Capítulo 2

La tenían sentada en medio de la cama de Kurt contándole toda su historia exagerando con cada palabra.

La única que mantuvo la calma fue Rachel que miraba incrédula a sus amigos y la historia tan trágica que pintaron, Santana quedo por los suelos peor que delincuente.

-No puedo creer todo lo que les hiso – murmuro Brittany negando.

-Ni yo tampoco – siseo Rachel rodando los ojos recibiendo una mirada asesina de Quinn.

-Por eso necesitamos tu ayuda Britt, necesitamos a alguien que nos ayude a hacerla ver que jugar con las personas está mal.

-Me encantaría ayudar, enserio – aclaro – Pero no me gusta engañar a las personas, y menos con algo tan grande como fingir ser un chico.

-Es que no puedes ir así tal cual, imagínate como reaccionaria – insistió Kurt.

-Por mí no hay problema, amor es amor sin importar si es chico o chica pero no cuando yo tengo que fingir y burlarme de ella.

-Esta chica me robo al amor de mi vida – suspiro Quinn llenando de drama la escena – Ella no pensó dos veces en fingir y burlarse de mí.

-Enserio que lo siento, no puedo imaginar lo que sentiste – la trataba de reconfortar posando su mano sobre su rodilla y acariciándola con sus largos dedos – Pero si ese chico no te aprecio como debía, quizás era lo mejor.

-Yo solo… solo quisiera darme una oportunidad de estar con el de nuevo – confeso – Tu puedes hacer que ellos terminen Brittany, yo se que puedes.

-Además que ¿te imaginas lo irónico y merecido que sería? Santana López que se burla de la orientación sexual de la gente, enamorada de una chica.

-Ella no sabría que soy una chica – aclaro Brittany dejándose llevar por la idea.

-¡Exacto! Es lo mejor, la prueba clara de que uno se enamora de la esencia de la persona.

-A ti te gusta mirarle el trasero a los chicos, no a las chicas – se reía Rachel ajena a la conversación mientras leía algo de su móvil – Eso es físico ¿Cierto? – pregunto con malicia clavándole la mirada.

-Mira para lo que abres la boca – reía Quinn despeinándola – Ayuda un poco quieres.

-Yo no quiero ayudar, es una idea descabellada además de imposible.

-¿Imposible porque? Britt es casi de mi estatura – se media Kurt tomando de la mano a Britt y poniéndola de pie.

-Digamos que los ayudo – pensó en voz alta - ¿Qué ganaría yo?

-¡Ahí esta! Nadie hace las cosas por bondad, ser convenido es algo innato en… ¡au! – chillo Rachel ante el jalón de oreja que Quinn le dio sin soltar el agarre que tenia de su cintura.

-Mejor cállate y sigue con el teléfono.

-¿Qué quieres? – pregunto Kurt.

-Ahora que la veo bien – murmuro Rachel interrumpiendo la negociación – Si se vería bien de chico, tienes lindo trasero – rio.

-¡Hey! – chillo Britt sonrojándose.

-¿Enserio? Lo mismo pensé yo – apoyo Quinn riendo – Además de que tiene una linda sonrisa, eso enamora en un chico.

-El único problema sería su voz… - pensó Kurt.

-Aun no he dicho que lo hare – se quejo alzando las cejas – Solo lo hago si cumplen con mis reglas – aclaro.

-Entonces estas dentro – dijo feliz Quinn abrazándose de la castaña.

-Y también algo más… - aclaro.

-¿Más? – resoplo Kurt.

-Si ella me cae bien esto se termina antes de empezar – suspiro.

-Ah era eso – rio Rachel.

-Tranquila, ella nunca causa una buena primera impresión – dijo Kurt - ¿O no Quinn? – se burla.

-Esa zorra no causa jamás una impresión buena – aclaro Quinn.

-Mi madre me mataría si se entera – empezó a arrepentirse volviendo a su posición en la cama.

-No tiene por que enterarse – la calmo Kurt.

-Estudio en casa, claro que se enterara.

-¡Eso es genial! Las escuelas públicas son una mierda – le dijo Rachel con una sonrisa.

-No lo sé, nunca he ido a una escuela.

-¿Jamás? – Pregunto asustada Quinn recibiendo una afirmación con la cabeza – Eso es un problema…

Y con eso tenían la confirmación del porque de la actitud tan callada de la rubia de ojos azules. Si jamás había ido a la escuela no era una chica muy social y por ende no sabría como acercarse a Santana.

-Pero si lo que te preocupa es que no pueda hacer esto estate tranquila, he tenido muchos novios – dijo tan relajada como era sin inmutarse ni un centímetro.

-No lo dudo, eres muy guapa – rio Kurt.

-¿Me estas coqueteando? – se burlo quiñándole un ojo haciendo que el chico riera.

-Quizás cuando te vea de chico hablamos – le dijo en un tono seductor que solo logro estallar en carcajadas en toda el dormitorio.

-¿Nos ayudaras Britt? – pregunto de pronto Quinn agachándose y quedando a su altura.

La rubia sonrió y miro a los tres que estaban contemplándola esperando su respuesta.

-Bueno… No puedo negarme chicos, ustedes son muy convincentes – reía – ¡Rayos! No tengo idea a lo que me estoy metiendo – estallo en carcajadas sacando su lengua.

Y enserio no tenía idea en donde se estaba metiendo.

Una cosa era una broma pero ella tendría que actuar y convencer a toda una escuela de que no solo era un chico sino que era un conquistador. En el momento no tenía miedo ni pensaba mucho en ello pero el problema vendría cuando conocería a su víctima.

Santana se levantaba de un sueño que ya se había transformada en pesadilla, todas las noches el mismo y aterrador suceso pasaba mientras ella dormía.

Las burlas, los murmullos a su espalda y ese negro y escalofriante vacio que sentía en su pecho combinado con la angustia que hacia el engaño que tenía que aguantar al despertar.

No hay nada peor que no recordar tus sueños, no poder recordar eso a lo que más temes.

Salió de su cama a regañadientes viendo su reloj digital que tenía al lado en una cómoda y descubriendo que eran poco mas de las ocho de la mañana.

Se dio una ducha y se vistió de forma cómoda porque ese día ya lo tenía planeado, no iría a clases.

Sam ya estaba al tanto y le prometió extrañarla todo el día. Cosa que la verdad le importaba poco o nada.

Si estaba con Sam era por puro capricho. Era preferible que este con ella y no con Quinn, o al menos eso pensara.

Le gustaba que Quinn estuviera soltera, era algo que la aliviaba.

La razón era tan obvia que ya casi la había aceptado, claro, si no fuera porque se aferraba a la minúscula posibilidad de que fuera porque la envidiaba.

Pero la envidia no tenía que ver, en absoluto. Solo sabía que ella quería estar cerca de la rubia, todo lo que pudiera.

Desde niñas la conocía y la observaba en secreto, hasta que dé a pocos se fue acercando mas y mas.

Le dolía saber que la rubia la odiaba, y lo único que atinaba a hacer era devolverle ese odio, aunque no lo sintiera tenía que hacerlo, por orgullo por supuesto.

Mientras salía de su casa ante esa cálida mañana decidida que tenía que cambiar tan solo un poco su actitud, pero ya era tarde para cualquier cosa.

Quinn la odiaba, punto final.

El hecho de haberle quitado su novio hiso todo más claro, aunque en una ocasión Quinn le quito a Puck pero a Santana no pareció afectarle tanto. Al parecer la rubia si estaba verdaderamente enamorada de Sam.

-¡San ven aquí! – La llamo su madre – Ayúdame con estas cajas – dijo ya detrás de ella.

-Claro – respondió con una sonrisa.

Llevar esas cajas a la casa de su abuela había sido la excusa perfecta para tomarse un día alejado de todos. Un despido de esa vida que parecía un guion mal hecho.

-¿Hablaste con tu mamá? – pregunto Kurt tomando ganchos de ropa de esa tienda de descuento a la que habían decido ir por no solo sus precios sino la clientela.

Era una de las tiendas más alejadas de Lima, casi a 40 minutos en auto. Y la ropa no solo era barata sino que tenía algo de estilo.

-Le mencione algo – balbuceo mirando por el cristal – Pero no se lo pregunte directamente.

-¿Y qué esperas? – Suspiro Rachel – Mientras más rápido entres más rápido terminaremos con esto.

-Hablando de terminar con esto ¿Cuánto tiempo deberé fingir? – Pregunto la rubia a Quinn - ¿Qué pasa si bueno… si ella quiere besarme?

Los tres chicos rieron a más no poder ante la cara de pena y desconcierto que tenia Brittany.

-Pues una o dos semanas a la mucho – informo Quinn – Santana es una chica fácil Brittany, de hecho quizás quiera acostarse contigo el mismo día de haberte conocido – dijo con malicia.

-¡Cierto! ¿Cómo haremos con eso? – Dijo Rachel con media sonrisa – Creo que le sobra algo por allí y le falta algo por allá – reía moviendo sus caderas "sensualmente".

-¡Hey! Nadie dijo nada de acostarme con alguien, un beso ya se me hace raro y…

-No te acostaras con nadie – suspiro Kurt – Solo tienes que hacer que termine con Sam, punto.

-Okey – respondió más tranquila echándose a lo largo de un mueble para los clientes - ¿No vas a preguntarme mi talla? – preguntó curiosa.

-No es necesario, al ojo se nota que somos la misma talla.

-¿Cómo hare con mi pecho? – Suspiro – No quiero morirme de calor.

-Britt con toda la buena onda del mundo – reía Quinn – No creo que eso sea mucho problema.

-¿Qué quieres decir?

-Estás plana Britts, así como tablón – dijo de forma natural Rachel masticando una goma de mascar.

-¿Enserio? – Pregunto asustada poniéndose de pie – A lo mejor es el sujetador ¿No creen?

-A mí me gustan – dijo Kurt con una sonrisa tratando de relajarla – Son recatadas.

-¡Lo ven! A un gay le gustas mis pechos ¡Oh si! – dijo feliz reventando la burbuja que acababa de formar Rachel con su dedo índice.

-Creo que le gustan porque ahí no hay nada – murmuro Quinn muy bajito al oído de la morocha causando que soltara una gran carcajada.

-¿Se están burlando de mi? – dijo enojada frunciendo el ceño.

-No no no – dijeron las dos tratando de contener su risa.

-¡Listo! – Grito Kurt parando la pelea - ¡ten! Anda pruébate estos – le dijo tendiéndole unos conjuntos ya preparados.

-Está bien – contesto sin muchos ánimos.

-¿Quién pagara todo esto ah? – murmuro Quinn una vez dentro la rubia.

-Tranquilas, mi papá invita – reía el chico alzando una tarjeta de crédito negra.

-Genial ¿Nos invita a cenar también? – aprovecho Rachel guiñándole el ojo.

Mientras los tres amigos bromeaban y reían adentro de ese camerino había una rubia arrepentida mirándose al espejo tan solo llevando ropa interior y observando fijamente sus pechos.

-Estúpida Rachel – suspiro al fin metiéndose en un pantalón negro sumamente ajustado que le quedaba demasiado incomodo – Creo que no somos la misma talla – empezó a reír mientras se ponía un playera azul con cuello redondo a botones.

Se miro al espejo y vio a una chica con un lindo trasero.

-Esto no funcionara – dijo para ella saliendo del vestidor y empezando a elegir ropa por su cuenta.

Los chicos de percataron de esto y se miraron asustados ¿Quizás habían supuesto muchas expectativas? El día anterior se veía mucho mas masculina que con esos pantalones.

-¿Me dejas elegir a mí la ropa? – pregunto dulcemente Quinn tomándola por el hombro.

-Claro – dijo de inmediato acercándose a Kurt – Soy una talla más que estos Quinn – le informo desabrochándoselo.

-Lo siento Britt, tienes más caderas que yo.

-Y trasero Kurt, no lo olvides.

Al fin habían conseguido prendas de vestir que no la hicieran parecer tan chica, el truco estaba en comprar ropa ancha.

Luego de su día de compras Kurt las invito a comer pastas en un restaurant que estaba en la plaza cerca de ahí.

-Se te ve bien Britt – murmuro Rachel tomando su vaso de agua.

-Sí, el problema es mi voz – suspiro.

-Tienes que practicar ¿Sabes cantar? – Pregunto interesado – Hay unos ejercicios geniales para ensanchar la voz que tienes que ver.

-Claro.

-Hey no quiero que te agobies con esto – murmuro Quinn tomándola de la mano – Hay que hacer de esto, algo divertido. Conocernos mejor.

-Suena… Suena genial – dijo con una sonrisa tímida.

-Aoww parece que tienen química – reía Rachel.

-Eso es buen, pero volviendo a la transformación. ¿Cómo haremos con su cabello?

-¡Rayos había olvidado el cabello!

-Así es Quinn, tiene risos rubios.

-Si quieren lo cortamos – dijo encogiéndose de hombros quitándole importancia – Vuelve a crecer.

-Ni hablar – sentencio Kurt – Yo te peinare cada mañana, no vas a perder tu hermoso cabello.

Al menos esa consideración había hecho que Brittany tengo un mejor concepto de los chicos, unos chicos que se estaban volviendo sus amigos muy rápidamente.

NA: Disculpen la demora, aun no me acostumbro mucho a esta forma de subir capítulos.

Solo quería agradecer los comentarios :)

Estaré actualizando mas seguido. Saludos.