Descargo de responsabilidad - Victorious y sus personajes no me pertenecen


Everlong

And I wonder
When I sing along with you
If everything could ever feel this real forever
If anything could ever be this good again
The only thing I'll ever ask of you
You've got to promise not to stop when I say when
She sang

El cielo solo parecía más gris. La humedad en el ambiente era casi palpable. Podían ver a las personas en la entrada del aeropuerto sacando sus paraguas. Todavía no había comenzado a llover, pero definitivamente no tardaría mucho.

Tori se encontraba con Beck aun en la puerta del enorme edificio, ambos veían a las personas pasar sin hacer absolutamente nada más que estar allí.

-Yo… creo que será mejor que regresemos a tu casa- comentó su amigo, mientras no podía de vista la calle.

Tori lo observó por unos segundos. El chico parecía ausente, portaba un aire de desilusión muy difícil de ignorar, serio, sin ánimo alguno de cambiar su condición. No pudo evitar preguntarse si se veía de la misma forma.

Giro su rostro al lado contrario, y pudo apreciar una vidriera, un local justo a la par de la enorme puerta del aeropuerto, cosméticos de diferentes colores se mostraban en él. Pero no era lo que llamó su atención.

Ella podía ver su reflejo en esa vidriera, y aun teniendo curiosidad por la imagen que había mostrado el canadiense, se acercó a este. A medida que avanzaba la imagen gris de una chica se hacía más clara. Podía ver un rostro que no mostraba expresión alguna más que el cansancio. Despeinado cabellos, desarreglada forma de vestir, y con la ausencia de una sonrisa que se hacía notar en su rostro.

"Estoy tan cansada" pensó mientras extendía su brazo, y con sus dedos tocaba la fría vidriera. Si, tenía la misma expresión que su amigo… inclusive se podría jactar de estar peor. "Me pregunto cuánto tiempo pasara hasta que todo vuelva a… ¿ser como antes?

"…el luto por el corazón dura mucho mas… vas a sentirte cansada por mucho más tiempo"

Recordar esas palabras solo hacían sentir más lo abatida que estaba, pero por alguna razón no podía llorar, o gritar, o encapricharse y tirarse a llorar… no, estaba muy cansada para esas cosas. Solo respirar parecía que le costara lo doble de lo normal.

"¿Las cosas realmente volverán a ser como antes en algún momento? Yo… Voy a estar bien ¿Verdad?" Se comenzó a cuestionar mientras le parecía imposible cambiar de estado en ese momento, inclusive imaginarse bien, en el futuro, parecía imposible… "Voy a estar bien sin Jade… ¿verdad?"

Volvió a contemplar su reflejo. Derrota. Si había una palabra con la que se podría definir en esos momentos no sería otra que la derrota. Lo sentía en todo su cuerpo, la sensación de haber luchado muy duro, de haberlo dado todo, y por alguna razón que no entendía, sentía que había perdido. Lo sentía inclusive en su boca, su lengua y su garganta degustaban un sabor amargo, denso, difícil de pasar.

Suspiró pesadamente. Ya no había ningún motivo por seguir parada allí. Se giro volviendo a su amigo, este la veía con paciencia, con empatía.

-Sí, vámonos.

Ambos chicos comenzaron a caminar por las calles. El auto de Beck había quedado varias cuadras atrás, ya que el trafico al aproximarse era denso y temiendo no llegar, decidieron correr. Ahora esas calles le pasaban factura. No es que sea realmente muy lejos, sino que la sensación de tener que mover sus abatidos cuerpos era agotadora.

Tori contempló como en la acera del frente de ella, una pequeña niña rubia, con su madre al lado, comenzaba a jugar con su paraguas cerrado, para lograr abrirlo. Al conseguirlo su sonrisa de satisfacción fue enorme, viendo a su madre para hacerla notar lo que había logrado. La mujer le sonrió y le dedicó unas palabras que no alcanzó a escuchar. La niña puso su paraguas rojo brillante sobre ella. Al instante notó como las demás personas a su alrededor comenzaban a abrir sus paraguas también, o se tapaban la cabeza, alzando maletines o diarios… nada tan brillante como el paraguas rojo… pero que cumplía la misma función en esos momentos… protegerse de la lluvia que comenzaba a caer.

-Esto es… genial- escuchó decir a Beck por lo bajo, mientras las gotas comenzaba a mojarlo a ambos.

Ninguno de los dos apresuró su marcha o hicieron algo al respecto. La lluvia que comenzaba a caer sobre ellos no era fuerte, pero era el tipo de llovizna que molestaba, combinado con el frio del ambiente de ese día, la hacía sentir aun mas incomoda. Pero la idea de correr hacia el auto parecía requerir mucho esfuerzo.

Caminaron otra cuadra, ya se veía menos gente en las calles, el pavimento y la acera mojada, reflejaban la débil luz que las nubes dejaban ver.

"Si todos los días van a ser así… y los voy a sentir como los estoy sintiendo ahora, definitivamente tendré una vida muy larga" Pensó con gracia la latina, intentando levantar su ánimo con algo de humor, sin éxito.

Iban a mitad de cuadras cuando chocó con la alguien, haciendo que se detuviera. Había chocado con la espalda de Beck, que sin previo aviso se detuvo.

-¿Qué…?- comenzó a preguntar, cuando notó que su amigo miraba hacia su derecha. Tori lo imitó y pudo ver un callejón, pero no alcanzaba a ver que había en él.

Se adelantó a la altura de Beck y comprendió porque la repentina interrupción de sus pasos aun estando bajo una llovizna incesante… ella hubiera hecho lo mismo.

El callejo no era tan amplio, pero lo suficiente angosto para que un auto pasara por él sin dificultad. Al fondo parecía abrirse, haciendo más lugar. Justo en el medio donde se ensanchaba, podían ver una imagen que reconocía, como si de un sueño se tratara, un sueño de hace mucho tiempo. Un sueño que ya había olvidado y su memoria tenían solo por curiosidad.

Una pequeña caravana de color verde, iluminada en el oscuro callejón por luces amarillas y un chistoso farol en lo que sería su entrada, estaba ubicada en el centro. Vidrio y utensilios colgaban, brillando con un resplandor amarillo, mientras el agua, que corría desde su techo hasta los objetos que pendían, hacía que cayeran gotas contantes.

Tori se embargó de un curioso calor familiar por la escena. Había estando contemplando las calles grises, con esas nubes que la prohibían del sol y sus luces, con gente en maletas y trajes oscuros por el aeropuerto… todo a excepción del paraguas rojo… y ahora esa escena.

No fue hasta que notó la presencia de alguien sentada en las escaleras de la entrada de la curiosa vivienda que su mente le informó que estaban siendo llamados.

Una mujer, aparentemente joven, con risos dorados, ahora con una bandolera verde en sus cabellos, y vestida con lo que parecía un vestido hecho de trapos, cubierta hasta los hombros con un poncho verde pálido, los saludaba con la mano, mientras una sonrisa adornaba su rostro. Se puso de pie y con su mano ahora les hacia indicaciones para que se acercaran.

-¡Vengan! ¿Qué hacen allí mojándose?- Solo cuando la voz de la mujer llego a sus oídos, ambos chicos se acercaron, apresurando sus pasos, hasta la caravana.

Cuando la tuvieron en frente pudieron reconocer a la mujer, la misma adivina de hace tanto tiempo atrás. Ambos habían quedado sin palabras. No podían apartar la vista de ella, atónitos.

-Esta helando afuera- les aseguró la mujer- No creo que la lluvia dure demasiado ¿Por qué no entran? Les prepara algo cálido de beber.

La mujer entro a su vivienda sin esperar respuesta de los chicos. Estos se miraron entre ellos, intentando adivinar en el rostro del otro si lo que estaban viendo era de verdad. Finalmente Tori entro a la caravana, seguida de Beck que cerró la puerta.

Para Tori, el estar adentro solo hizo que la sensación de estar "en un sueño" creciera. El lugar estaba igual de cómo lo recordaba, aunque solo había estado una vez allí, el sentimiento familiar la invadió. Las luces amarillas y cálidas le trasmitían cierta tranquilidad. Como si afuera y adentro se tratara de dos mundos totalmente diferentes.

-Vengan… pasen, pasen- Los invitó la dueña del lugar mientras se metía en la habitación de la izquierda. Habitación que ambos chicos reconocían y que cuando entraron, no hizo más que traer viejos recuerdos.

Misma mesa, con el mismo centro de mesa de cristal, mismas butacas y misma pantalla plana colgada en una de las paredes.

-Siéntense- invitó nuevamente, pasándole a Tori una toalla, lo mismo que a Beck.

La latina seco sus cabellos con la tela, no podía hablar, simplemente obedecer… cuando el misterio es muy grande es imposible desobedecer. No paso mucho tiempo hasta que la mujer trajo consigo 3 tazas de té y se los ofreció a los chicos.

-Tomen… es un té mágico, desata los nudos de las lenguas de las personas- bromeó la adivina, sin que el asuntó del persistente silencio se le pasara por alto.

Tori obedeció, no sin antes mirar a Beck para que ambos bebieran de sus tasas. Apenas la cálida bebida toco sus labios y el vapor que este lanzaba entrada por su nariz, sintió el alivio. El sabor amargo que sentía en su boca junto con el aparente nudo que tenía en su garganta, desapareció por el dulce sabor del té. Lo agradeció planamente. Tomó otros sorbos hasta que se convenció que era capaz de poder modular palabras de nuevo.

-Muy bien, entonces… ¿Qué cuentan de nuevo?- preguntó con simpatía la mujer, después de también degustar su propio té- ¿Qué los trae por aquí?

Nuevamente los chicos se vieron entre ellos, sin poder comprender.

-Usted…- comenzó Beck, pensando las palabras a decir- nos hizo seña para que nos acercáramos. Nosotros, íbamos camino a mi auto.

-¿Caminaban bajo la lluvia… hacia tu auto?- preguntó la mujer- ¿Les gusta resfriarse?

-No... es que, veníamos del aeropuerto, y cuando nos dirigíamos hacia el auto… empezó a lloviznar- siguió el canadiense.

-Oh- entendía finalmente la mujer- ¿Y por qué no corrían o… se cubrían con algo?

-Nosotros no… no teníamos ganas de correr… o de cubrirnos de la lluvia- Siguió con sinceridad Beck, sorprendiéndose de lo fácil que al verdad salía de sus labios.

-¿Y eso es porque…?

-Estoy muy triste como para luchar contra la lluvia y sus intenciones de mojarme- continúo el moreno, bajando su vista.

-Oh, es que la lluvia no suele tener en cuenta los sentimiento de las personas- dijo al adivina asintiendo- ella simplemente cae.

El silencio se hizo de nuevo entre los tres, mientras la adivina volvía a beber su té.

-Sin embargo… siguen sin decirme… ¿Por qué están aquí?- repitió la mujer con su sonrisa.

-¿Es que hay que tener una razón para estar aquí? Ya se lo dijimos… estábamos en el aeropuerto, íbamos hacia el auto, comenzó a llover, vimos la caravana, usted nos llamó…

-Oh, mi querido- lo interrumpió de nuevo- Siempre hay una razón… ¿Por qué están aquí?

Ambos miraron a la mujer, no lo comprendían. La afirmación y la pregunta le parecían sin sentido. Tori agacho la cabeza, intentando razonar, pero nada se le ocurría.

-Okey… creo que mejor traerá aun mas del "Té Mágico" parece que lo necesitaran hasta que…

-Jade se fue- contestó de repente Tori, aun sin levantar la cabeza.

-Y eso…- apuntó la adivina- Es una razón… ¿Quién es Jade?

-¿Cómo que… "quien es Jade"?- preguntó incrédulo Beck- ella es la chica que vino conmigo, usted le mostro su futuro… o algo así, en la pantalla.

-Mi cielo, tengo muchísimos clientes, no puedes pretender que me acuerde de todos.

-Se acordó de nosotros- siguió el moreno.

-Bueno… si, quizás de algunos clientes recuerde… quizás recuerde todos en realidad.

-¿Y por qué está preguntando por Jade?- El chico parecía confundirse aun más con cada respuesta.

-Oh eso… yo sé quien es Jade, pero no lo estoy preguntando para mi… lo estoy preguntando para ella- siguió la adivina con aire de estar diciendo lo más obvio del mundo.

-¿Qué?

-¿Quién es Jade?- volvió a preguntar la adivina a Tori, acomodándose en su butaca y apoyando su mentón en su palma, mientras apoyaba su codo. Parecía acomodarse para escuchar un largo relato. A Tori esta postura le pareció curiosa, no había mucho que decir.

-Jade es… una compañera de nosotros, estudia en Hollywood Arts… estudiaba… la conocemos de hace años… es muy cercana a nosotros y... muy talentosa, hace un mes le llego una carta y…

-No has contestado a mi pregunta- La cortó la adivina. Tori la miro, ya no con confusión, ahora sabía perfectamente a que se refería- ¿Quién es Jade?

-Jade es…- Tori respiró profundamente, mientras sentía que se entregaba a la misma sinceridad que minutos atrás parecía haber invadido a Beck- la persona que amo. Jade es… ella fue mi novia, mi amiga… la chica más increíble que en mi vida conocía… lo más hermoso e importante que ha sido mío… Jade es… no lo sé, ya no me alcanzan las palabras las palabras. La amo, de verdad de verdad la amo- terminó diciendo mientras apoyaba sus codos en la mesa y cubría su rostro.

-Esa es una buena respuesta- la tranquilizó la mujer, satisfecha con sus palabras- Entonces… voy a adivinar… vienen del aeropuerto, porque Jade se fue ¿Verdad?

-Ella recibió una beca en Europa, como mínimo estar años allí- siguió Beck, viendo incapaz a Tori de responder.

-Ya veo- asintió la rubia- Entonces… ¿Cuál es la pregunta en realidad?

-¿Volveremos a ver a Jade?- preguntó Beck.

-Esa no es la pregunta- le dijo con una sonrisa comprensiva, entendiendo el sentimiento impaciente que adornaba la duda.

-¿Jade volverá con nosotros?- preguntó nuevamente el moreno.

-Tampoco es la pregunta correcta.

-¿Jade volverá a ser mi novia?- Preguntó Tori, interesándose en la "adivinanza" que parecía haber envuelto el cuarto.

-No, tampoco es la pregunta correcta.

-¿Volveremos a estar juntas? ¿La volveré a ver? ¿Nos casaremos? ¿Seremos exitosas y nos casaremos?- Preguntó varias veces, haciendo notar todas las dudas que acarreaba con el tiempo.

-Ninguna de esas es la pregunta.

-¿Pero puedes contestarlas?- preguntó con esperanza, dejando ver su desesperación por las respuestas- Tu ves el futuro ¿verdad? Tu sabes lo que el destino depara ¿Sabes si estaré con Jade en el futuro? ¿Sabes si ese es de verdad mi destino? ¿Cuál es mi destino? ¿y el de Jade? ¿Es el mismo? ¿El destino nos quiere juntas? ¿Por qué entonces…?

-Ok, detente- la interrumpió la adivina, mientras levantaba una mano para que parara.- ¿Qué sabes tú del destino? Lo estas nombrado mucho… y eso del futuro… y la verdad ni idea de que te estás refiriendo.

-Es un chiste ¿Verdad?- preguntó Beck- Usted es una adivina, trabaja adivinando el futuro de los demás… ve el destino. Nos puso nuestros futuros en esa…pantalla.

-Pues… si- dijo la mujer, con tono pensante- dijiste algo cierto… yo soy una adivina… ahora dime ¿Cuándo tu intentas adivinar algo… siempre aciertas?

-No…

-¿Por qué no?

-Porque… es imposible saber… puedes suponer cosas, basándote quizás en lo que ya sabes, o teniendo pistas… pero siempre te puedes equivocar.

-No es muy diferente a lo que yo hago- contestó despreocupada la mujer.

-¿Es en serio?

-Sí, claro… tú lo dijiste… soy una adivina.

-¿Entonces lo que nos mostro en la pantalla…?- preguntó con curiosidad Tori, señalando el monitor.

-¿Eso? Fue uno de los tantos futuros que puedes llegar a tener… tómatelo como… si intentaras adivinar de qué color es los pendientes que lleva en estos momentos Jade. Si fueran rojos como le quedarían, si fueran azules como les quedarían, si fueran verdes como les quedarían… lo que ustedes vieron… fue el futuro que ustedes imaginaron que sería… dependiendo del color que arriesgaban.

-No entiendo nada- contestó con terquedad el moreno.

-No hay mucho que entender… de hecho ni yo lo entiendo- le aseguró la mujer.

-¿Y por qué les muestras a las personas mentiras?- siguió el canadiense.

-Pues… por mas sorprendente que te parezca… las personas no solo dejan que le muestre… me pagan para que lo haga- siguió la adivina sin ningún tipo de preocupación- aparte no son mentiras… son solo probabilidades… cosas que pueden pasar… o quizás no… todo depende.

-¿De qué depende?- preguntó Tori, recordando su futuro con la gótica y las gemelas. La mujer solo sonrió- ¿Del destino?

-Otra vez esa palabra… ¿de verdad?- La mujer miraba el techo mientras negaba- Los jóvenes de hoy en día suelen decir palabras que ni siquiera ellos comprenden. ¿Qué es el destino? Explícame por favor… ¡Muero por saber!

-Pues bueno… yo creo… creo que el destino es- comenzó Tori, razonando lo mejor que podía.

-Tomate tu tiempo cielo… es una pregunta complicada… se de filósofos que les llevo toda la vida y murieron sin saberlo… pero tu adelante, seguro que ahora lo entiendes- Dijo mientras riéndose, se llevaba su tasa a los labios.

-El destino no es… ya sabes… esa cosa que no podemos evitar en el futuro…

-¿El destino es… una cosa?- preguntó curiosa la mujer.

-Bueno, no una cosa, sino algo… que nos depara a cada uno… como cuando morimos y alguien dice "Su último destino" "las cosas estaban destinada a que pasaran así" "no había nada por hacer"

-Oh ¿y de verdad es así? ¿No se podía hacer nada para evitarlo?- Preguntó la adivina, mirando con intensidad a Tori.

-Yo no… no lo sé… ¿Quién podría saber?

-Oh… muy bien, que chica tan lista- asintió la mujer con gracia.

-Sigo sin entender.

-Yo tampoco entiendo.

Ambos muchachos parecían abatidos por la confusa información que se les brindaba. La mujer suspiro, aunque aun se veía positiva.

-Nadie puede saber. Eso es verdad. Durante siglos, la adivinación ha persistido… porque a las personas les gusta creer que ya todo está decidido... cuando bueno… no es tan así. Se han ganado batallas por las predicciones de viejos sabios que la adivinaron. Murieron reyes a mano de sus propios hijos, aunque estos, advertidos por un adivino, hicieron hasta lo imposible para evitarlo… y sin embargo… fue inevitable. También hay personas que advertidas de su futuro, lo cambiaron… eso nos cuenta la historia… nos cuenta el presente… por eso la adivinación sigue siendo muy… rentada- Terminó riendo la mujer – Pero la verdad es… bueno, ni siquiera la verdad, es lo que yo he aprendido, y créanme he aprendido mucho… por mucho tiempo… la verdad es… que existe lo inevitable… en la misma medida que poca cosas lo son. El "Destino" funciona con lo inevitable y evitable"

-Yo… cada vez entiendo menos… esto es basura- inquirió Beck, aun haciendo un esfuerzo por entender.

- ¡Beck!- lo reprendió Tori, aunque en su interior estaba igual que su amigo. Lo único que quería saber era si volvería a estar junto a Jade.

La adivina notó una pequeña hormiga subiendo por la mesa de madera, y puso mucha atención a esta, tanta que los chicos notaron también la presencia del nuevo invitado.

-Se los pondré de esta forma. Yo soy el destino- Dijo la mujer mientras sacaba una piedra de su bolsillo.

-Espere ¿qué hace?- preguntó Tori, temiendo que matara a la hormiga.

-Descuida no le hare daño… entonces ¿en qué iba? Ah sí… yo soy el destino… la hormiga… la hormiga su amiga Jade- Y dicho esto la mujer puso la piedra rápidamente delante de la hormiga- Lo inevitable del asunto… es que la piedra se le apareciera en frente a la hormiga- Siguió la mujer.

El insecto se paralizo por unos momentos, parecía analizar a su alrededor. No tardo mucho en rodear la piedra y seguir su camino.

-Muy bien, lo inevitable es que la piedra se opusiera en el camino… pero eso no evito que siguiera- explico la rubia, ahora sacando tierra de su bolsillo y tirándola encima del insecto.

Los tres observaron con atención donde había desaparecido el diminuto ser. No lo veían.

-La mataste- dijo Tori pero fue silenciada con un "Shhhh" por parte de la mayor.

Observaron como la tierra se comenzó a mover y segundo después la hormiga salía de ella, y sin reparar mas siguió su camino por la mesa.

-Lo inevitable fue que tierra callera del cielo para la hormiga, deteniéndola, complicándola, haciendo que se esfuerce por salir… pero esto no evito que siguiera… ahora…- La mujer volvió a meter su mano en el bolsillo, sacando un vaso de vidrio trasparente. Con rapidez tapo a la hormiga.

Los tres vieron como el insecto tocaba el vidrio con sus patas, incapaz de moverlo e incapaz de seguir adelante.

-lo inevitable del asunto… es que un enorme vaso caiga del cielo y atrapara a su amiga Jade.

Por más que esperaron unos momentos pero el insecto no logro salir de la situación que se encontraba. Los chicos sentían pena por la hormiga

-Parece que aquí terminan las cosas… lo inevitable supongo.

-Eso quiere decir… que por más que haya cosas "inevitables" que el destino nos ponga en frente… ¿a veces las podemos cambiar?- intentó razonar Beck.

-No… la verdad es que lo inevitable no se puede cambiar, porque es inevitable… las cosas que pasan, suceden, y ya… la única manera de evitar algo inevitable, es que este se prediga, se adivine, se sepa antes de tiempo… y nadie en este mundo puede hacer eso.

Ambos chicos se concentraron de nuevo en la hormiga, esta parecía cansada y ya casi no luchaba contra e vidrio.

-Pero eso no quiere decir que estemos destinado a un destino. Quizás no seamos dueños, ni podamos hacer nada contra lo inevitable… pero si somos dueños del siguiente paso a lo inevitable… somos impredecibles… nosotros nos forjamos nuestro propio destino, nosotros cambiamos las cosas… nosotros hacemos la diferencia… Si nosotros estamos verdaderamente decididos a algo ¿Quién es el mundo o el destino para ponerse en contra de nosotros?

La mujer dijo esta última frase haciendo una seña con la cabeza para mirar de nuevo a la hormiga. Está cansada de luchar contra el vidrio, inspecciono mejor la madera, encontrando una pequeña arruga, imperceptible para los ojos de quienes la observaban pero lo suficiente como para que el insecto, con esfuerzo, pasara por allí, escapando del vaso, y perdiéndose finalmente por un costado de la mesa.

-"El destino baraja las cartas, pero nosotros quienes las jugamos"- mencionó la mujer- Su amiga Jade, parece que decidió algo, por sobre todas las dificultades, decidió… y creo que se ha puesto en marcha… si el deseo de ambas es volver a estar juntas… entonces lo estarán.

-Pero que sucede si…- comenzó a decir Tori.

-Ese es el punto… pueden suceder muchas cosas, que hagan cambiar inclusive sus deseos de volver a estar juntas… cambiándolo para siempre- concluyó la mujer- Puede suceder de todo… desde que tu dejes de amarla, o que ella ya no quiera estar contigo. Que conozca a un lindo muchacho que robe su atención… que tu consigas a una hermosa deportista que robe la tuya… que Jade se recibiera y decida quedarse a vivir en Europa… es decir, si ya decidió estar allá 5 años porque le convenía, puede decir estar allí 10 años mas si cree que le sigue conviniendo. Puede que tu la sigas amando, pero ella no… y cuando vayas a Europa a buscarla te enteres que es feliz con su esposo, cuatro niños y dos perros… y si ella es feliz, si esa fue su decisión ¿Quién eres tú?

Tori se quedó pensando en lo último, mirando con la boca abierta a la mujer, a punto de decir algo, pero no tenia que contra es. Sabía que todas esas posibilidades podían ser verdad, lo había pensado mucho, pero que se lo dijeran, confirmándolo, era desalentador.

-También puede pasar, que después de 5 años… se encuentren en un café- concluyó la rubia, levantándose y dirigiéndose hacia una ventana a un costado de la habitación- Si el destino quiere que estén juntas… lo intentara… si el destino las quiere separadas… lo intentara. Pero nada podrá hacer en contra de lo que ustedes hagan para evitarlo… por mas difícil que lo inevitable pueda ser… si ustedes no se rinde, si de verdad lo quieren… entonces seguirán adelante… tomaran al destino por las riendas… así debe ser.

-¿Y si el destino nos quiere muertos? ¿Y si morimos? ¿Cómo evitamos eso?

-No se puede. La muerte forma parte de lo inevitable… de cómo debieron ser las cosas- La mujer habló con seguridad en esta parte- Nadie sabe cómo o cuando o porque, pero todos estamos destinados a morir… esa también es una de las probabilidades… engañar a alguien diciendo que no puede pasar, es una mentira que no estoy dispuesta a consentir.

La mujer miro a ambos, parecía que había tenido suficiente, les sonrió con cariño.

-Ya ha dejado de llover.

Beck conducía su auto en total silencio, su acompañante parecía igual de sumergida en sus pensamientos que él. La lluvia había cesado, pero la humedad y el frio persistían. Tori aun llevaba sus ropas mojadas, al igual que sus cabellos, y aunque el calefactor del auto estaba encendido, no podía evitar tiritar cada tanto.

-Quiero preguntarte algo- dijo el moreno sin apartar la vista de la mojada carretera.

-Pregunta- dijo su compañera, igual de embelesada en el camino.

-Si alcanzabas a Jade en el aeropuerto ¿Qué le ibas a decir?

El moreno espero con paciencia, pero ninguna respuesta salió de los labios de su amiga. Ya estaba comenzando a creer que no contestaría y que la pregunta se había olvidado cuando Tori hablo.

-No lo sé- dijo débilmente- Yo solo… quería pedirle perdón… darle las gracias… halagarla… reprenderla… gritarle… abrazarla… y quizás también empujarla… No lo sé. Besarla hasta que me quedara sin aire en los pulmones. Hacerla entender que la amo y que pase lo que pase la seguiré amando, que siempre será la única.

-Pero no sabes si siempre la seguirás amando o que siempre será la única- dijo con cierto tono apagado, como si aun razonara en su cabeza las palabras que había escuchado.

-Pero es lo que siento ahora… quería… quería que lo supiera.

-Ella lo sabe Tori- El moreno miro de reojo a su amiga, ofreciéndole una leve sonrisa- Te aseguro que lo sabe. No te preocupes.

Tori devolvió la débil sonrisa, mientras con la mano, acaricio el brazo de Beck con agradecimiento.

-Gracias.

Tori se despidió de Beck en la entrada de su casa. Al regresar no se sorprendió de ya no encontrar a sus amigos en la sala.

La entrada aun se mostraba con bolsas de frituras y vasos sucios. Lamentándose puso cada cosa en su lugar y tiro la basura. Esta actividad la mantenía distraída de sus pensamientos.

"Quizás si me mantengo siempre entretenida con mis cosas, entonces se me hará mas fácil avanzar en esto" Pensaba mientras acomodaba la mesa "Aparte, debo concentrarme en mis sueños… Jade lo está haciendo, entonces yo también"

Mientras pensaba en esto se sentó unos momentos en el sofá.

"Solo que ahora voy a descansar un poco" Pensó mientras sentía como toda su espalda se rendía ante el sofá. No se había sentido con tantas ganas de "hacer absolutamente nada" desde hace tiempo.

Si bien el reencuentro con la adivina en un momento la hizo sentir mejor, en otros solo la hacía sentir más desesperada ansiosa, en otros más triste… pero el que más prevalecía, el que sentía ahora, es que todo parecía estar sobre una cuerda floja. ¿De verdad no tenía algo en que consolarse? Había conocido a la persona más increíble de todas, se había enamorado… ¿y eso es todo? ¿Se acabó y ahora solo resta ver como sigue?

Le dolía pensar en Jade. Era la verdad. Le dolía pensar en lo injusto que le parecía todo.

"¡Es injusto! ¿Por qué justo ahora conozco a la persona que amo y esta se tiene que ir? ¿Por qué pasa esto?" Pensaba con amargura mientras sentía ganas de llorar de nuevo, se llevo su mano a los ojos y respirando profundamente se obligo a detenerse "Basta Tori… esto es estúpido, verlo de esta forma es tonto, no ayudara de nada… tenemos que ser fuete, tengo que ser fuerte"

Se levanto de sofá y noto que aun tenía las ropas húmedas, un baño parecía ser la mejor opción. Subió las escaleras con rapidez, pensando aun en el horrible día que parecía haber acompañado a sus sentimientos. Abrió la puerta de su habitación y algo choco contra su cara.

-¡Auch!- exclamó al tiempo que veía lo que la había golpeado cayendo en el suelo. Un peluche con forma de oso la había atacado y ahora estaba inmóvil en el piso. Tenía un sombrero gracioso…

-¿ Ja… Jade?- Hablo al tiempo que levanta su vista con sorpresa. La gótica estaba n frente de ella, agarrando un cojín de la cama y aventándoselo con furia.- Espera… ¡Auch!- dijo de nuevo, sintiendo como este había dado de lleno en su ojo

La gótica tomo otro cojín y se dispuso a aventarlo nuevamente.

-¡Jade! ¡No, espera!- exclamó Tori mientras esquivaba el objeto.- ¿Qué haces aquí? ¡Deja de lanzarme cosas!

Un zapato se estampillo contra la puerta a sus espaldas.

-Eres una idiota- hablo la inesperada invitada, agarrando el otro zapato y arrogándolo.

-¡Deja de hacer eso! ¡Auch!- se quejo la latina refregándose la pierna donde el zapato había llegado a golpear- ¡Ya basta!

El grito hizo que finalmente Jade se detuviera.

-¿Qué haces aquí? Tu avión debió salir a las 12.

-Sí, es así…- dijo con molestia- a las 12 de la noche, no del mediodía.

-¿Qué?- preguntó confundida.

-Que sale más tarde.

-¿De verdad? Ok, ok, ok, ok- se apresuró a contestar mientras veía como la gótica levantaba unas zapatillas- ¿Qué haces aquí?

-¿Qué que hago aquí? Vine a decirte lo imbécil que eres- arrojó la zapatilla que tenia con fuerza, Tori lo esquivó.

-Está bien, soy imbécil… no importa, me alegro que estés aquí… tirándome cosas, quería decirte algo.

-Ohhh, pero si tu ya lo dijiste todo- exclamó con sarcasmo- Que me amas ¿verdad? Pero que me dejas ir ¿Qué me necesitas? Pero no tanto como para tenerme cerca ¿Qué cumpla mis sueños? Lejos de aquí. No necesito que digas mas nada.

-¿De qué hablas? ¡Auch!- misma pierna, diferente calzado golpeándola-¡Basta Jade!

-No, no voy a parar, voy a seguir tirándote cosas hasta que mueras- dijo molesta, mientras buscaba más cosas en el suelo.

-Está bien ¡Esta bien!- gritó consiguiendo la atención de su compañera- Hazlo solo quiero decirte unas cosas, y luego me tiras hasta con la lámpara… ¡No era en serio!- se escandalizo la morena, viendo como al gótica intentaba levantar una lámpara a la par suya- ¡Solo escúchame!

-Tienes un minuto.

-Eso no me va a alcanzar…

-55 segundos…

-Bien, bien- accedió la latina.

Tori se concentro en lo que quería decir, en lo que le dijo a Beck en el auto, en lo que hablo con la adivina… pero su mente había quedado en blanco. Había deseado con todas sus fuerzas tener a Jade una vez más, y allí estaba… ¿Por qué no se el ocurría nada?

-30 segundos…

-Ammmmm…

-25 segundo…

-Espera…

-20 segundo…

-Ni siquiera pasan 5 segundos cada vez que hablas..

-15 segundos…

-¡Se mi novia de nuevo!

-10 segu… ¿Qué?

-Quiero que seas mi novia de nuevo- contestó Tori segura.

-No.

-¿No?

-No

-¿Por qué no?

-Tu terminaste conmigo- contestó con enojo Jade- Me convenciste que era lo mejor y te creo, mi idea fue tan estúpida.

-No, no lo fue… bueno es que es difícil… bueno, tienes razón, no quiero tenerte de novia…

-¿Perdón?

-Es decir, no quiero un noviazgo contigo así… bueno no lo sé, quizás funcione… quizás no funcione ¡¿Quién puede saberlo?! ¡Dios!- La latina parecía frustrarse en sus propias ideas.

-¿Tienes algo que decir, Tori? Porque si no, deja de hacerme perder el tiempo…

-Si… tenia… ahora no lo sé- Hizo un esfuerzo por aclararse, y pensar con rapidez- Estuve pensando… pensando mucho, en todo esto… y yo, de verdad no quiero ser ningún impedimento para que cumplas tus sueños Jade, y por eso está bien que te vayas. No quiero que dejes de lado eso por mí, y ya sé que no dejarías que nada ni nadie se interpongo, y eso está bien.

-Oh por Dios ¿ya puedo tirarte la lámpara?

-No espera, no he terminado- Dijo la latina mientras subía las manos al pecho, mostrando las palmas- Yo te amo, de verdad te amo, como nunca he amado a nadie… como nunca creo que amare a nadie, no es un amorío adolescente, estoy segura… y creo… creo que tu y yo debemos estar juntas… por eso… por eso…

-¿Por eso qué?

-Por eso, aunque ya no seas mi novia… y aunque te vayas por muchos años… y aunque conozcas a un millón de personas… y aunque me dejes de querer… inclusive, si pasara lo que pasara, sea lo que sea… quiero que sepas que yo jamás dejare de amarte- Tori bajo su mirada "No voy a llorar" sentía como su garganta se apretaba, creyéndose incapaz de seguir hablando, pero tenía que decirlo- No me importa lo que pase, no me importa cuánto chicos intenten conquistarme, o lo mucho que sufra por no tenerte cerca… Yo sé… ¡yo sé! Que no podría dejar de amarte… así que quiero que sepas… Que aquí estaré… esperándote… y que si no regresas, iré a buscarte.

Se hizo un silencio por unos momentos, en el que Tori no se sentía capaz de levantar la mirada.

-¿Eso es todo?- preguntó Jade con tono neutro, haciendo que la latina finalmente levantara la mirada.

-¿Te parece poco?- preguntó mientras dejaba caer sus brazos, en expresión incrédula- Si… creo que es todo.

-Bien, ahora tú escúchame a mí. ¿Tienes idea lo imbécil que eres?

-Amm bueno yo…

-¡No hables!- le gritó la gótica- Nada ni nadie me dice a mí lo que debo hacer. Nunca. Y tú y mi padre y todos, parecen decidir por mí que lo mejor es esta universidad ¿Quién se creen que son?

-Eso no es verdad, tú querías…

-¡No hables!

-¡Esta bien!

-¿Qué puedes saber tú de lo que yo quiero?- le preguntó indignada, Tori solo la miraba-¡Contesta!

-Pero acabas de decirme que no hable- dijo Tori y contemplo como su compañera rodaba los ojos con molestia- No lo sé Jade me confundes. Toda tu vida quisiste ser guionista, triunfar en Hollywood, siempre dijiste que ese era tu sueño. Es lo que querías, y esta oferta es sumamente valiosa para eso. ¡Claro que quieres ir! Es entendible. Nadie se opondría a eso.

-Sí, tienes razón, es una oferta maravillosa ¿pero es que acaso no me amas?

-¿Qué?

Tori comenzaba a pensar ciertamente en la posibilidad de haberse quedado dormida en el sofá de la sala. Todo lo que estaba escuchando no parecía tener sentido alguno.

-Claro que te amo, y quiero lo mejor para ti inclusive si es lejos mío. Jade esta es una gran oportunidad. Yo lo sé, tú lo sabes ¿Cuántas más como estas habrá?

-¿Cuántas oportunidades tendré de llevarte a tu baile de graduación?

Tori miro a Jade, razonando lo que acababa de escuchar… no le daba crédito.

-¿Qué?

-Dije… ¿Cuántas oportunidades tendré de llevarte a tu baile de graduación?

-¿Tu… tu quieres que llevarme al baile de graduación?- preguntó Tori, señalándola con el dedo, Jade asintió segura mientras se cruzaba de brazos- Pero… si me llevas, sería muy obvio que estás conmigo, por eso no fuimos juntas al baile de caridad…

-Oh perdón, ¿ya habías pensando en alguien más para que te lleve?- preguntó con enojo.

-¿Qué? Claro que no, ni siquiera he pensando en eso.

-Pues yo si- le aseguró- ¿Cuántas posibilidades tendré de ver tu rostro cuando recibas tu estúpido diploma de Hollywood Arts?

-Yo… no lo se... ¿una?

-¿Cuántas posibilidades tendré de verte nerviosa por tu primer gran canción esté a punto de debutar en la radio?

-Jade, esas cosas no son tan…

-¿Cuántas posibilidades tendré de sorprenderte en tu siguiente cumpleaños?

-Solo una Jade, ya entendí ¿y qué? Tendré más cumpleaños, sacare mas canciones… veras las fotos y videos de la graduación… lo mismo pasara contigo.

-¿Lo ves? Eres imbécil hasta la medula.

-Jade- la llamó con compresión- Ya se que tienes miedo, yo también lo tengo, ya hablamos de esto, y está bien. No me perderás…

-¡Tú no sabes eso!- la interrumpió con malestar la gótica- ¡Tú no sabes nada!

-Jade, cálmate, puedes hacer esto, está bien que…

-¡Me baje del avión!- confesó sin más.

-¿Qué?

-Era mentira, el avión si salía al mediodía… solo puse un pie en él y me di vuelta.

-¿Qué? ¿Por qué?- "Estoy soñando… esto es muy cruel, si es un sueño es muy cruel"

-Porque es mentira… yo no puedo hacer esto… es estúpido.

-No es estúpido Jade, estas persiguiendo tus sueños, está bien, siempre hay que hacer sacrificios por perseguir lo que quieres…

-¡Cállate! Ya no lo soporto- La cortó mientras se tapaba la cara con frustración- ¿Tienes idea de cuáles son mis sueños Tori? No, no lo sabes… yo pensé que los sabia, que los tenía en claro… pero se me olvido una cosa. Si es verdad, quiero ser famosa, muy exitosa, tener tanto poder y dinero, junto con el reconocimiento ¡ser de las grandes!... y entonces… algo vino como un tornado y lo arruino todo. Todo ese hermoso plan, todo al drenaje. Y entonces me di cuenta que había cambiado.

Tori miraba a Jade, y podía ver en ella como se debatía mientras se mordía el labio.

-No te equivoques, sigue queriendo lo mismo, y lo conseguiré, por mi nombre que conseguiré todo eso, porque soy Jade West… pero si, algo cambio. Me di cuenta… que quiero todas esas cosas… pero no las quiero si tú no estás.

-¿Qué?- preguntó Tori débilmente.

-Tú… tú te metiste en mis metas… como un tornado, como un terremoto, como un rayo, como algo que de verdad no pude evitar- siguió Jade-Yo quiero… yo quiero ser la mujer más exitosa de la empresa, la más poderosa… y que cuando llegue a casa, pueda sacarme ese enorme traje importante y acostarme contigo. Quiero que, cuando mis películas ganen los más importantes premios, quiero poder mirar a la tribuna y verte allí, sonriéndome como tú solo sabes hacer… y dedicártelos… quiero… Dios quiero tantas cosas. Quiero que cuando mis colegas importantes me hablen de lo caprichoso y lo lujos que tienen sus hijos, poderle decir que los míos son mejores, sacar mi billetera y mostrarle una foto de ellos contigo. ¡Dios! Me convertiste en una maldita romántica. Quiero que vengas conmigo a los estrenos de mis películas y que ambas seamos la envidia de todos. Quiero que vayamos a importantes obras e teatro y que a la salida caminemos de la mano y vayamos a comer crustáceos.

-Pero Jade- Tori peleaba internamente por no llorar, la gótica ya había dejado escapar unas lagrimas- podemos hacer todo eso… en el futuro.

-¡No lo sabes!

-Sí, es cierto, no lo sé… pero a veces tenemos que tomar riesgos que no queremos por nuestras metas y…

-¿Tu tomarías el riesgo Tori?- preguntó contundente, la morena no contestó, a decir verdad no sabría que hacer en el lugar de Jade- No lo tomarías. Yo… yo sé que soy talentosa, sé que soy la mejor, se que triunfare. Es verdad, esta oferta es única… no tomarla sería un riesgo, tentar a la suerte de que me cierre las puertas del éxito… pero es un riesgo que estoy dispuesta a correr… tengo miedo, pero está bien. Terminar contigo, irme lejos de ti… dejarte por tanto tiempo… y dejarlo todo al "destino" también es un riesgo… pero no estoy dispuesta a correrlo. No, no lo arriesgare. No quiero arriesgarlo. De verdad no quiero hacerlo, y no lo hare. Seré exitosa y tendré todo lo que quiero, y lo hare a tu lado. No quiero lo uno sin lo otro… no voy a dejarte.

Tori se mordió el labio con fuerza, pero no pudo evitar que las lágrimas comenzaran a salir.

-Eres tan estúpida ¿sabes?- siguió Jade- Dices que me amas, pero me dejas ir… hay que ser estúpido para dejar ir lo que se ama. Y yo… yo quizás me arrepienta en el futuro de no haber tomado ese avión- Dijo Jade, mientras reía por lo bajo y agachaba su cabeza- pero hoy, ahora, estoy segura que me estaría arrepintiendo de no estar con la persona que amo… y yo te amo.

Tori se tapo la cara con una mano y dejo escapar el llanto. Estaba muy aturdida. Sentía como sus oídos se le tapaban y los ojos le ardían. Su respiración se entrecortaba y cada vez que abría la boca pequeños jadeos salían de ella. Sintió a Jade acercándose y como esta le retiro la mano de la cara.

-Te amo- le repitió con una sonrisa, mirándola con tanto cariño que Tori creyó que era posible la plena felicidad en la tierra.

Jade se acercó un poco más a su rostro, haciendo una pausa, como pidiendo permiso a los ojos de Tori de continua. La latina asintió un par de veces antes de que la gótica cerrara los ojos y la besara.

"Besos salados" Fue lo único que su cabeza llego a pensar, aturdida aun de toda la información que sucumbía no solo su cabeza, sino también su cuerpo.

-Eres tan estúpida, Jade- Dijo cuando se separo, aun llorando. La gótica rio- eres realmente idiota ¿Sabes?

-Y tú eres una llorona…

-Estoy llorando de felicidad.

-No veo la diferencia- dijo para acercarse y depositar otro beso.

-Haces que me duela la cabeza ¿Sabes?

-Sí, es uno de mis efectos… soy un gran dolor de cabeza.

-Lo eres.

-¿Tori?

-¿Qué?- La latina aun se mantenía abrazada a su compañera, el calor que desprendía su cuerpo era agradable en comparación a lo fría que tenia la piel y lo húmeda de sus ropas.

-Si quiero.

-¿Qué?

-Quiero ser tu novia de nuevo.

-¡Oh por Dios! ¡Eres tan estúpida!- contestó la latina mientras sentía como se largaba a llorar de nuevo sin poderlo evitar. Se abrazó a Jade escondiendo su rostro en su hombro y notó como esta reía.

-Lo soy… soy la estúpida que te ama- Le aseguró, haciendo que Tori se retirara un poco y la mirara, su rostro mostraba cierto arrepentimiento- Lo lamento, te hice sufrir mucho ¿verdad?

-Eso ya no importa… no te preocupes… me lo recompensaras… siempre lo haces- le sonrió la morena, aliviando el peso que cargaba sus hombros.

Ambas se quedaron observando por un tiempo. Jade abrazaba a Tori de la cintura y esta de su cuello. La posición con la que más se familiarizaban sus cuerpos. Finalmente la gótica aflojo el agarre respirando profundamente. La latina hizo lo propio, y con su mano tomo la de Jade. Su cuerpo aun le pedía a gritos el tacto con ella, aunque solo sea ese por ahora.

-¿Escuchas como llueve afuera?- Le preguntó la de piel mas pálida, mientras por el silencio que había entre ambas, ahora se podía escuchar las gotas de lluvia, de lo que parecía una tormenta afuera.

-Sí, ha comenzado a llover mas fuerte- siguió la latina, apartando su vista de Jade y contemplando por la ventana como llovía incesantemente.

Jade se fijo en Tori, con las ropas mojadas, el cabello húmedo, desarreglado, su rostro colorado por el llanto, unas ojeras marcadas, la piel de su cuello más pálido por el frio, y sus ojos enrojecidos. No pudo evitar reírse.

-¿Qué?- preguntó con curiosidad la morena.

-Nada.

-Vamos, dime.

Jade levanto su otra mano acomodando un mecho del cabello de su novia.

-Pues…es que hoy estas… - siguió mientras acariciaba una de sus mejillas. No pudo evitar recordar nuevamente las palabras de su padre cuando, al bajar del avión y hablar con él, este le dijo que la apoyaba, y que solo esperaba que no se arrepintiera de la decisión que tomó. Ella sabía que todo podía cambiar, inclusive podía arrepentirse luego, podían pasar muchas cosas… pero entre todas esas cosas había algo seguro, y eso era lo que estaba pasando "ahora"… en el presente… y justo ahora, justo hoy, justo en ese momento, justo en ese lugar… tenía lo que en verdad quería enfrente de ella- Muy bonita.

Fin.


Nota del autor.

Everlong

Hola
He estado esperándote aquí
Tanto tiempo

Esta noche
Me lancé dentro de mi
Y fuera del rojo, fuera de su cabeza ella cantó

Baja
Y gástate conmigo
Deprímete conmigo

Demórate
Como tu quisieras que fuera
Estoy sobre mi cabeza , fuera de su cabeza ella cantó

Y me pregunto
Cuando canto contigo
Si todo podría sentirse así de real por siempre
Si cualquier cosa podría ser así de buena otra vez

La única cosa que siempre me pregunte de ti
Debes prometer no parar cuando diga : 'cuando ella canto'

Respira
Así podría respirarte
Abrazarte

Y ahora
Sé que tu siempre has estado
Fuera de tu cabeza, fuera de mi cabeza canté.

Y me pregunto
Cuando canto contigo
Si todo podría sentirse así de real por siempre
Si cualquier cosa podría ser así de buena otra vez

La única cosa que siempre me pregunte de ti
Debes prometer no parar cuando diga : 'cuando ella canto'

Y me pregunto
Cuando canto contigo
Si todo podría sentirse así de real por siempre
Si cualquier cosa podría ser así de buena otra vez

La única cosa que siempre me pregunte de ti
Debes prometer no parar cuando diga : cuando…

Everlong, es la canción que no solo le da el nombre al capítulo final del fic, sino a el fic en sí mismo, es de la banda Foo Fighter. La puse toda traducida porque realmente no me alcanzaría las palabras para explicarla. Yo creo que cada uno podría interpretarlo como sea… ¿cómo lo interpreto yo?… pues bien. La mayoría de lo que interprete es lo que deje ver en este capítulo.

El estribillo de la canción canta "Si todo podría sentirse así de real por siempre. Si cualquier cosa podría ser así de buena otra vez" ese anhelo que tienen todos los seres humanos de querer repetir la felicidad, una y otras vez, todas las veces que podamos. Y ojala que esa felicidad siempre este con nosotros… así no son las cosas. Nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo. Ojala tengamos todo asegurado en nuestras vidas. Arriesgar cosas, teniendo la certeza que las podemos recuperar, sabiendo que no la perderemos jamás. Y nadie puede decir eso. Nadie tiene nada asegurado en esta vida. Y si solo tenemos una vida… ¿Por qué arriesgamos las cosas que de verdad queremos? No está mal arriesgarse… todo el tiempo tenemos que estar decidiendo, y con cada decisión que hacemos, arriesgamos algo. Siempre es así, siempre nos podemos equivocar y podemos acertar, podemos perder como podemos ganar. Siempre es duro y siempre hay que hacer renuncias difíciles… por eso vivir vale la pena… es divertido.

Siempre va a ver momentos en lo que debemos decidir… y la verdad es que las decisiones correctas no existen. Solo existes tú, tú y tus deseos, tú y tus metas, tu y lo que amas. Eso existe. Y Una vez que tomes la decisión, tomándote todo el tiempo que tengas que tomarte, entonces encamínate y que no te importe nada de lo que dejas a un lado. Porque ya te has decidido. Como Jade, que decidió quedarse con Tori… y que todo lo demás le valga un caño. Cuando Sikowitz dijo que Jade no se había decidido, estaba en lo cierto. Se dejaba ver que nuestra chica había decidido irse… pero para ella esa era una decisión imposible, no podía dejar de lado a Tori… porque ya todo había cambiado.

Y algunos dirán que es mas impórtate los sueños que el amor. Otros dirán que es más importante el amor que los sueños. Y ninguno se equivocaría. Todas las personas, cada persona, tiene su escala de valores… donde para algunos su sueños y anhelos son lo mas importantes, para otros Dios está en la cima, para otros su novio, para otros lidera el dinero, para otros su cuerpo, para otros sus hijos, así infinidades de veces como personas hay en el mundo, y ninguna puede decir que lo que es importante para el otro es estúpido.

Es tu vida, decídete.

Yo… quiero agradecer a todas las personas que me han leído, a las que me han dado su apoyo y a quienes se han mantenido en silencio. Este fic es tanto mío como suyo. Lo escribí para mí, y lo escribí para ustedes… y me he divertido en grande.

He cambiado tanto…

Ojala que el final haya sido de su agrado. Espero que hayan disfrutado de la lectura casi tanto como yo disfrute escribiendo.

Dejen Review XD que ya les dije que es gratuito y ni cuenta tiene que tener, puede ser totalmente anónimo, solo deben escribir abajo y mandarlo, así de simple. De verdad me interesa saber que opinan… No me dejen vivir o morir sin saberlo.

Bueno… esto fue todo… se siente tan raro… ya han pasado 7 meses… parece menos XD… Dios, esto es terrible, me pone tan nostálgica. Ya está. Muchas gracias por leer. Mi muso y yo estamos muy contentos de este Fic. Muy orgullosos. O hice lo mejor que pude, me esforcé mucho, de verdad… di lo mejor. Ahora me siento más delgada inclusive XD

Bien, no queda más por decir. Adiós... si eso… Adiós… o algo ;)

Mi naturaleza es fuego… y yo incendiare a este mundo.

Andy Pain.