Descargo de responsabilidad - Victorious y sus personajes no me pertenecen
Holding On And Letting Go
It's everything you wanted, it's everything you don't
It's one door swinging open and one door swinging closed
Some prayers find an answer
Some prayers never know
We're holding on and letting go
Lo primero que su vista enfoco a ver fueron unas sabanas y almohadas, de un color azul oscuro. Se esforzó un poco más y pudo distinguir unas paredes de un tono gris. Algunos muebles de madera oscura y cuadros.
Se sentía tan agotada que las primeras preguntas que se debía hacer a si misma tardaron en llegar.
"¿Dónde estoy?"
Definitivamente el lugar le parecía ligeramente familiar, pero no podía lograr relacionarlo o ubicarse en él.
Seguía en la misma posición, ni siquiera se movió un solo centímetro.
"¿Cómo llegue aquí? ¿Qué fue lo que paso?"
Siguientes preguntas que tampoco lograba hilar del todo. Se giro un poco en la cama y noto más cosas de la habitación, aun le resultaba familiar, pero seguía perdida.
"¿y esta ropa que es…?"
Se extraño al notar lo que parecía una remera azul que no recordaba tener.
Se reincorporo un poco con sus codos y logro sentarse en la cama… y entonces lo sintió.
-Oh por Dios- Exclamó Tori llevándose ambas manos a la cabeza sintiendo como un enorme dolor se apoderaba de esa zona. Cerró fuertemente los ojos intentando resistirse al inminente dolor que experimentaba.
Luego de esa primera sensación solo le siguió la siguiente y es que su estomago también le dolía, no tanto como su cabeza, pero si debía haber una palabra para definirlo, seguramente seria "Malestar". Noto también un sabor extraño en toda su boca, el tomar bocanadas de aire que parecía necesitar solo le hacían sentir nauseas, pero al mismo tiempo apreciaba que no tenía nada en el estomago como para vomitar.
-Oh por Dios- Volvió a exclamar recostándose nuevamente en la cama y tapándose sus ojos. No recordaba cuando había sido la última vez que se había sentido tan enferma.
Lentamente retiro sus manos de sus ojos y se enfoco en mirar el techo de la habitación, respiro profundamente. Luego de que el dolor pareciera haber desaparecido, se dedico a observar con más detenimiento la habitación. Notó que a su costado había una ventana, con las cortinas cerradas, pero claramente se apreciaba que ya era de día. Siguió observando y se topo con un sillón de color purpura en una de las esquinas.
"¿Estas cómoda?"
El recuerdo de la voz de Jade le llego con lentitud mientras apreciaba el sillón.
"Vega, eso es mío, dámelo"
Otra vez la voz de Jade, ahora recordaba haber forcejeado con ella por el osito que le había regalado.
-Es la habitación de Jade- murmuró para sí misma, mientras más recuerdos se agolpaban en su mente.
Intento hacer memoria de lo sucedido antes. Lo único lucido que tenía era todo antes de compartir unas bebidas con Antonio y Beck, luego todo se volvía algo confuso. Recordaba haber bailado con Jade, haberla besado… pero no recordaba cómo había terminado en su cama.
Por segunda vez se intento reincorporar, pero esta vez de manera lenta, más lenta, mucho más lenta, y aun así las nauseas hicieron acto de presencia. Luego de superarlas intento recordar más cosas, el armario que había en la habitación le ayudo.
"Ohh… ¿entonces no te gusta esto?" recodaba sus propias palabras junto con el rostro de Jade antes de acercarse para besarla.
Una nueva punzada hizo que se llevara una mano a la sien y apoyara su otra mano en la almohada que tenia detrás. Miro las sabanas en ese azul oscuro.
"Tori… no puedo… mmm… me vengo… no lo soporto… si sigues asi… ahhh" Ahora recordaba el rostro todo colorado de Jade en esas sabanas.
-No puede ser- Mencionó con incredulidad recordando el momento de intimidad que había tenido con Jade. Sus mejillas comenzaron a arderle.
"Te amo tanto… Jadey"
Tori suspiro profundamente al recordar su propia voz emitiendo esas palabras. Una nueva punzada en su cabeza hizo que se quejara levemente. Sintió su garganta seca y rogo por un poco de agua.
Su mirada se poso rápidamente en la puerta de la habitación, pues esta se abrió dejando paso a una chica con ropa casual. Un jean gris claro, con unas botas largas negra y una remera ancha en los hombros, también en negro.
-Vaya, ya despertaste- Fue el saludo de Jade-creí que habías muerto, estaba pensando llamar a una grúa… o al jardinero para que me ayudaran a esconder tu cuerpo en el jardín.
-Jade- la nombró, mientas la gótica se acercaba con un vaso con agua y algo en la mano.
-La misma- le aseguró la gótica, mientras le extendía unas pastillas y le ofrecía el vaso con agua- Tomate estas, te ayudaran con el dolor de cabeza que debes tener.
Tori obedeció y luego se tomo todo el contenido del vaso, su garganta lo agradeció, no así su estomago. Resistió los impulsos de quererlo vomitar todo, hasta que paso.
Jade se levanto y se dirigió a las cortinas, abriéndolas de un solo gesto. La luz del día golpeo a Tori en la cara y le trajo un nuevo dolor de cabeza. Cerró sus ojos y levanto una palma intentado cubrirse.
-Lo siento- se rio la dueña de casa, mientras cerraba las cortinas un poco, lo suficiente como para que la luz no golpeara a su novia en la cara y para que la habitación quede iluminada.
-¿Qué hora es?- Preguntó con algo de malestar, si el sol esta irradiando tanto, era entonces mas tarde de lo que creía.
-Las 4 de la tarde.
-¡¿Qué?!- Exclamó la latina, lamentándose al instante del sobresalto, todo en su cuerpo lo lamento, de hecho.
-¿Tenias planes?
-No, no es eso ¡mis padres!- recordó Tori- deben estar tan preocupados.
La morena busco con su vista su peraphone sin saber muy bien a donde buscar.
-¿Buscas esto?- preguntó Jade, sacando de su bolsillo el peraphone de Tori y entregándoselo- y no te preocupes por tus padres, llamaron hace unas horas y le explique que estabas aquí, conmigo y que estabas bien. Les dije que estabas bañándote y por eso no atendiste. Así que descuida… aunque cuando se enteraron que era yo con la quien hablaban… pues no se quedaron tan tranquilos.
Tori asintió, asimilando la información que Jade le brindaba. Le escribió un mensaje a su madre diciendo que pronto estaría allí y disculpándose por no atenderla antes.
-¿Cómo te sientes?- preguntó Jade. Tori la miro con pesadez, no tenia como explicar lo mal que se sentía- ¿tan mal?- la latina asintió- ¿recuerdas todo lo que hiciste anoche?
-Algunas cosas… ¿Cómo fue que terminamos en tu casa? Creí que Trina me llevaría a la mía.
-Esa es una historia graciosa, la cual me gustaría taaaanto que me contaras.
-¿Qué?
- Estabas muy ebria- explicó Jade- Tanto que te subiste a unas mesas a bailar al ritmo de Kesha.
-¿Qué?
-Eso, que después de reírte a carcajadas con Beck y Antonio, casi te caes encima mío por una nueva bebida. Luego te subiste a una mesa y bailaste "Sexymente" para luego sacarme a bailar a mi… aunque lo mío fue en una pista de baile, en el suelo y no en una mesa- se burlo Jade.
-Recuerdo lo del baile- Mencionó Tori, mientras pequeños flashes se le venían mientras Jade relataba.
-Bien, luego de eso nos encontramos con Trina, y en tu estado decidimos que lo mejor sería que duermas en mi casa y que tus padres no te vean.
-Claro…- Siguió Tori-… ¿hay algo más que deba saber? ¿Algún otra cosa… vergonzosa?
-¿Algún otra cosa? ¿Bromeas?- preguntó Jade sentándose en la cama con una sonrisa- Dios, hubiera pagado por una filmadora, a ver… Te la pasaste toda la noche, toda la noche, TODA LA NOCHE- puntualizo Jade- aclarándole a todo el mundo y a mí, lo linda que es tu novia. Me abrazabas y jugabas con mi cara sin ningún tipo de miedo de perder tus dedos. Te robaste los "Yehi" de Cat. Ya mencioné que bailaste en una mesa de un bar, junto a otras chicas mientras todos abajo coreaban lo divertida que eras. Sacaste medio cuerpo fuera de un auto en movimiento solo para gritar "Mi novia es muy linda". Te dormiste en el auto y tuve que llevarte a rastra hasta mi casa. Te perdiste en mi cocina cuando buscabas un vaso de agua. Mi hermano te encontró en mi cocina y se pusieron a jugar videojuegos juntos. Te volví a llevar a rastra hasta mi habitación. Te reías, gritabas, llorabas, y te volvías a reír. Me obligaste a cambiarte de ropa… ¿Qué más?
-Creo que se te está pasando la parte en la que tuvimos relaciones- mencionó Tori apenada, pero realmente quería saber cómo sucedió eso.
-Veo que si recuerdas las cosas que pasaron- mencionó Jade también algo apenada.
-La mayoría… si, lo recuerdo.
- Yo no… no quiero que pienses que me aproveche o algo así, yo no quería que…
-No, No- la cortó rápidamente Tori- recuerdo como se dio.
-Bien… ¿entonces que es lo que quieres saber?- preguntó Jade, algo confundida.
Tori le sonrió pícaramente, apreciando la confusión de su novia.
-Estuve genial ¿no es así?
-¡Eres tan idiota!- se quejo al instante la gótica mientras se ponía de pie y le daba la espalda, para que no pudiera ver lo sonrojada que estaba.
-Eres tan linda- se burló Tori, pudo ver como Jade se agarraba la cabeza- Ya descuida, solo bromeaba… la verdad es que quiero saber, no sé, estaba muy torpe, creo, por lo ebria que estaba. Recuerdo que forcejeamos varias veces, también recuerdo que me tuviste que meter a la ducha y cuidar de que durmiera y eso… espero no haber hecho, en toda la noche, algo que te lastimara.
Jade volvió a mirar a Tori y pude ver que ya no bromeaba, sino que estaba algo triste y apenada.
-No… mira- se intentó explicar- fue divertido, de hecho. Y no, definitivamente no fuiste torpe conmigo, así que no te tortures… solo estabas ebria… muy ebria… y los ebrios suelen hacer y decir estupideces, pero no me molestaste en ningún momento… bueno si, en algunos momentos quise matarte, a decir verdad… aun así, no me hiciste "daño" o pasar realmente un mal momento… son algunas tonterías nomas, nada serio.
Tori asintió un poco más relajada ante los comentarios de Jade, esta le sonrió de lado y se puso de pie nuevamente.
-Sera mejor que te bañes, te hará bien, luego cámbiate, tu ropa está seca y limpia allí- señalo en una mesa donde estaba la ropa de Tori de anoche- y en el baño encontraras toallas- Yo te espere abajo mientras tomo algo de café.
Tori volvió a asentir y ambas se quedaron viendo por unos momentos. Jade parecía querer decir algo pero luego simplemente sonrió de lado y se dispuso a irse, abrió la puerta, pero fue detenida por la voz de Tori.
-Jade- la llamó aun desde la cama, la gótica solo giro un poco su cabeza- Cuando dije que te amaba era en serio… No fue ninguna tontería por el alcohol o alguna broma… Cuando lo dije… era verdad, Te amo- Tori le sostenía la mirada, no quería que su primer "te amo" se dé así, lo imaginaba mas romántico, en una cena o en un paseo por el parque, pero ya había sucedido, para bien o para mal, y quería que quedara en claro, por lo menos, que había sido sincero- … y todo lo demás que dije, de que está bien así, y que no necesitas decir nada, también lo dije en serio. Sin importar nada, yo te amo, no necesitas decir o hacer nada a cambio de eso, de verdad. … Quería que lo sepas.
Jade le sonrió y asintió agradecida, le dedico otra mirada de apreciación y termino marchándose, cerrando lentamente la puerta.
Tori espero unos momentos, perdiéndose en sus pensamientos cuando finalmente decidió levantarse.
-Oh por Dios- se repitió nuevamente sintiendo que todo se movía y su cuerpo le pedía a gritos volver a la cama- No tomare nunca más en mi vida… Nunca más.
…
Tomar una ducha le vino bien. No fue tan larga como a ella le hubiera gustado, pero definitivamente la despabilo bastante. Se puso su short corto blanco pero opto por una remera de Jade que había encontrado en vez de su camisa para salir. Cuando se puso sus tacos, noto que los pies le dolían. Decidió encontrarse con Jade y pedirle que le prestara otro tipo de calzado, sabía que arriesgaba su vida, pero se sentía optimista frente a su gótica.
No llego a bajar 2 escalones descalza cuando diviso la espalda de un hombre con traje, y cabello castaño. Lo reconoció en el acto, el padre de Jade…
"Suegro" su voz resonó en su conciencia trayéndole todo lo que habían "hablado" en su estado de ebriedad. Se le corto la respiración, y con una velocidad que nunca antes había tenido, se encerró de nuevo en la habitación de Jade, escondiéndose y cerciorándose de que no la habían visto. Su cuerpo no tardo en pasarle factura de la pequeña corrida, las nauseas y la punzada en su cabeza se hicieron presente por unos minutos.
-Nunca más…- se repitió mientras buscaba su peraphone, marco un número y se lo llevo a la oreja- ¡Jade!
-¿Qué sucede? Estoy abajo.
-Lo sé, tu padre también está abajo.
-Si…
-¿sí?
-Sí, bueno, lo había olvidado.
-Puedes venir…. Por favor- suplico la latina pero la puerta ya se estaba abriendo, Jade sostenía su peraphone en la oreja y colgó la llamada para ver a Tori.
-Esa es mi remera…- Señaló.
-¡No puedo bajar! Tu padre va a matarme- se preocupó la morena.
-No de momentos.
-¿No de momentos? Lo llame "suegro" y le dije que me encantaba tener sexo con su hija- Tori no se calmaba mientras visualizaba como un West podría matarla. Jade se rio ante el comentario, consiguiendo que su novia la mirara con reproche.
-Bueno si… no es como que hayas dicho una mentira, es decir, note anoche que lo disfrutas…
-¡Jade!- la reprendió Tori poniéndose colorada.
-Relájate, hable con él esta mañana… bueno ¿Qué es hablar? Discutí un poco con él y no te molestara, parecía algo… "tranquilo"
-¿"Tranquilo" es bueno?
-Mmmmm- Jade meditaba- algo tiene que ver Maggie, creo… pero no estaría tan confiada de que "tranquilo" es bueno.
-¿Cómo fue que dije eso? No puedo creer que haya dicho eso ¿Por qué me dejaste decir eso?- la voz de Tori pasaba de triste, incrédula y finalmente acusadora.
-No fue mi culpa, a mi me dejaste en blanco, eres muy impredecible borracha- recordó Jade- En fin, no te preocupes, solo había olvidado unos documentos, ya se marcho de nuevo… ¿Estas por llorar?
Jade había observado como Tori se llevaba las manos a sus ojos con malestar y una mueca de dolor.
-Nooo…- se lamentó- me duele mucho la cabeza… y el cuerpo, quiero que pare… ¿Cuándo me va a pasar esto, Jade?
La gótica se rio un poco ante el estado de su novia, se acerco a esta y la abrazo.
-Quiero besarte, pero creo que voy a vomitar con cualquier cosa que se me acerque- exclamó entre mas lamento las latina, Jade seguía riendo un poco.
…
El camino de vuelta a casa fue de lo peor para Tori.
El auto en movimiento solo hacían que sus mareos se intensificaran y que sea muy consciente de todo su cuerpo, los parpados le pesaban y se sentía descompuesta.
Tori podía escuchar la pequeñas risas que largaba Jade mientras conducía, se giro a verla, con cara de pocos amigos.
-Oh, lo lamento, es solo que me causa tanta gracias… solo algunas comparaciones, de anoche y de ahora- Explico la gótica mientras ponía atención nuevamente al camino, pero con una sonrisa burlona dibujada en su cara.
Tori no dijo nada, se limito a acomodarse en el asiento y aprovechar la brisa que salía de la ventanilla, esa pequeña brisa que parecía refrescarla y la hacía sentir un poquito menos miserable por su estado físico.
"Nunca más…"
…
Al llegar a casa se dio con la sorpresa de que sus padres habían salido, bien por ella, aunque Trina no se hizo esperar en aparecer.
-¡Dios, luces fatal!- exclamó la mayor, viendo el estado desganado y enfermo que portaba su hermana.
-Me siento como me veo- le aseguró Tori, mientras se encaminaba a pasos lentos, buscando un poco de agua, cerca de la cocina.
-¿y… como les fue?- Trina le preguntó a Jade, quien también había entrado a la casa.
-Fue divertido- contestó la gótica- Hicimos exactamente lo que Tori dijo que haría.
-¡Iuughhhh!- exclamó con cierto asco la mayor- ¿entonces sí lo hicieron en su casa?
Tori se atraganto con el agua que estaba tomando y Jade reía.
-¡Trina! ¿De qué hablas? Por favor- se exaltó Tori.
-Tranquila… tu ya le habías adelantado a Trina lo que haríamos en mi casa- le recordó Jade.
-¡iuuughhhh! De nuevo- se volvió a asquear la mayor- y antes que me cuenten más detalles, mejor me retiro.
-Sí, yo también debo irme- anunció Jade.
-Claro…- comentó Tori acercándose a Jade- te acompaño a la puerta…
-Yo conozco como salir así que…
-Te acompaño a la puerta- insistió Tori.
-Ok, me acompañas a la puerta- siguió curiosa la gótica.
Ambas chicas salieron y Tori cerró la puerta detrás de ella.
-¿Segura que está todo bien con tu padre?
-Mmmmm- Jade parecía meditar- No lo sé, es extraño. Comúnmente me hubiera dado un sermón, se hubiera molestado y amenazado con quitarme el apellido… No lo sé…
-Ya veo…- Tori parecía meditar el asunto con algo de pena. Recordaba que Jade quería decírselo a sus padres de manera más tranquila y elaborada, y al final, por su culpa todo había salido apurado y enmarañado.
-No quiero que te preocupes- la Voz de Jade la saco de sus pensamientos- Estas poniendo esa cara de culpa y pena… mira ya te lo dije, pensaba decírselos de todos modos.
-Sí, pero supongo que no tenias planeado que una borracha se lo tire en la cara de un momento a otro.
-Bueno, no, eso fue una sorpresa a decir verdad- mencionó la gótica con sarcasmo.
Ambas se quedaron pensando por unos momentos.
-¿Crees que me odie?
-Es muy probable- contestó Jade con una ligera sonrisa- ¡pero hey! Yo también te odiaba- Tori sonrió ante el comentario, parecía que Jade no estaba dispuesta a que se hundiera en la culpa- ¿y que si te odia? Yo no te odio… eres mi novia, eres importante para mí, es lo único que me vale…
-Awwww- exclamó con cariño la morena- se te está pegando lo melosa y romántica.
Jade entrecerró los ojos y camino unos pasos hacia Tori, cuando la tuvo cerca acerco su mano a la frente de la morena, y con sus dedos le dio pequeños golpecitos en la frente. Rápidamente Tori sintió jaquecas y exclamo con malestar.
-Tiempo Fuera- dijo cerrando fuertemente los ojos- Tu ganas, tu ganas…
- Espero que recuerdes esa sensación la próxima vez que abras la boca- se burlo Jade- Ya sea para tomar alguna bebida que no conoces o para llamar a mi padre "Suegro".
Tori se refregó la frente con una mano, abriendo uno de los ojos y sonriéndole a Jade. Esta rodó los ojos, se acerco y beso una de sus mejillas como despedida.
Tori la siguió con la vista hasta que subió a su auto. Se giro y entro a su casa, apenas cerró la puerta, sintió de nuevo los mareos.
-Nunca más…
…
El lunes no podían dejar de hablar de todo lo sucedido en la inauguración de la disco. Cat y Robbie se encargaron de contar a Tori y Beck con lujo de detalle todo lo que hicieron. Fueron motivo de burla en el grupo durante todo el día.
Ambos aun mostraban un porte cansado, pero según Tori se sentía como otra persona de lo mejor que estaba a comparación del día de ayer.
La salida la sorprendió con Cat y Robbie, mientras esperaba a Trina para regresar a su casa. Los 3 amigos hablaban animadamente aun de los acontecimientos cuando Cat hizo notar a Tori algo en la puerta de entrada.
-Tori…- la llamó, aunque la latina ya miraba para esa dirección- Ese es el padre de Jade.
-Sí, lo es ¿Qué hace aquí? El detesta este lugar- siguió Robbie.
En la entrada del enorme portón que daba entrada a los estacionamientos de H.A. se podía ver a un hombre de traje y mirada soberbia, con una mano metida en los bolsillos. Parecía que esperaba algo, finalmente vio hacia donde los muchachos se encontraban. Tori sintió el contacto visual como si la hubieran apuñalado. El hombre le sostuvo la vista y con una ademan de mano, la invito a acercarse.
-Tori…- la volvió a llamar Cat- creo que quiere que te acerques.
-Pero yo no me quiero acercar- murmuró la latina sin perder de vista al hombre.
-Ve- Cat le dio un pequeño empujón que puso sus piernas en movimientos- Si estas en peligro, Grita.
Mientras Tori caminaba hacia el señor West, no pudo evitar imaginarse que caminaba hacia una guillotina, o algo peor aun. No tenía idea de que hacia allí o porque la llamaba a ella, sabía que Jade se había vuelto a su casa, así que esto ¿sería acaso entre él y ella solamente?
Cuando ya lo tuvo en frente, pudo notar el parecido que tenia con Jade. "Intimidante" recordó de repente. El hombre no dijo nada, se dedico a analizarla de pie a cabeza.
-Ammm Hola- Saludó mientras una sonrisa nerviosa acompañadas de unas pequeñas risas, también nerviosas, salían de su boca.
El hombre no contestó, solo levantó una ceja a modo de curiosidad, como si fuera la chica la que lo hubiera convocado y no al revés.
-Ok… escuche, quizás esté aquí por lo ocurrido el sábado- intentó adivinar Tori- y es entendible, es decir, que padre no estaría curioso de ver a su hija con otra chica en ese estado y que esta le diga que su hija es lesbiana, es decir, Jade no es lesbiana, pero supongo que esa impresión se llevo de mi- Tori había hablado tan rápido que por un momento dudo de lo que dijo-… que graciosa primera impresión ¿verdad?- Sonrió simpática.
-¿Te refieres, acaso, a la impresión de una chica borracha, que me juzga de intimidante sin siquiera poder pronunciar esa palabra, la cual toma la confianza que no se le dio para llamarme suegro y sostener que le gusta tener relaciones con mi hija?
Tori mostro una sonrisa nerviosa y sintió la imperiosa necesidad de huir a toda velocidad, pero se contuvo.
-Que… graciosa son las primeras impresiones- mencionó aun intentando parecer simpática- Pero si es algo intimidante, es decir, no intimidante de temer que me mate o algo, sino intimidante de imponer respeto, respeto, porque de verdad quiero a su hija, de verdad, no solo por las relaciones o lo que dije, es decir, también la quiero por eso, pero no es lo único, hacemos más cosas, pero nada malo, o sea, si, es verdad, que una menor aparezca ebria en la puerta de su casa puede sonar como algo malo, y en realidad lo es, pero nunca antes había pasado, y eso no quiere decir que ahora comience a pasar solo porque estoy con Jade, no es una mala influencia ni nada de eso, ella es maravillosa, fue mi culpa, es que la vi con dos chicos y me puse algo celosa, o sea, no, no, ella no estaba haciendo nada con esos chicos solo estaba… Ay ya mejor me callo- se lamentó la morena bajando la vista y negando débilmente.
-Creo que esa sería una buena idea- Mencionó con algo de molestia el mayor, aclarándose la garganta- Bueno no tengo mucho tiempo… Me gustaría saber si aceptarías cenar conmigo y mi familia mañana.
Tori levanto la vista intentando asimilar lo que había escuchado, miro con extrañes al hombre en frente. No lo comprendía. Este pareció notarlo y volvió a aclararse la garganta.
-¿Podrías asistir a cenar mañana en mi casa, con mi familia?- Volvió a preguntar.
Todos los sentidos de Tori se activaron y desvió su vista buscando a Jade, sabía que no estaba allí, sabía que seguramente no tenía idea de esto, sabía que quizás ya estaría en su casa resolviendo sus asuntos, pero no pudo evitar buscar a su alrededor lo que necesitaba.
"¿Qué hago? ¿Qué digo? ¿Qué hago?" se preguntó velozmente la latina, buscando alguna excusa para rechazar la invitación, le daba mala espina.
-No vas a negarme que quiera conocer más a la "Novia" de mi hija… ¿o sí?- preguntó el mayor con confianza en sí mismo- ¿o acaso crees que no somos de fiar?
-No, claro que no- contestó rápidamente Tori.
-Excelente ¿entonces te espero mañana a la noche?- Insistió con una sonrisa de lado el mayor, que le hizo recordar a cuando Jade planea algo.
-No… veo porque no…- terminó desistiendo.
-Bien, Excelente- el mayor se despidió con la vista y se giro encaminándose a su auto, pero se giro momentos después a ver de nuevo a la latina- Por favor, no canceles… estoy tan entusiasmado por conocer más a la novia de mi hija, no me gustaría que esta me desilusionará a la primera invitación que le brindo- Dijo nuevamente con una sonrisa confiada. Tori asintió con una sonrisa de lado, sabiendo que ya se había metido en la boca del lobo.
…
-¡¿Qué hiciste qué?!- La voz de Jade aun a través de su peraphone hizo que se alejara el aparato de la oreja- ¡Es una trampa! ¡Debes cancelar!
-No puedo…- mencionó Tori con malestar, ya había profundizado en la idea, y se dio cuenta que no tenía como.
-Di cualquier cosa-insistió Jade- que se murió tu gato, tu perro, tu abuela.
-¡Jade!
Después de discutir varias posibilidades durante un tiempo, encontraron excusa más que creíbles solo para que ambas se dieran cuenta que no debían usarlas.
-¿y qué? ¿vas a venir?- terminó resignándose Jade, conocía tan bien a su padre que sabía que el hecho de que su novia faltara a la cena que había aceptado, implicaba debilidad en la relación, sabía que eso podría jugarle en contra casi tanto como cualquier cosa que su padre planeara.
-Si…- Mencionó débilmente Tori- ¿Jade?
-Dime.
-Estoy nerviosa…
Se hizo un silencio entre ambas líneas, Tori podía sentir la respiración de Jade del otro lado, tan profunda y pesada como la de ella.
-Yo también…
Tori notó el tono apagado de su novia y se sintió culpable por primera vez en la semana, y recién era lunes… Intento ponerse en el lugar de Jade, aun imaginarse diciéndoselo a sus padres la hacían sentirse incapaz y pequeña, no podía imaginarse cómo se sentiría Jade.
-Todo va a estar bien- dijo de repente, sorprendiéndose ella misma de la firmeza con la que había hablado- Es decir ¿Qué tan malo puede ser? Yo estaré allí, tú estarás allí. A lo sumo tu padre odiara a tu pareja, eso no te detuvo antes… tampoco me detendrá a mí.
Tori no podía ver a Jade, pero estaba convencida que había logrado que sonriera.
-Claro… o quizás simplemente envenena la comida y acaba con este problema de una vez por todas.
…
-Lo de la comida envenenada… no lo decías en serio… ¿verdad?
Ambas se encontraban frente a la casa de los West. Jade había decidido pasar a buscar a Tori luego de la escuela.
Ambas se cambiaron en sus casas y optaron por ropa informal, Jean oscuro con una remera holgada en negro para Jade, y Jean claro con una remera sin manga de color lila para Tori. La noche era algo fresca, pero aun vestidas así, dudaron en entrar.
-Sera mejor que entremos- Dijo Jade y se dispuso abrir la puerta.
Apenas entraron vieron la mesa de la sala puesta con un elegante mantel blanco, copas, platos, todo a juego, y algunos encargados de la casa, de los cuales Tori no conocía, terminando de acomodarlo todo.
-Genial, mi padre se ha tomado algunas molestias- murmuró con sarcasmo la gótica.
Maggie no tardo en hacer acto de presencia. Llevaba un elegante pantalón de vestir en tonos verdes, y una camisa blanca. La mujer daba la impresión de estar relajada y al mismo tiempo bien vestida.
-Jade, Victoria- las saludó la mujer con una sonrisa.
Se acerco a amabas, saludó a Tori con un beso en cada mejilla y solo miro a Jade con simpatía. Su padre no tardo en aparecer junto con su hermano.
-Que alegría que vinieras- comentó el mayor con una sonrisa que congelo a Tori- supongo que ya conoces a mi hijo Dylan.
-Sí, si- repitió Tori mirando a Dylan- ya nos conocíamos.
El menor de los West modulo con la boca solo para que Tori y Jade lo pudieran ver.
"Esto es una trampa" Modulaba el menor.
-Sí, que bueno verte de nuevo… Dylan- siguió Tori.
-Por favor, tomen asiento en la mesa, la comida ya esta lista- Los invito cortes el mayor.
Tori se sentó al lado de Jade y del otro lado tenia a Dylan. Pudo notar cómo minutos antes ambos hermanos se habían mirado complicemente, y solo luego se ubicaron en sus lugares. Le dio la sensación de estar siendo protegida por ambos y tenerlos a cada lado la tranquilizo. En frente y en diagonal se sentó Maggie y el Señor West en la punta.
Algo inquieto por un momento a Tori, quien mirando a Jade pudo ver que la gótica tenia la misma expresión, analizándolo.
Frente a ellas había dos asientos más y la mesa puesta para dos.
-¿Esperamos a alguien más?- Preguntó con curiosidad Jade.
Su padre solo asintió un par de veces, no paso ni un minuto cuando el timbre de la casa indico que alguien se hacía esperar en la puerta.
El señor West se levanto con una sonrisa, Jade lo analizo desde su lugar, preparándose para lo que fuera que su padre planeaba. Tori la miraba algo nerviosa pero esta no lo noto.
-Roy, querido ¿Cómo estás?
Jade reconoció la voz en el momento y su cara de incredulidad y sorpresa solo preocupo más a Tori.
En la sala ahora entraban una mujer alta, menos de 40 años, de cabellos castaño oscuro y ojos marrones saltones, su tez era muy clara y Tori reconoció cierto aire familiar. Vestía un pantalón claro elegante y una camisa sin mangas en azul oscuro, varios collares finos caían en su cuello y unos pendientes a juego terminaban su look.
A la par de la mujer apareció otro hombre, aunque este notablemente más joven, llevaba el pelo largo, oscuro, bien peinado, tez oscura, con un bigote bien recortado, muy guapo, debía admitir Tori. Vestido de traje elegante. Casi parecía combinar con la señora a su lado.
Tori pudo notar como la mujer seguía hablando con el padre de Jade, parecían cercanos, ambos reían, aunque con cierto toque que no podía comprender. Finalmente la mujer se giro a ver la mesa, y luego de un leve saludo a Maggie puso sus ojos sobre los más chicos.
-Trampa- Murmuró Dylan.
-¿Cómo están mis hermosos hijos?
…
Después de un leve recibimiento a la madre de Jade y a su nuevo novio, todos tomaron lugar en la mesa. La sala se lleno de charlas y carcajadas por parte de los nuevo invitados.
Tori apreciaba como la madre de Jade era un tanto diferente a su hija, si no es que en realidad no se le parecían en nada más que ciertos aspectos físicos. La mujer era sociable, hablaba y mucho, de diversos temas, con un aire de alta sociedad casi tangible.
Escucho como comentaba animadamente con Maggie algunas tendencias, y aunque cada tanto largaba algunos comentarios punzantes y quisquillosos referidos a Maggie, esta parecía estar envuelta de un aura de paciencia y tolerancia admirable. Sorteaba los comentarios punzantes de la mujer con humor, lo que mantenía aun la charla animada entre ambas mujeres.
Dylan se entretuvo con el nuevo el novio de su madre. El tipo era simpático, intento mantener una charla con Jade, aunque esta no tardo en mostrarle el desinterés por una conversación. Saludo a Tori cordialmente también y compartían algunas palabras, mas no hablaban. El hombre en cuestión parecía haberse resignado a hablar con el menor de la familia sobre algunas películas nueva, y Dylan en este aspecto si se parecía a su madre, era más dado a la charla. Este detalle ya lo había notado Tori aun estando ebria.
Tanto padre como hija parecían haber encontrado una fascinación por la comida, ya que solo se limitaban a comer y no levantar la vista del plato. Al principio Tori se le ocurrió que sería por desinterés, sin embargo a medida que el tiempo pasaba, noto que había algo más entre ellos dos. Había sorprendido a Jade intercambiando leves mirada con su padre, antes de volver la atención a la comida.
Y ella estaba allí, sentada, entre medio de toda esa familia que no era la suya. Cualquiera podría preguntas ¿pero y esta chica que pinta aquí? Lo mismo se preguntaba ella, lo mismo se preguntaban los del personal de la casa, lo mismo se preguntaba el novio de Daniella, la madre de Jade, aunque esta parecía no preguntárselo… todavía.
-…La verdad que siempre es agradable comer en familia- mencionó Daniella mientras degustaba el vino- Pero dinos Roy, cual es la noticia, es raro que nos juntes a todos.
Tori pudo notar como Jade levantaba la mirada rápidamente.
-Claro Daniella, pero eso se lo debería dejar a tu hija y es que veras, parece que tenemos nuevos invitados a la familia- exclamó el padre con una tranquilidad impropia del momento.
-¿Invitados a la familia?- Daniella miro a su hija curiosa, pero esta no le contesto nada, luego miro a Tori.
Lo único que la mujer sabia de la morena es que era compañera de Jade y amiga, cuando mucho, así la presento Dylan. Jade y Tori agradecieron el gesto del pequeño, su madre parecía haberse conformado con eso.
-¿Tu eres…?- comenzó a preguntar Daniella- ¿… la hermana de Beckett?
-¿Qué?- preguntaron al miso tiempo Jade y Tori.
-Es que te pareces tanto- siguió la mujer, poniendo más atención a Tori- y hablando de Beckett ¿Dónde está? Creí que preferirías que el cenara con nosotros antes que su hermana ¿o es que acaso hay algún anuncio importante que hacer? No me digas que las cosas se pusieron muy seria entre ustedes y ahora…
-Mamá, no- la cortó Jade- Tori no es la hermana de Beck.
-Oh, lamento el malentendido, es que te pareces tanto ¿ni siquiera primos?
-No, no- negó Tori con una sonrisa.
-…Y Beck ya no es mi novio- siguió Jade.
-Vaya, eso debió de haber puesto a tu padre tan contento- dijo Daniella para mirar a Roy con una sonrisa burlona- y bien, Beckett siempre me pareció algo "femenino"… era guapo, eso no te lo discute nadie y encantador, pero en fin… Roy no entiendo por qué dices que la familia tiene más visitas si parece que te están dejando.
-Oh, no te preocupes Daniella, Jade se encargo de ocupar el lugar del que se fue- dijo el hombre poniendo ambos codos sobre la mesa y apoyando su barbilla en sus puños, con paciencia, mirando a Jade, expectante.
-Oh, ¿Mi Jadey no está soltera? Y yo que ya estaba pensando en tanto candidatos para ella- exclamó con gracia la mujer- ¿Cuándo conoceré al nuevo afortunado?
En la sala reino el silencio por unos momentos, Jade miraba a su madre sin ningún tipo de expresión. Tori no sabía a quién mirar, de momento veía a todos en la sala, y todo estaban tan inmóviles que creyó por unos instante que el tiempo se había parado.
-Trampa- murmuró por lo bajo Dylan.
-Mamá, Tori es mi novia.
Nuevamente el silencio, pero ahora Daniella le dedico una mirada a ella.
-No entiendo- dijo la mujer con una sonrisa de incredulidad.
-Ella es Tori- mencionó Jade señalando a Tori con la cabeza- ella es mi novia. Novia, Novia. Yo soy su novia… ella es mi novia.
Y el silencio de nuevo.
"Ok, ahora comienzo a pensar que la idea de morir envenenada no es taaaaan mala" penso Tori mientras veía como la mujer asimilaba la información, su sonrisa se había borrado y ahora en su lugar, la confusión se figuraba en cada rincón de su rostro.
-No, es decir, no- negó la mujer- ¿Cómo paso esto?
La pregunta iba dirigida tanto a su ex Esposo como a su hija.
-Es por lo que cenamos, Daniella- Contestó tranquilo el mayor- Me gustaría saber cómo paso.
Ahora todas las miradas se posaban en las dos chicas. Jade desde que había comenzado a hablar evitaba en contacto visual con Tori, lo que dejaba a esta algo desorientada con el que hacer del momento.
-No lo sé- contestó Jade, con tono molesto- simplemente paso y ya.
-Claro hija- su madre sonrió y se acerco a su novio para decirle algo al oído, este rio con ella un poco y ambos volvieron su atención a la comida.
-¿Perdón?- preguntó Jade, notando el repentino cambio.
-Oh descuida, solo le decía a Demian lo curioso que son los jóvenes hoy en día- dijo su madre con un ademan de mano restándole importancia- estas experimentando, es normal, lo leí en varias revistas, y más aun en el medio que te mueves, la farándula y demás. Ya viste a LiLoh, solo probaba algo nuevo, pero ya volvió a lo de antes. No te ofendas…. ¿ammm?- La madre se dirigió a Tori.
-Victoria- contestó está viendo que a la mujer le costaba recordar su nombre.
-Victoria, no es nada, hasta pareces algo simpática, aunque sencilla… en fin- siguió la madre.
-Mamá, "Victoria" es mi novia, no un experimento- Aclaró Jade.
-Claro cariño- le dio la razón su madre como quien no quiere discutir con un ciego.
-Estoy hablando en serio- El tono duro que de repente uso Jade, hizo que la mujer la mirara, aunque con reproche- Tori es realmente mi novia, lo que tenemos va en serio, mientras antes lo asimiles mejor porque así…
-¿Va en serio Jade?- Su padre la interrumpió
-Sí, va en serio- aseguró esta.
-Entonces, la amas… ¿no es así?
Jade miro con severidad a su padre y este parecía esperar tranquilo la respuesta, inclusive como si la conociera.
-¿No?- presionó su padre.
-Eso es injusto, tú sabes lo difícil que es…- murmuró Jade.
-¿Injusto? ¿Difícil?- se preguntó su padre, fingiendo desconcierto- Pero si cuando estabas con Beckett lo decías con mucha facilidad, lo resaltabas cada vez que diferíamos en algo con él. ¿No es así Jade? ¿Era tu novio como Victoria lo es ahora no?... explícame, porque para mí la pregunta es la misma de antes… ¿Por qué ahora es difícil?
-Auch- susurró Tori, sintiendo como en alguna parte esa comparación le había golpeado.
Jade suspiró con molestia pero no tenia las palabras para confrontar esos comentarios, su madre rio por lo bajo llamando su atención.
-¿Lo ves, cielo?- le preguntó, la mujer parecía más tranquila- hasta tu sabes que esto es solo una etapa, no le quieres dar más importancia que la que no se merece.
-No- nuevamente el tono duro de Jade- Tori no es una etapa, no es un experimento, es mi novia y la quiero, me voy a quedar a su lado todo el tiempo que ella me lo permita, así que acostúmbrense.
-¿y cuanto tiempo será ese?- La madre parecía ahora divertida por la situación y se dirigía a Tori como esperando escuchar otra broma.
Tori finalmente es introducida a la charla, aunque de manera torpe y es sorprendida por la pregunta.
-Ammm
-No la metas en esto- puntualizó Jade.
-Deja que conteste, a mí también me da curiosidad saber que opina tu "Novia" de tu noviazgo- Su padre seguía tranquilo en su asiento, y analizaba desde su lugar.
-Yo… creo que nuestro noviazgo es serio- Dijo finalmente Tori, haciendo sonreír a la madre de Jade, definitivamente se estaba burlando- No creo que sea un experimento, no, no es un experimento, de verdad me importa Jade, la quiero muchísimo.
-¿La quieres muchísimo?- cuestionó el padre.
-La amo- le aclaró Tori con seguridad. El hombre sonrió de lado.
-Aparentemente Jadey no opina de la misma forma- comentó el mayor.
-¡Basta!- lo amenazó Jade.
-Si Roy, deja en paz a las chicas- acotó su madre- Si se divierten con esto…
-Entiende que no estoy jugando- volvió a molestarse Jade.
-Jadey, es obvio que ninguna de las dos saben lo que hacen, creí que eras más madura que esto, pero bueno, ni siquiera alcanzas a ser mayor todavía, y tu amiga, obviamente no sabe lo que es el amor… ¿Qué podrían saber del amor?
Esas palabras tocaron un recuerdo de Tori, hace tiempo, cuando Jade le cuestionaba lo mismo.
-Es obvio que estas confundida hija- siguió Daniella- y es normal, después de todo nunca has tenido un rol paterno como se debe, y es obvio que la nueva Sra West no llena lo tacones para figurarte algo en tu vida.
-¿Qué quieres decir, Daniella?- preguntó su padre, finalmente saliendo un poco del estado de tranquilidad.
-Que esto es tu culpa Roy, los hijos son fieles reflejos de sus padres y es obvio que estás haciendo mal las cosas. ¿Cómo crees que se siente Jade porque tú le introduces una nueva figura materna a la fuerza?
-¡¿Qué?!- se sorprendió Jade- ¡No! Esto no tiene nada que ver con eso…
-¿una nueva figura materna? No recuerdo que ella haya tenido una "antigua figura materna" como para remplazarla- se defendió el mayor, notablemente molesto- si de alguien es la culpa, tranquilamente puede caer en tus hombros, no sabes nada de tus hijos en meses, y ahora vienes y hechas la culpa. La que está fallando como madre eres tú, Daniella.
-¿Es que acaso no te das cuenta que la chica está proyectando toda la frustraciones y presiones que tu le impones?- siguió la madre, ya con tono molesto- ¿Qué tan ciego estas Roy?
Jade apoyo su espalda en el respaldar de la silla, mientras se llevaba una mano a la frente, suspirando profundo. Sus padres seguían discutiendo entre ellos. Tori se sentía apenada de la situación e incapaz de hacer o decir lo que sea.
Agacho su cabeza esperando que todo terminara, aunque los mayores parecían estar entretenidos con la discusión. Pudo ver la mano de Jade por debajo de la mesa y un impulso le dijo que la tomara con la suya. Pero se resistió. Se sentía tan ajena a todo, y que Jade no la mirara o hablara con ella, la desorientaba. No podía tener idea de cómo se encontraba realmente o en lo que pensaba. Inclusive le asustaba un poco pensar en lo que pasara por la cabeza de su novia.
-¿Esto es una venganza, verdad Jadey?- Preguntó de repente la madre, haciendo que la gótica se descubriera la cara y la mirara con incredulidad- Tu sabias que yo anhelaba tener nietos, muchos nietos… ¿te estás vengando conmigo?
-No puedo creerlo- Dijo Jade con sarcasmo y una sonrisa de burla- Ma, nadie piensa en tener hijos a esta edad, ni siquiera se me ocurrió eso.
-No digas mentira Jadey, todas las mujeres pensamos en que queremos una familia.
-Eso no es cierto.
-Claro que lo es- Insistió la mujer- ¿Cómo vas a tener una familia con otra mujer?
-No lo sé, no pensé en eso nunca- se molestó Jade por el argumento de su madre.
-Tú, Victoria- se dirigió a la latina- ¿Nunca has soñado con tener una familia?
Por primera vez Jade miro a Tori, con cara de incredulidad y perdida por la pregunta que se le estaba formulando.
-Bueno… yo… si, de hecho…
-¡Ayúdame!- se molestó Jade.
-¡No sé cómo!- le contestó Tori con algo de frustración.
-Trampa- Murmuró de nuevo Dylan que se entretenía cada tanto con las conversaciones.
-Está bien, yo no voy a permitir esto- dijo su madre- Si lo que Jade necesita es un verdadero modelo y ayuda, que es obvio que todo en ella grita por ayuda, mírala Roy, ¿Cuántas veces más se va a teñir el cabello? Ni siquiera conseguiste que se sacara la joyería de la cara todavía, apuesto a que sigue apostando en su futuro como estrella de un reality o algo así… ¿y ahora esto? ¿Una novia?
Jade apretaba la mandíbula, molesta, no sabía cual de todos esos comentarios la hacían enfadar mas.
-Te vienes a vivir conmigo- sentencio la madre.
-¡¿Qué?!- Grito Jade.
-Sí, empaca tus cosas, vivirás conmigo en New York- Siguió la madre, dando por concluida la cena.
-Claro que no- Jade miro a su padre y por primera vez este pareció preocupado.
-Yo no creo que esa sea la solución Daniella- comenzó a fundamentar el mayor.
-Tú no podrías encontrar la solución ni aunque la tuvieras en frente Roy.
-No me voy a mudar, aquí estudio y tengo mis amigos, mi vida está aquí- se defendió Jade poniéndose de pie.
-Estudiaras en una de las mejores academias de New York, cielo, tengo mis contactos, haras nuevas amistades, mejores amistades… y si lo necesitas, sé de un psicólogo que te agradara…
-No voy a ir a un psicólogo y no voy a mudarme- le aclaró Jade- Solo porque a ustedes no les parezca que este con Tori, no significa...
-Jadey, escucha cielo…- le dijo su madre con una calma compasiva.
-¡No, tu escúchame!- la cortó Jade- Esto es tan estúpido… no sé porque pensé siquiera… tenía la esperanza que ustedes llegaran…
La respiración de Jade se hacía fuerte y apretaba los puños.
Se giro para ver a Tori, y esta le devolvió la mirada. Los rasgos de la gótica se relajaron un poco.
-Sí, es verdad, no te puedo decir "Te amo"- le dijo a Tori- pero eso no significa que no te quiera, y te quiero muchísimo… y me importas, de verdad me importas… yo soy… feliz estando a tu lado y siendo tu novia, y todo lo que eso implica, recibir tus mensajes por la mañana y por las noches, hacer las tareas juntas, reír, cantar, bailar juntas… caminar tomadas de la mano por mas cursi que me parezca…saber que estas allí para mi… son tantas cosas… Tori- la miró por unos momentos pensando lo que iba a decir- Me haces feliz.
Por más que la situación le pareciera extraña y del modo en que Jade decía las cosas, algo en su interior se sintió cálido, y creyó en las palabras que se le estaba diciendo.
-Solo quiero saber si tu eres feliz siendo mi novia… y si aun quieres seguir siendo mi novia por más complicadas que se den las cosas- Le preguntó Jade con algo de temor- ¿quieres seguir conmigo?
Tori asintió sin dudarlo.
-Bien, porque es lo único que necesito saber.
Jade tomo de la muñeca a Tori, la ayudo a pararse y la llevo hasta la puerta de entrada.
-¡Jade!- la llamó su padre- ¿a dónde vas?
-¡Lejos de todo este circo!- Gritó la gótica dando un portazo.
…
Ya habían caminado unas cuantas cuadras al paso acelerado que marcaba Jade. A Tori se le comenzaba a complicar seguirle el ritmo.
Su novia había soltado su muñeca hacia tiempo y camina a paso firme y veloz. Tori la seguía de cerca pero cada vez la distancia se agrandaba y se comenzaba a cansar. Ninguna había dicho nada desde que salieron de la casa West.
-¡Jade!- la llamó Tori, la gótica pareció no escucharla- Jade, espera por favor… me estas dejando atrás.
La gótica reaccionó ante las palabras, disminuyo la velocidad de sus pasos pero aun así su marcha seguía.
Finalmente Tori pudo alcanzarla, aunque se mantuvo un poco por detrás de ella.
Siguieron caminando unas cuadras más. Las calles estaban desiertas, y la luz de las casas y los faroles de la vereda, iluminaban el pavimento y vereda por donde las chicas iban. Noche fresca.
-¿A dónde vamos?- preguntó finalmente Tori.
-No lo sé- fue la vaga respuesta que consiguió de su novia.
-Jade, detente- pidió con paciencia Tori, la gótica se detuvo luego de unos cuantos pasos más.
Tori la alcanzó, pero aun se mantenía a su espalda.
-Estás molesta- mencionó Tori- y está bien que lo estés.
Jade no hablaba ni se movía.
-¿Quieres decirme que es lo que te molesta Jade?- insistió Tori, la gótica se giro para mirarla.
-¿Qué no es obvio?- preguntó de mala gana.
-No lo es- le aseguró Tori- podría adivinar que es simplemente porque tus padres no aceptan lo nuestro… ¿pero eso sería todo?
Jade le volvió a dar la espalda a Tori y avanzo unos pasos, pero se detuvo. La morena se volvió a acercar, poniéndose esta vez de frente.
-¿Qué es lo que en verdad te molesta?- le preguntó, Jade parecía debatirse en su orgullo- Puedes decírmelo… vamos Jade ¿qué te molesta? ¿Qué te preocupa? ¿Qué es lo que sientes?
Pero la gótica solo negó con la cabeza mientras apretaba fuerte sus labios y la mandíbula, no miraba a Tori, a todos los lugares menos a los ojos de Tori.
-¿No me lo vas a decir?- preguntó Tori aun con cariño- Bien… no me lo digas… yo te diré como me siento.
Finalmente Tori logro captar la atención de la mirada de Jade.
-Me siento tan molesta e impotente- le mencionó- No pude hacer nada para caerle bien a tus padres, ni siquiera me dieron la oportunidad de hablar, ya estaba todas las decisiones tomadas incluso antes que me pudiera sentar en la mesa. Es tan injusto- Recordó Tori- pero también me siento algo perdida e insegura, porque en todo ese tiempo, tenía miedo que pensaras que lo que ellos decían era cierto. Que esto era un experimento, o solo una etapa… Cuando tu madre me pregunto "¿Qué puedes saber del amor?" me recordó… a ti haciéndome la misma pregunta… y ahora… no lo sé… ¿sigues pensando igual?
Jade solo sostenía la mirada, sus labios seguían sellados como antes, pero su mirada se mostraba algo molesta e impotente.
-Cuando te digo que te amo, lo digo en serio… ¿tú me crees? ¿De verdad me crees cuando digo que te amo, Jade? ¿O sigues pensando que no tengo idea de lo que es el amor? Porque si es así entonces…
-Te creo- la cortó Jade, desviando su mirada al suelo- No quiero que dudes de mi- murmuro, aun escondiendo la vista- Todo esto… fue un plan de mi padre, el sabe como es mi madre, y como se pone… no pensé que tendría que enfrentar a ambos… me siento tan derrotada.
Jade se separo un poco de Tori y se sentó en el cordón de la calle. Tori la imito.
-Y si… no sé cómo explicarlo, pero me siento… "amada" por ti… te creo, y sé que también es duro que me digas "te amo" y que nada vuelva hacia ti.
-Te dije que no te preocuparas por eso, no me molesta.
-Eso es mentira- la cortó Jade, miraba hacia la calle- ¿Cómo no te puede molestar eso? Es terrible, no mientas.
-No me molesta Jade- le aseguró Tori, y con una de sus manos la obligo a que la viera- No me molesta, no necesito que me digas te amo… yo lo siento. Yo me siento tan especial, solo porque sé que soy única para ti, y lo sé. Me siento amada Jade… por ti… sé que soy importante para ti, y eso me basta… por favor, créeme. Nada de lo que digan o hagan tus padres, o quien sea, podría hacerme dudar de eso… es como tu dijiste… Solo me importa lo que pienses tu, y lo que pienso yo… y yo creo que si intentaran envenenarme- le contestó fingiendo seriedad.
Jade la miro por un tiempo y sonrió por el comentario, Tori también, librando las tensiones que la envolvían.
-Te van a odiar más que a Beck, eso es seguro- comentó Jade.
-Vaya, pero eso sí que es dar ánimos- Contestó la latina.
-Deja el sarcasmo para los que saben, Tori.
Tori sonrió y desvió su mirada a la calle.
-¿Qué dije ahora?- quiso saber Jade.
-No es nada- seguía sosteniendo la misma sonrisa.
-¡Oh vamos!
-¿Me prometes que si te lo digo no te vas a burlar o intentar cambiarlo?- cuestionó la morena, volviendo con su sonrisa a Jade.
-Está bien- accedió la gótica.
-Ya no me llamas "Vega" me dices "Tori"… todo el tiempo
-Eso no es cierto- se extraño Jade.
-Créeme que si, lo noto cada vez que lo dices.
-Bueno, ¿y qué?- la sonrisa de su novia habían comenzado a avergonzarla un poco- Todos nuestros amigos te dicen Tori.
-Sí, pero tú me decías Vega insistentemente, creí que nada cambiaría eso.
-Bueno… no es la gran cosa…
-Ammmm ¿Segura que no tiene nada que ver con el que haya dicho que amaba que dijeras mi nombre?- Cuestionó fingiendo pensar, mientras miraba hacia el cielo.
Jade sentía que se hundía en vergüenza.
-Si recuerdas eso- comentó- ¿y si sabes porque es, porque me lo preguntaste?
-Ohhhh es que eres tan tierna cuando te descubres a ti misma siendo linda conmigo- se burlo Tori.
-Dios, es probable que yo te envenene antes que mis padres- se quejo Jade, ya a estas alturas sus mejillas le ardían.
Tori se le quedo viendo como intentaba disimular su incomodidad.
-¿y ahora qué?- quiso saber.
-Has cambiado- Murmuró Tori.
-No tanto- Se le sumo Jade- Aun creo que una licuadora gigante destrozadora de personas seria genial en un film y desearía que se estrene con Rex- menciono pensante- … pero creo que descubrí… que me gusta consentir a mi novia… ya sabes… ser linda con ella para variar… y creo que me gusta su nombre, no es tan odioso como pensaba.
-Vaya, que afortuna es tu novia- siguió Tori.
-No sabes cuánto… Solo por ella… Mi novia es la excepción a la regla,… No puedo ser mala si ella es tan linda conmigo… así no funcionan las cosas.
La nostalgia de repente las invadió a ambas, y Tori se preguntó si Jade aun recordaba esos primeros momentos juntas, cuando aun no se conocían del todo.
Jade dejo de mirar la calle y se volvió para ver a su novia, quien parecía inmersa en sus pensamientos. Quizás los mismo que la envolvían a ella en esos momentos.
"Han pasados tantas cosas"
¿Quieres besarme?- le preguntó de repente Tori, sorprendiéndola.
-Ammmm déjame que lo piense- Se pusó a analizar Jade, recibiendo un empujón de la morena- Quizás- otro nuevo empujón de su novia- Si quiero… Tori.
La morena sonrió y se acerco a los labios de Jade, dejando un sentido beso. Se separo y se abrazo al brazo de Jade, el frio hacia que la cercanía de su cuerpo se sintiera reconfortante, así que se acurruco a su lado.
La comodidad del momento no les duro mucho. El peraphone de Jade comenzó a sonar, esta lo tomo con molestia y comprobó que se trataba de su padre. Rechazo la llamada, ni 10 segundos y ya estaba recibiendo otra.
-Deberías contestas- Opinó Tori, viendo a Jade e intentando trasmitirle confianza, esta rodo los ojos y atendió.
-Tu madre ya se fue, puedes volver a casa- Fue lo primero que dijo su padre.
-Bien.
-¿Quieres que te lleve?
-No, debo dejar a Tori en su casa.
-Pues entonces suban las dos. La acercare hasta su casa.
Jade busco con la mirada a su padre y diviso el auto de este a unos metros delante en la vereda de en frente.
Se paro rápidamente y tomo la mano de Tori caminando en dirección contraria. La morena tardo en darse cuenta de lo que había pasado.
El auto de su padre se adelanto y se paro frente a ellas, el hombre bajo y se interpuso en el camino de ambas.
-Ya es muy tarde, los padres de Victoria deben estar preocupados- Hablo el Hombre, Jade ni siquiera lo miro- Por favor, permíteme que te lleve hasta tu casa- se dirigió a Tori, viendo que el asunto con su hija estaba perdido.
Tori pudo ver en los ojos del hombre algo extraño, pero sus intenciones parecían sinceras.
-Jade- la llamó con cariño. La gótica no necesito mas, gruño un poco y abrió la puerta del auto, dejando que Tori subiera primero en la parte trasera, seguida por ella. El señor West fue el último en subir y se dirigieron a la casa de Tori.
…
Un enorme bostezo se apodero de la boca de la latina, mientras se disponía a terminar con la última de sus clases.
-Parece que alguien no durmió del todo bien- Comentó André.
-La verdad no- contestó la latina, mientas otro bostezo la poseía.
Luego de llegar hasta su casa, agradeció el gesto del padre de Jade y se despidió de esta. Se preocupo un poco cuando no contestaba algunos mensajes que le había mandado luego. Sin embargo, luego de unas horas, Jade contestó. La notaba algo rara y con ganas de entablarse en los mensajes. "Distracción" pensó en su momento, y se mantuvo en contacto con Jade, hasta muy entrada en la noche.
Durante la jornada escolar, Jade se mostro algo apagada, pero parecía atribuírselo a lo cansada que estaba. No parecía de humor, así que Tori prefirió no insistir.
-¿Tan malo fue?- Preguntó André, una vez que las clases dieron por finalizadas, y se dirigían junto con Cat hacia la salida.
-Digamos que Beck es ahora el más amado por esa familia- contestó con gracia la latina.
-Yo no creo que le hayas caído tan mal al padre de Jade- comentó Cat.
-Por favor Cat, el tipo me detesta, su madre también, lo dejaron muy en claro.
-¿y entonces por qué esta esperándote de nuevo en la entrada?- Insistió Cat.
Tori levanto la vista rápidamente y en efecto, como la pelirroja lo había narrado. El auto del señor West, con su dueño, estaba en la entrada, a solo unos metros.
-Hola señor West- lo saludó alegre Cat.
-Cat- devolvió el saludo el hombre- ¿cómo has estado?
- Oh de maravilla- contestó la pequeña.
-¿Y cómo ha estado tu hermano?- volvió a preguntar el hombre.
-No tan bien.
-Lamento escucharlo- comentó el hombre, y puso su atención en Tori- Victoria- la saludó.
-Señor- devolvió esta el saludo- No creo que…. Jade se fue a su casa ya, no la encontrara por aquí, se veía cansada y dijo que quería volver temprano.
-No lo dudo- aclaró el mayor.
Los 3 chicos y el mayor se quedaron sin decir nada por unos momentos.
-Yo creo que mejor… ya sabes, nos vemos mañana Tori- Se despidió André, llevándose a Cat.
-Adiós Tori, ya sabes, grita si estas en peligro- le recomendó Cat, André le tapo la boca mientras se seguían alejando.
-Yo… lamento eso- se disculpó Tori, sin creer que Cat gritara eso.
-No te preocupes, ella tiene razón.
-¿Disculpe?- se alarmó un poco Tori.
-He sido horrible contigo, es natural que no quieras saber nada de mí- Se expresó el mayor- Pero me gustaría… que aceptaras ir a tomar algo ahora.
-Amm… no sé si deba- Tori dudaba, tenía razones para hacerlo.
- Solo quiero hablar un poco, a solas, los dos… si tu aceptas- No parecía intimidante ahora, de verdad quería esa oportunidad.
-Si… creo que tengo algo de tiempo- Y Tori se la dio.
…
El bar que había escogido el padre de Jade para tomar algo era lujoso, de eso que van los señores de traje por un café, mientras atienden sus agendas o celulares costoso, vienen y se van, a volver al trabajo. Una chica de la edad de Tori, resaltaba mucho en el entorno gris, sintiéndose incomoda. El mayor pareció obviar este hecho.
Se sentaron en una de las mesas que daba hacia las ventanas de afuera. Tori podía ver pasar a las personas con maletines, apurados. Casi no frecuentaba esa zona de Hollywood.
Una moza, con su uniforme se acerco a ellos, pidiendo su orden.
-Un jugo de naranja estaría bien para mí- Dijo Tori.
-¿Un trago de naranja para la señorita?- Preguntó la mujer.
-No, no- corrió Tori- No un trago, solo jugo.
La moza pareció no comprender la diferencia.
-Ya sabe, sin alcohol, solo jugo de naranja fresco- explicó con paciencia, y luego miro al señor West- Bueno, no es que quiera aparentar que no tomo alcohol, solo lo aclaraba porque al decir trago, me hace pensar en una bebida alcohólica, y usted ya vio la poca conducta que tengo en ese estado, nunca más quiero probar algo así, si sucede de nuevo quizás termine diciéndole que cosas hicimos con Jade cuando, Ya me callo- Se detuvo abruptamente la morena.
-Un café para mi, y un jugo de naranja fresco para la señorita- Dijo claramente el Sr West. La moza se retiro con sus pedidos.
Ya solos, el padre de Jade se dedico a observar a Tori y esta a sentirse observada e incómoda.
-Háblame de Ti, Victoria- pidió el mayor.
-¿De mi?- se extraño Tori, Roy asintió- Bueno… no se…ammm, estudio en Hollywoods Arts y… bueno…
-¿Siempre eres así de elocuente?- la interrumpió. La moza llegaba al rato con sus pedidos. Tori contemplo como el padre de Jade se acomodaba dándole importancia a su café.
-Solo cuando estoy nerviosa… y cuando no entiendo las verdaderas intenciones de quien tengo en frente- Contestó más calmada.
El padre de Jade sonrió para él mismo.
-¿La verdad?- preguntó, Tori asintió- Tengo tanta curiosidad por saber qué es lo que tienes tú… que tiene tan enamorada a mi hija.
-Pero usted…- se extraño Tori-… Usted dijo que Jade no me amaba.
-Yo sabía que Jade no diría algo así… es terca y dura- admitió su padre- solo manipule un poco la situación, creí que así lograría que desistiera…o que tu salieras corriendo… la verdad, las cosas me salieron realmente mal.
Tori no dijo nada, parecía que el hombre ubicaba mejor sus palabras y luego hablaba.
-No fue hasta que Daniella dijo que se llevaría a Jade, que noté lo mal que me había salido todo- siguió el mayor- Solo ver a Jade dando un portazo, me confirmaron las sospechas… pero nada me golpeo tanto con la realidad… que ver a Jade llorando en casa.
El hombre parecía meditar un poco más. Tori sabía que algo había pasado luego de que la dejaran en su casa, pero no se imagino que llegara al punto de hacer llorar a Jade.
-Intente hablar con ella, pero simplemente se negó, la seguí por toda la casa, pero ella no me hablaba. Pensé que solo estaba siendo irrespetuosa… hasta que vi el momento justo cuando sus lágrimas no soportaron quedarse adentro… Solo entonces deje de seguirla, y ella se encerró en su cuarto.
El hombro poso sus ojos en Tori y esta solo lo miraba. Intentando adivinar que había pasado por la cabeza de Jade. Solo pudo recordar todas las veces que ella sostenía que aunque no le importaba lo que sus padres pensaban, dejaba ver que si los tenía en cuenta.
-Yo amo a Jade- Mencionó con seguridad el Sr West- Amo a mis hijos, los amo a mi forma, como todo el mundo tiene su forma de amar… pero para nosotros, nuestra forma es la única que importa… también lo veo reflejado en mis hijos, los tercos y soberbios que somos al creer que siempre estamos en lo cierto.
Tori asintió sin interrumpir el monologo que parecía llevarse tanto interior como exteriormente del Sr West.
-Me es difícil entender a Jade muchas veces, quizás si sea un mal padre después de todo, pero aun así, la amo, de verdad la amo- Aclaró con pesadez- si tuviera que ser franco, estaba últimamente muy orgulloso de ella. Parecía que había crecido tanto, la veía más confiada, mas fuerte y decidida. Creí que era por sus frutos en la obra de Hollywood que consiguió, como sus notas aumentaban, como se hacía su propio lugar. Corto con su novio, a quien yo creía una distracción… me parecía que estaba feliz porque finalmente se disponía a tomar su futuro en serio…- el mayor volvió a sonreír, como recordando algo- pero, tenía una… "corazonada" que no era solo eso… y resultaste ser Tú… ¿Cómo no me di cuenta antes?
Volvió su atención a Tori, esta no sabía que decir. Le sostuvo la mirada tanto como pudo.
-¿Sabes? La primera impresión que me diste fue de las peores que tuve en mi vida- le aclaró Roy - un adolescente común y corriente, que se emborracha sin importarle nada y que se ataba Jade… El tipo de amistades que un padre no quiere para sus hijos… cuando dijiste que eras su novia ya no sabía que pensar.
Tori recordó los hechos y se sintió algo avergonzada, ahora le ponía atención a su jugo de naranja.
-Pero…- mencionó el mayor haciendo que esta levantara la mirada- Te quedaste… y cuando todos se burlaban de ti, aun lo sostenías… ni siquiera dudaste de tu amor por Jade… eso dice mucho… Dice más de lo que yo podría llegar a lograr que digas de mi.
El hombre tomo un sorbo de su café, Tori solo lo contemplaba.
-La primera impresión que tienes de mi, supongo que también es de las peores que jamás has tenido ¿no es así?- Le preguntó, Tori asintió con una débil sonrisa- Bien, me lo merezco, no solo intente intimidarte, sino que monte todo un circo para alejarte de Jade. Nuestras primeras impresiones son horribles… Así que…
El hombre se aclaro un poco la garganta y miro a Tori por unos momentos, relajo un poco sus hombros y suspirando le extendió una mano a en dirección a Tori.
-Mi nombre es Roy West, Soy el padre de Jade… y me encantaría conocer a la persona que hace tan feliz a mi hija- Menciono con sinceridad aun sosteniendo la mano delante de Tori para que esta la estrechara.
Tori solo pudo sonreír ante el gesto. Le tomo unos segundos más reaccionar.
-Mi nombre es Victoria Vega, me dicen Tori- le dijo estrechando su mano- Y creo que ambos tenemos ya algo en común Señor… Los dos amamos a Jade.
Nota del autor
Holding on and letting go es la canción que le da título a esta capitulo y es de Ross Copperman. Tema maravilloso, realmente una hermosa canción. *Suspira un poco armándose de palabras que puedan explicar porque le costó tanto este capítulo* Me ayudo mucho del tema ya que este habla, entre otras cosas, de cómo, cuándo escogemos a una persona, esta cambia todo lo que había antes. Escribir sobre Jade es… duro, la mayoría pensaría que simpatizo mas con ese personaje, y la verdad es que no, simpatizo mas con Tori, escribo mas de Jade, porque es el lado que me cuesta, un medio de refuerzo por compensar mi falencia por así decirlo. Y la Jade de esta historia, se ve fuertemente abatida por el amor de Tori, haciendo que su personalidad se doblegue y sea linda con ella. No pude evitar recordar la escena en la caja negra, luego de la pelea de comida, cuando Jade le dice a Tori que no puede ser linda con ella, si ella era mala.
También, la canción habla mucho de las decisiones que tomamos, cuando a veces ni siquiera sabemos lo que estamos decidiendo, ya que esas decisiones traen a veces consecuencias que no contemplábamos. Y quizás por querer resolver dudas, nos generamos otras diferentes… algo como decir que por más que escojamos la opción correcta, aun así nos podemos equivocar… y viceversa, eligiendo la opción que a veces no es la correcta, podemos acertar. Escuchen la canción les van a encantar ;)
Bueno, algunos avisos.
Primero: Actualice mi Profile, si se dirigen allí, encontraran ahora mi cuenta de Tiwtter, por si alguien me quiere seguir, me lo acabo de crear… y mi cuenta de YouTube, donde ayer subi un video, en tributo a Everlong y sus 600 review. Es un Video Jori, que hice con cariño y contiene la canción del siguiente capítulo. Así que si lo quieren chequear, vayan a mi profile ;)
Segundo: Actualizaciones… si ya se, había dicho que actualizaba el jueves, pero he andado algo… dispersa… medio distraída con algunos problemas que perturban mi cabeza y se me dificulto escribir. Y ahora son las… 5:41 A.m. XD pero me siento feliz de poder terminar este capítulo. Creo que me quedo lindo. En fin, próxima actualización el viernes, si todo sale bien.
Tercero: 11 kilos de palabras de nuevo… por un Review… yo siempre mendigando Review XD, pero es que la curiosidad puede mas, siempre me pregunto qué impresiones tendrán la personas que me leen, y más de un capitulo como este… la verdad que costo y creo que logre que quería… así que díganme que opinan… No dejen a esta pobre Pseudo-Escritora con las dudas, eso es cruel T.T yo aquí escribiendo hasta el amanecer y ustedes allá… leyendo XD …. Sus palabras valen mil, y realmente me motivan :,)
Y eso, que el muso les manda saludos y espera que tengan una linda semana, yo también. Nos leemos pronto ;)
