donde lo había visto, en un cuadro en la casa de Kirkland.
"Soy Allistor Kirkland, pero mis amigos me llaman Scott. Tu puedes llamarme Sr. Kirkland," Y encendió un cigarrillo que sacó del bolsillo.
"¿Eres pariente de Arthur?" Preguntó, parado firme y sin saber si el hombre venia en son de paz o no. El olor del pelirrojo estaba oculto por el humo del cigarrillo, Alfred no podía ni olerse a si mismo.
"Sep," sopló un poco de humo de su boca "Es mi pequeño hermanito"
"¿Por qué me estás hablando?"
"Bien, señor Jones, parece que tú y me hermano tuvieron una pelea hoy", sacó una larga calada. "Y cuando hablamos de Omegas, como me hermanito, es el deber de los Alfas protegerlos"
A Alfred no le gustaba a donde iba esto. El cigarrillo pudo ocultar el olor del hombre antes, pero ahora se había acostumbrado a eso, se dio cuenta de que este Scott no estaba ahí para hablar del tiempo. "Eso me dijeron. Pero, ¿Para qué estas aquí?"
Allistor tomó una calada más larga antes de tirar el cigarrillo al suelo y pisarlo. "Bueno, Alfred, creo que el asunto de que lastimaras a Arthur, no importa cuánto él y yo no nos llevemos bien, es algo que debe ser resuelto por el Jefe Alfa de nuestra familia",
Alfred tragó. Sabía a dónde iba, y que debería escapar, pero su instinto le decía que resista y luchar, así que se quedo allí y preguntó "¿Quién es el Jefe Alfa de la familia Kirkland?"
Allistor sonrió cruelmente al Alfa. "Bueno, pequeño Alfie, lo 'stas mirando"
Y... máximo suspenso!
Las aberraciones ortograficas cuando Scottie habla son aproposito… como el que diga todo el tiempo "pequeño" (pense en ponerlo arriba con lo de que me esforzaba con la formacion de oraciones pero pense que sería spoiler del capitulo :P) Espero que les haya gustado, nos vemos el proximo jueves y si tienen alguna pregunta sobre algo mandenla en review! ^^
