Chan chan chan!
Hey todos! Tengo buenas y malas noticias (dependiendo del punto de vista)
Buenas: Tengo pensados los próximos 8 capítulos, así que saldrán mas rápido (si la Universidad no se mete en mi camino)
Malas: Habrá mas muerte de personajes en la historia. No les diré quien o cuando, pero a partir del próximo capitulo, prepárense para una muerte. Puede ocurrir en 3 capítulos o en 15 pero pasara.
Algo más feliz: Esta historia ha alcanzado un buen record! Alcanza, o supera los 20 reviews por capitulo! :'D sé que no parece mucho pero estoy muy agradecida. En agradecimiento a todos los que siguen, ponen en favoritos y especialmente, a los que dan review, decidí hacer esto:
1)Voy a hacer un "pregúntale al autor". Puedes preguntarme LO QUE SEA en review y te contestare en el próximo capitulo! Así que incluso los Guest pueden preguntar: )
2)Si van a mi perfil verán que puse una Poll, escribiré una de las historias que se ofrecen ahí:
Una historia del bebé de Lovino y Antonio.
Una historia sobre la vida de Matthew y Gilbert después de la Ceremonia de Unión.
Una historia sobre la vida pasada de Hehewuti (esta va a tardar más, ya que tendré que pensarlo junto a otras cosas que pasaran en un futuro capitulo (no muy lejano)
Dicho esto, disfruten el capítulo! :D perdón por tardar, entre la escuela y trabajar para los cosplays de la Anime Expo, mi vida es un desastre.
No soy dueño de Hetalia ni de los personajes -.-
Un puñetazo… otro puñetazo… una patada… un golpe a la mandibular… un puñetazo en respuesta… un golpe en las costillas…. Uno en la cara… el sabor metálico de la sangre….
Decir que cada golpe "dolía" era subestimarlo.
Después de varios minutos de su Pelea de Dominancia, se había convertido en sentarse en el suelo cubierto de nieve, derritiéndola con el calor corporal. Como el suelo estaba resbaladizo, al comparar las botas de Allistor con las zapatillas de Alfred, el pelirrojo tenía la ventaja de tracción. Para mayor desventaja, había recibido más golpes de los que había dado, y se lo estaba cobrando debilitando su cuerpo por el dolor y el frio.
Entre la sangre que mojaba su remera y una costilla posiblemente fisurada, debía haber sido lo bastante listo e irse antes de que Scott le hiciera más daño a su cuerpo semi-congelado. Pero desde que conoció a Arthur ¿Cuándo había usado el sentido común? Nunca. El Omega estaba con su madre y hermano dentro de la casa, protegidos del aire helado y sin hacer ningún movimiento que hiciera que uno de los Alfas lo golpeara.
Estaba cansándose, pero el otro también. Había estado vigilando al pelirrojo, y notó la disminución de velocidad de sus pasos, su respirar que escapaba de su boca en bocanadas como humo de cigarrillo en el aire de diciembre. Tenía unas pocas lastimaduras en la cara, algo que no dejaría marcas después de un par de días de descanso.
No, Alfred sabía que estaba por terminar el combate, y que sería derribado con un par de golpes más. La sonrisa en el rostro de Allistor mostró que pensaba lo mismo. El puño que llegó a la cara de Alfred lo dijo también, seguido de un rodillazo en el estómago.
En un segundo, estaba en el suelo, gruñendo y tratando de saber que le había pasado. Antes de descubrirlo, lo levantaron de la nieve fangosa antes de patearlo en las entrañas otra vez, para asegurarse. Jadeo de sorpresa y dolor, antes de tambalearse, perdiendo el equilibrio, solo sostenido por la mano fría de Scott en el cuello de su remera.
Lo soltó, dejándolo caer, mirándolo con ojos verdes brillantes sin compasión o límite alguno. Empezó a alejarse, el ligero crujir de la nieve resonando en las orejas del rubio, haciéndolo levantar la cabeza lo más rápido posible.
"¿Do-dne vas?" trató de gritar.
Frenó y giro para mirarlo. "Creo que es bastante obvio quien ganó. Quédate ahí y haremos como que esto nunca paso, eso entre tú y mi hermano. Podrás volver con algo de dignidad a casa" y giró para volver a la casa de sus padres.
La regla numero uno de las peleas es que nunca debes mostrar miedo, la dos es no darle la espalda al oponente. Allistor recordó la segunda cuando su cara chocó con el pasto cubierto de nieve del patio trasero. Fue dado vuelta rápidamente por Alfred, que se sentó sobre él y le dio un buen golpe en la mejilla izquierda, dejando a Scott en shock. Luego le dio varios golpes más, haciéndole un corte en el labio y un ojo morado solo porque podía hacerlo. Para el pelirrojo, Alfred no debería ni poder levantarse, menos teclearlo. Pero ahí estaban, mirándose, uno con sorpresa y el otro con desdén.
"Eso no va a pasar" escupió levantándose del Alfa Kirkland "Ya se lo dije, y Dios sabe cuánto esfuerzo me llevó" se sonrió a sí mismo "No voy a dejar que eso se mal gaste"
Allistor levantó la vista, mirándolo débilmente. Ellos quedaron así un momento, esperando que su oponente haga el primer movimiento. En ese momento Alfred sintió que el impulso de adrenalina que había tenido lo abandonaba, haciendo a sus piernas ceder y su cuerpo caer, gruñendo cuando su cabeza choco con el suelo helado.
Dentro de la casa, Arthur y su madre esperaban que fuera a pasar. Nilles, por otro lado, se aburrió a los 15 minutos de verlos y se fue a la cocina a empezar la cena. No dudaba de que Alfred se quedaría con ellos, y con dos Alfas en la casa, se quedarían sin comida en media hora.
La Sra. Kirkland abrazaba a su hijo contra su pecho y saltaba con cada golpe que daban. Arthur estaba molesto porque en cada golpe su madre le cubría los ojos de la violencia. No le gustaba ver a Alfred ser golpeado, pero al ver como tecleó a su hermano, se alejó de su madre y pego su cara contra el vidrio helado de la puerta trasera. Cuando Alfred cayó, ni la nieve lo detuvo de abrir la puerta (a disgusto de su madre) y correr hacia los hombres exhaustos.
"No te acerques Arthur" advirtió Allistor al oír los pasos. Sus ojos brillantes estaban enrojecidos, y su cara estaba roja por el frio, haciéndolo parecer un demonio de ojos verdes. "Esto no terminó" escupió una explicación para convencerlo.
El Omega se congeló cuando su hermano hablo. Era algo que las familias que tenían Jefe Alfa aprendían tarde o temprano: Obedecer al jefe sin preguntas. Si el Jefe decía salten, salten. Los ojos de Arthur pasaron de su hermano y su posible pareja no oficial. Ninguno se veía bien, ni en condiciones de seguir peleando. Pero sabía que no podía pararlos, ningún Alfa se lo permitiría si tratara y podía lastimarse en el proceso.
Alfred empezó a levantarse al sentir la presencia de Arthur, sabiendo que la debilidad no era tolerada por ningún Omega y no debía mostrarse. Con su cuerpo temblando y sus extremidades adoloridas se paró, siendo una pulgada o dos más alto que Scott. Sabían sin palabras ni olores que debían terminar antes de que Arthur o alguien trataran de interferir.
Las Peleas de Dominancia no llevaban más de 15 minutos y eran bastante frecuentes para establecer dominancia en la familia en la juventud. La idea de declarar un desafío formal contra un Jefe Alfa por un Omega estaba extinta en su sociedad actual, calificándolas de "practicas salvajes" para ganar permiso de aparearse.
"Esto no va a llevar más tiempo, te lo prometo" Scott escupió sangre y saliva al suelo, tiñendo y derritiendo la nieve pura y recién caída. En un relámpago de rojo y verde, seguido de dorado y azul, los dos estaban en el suelo, con las manos alrededor de la garganta del otro. Sonidos como gruñidos era lo único que Arthur escuchaba mientras su hermano y (posible) pareja se estrangulaban, las caras rojas de enojo y falta de oxígeno. Entre la violencia y el frio, empezaba a preocuparse.
Su corazón se aceleró cuando Alfred hizo rodar al otro al suelo, cambiando de posiciones y pudiendo poner más presión en el cuello del pelirrojo. "¡Esto va a seguir hasta que alguno termine en el hospital o en la morgue!" pensó, y el pánico se apoderó de él cuando rodaron otra vez, y Alfred empezó a soltar jadeos en lugar de respirar. La mirada demente en los ojos verdes le decía que tenía que terminar con esto. "Pero… si trato de detenerlos, se van a enojar o me lastimaran… y no pararan ¿Cómo hago?" saltó cuando Alfred soltó una mano para golpear en la cara a Allistor y sacárselo de encima "Mientras Alfred quiera que sea su pa- posible pareja, y Scott sea mi Jefe Alfa no van a parar"
Sintió como si le cayera un rayo cuando llego la solución a su mente, una decisión loca que cambiaría su vida. Si él mismo hubiese escuchado esta idea la semana pasada, le hubiese parecido absolutamente ridícula. Pensó que debía meterse en una institución mental, cualquier Omega lo haría. En la sociedad en la que vivieron los humanos después de la Gran Muerte, la idea que tuvo este Omega joven y sin pareja le hubiese significado la muerte. Pero era una opción, ya la única que podía parar esa pelea.
Alfred gritó cuando Allistor agarró su brazo izquierdo, empujándolo en un ángulo con la suficiente fuerza para dislocar el humero de su articulación; dejándolo con solo un brazo sano. El gritó le llegó hasta el alma, el hombre que deseaba desde su anterior ciclo de celo cayó al suelo, sujetándose el hombro con la mano derecha. Sabía que su hermano era un animal cuando peleaba, y que nunca paraba hasta que terminaba.
"¡Allistor!" chilló sobre los gritos de Alfred, acercándose a ellos. Su corazón iba a toda máquina por la situación que se volvía más y más problemática con cada golpe que su hermano le daba a Alfred.
Miró al Omega de reojo, y sin dejarlo decir nada más "Te dije que no te acercaras. Te vas a lastimar si tratas de meterte"
Tragó duro cuando el pelirrojo dejo caer al otro Alfa al suelo, con un gran crujido de nieve al ser compactada bajo su pesado cuerpo ensangrentado. Tenía que parar esto, aun sabiendo lo que pasaría, se mantuvo fuerte, levanto la cabeza y dejo salir las palabras de las que no podría retractarse una vez salieran. No sin graves consecuencias.
"Allistor, detente" dijo tranquilo, pero bastante fuerte para hacer el cuerpo del Alfa sobresaltarse al reconocer la demanda. "Probaste tu punto, detente antes de que lo mates. Para la pelea. Ahora" Allistor giró su cabeza lentamente, con una mirada mortal. Cualquier Omega cuerdo sabía que interrumpir una pelea como esta era una condena de muerte. Pero mantuvo la cabeza en alto y sus hombros rectos.
"¿Qué mierda acabas de decimr Arthur Kirkland?" escupió.
Arthur se atragantó. Los ojos de su hermano estaban nublados, afilados como un cuchillo que corta las partes más blandas de su alma. Pero ellos no afectaron su orgullo, y con la patada repentina que le dio al cuerpo ya herido y fracturado, sintió una ola de instinto protector atravesarlo. Agarró el brazo de su hermano, tratando de separar al británico del americano. Todo estaba yendo según lo planeado, y si continuaba así, sabía que su corazón se estrujaría ante las palabras que diría su hermano.
En el mundo de Alfas, Betas y Omegas, nadie realmente se preocuparía por un Omega rebelde. Pero cuando alcanzaba a interrumpir una Pelea de Dominancia sin permiso, bueno, solo cosas malas salían de las malas decisiones.
Cuando Arthur siguió tratando de detenerlo, a pesar de haberlo empujado al suelo por agarrarlo su brazo, Allistor tuvo suficiente.
El frágil equilibrio entre las tribus familias y las manadas era sostenido por el acuerdo mutuo de dominancia y sumisión entre Alfas y Omegas, con los Betas para regular los intercambios. Arthur siempre había estado en una fina línea con su hermano, y el Jefe Alfa lo toleraba porque eran hermanos. Pero el golpe en el costado ya adolorido de Scott, lo empujo sobre su limite.
"¡Si tratas de interrumpir otra vez, juro por Dios que te voy a matar!" gritó a su hermano menor. Se estremeció por la voz estruendosa, pero fue hacia él otra vez cuando escuchó a su madre gritar algo como "Los Omegas no tienen que meterse en peleas".
Lo hizo sonreír para sí mismo, nunca tuvo el instinto de pelea en él, lo había sacado de algún otro lado. Su humor se oscureció cuando el pelirrojo fue a patear al rubio tembloroso que trataba de ponerse de pie, yendo a sujetarlo antes de que el otro Alfa lo pudiese golpear. Y lo consiguió, justo a tiempo, Scott pateó a Arthur en lugar de a Alfred.
Chilló de dolor, su cuerpo mucho más sensible de lo normal. Su hermano saltó hacia atrás cuando se dio cuenta lo que había hecho, el grito asustándolo más que nada. Pronto, la sorpresa dio paso a la ira, sus ojos cambiaron de abiertos y sorprendidos a entrecerrados y furiosos. La cabeza de Alfred saltó en alerta al grito de dolor, viendo por primera vez al cuerpo que bloqueaba a Allistor. El pánico que lo invadió rivalizaba con el enojo del Jefe Alfa en ese momento.
"¡Arthur!" llamó Alfred.
"¡Arthur!" chilló la Sra. Kirkland, siendo sostenida por Nilles.
"Arthur" gruñó Scott "¿Qué mierda estás haciendo?"
Alfred miró al Alfa y luego al rubio que estaba abrazando, sin saber si debía apartarlo y terminar la pelea o si había sido suspenda. Tembló cuando el pelirrojo habló, sabiendo que estaba cerca de completar su plan; solo debía presionarlo un poco más. La patada en su espalda dolía, era para un Alfa, no para un Omega cerca del celo. Pero se las arregló para mantenerse firme y lentamente salir del cálido abrazo de Alfred, enfrentando la mirada gélida de su hermano.
Unos ojos verdes iguales a los suyos, pero en estos había un aire de poder que Arthur nunca pretendió tener. Pero todo era para terminar su plan de detener la pelea y poder irse con Alfred. Así que tomando una respiración profunda, salió del agarre protector del rubio y se levantó tambaleante, levantando sus ojos nerviosos y resueltos.
"Creo que esto debe parar. Sabes bien que la experiencia supera cualquier cosa en peleas como esta, y estas sobrepasándote con Alfred. Así que por favor, Scott-" dio un paso más cerca, suave y lento como si se acercara a un animal salvaje "-detén esta pelea inútil. Alfred se preocupa lo suficiente como para pelear por mi ¿No es suficiente?"
Los siguientes momentos fueron una eternidad para todos, el único sonido era el crujir suave de la nieve mientras Alfred se levantaba y el viento que traía más nieve. Entonces una risa fuerte se escuchó, era maniática, fría como el agua helada y sorprendió a todos. Luego se detuvo, y Allistor pasó la vista al Alfa detrás de su hermano.
"¿Vas a dejar que un Omega te proteja, pequeño Alfie? Creo que eso es toda la prueba que necesito para saber que no estas ni cerca de ser "bastante bueno" para mi hermano" rió, Alfred dejó escapar un gruñido bajo y adolorido mientras se ponía delante de Arthur de forma defensiva.
Miró al Jefe Alfa antes de responderle "Eso prueba lo mucho que-"
"Lo mucho que te ama, ¿no? Interrumpió "No. Eso prueba que no tienes poder para controlar la situación. Si lo "amas" tanto como piensas que él te "ama", entonces te asegurarías de que se alejara y que nunca viniese aquí, en un principio. Pero no, así que él esta lastimado y perdiste la pelea"
Escuchó a su hermano en silencio, ahora estaba avergonzado de interrumpir. Porque solo la mitad de su plan funciono, pudo detener la pelea, pero seguía teniendo prohibido estar con Alfred. Los Omegas no tenían que meterse en asuntos de Alfas, con o sin tipo de sangre AB. Su propósito es huir, proteger y alimentar; no empezar o detener peleas de Alfas, ese era el trabajo de un Alfa. Miró a Alfred con lágrimas inducidas por las hormonas de celo formándose en sus ojos. "P-perdón Al-"
"Y tu" Allistor miro amenazadoramente a su hermano "Tu y Alfred pueden ser pareja"
Si hubiese un record de los "momentos más impactantes", estaba seguro de que él, Alfred, su madre y Nilles tendrían el primer lugar. Mientras estaba asombrado, sintió alegría pura y confusión llenar su cuerpo. Pero… había algo malo en su hermano, no sabía que era. Parecía que había conseguido permiso de ir y hacer lo que quería, pero había una trampa.
"¡¿Q-que?!" gritó Alfred en shock "¿En serio?" y una sonrisa se formó en sus labios al recibir las mejores noticias que le habían dado en la vida.
"En serio" dijo con su rostro inexpresivo.
"Sus palabras y su lenguaje corporal no coinciden… ¿Qué piensas hermano?" pensó mientras su propia sonrisa rápidamente moría en sus labios. La atmosfera no era alegre, no importa lo dulces que eran las palabras.
"Seguro, siempre y cuando él jure nunca volver aquí"
La maldad de Scott al decirles esas buenas noticias ahora tuvo sentido para Arthur. Un sentimiento de miedo y orgullo comprimió su pecho cuando comprendió que su plan había funcionado: terminar la pelea al ser repudiado. Era lo único que podía hacer para evitar que golpearan a Alfred hasta la muerte y dejarlo bien parado mientras se iba con su "premio" (Dios sabe cuánto quiso pegarse un tiro cuando Nilles le señalo que en ese momento, era un "premio") Porque, un Omega sin un Jefe Alfa era del Alfa que lo quisiera.
Miró al mayor de sus hermanos, sin enojo o de forma defensiva, comprendiéndolo y estando de acuerdo. Sabían que era lo que debía hacerse para que el rubio fuese feliz y el pelirrojo mantuviera su poder. Sabían que en el momento que Alfred F. Jones entró por la puerta principal, este final llegaría de una forma u otra.
Allistor se veía cansado, era obvio que tuvo bastante con la pelea y todo lo que Arthur dijo. Pero en sus ojos había un pequeño, casi inexistente brillo, que podría describirse como suplica. Internamente deseaba que su hermano rechazara al Alfa americano en favor de su familia, que siempre estuvo ahí para él. Pero sabía que Arthur no lo haría. Con una palmada final en el hombro y un áspero "buena suerte", anunció a los presentes que Arthur ya no pertenecía a la familia Kirkland, y se fue sin decir nada más.
El viaje en auto duró horas para Arthur, a pesar de que la casa donde él y Arthur iban a quedarse estaba apenas en las afueras de la ciudad. La nieve había dejado de caer, dejando una brillante capa de blanco sobre la tierra.
Mucho había pasado por su cabeza sobre Alfred queriendo ser su pareja, la pelea de los dos Alfas, su decisión, empacar todo lo que pudo meter en un par de maletas y mochilas, dejar su casa y familia por última vez. Todo en un par de horas.
Habían llegado a una estación de combustible, donde Alfred llenó el tanque del auto con ese líquido negro que hiso que la nariz de Arthur se arrugara del disgusto. Una de las muchas desventajas de estar cerca del Ciclo de Celo es que su nariz se volvía sensible como la de un perro de caza.
Alfred salió del auto con un pequeño temblor, pero se acercó a la bomba usando su brazo bueno para apoyarse contra el auto, manteniendo el equilibrio. Se quedó dentro, pero podía escucharlo hablar con alguien por el teléfono.
"Arthur y yo vamos a usar la casa vieja"
Pausa.
"Bueno, propuse ser pareja…" empezó "¡No! ¡No hicimos algo así!"
Otra pausa.
"… Si…"
Una pausa larga seguida de Alfred murmurando algo en el teléfono.
"El- Arthur fue repudiado"
Era increíble como una palabra podía punzar, y dejar un sentimiento caliente y quemante en una persona. Se estremeció como un perro apaleado ante la mención de lo que había pasado, sabiendo que debía ser alguien de la familia Jones con quien Alfred hablaba. Era la única razón (pudo pensar) por la que Alfred diría lo que paso en las últimas horas. Seguía algo deprimido por eso, perder a su familia, pero ganó una pareja Alfa en el proceso ¿Quién lo diría?
"Si" Alfred sostuvo el teléfono con la cabeza mientras sacaba la manguera, la ponía dentro del auto y la hacía funcionar. "Mira, solo necesito la casa llena de comida, con electricidad y todo lo demás para mañana en la mañana ¿Esta bien?" su voz se hizo demandante y áspera.
Hubo un rápido "nos vemos" opacado por el ruido de la gasolina en la manguera llenando el tanque. Alfred volvió junto a él, con un quejido de dolor mientras se apoyaba sobre sus caderas y se sentaba. Lo miró con unos ojos que lo hacían desear que deseara de hacerlo. Estaban llenos de compasión y arrepentimiento, un pequeño brillo de excitación e incluso- No. Le gustaba Alfred, y estaba seguro de que el sentimiento era muto en como disfrutaban de la compañía del otro. Sus hormonas lo hacían pensar cosas raras, y estaba bastante seguro de que la verdadera razón de porque Alfred estaba en el auto, herido y golpeado, yendo a una de las casas secundarias de la familia Jones, era porque ambos se sentían solos.
Estaba cansado de estar solo, sin amigos, una pareja, hijos… estaba cansado de ir por la vida solo. Su vida entera era como dentro de una burbuja, donde solo su familia se preocupaba de reconocer su existencia, ya sea criticándolo o aprobándolo. Todos los demás lo conocían como "ese Omega raro" o no se daban cuenta de su existencia, y estaba cansado de que no notaran su existencia. Lo que realmente quería era ser amado, cuidado, ser útil y, a pesar de esto, nunca pudo tragarse su orgullo y dejar que alguien haga eso.
Al pensar en sí mismo, no pudo dejar de preguntarse di Alfred se sentía así también. Él también tendría sus demonios internos, y podrían luchar contra ellos juntos. Pero se dijo a si mismo que probablemente el Quarterback de último año, Heredero de la familia Jones, no tenía ni la mitad de problemas de autoestima que su pareja.
Su cuerpo se estremeció cuando el auto arrancó, Alfred había dejado de mirarlo hacia unos momentos y ahora se concentraba en el pavimento de la esa calle vieja que necesitaba reparación. Para Arthur hacia frio, incluso con la calefacción. Su ciclo estaba a punto de empezar en cualquier momento, y hacia que sus hormonas y homeostasis se alteraran con cada pequeño detalle que lo preocupaba. Estaba silencioso, mientras pensaba en su familia y las personas que había dejado para no ver nunca más-
"Sabes" empezó Alfred "Esta bien llorar"
Su cabeza se levantó un poco y miro por la ventana, lejos del otro rubio "No, nunca está bien llorar"
Cuando las palabras salieron de su boca, sintió la primer lagrima rodar por su rostro como un arroyo engañoso. No quería llorar, culpo de todo a las hormonas, pero dejo las gotas salir de sus ojos rodar por su rostro y caer en su pantalón. Y el peso de la lagrima en su barbilla finalmente hiso caer su máscara, y el sonido de los sollozos de un Omega con el corazón roto llenó el auto.
Se sentía tan solo, incluso con Alfred ahí. Había perdido su familia, el único grupo de personas del que dependía y amaba, pero ahora, ya no era bienvenido en lo que fue su casa. Ya no formaba parte de la familia con un hijo Alfa, dos hijos Betas, una hija Omega y un hijo AB Omega. No podía evitarlo, no podía detener las lágrimas que caían libremente, humedeciendo sus pantalones hasta hacerlos incomodos.
Siguió llorando, pero la soledad se fue cuando sintió una mano cálida sobre su muslo. Alfred trataba de hacerlo sentir cómodo, aunque sabía que mentiría si le decía a Arthur que las cosas mejorarían a partir de ahora.
Lo voy a terminar asi… son las 12.30 am y recién acabo de terminar este capítulo horrible X.X Por favor señálame los errores que vean, pregunten lo que quieran en sus reviews! ^^
Pongo mi nota aca xq se que estarian muy ansiosos de leer y se lo saltearian ;D Bueno, gracias a todos los que dan reviews, me siguen o pusieron en favoritos (pero ustedes deberian agradecer los reviews registrados, ellos hacen salir one-shots sucios 1313)
Pregunten lo que quieran en los reviews que se lo traduzco a la autora y ella les contesta :D
¿Soy yo la única que pensó que el Sr. Kirkland se fue de viaje de negocios y nunca más va a poder ver a su hijo? T^T ¿Y qué Alfred uso el teléfono celular en una estación de combustible, que está prohibido? (Es muy tarde en la noche, perdónenme si divago)
