Capitulo 2: Muerte
La muerte también decide su objetivo

Quince días… QUINCE DÍAS, LOS MAS AMARGOS DE SU VIDA.

Jamás creyó que ella sería la que tendría que pagar por los errores de su padre. ¿Por qué no podía ser una persona normal?, ella quería salir, ser libre, caminar por allí con sus amigas, sonreír, comprarse libros, ver la ropa, ir a ferias, pero no, ella ahora era mercancía de algún lugar.

-¿Oye, estás bien?

Las voces retumbaban en esa podrida pared de la habitación en la cual estaba condenada a pasar por un largo tiempo. Su mirada estaba perdida en algún lugar de ese cuarto, quizás contaba los puntos, o las arañas, quizás, no tenga nada en que pensar más que en su muerte.
Ya había dejado de comer, desde la vez que Gajeel Redfox la golpeó, nunca habló.

-¿Levy me escuchas?- preguntó con voz suave Mirajane Strauss, la única mujer, que se atrevería a llamarle de manera humana.

-Mira-san ya lleva cerca de cinco días sin comer, si esto sigue así, acabará muy mal- dijo Jet, mientras miraba con preocupación a la joven que residía allí.

-Si esto sigue así Gajeel se molestará…- La voz de la albina mostraba miedo, terror, ante lo que podía pasar.

-¿Y si la sacamos de aquí?

-Jet, aunque quisiéramos, eso no es nada sencillo.

-Claro que si Mira, desconectamos algunas cámaras de los pasillos y por allí la pasamos.

-¿Y si nos atrapan? ¿Estarías dispuesto a morir a manos de Gajeel?- La voz de Droy, tenía razón era demasiado peligroso.

Jet miró a otro lado molesto.

-Ya lleva dos días con fiebre, debemos de llevarla con un médico.- La albina puso por décima vez en esa hora el paño con agua fría – está demasiado enferma, y no creo tener lo necesario como para curarla.

-Vamos Mira, eres lista, tienes que poder hacerlo- decía Jet con insistencia.

-¿Y si le decimos al dragón de las sombras que es lo que pasa?, quizás nos pueda ayudar...

-¿Y si nos lo niega Droy?

-Jet, pero el no tiene el corazón como para negárnoslo.

-Pero aún así Mira-san, es uno de los dragones, ¿Cómo estar seguros de que nos pueda ayudar?

-¿Se puede saber que tanto alboroto están haciendo aquí?

Un hombre de traje negro había entrado. Era alto, casi tanto como Natsu, su cabello era negro y sus ojos rojizos.

-Rogue- dijo la albina mientras se levantaba y se hacía a un costado.

El hombre observó a la chica que estaba en el suelo, su respiración era agitada, tenía espasmos demasiado fuertes y sus mejillas estaban rojas. -¿Quién es ella?- dijo con voz dura y tensa.

-Levy McGarden, ella llegó aquí hace quince días.

El hombre se acuclilló al lado de la chica, y posó su mano en la frente. –Está ardiendo- dijo con voz suave mientras retiraba algunos mechones azulados del rostro. –Me la llevaré- dijo el hombre mientras la cargaba y la atraía hacia él.

-Pero, Rogue, ¿Qué pasará si Gajeel se da….

-Yo responderé por ella- interrumpió el hombre a la albina, solo mirándola de un costado.

"¿Es en serio? Uno de ellos respondiendo por… Bueno todo es posible" los pensamientos de Mirajane fueron algo confusos, incluyéndola a ella misma.


Desesperado era un término que no conocía totalmente, sin duda alguna, ese hombre de cabellos rosados al cual apodaba como "Anormal/Asexual" le debía una de muerte, estaba fastidiado, le pudría hasta la Vaina de Schwann* que fueran personas de altos mandos a pedirle el dinero.

-Tsk, como si ellos también no tuvieran- murmuró entre dientes el de cabellos negro-azulado.

-Señor Fullbuster, debería de irse a casa más temprano hoy- dijo Alessa su asistente mientras abría mínimamente la puerta de su oficina, la cual estaba a reventar de documentos, la mayoría sin leer, corregir, firmar y entregar. La mujer de cabellos rubios posaba su mirada perlada en el chico, esperando una respuesta.

-Si claro- respondió en tono casi apático, pero por supuesto que se iría a casa más temprano de lo usual, lo que menos quería para finalizar el día era que lo llamaran a la oficina del subcomandante de Magnolia para que fuera a corroborar los datos de una "Investigación sobre cárteles", o peor aún llame a una rueda de prensa para dar un informe que sea mas falso que la "Pureza de la Virgen". Eso sería reventarle hasta la duramadre.
Se levantó de la silla de cuero negro, y puso sus manos en el escritorio de caoba fina, era suave y lisa, completamente perfecta, tomó la carpeta entregada recientemente por el teniente Macao y giró a su derecha, donde estaba el perchero, tomó su saco negro y lo colocó tras su espalda.

-Me retiro Alessa, acomoda este desastre antes de irte.

La asistente se mordió el labio para evitar decir un "Maldito desgraciado recógelo tú, yo tengo cosas más importantes que hacer" –Como usted pida Gray-san- dijo con falsa sonrisa.

Fullbuster caminó por el estacionamiento, sintiendo unos ojos clavados tras su espalda. Un destello saliendo de su espalda le alertó que pasaban dos cosas.

1.- Un auto estaba lo bastante cerca y debía tener cuidado.

2.- La señorita periodista del periódico "Fairy" andaba rondando cerca de nuevo.

Giró para cerciorarse, deseaba desde todo el fondo de su alma y ser que fuera el número uno, abrió los ojos en espera de otra luz brillante, o al menos escuchar un "Muévete animal" pero no, estaba la calle vacía. –Se que estas ahí, por favor, sal- su voz gruesa repicó en los oídos de la chica que estaba escondida detrás de su camioneta, si el hubiera prestado atención desde un inicio, se daría cuenta que unos pequeños pero delgados pies eran sobrantes abajo. Una cabellera azulada salió de su escondite, llevaba una gorrita de lana, contrarrestaba el fresco de la noche, una chaqueta de cuero negro, con una blusa de seda blanca, unos jeans gastados y unas zapatillas de charol negro.

La cámara especial se colocó de nuevo en posición y presionó el botón, el flash de nuevo le cegó la vista por un par de segundos, cuando su campo de visón se vió restaurado, la periodista estaba dándole la espalda, escribiendo colcándo una pequeña nota en el vidrio trasero de la camioneta blindada. Una vez que estuvo todo listo, la chica se hecho a correr dejando su bolígrafo en la escena.

"Yo lo se todo, incluyendo lo de la droga"

-Puta madre- dijo mientras sacaba su encendedor y prendía en llamas el inocente papelito.


Su cabeza no paraba de latir, una venita en la sien de su cabeza le pedía a gritos un poco de atención y el mayor parecía que no se la iba a otorgar en un muy largo tiempo, enfrente de él estaba una mesa con el instrumental necesario.

Cuchillo

Sierra

Martillo

Pinzas

Taladro

Clavos

Gasolina

Cerillos

La persona que estaba frente a él era de piel morena y ojos negros, su cabellera que antes era de un intenso y perfecto negro ahora estaba grasoso a simple vista, o eso aparentaba, los rastros de sangre eran frescos y jugaban una ilusión.

Tomó el martillo, pensando en la idea de romperle dedo por dedo, o mejor aún, tirarle todos los dientes, para después con mayor facilidad tomar el bisturí y arrancarle la lengua.

-Yo sugiero que primero le arrancara las uñas de sus manos, para después desmembrarlo Laxus- dijo un hombre de cabellos verdes y ojos pacíficos.
¿Le daría la razón a Freed?, "No" eso era lo que respondería su mente, pero si lo pensaba del lado sádico, era mejor su idea, después de todo, merecía sufrir demasiado después de haber perdido el paquete de droga que debía de haber entregado.

Colocó el martillo en su lugar, con cuidado, como si se tratara de una pieza importante de arte o joya, toó esas pinzas, aquellas que recordaba con tanto cariño, ¿Cuántas personas habían sufrido por esas pinzas?, ya no lo recordaba, pero ya pasaba de un centenar.

-Laxus-sama, perdone por favor, lo repondré con mi dinero, pero permítame vivir- imploró el hombre, deseando que su súplica llegara a la conciencia del rubio.

-Eso debiste pensar antes de perder la mercancía que mis hermanos y yo te habíamos otorgado.- tomó las pinzas, el mango estaba ya un poco gastado, quizás era tiempo de comprar unas nuevas, el pico de las pinzas estaba oxidado, y las manchas de sangre acentuaban más el añejamiento, tomó la uña con destreza y la levantó, un alarido de dolor se escuchó en la sala, la uña se despegaba poco a poco de la piel, sangraba y cuando la sacó por completo, un pedazo de carne y músculo se había pegado.

Ante ojos comunes, Laxus Dreyar, el mayor de los hermanos "Dragon Slayer" era uno de los ciudadanos de Magnolia más representativos, a pesar de ser huérfano y sacar adelante a un montón de "chiquillos" era el que vigilaba y administraba la empresa. El lado sádico, su verdadero yo era una sombra abismal crecida en un orfanato que hizo que su vida fuera una batalla por la supervivencia. Ese lado sádico y sin piedad solo lo podía calmar una persona.
"Mirajane Strauss"


La chica de cabello azul caminaba rápido, ¿Por qué su suerte le maldecía destruyendo el transformador eléctrico y dejando sus calles predilectas sin luz? El sonido que hacia su zapato al chocar con el concreto del suelo, le indicaba que estaba sola, o al menos lo estaba, cuando escuchó el sonido del caucho quemándose con la grava de la calle.
Unos brazos le tomaron con fuerza al momento en que vió que una camioneta con la puerta del pasajero del lado izquierdo iba abierta.

-¡Suelten a Juvia!- gritó la chica mientras comenzaba a patear a la persona que la tenía sujeta.

-Tranquila solo duerme un poco.

Un pañuelo se colocó en el rostro de la peli azul, la cual hizo un esfuerzo descomunal para aguantar la respiración. Claro que cuando su cuerpo le pedía un cambio de gases no le quedó más opción que darse por vencida y caer con el morfol. El tiempo que la chica estuvo inconsciente fue el perfecto como para que esas personas llegaran a la casa de Fullbuster, claro que era obvio, el jefe de policía de Magnolia quería silenciar la boca de la reportera, si ella quería podía hacer que medio mundo se echara sobre ella.

Cuando el pedido de Gray estuvo en su casa, el se dedico a observar cada foto de la cámara, y se quedó estupefacto.

Memoria de la cámara: 134 gigas libres de 300 gigas

Total de fotos: 13476

Todas y cada una de las fotos correspondían a él.

Un quejido le alertó, el efecto de la droga pasó más rápido de lo que él hubiera deseado.

-¿Dónde esta Juvia?- preguntó la chica mientras se llevaba la mano a la cabeza –Juvia se siente mareada…


Un montón de uñas ensangrentadas, más unos cuantos dedos de una mano estaban tirados a los alrededores de la silla, un charco de sangre se desprendía del cuerpo del moreno, Laxus solo volvió a tomar un respiro, empuño el martillo con fuerza y golpeó sin piedad la parte frontal de la boca, destrozando los dientes principales, el individuo abrió la boca y de ella fragmentos de incisivos salieron. A dos metros de la escena Freed estaba jugando póquer con Bixlow, ese hombre alto que tenía la maña de cubrirse los ojos.

-¿Tienes algo?- preguntó el peli verde a su amigo de ojos cubiertos.

-Nah, tiro el maso, ni se como es esto- aventó el maso de cartas y giró a la masacre- eso se ve divertido.

Laxus jalaba la lengua del moreno y con el bisturí la extirpaba de la boca.

-No se la des al perro cabrón- recalcó Bixlow. –La última vez casi se me enferma por eso.

-Freed mátalo, ya me aburrió- bramó el rubio mientras recogía su chaqueta y abría la puerta continua, sin duda alguna debía de estar bien aseado, si tenía algún inconveniente sería mucha sospecha verle sangre ajena en las manos o cara.
Algo que detestaba Freed Justine era acabar los trabajos de su superior, ¿Por qué él era el que debía de terminar de matar y quemar las cosas?

-Este no lo quemarás Freed, este debe ser regresado a su casa…


El médico calentó esa fina pieza de metal esterilizada hasta que alcanzó el rojo vivo, le pidió a Rogue que sostuviera a la chica, ya que a la hora de cauterizar la herida, sería muy común que esta se retorciera.

POV Levy:

Ardía, esa cosa que estaba en no se que parte de mi cuerpo causaba un gran dolor y ardor, era como si estuvieran quemándola, no pude evitarlo me retorcí de dolor, ignorando por completo las voces que me pedían amablemente que lo soportara.

-"¿Cuándo fue que me volvieron a tratar como ser humano?"

-No se preocupe señor Cheney, con estos medicamentos que le he aplicado lo más probable es que la infección desaparezca pronto.

-Muchas gracias doctor.

-"¿Doctor?, ¿Cuándo me trajeron con un doctor? ¿Y Mira? ¿Quién es Rogue?- sin duda alguna miles de preguntas se formaban en mi cabeza,- ¿Y a todo Gajeel responde?- por supuesto que no, tengo que deshacerme la idea de eso.

Sentí una mano paseándose por mi cabello, tocándome con cuidado y devoción.

-Sin duda alguna la muerte decide su próximo objetivo. – Dije en un vago deje de voz. Quizas fui escuchada, o quizás no.


YOOOOOOOOOOOOOOOOO! Volví -le arrojan cosas- Perdonen mi ausencia, he sido muy desobligada con mis fics, pero se compensa ¡Actualizaré cada semana o semana y media! -_- Si toooooooooodos los fics! En fin aquí les traigo el capítulo 2 de paraiso del Crack~* Recuerden unanse a Fairy love página de facebook es para el apoyo de los autores y lectores :3