Capítulo 4

Santana ya se había hecho esa molesta cola de caballo que según ella le hacía ver la frente más grande de lo que ya era.

Trataba de arreglar el imperfecto echando sombras en sus pómulos pero solo hacia ver su rostro más delgado y por ende más largo.

-¡Dios! – Susurro – Hoy si que no es mi día – maldijo cerrando de un golpe su casillero.

Se volteo y recostó su cuerpo en los mismos esperando ver a Sam o más bien esperándolo para poder comenzar su mañana tranquila.

El era su chico, quizás novio de turno sea un adjetivo más adecuado. Pero ella lo quería, así que se prometió a si misma ser fiel por una vez en su infeliz vida.

Y vaya que Sam se la ponía fácil, no era indiscreto, tenía un muy buen cuerpo. Y lo mejor de todo, era popular.

Con eso ya estaba catalogado como el mejor chico de Mckinley, por el momento claro.

Fue esa llegada la que horrorizo todo, esos ojos rasgados pero que podían llegar a ser verdaderamente expresivos.

Una mezcla de curiosidad y ansias sin duda.

-Hey San ¿Cómo estas hoy? – la saludo con una sonrisa que parecía sincera pero que ocultaba algo más.

-Hola Tina – siseo mirando por encima de ella maldiciendo al rubio por su demora – Muy buenos días, estoy esperando a Sam.

-¿Eso significa que estas bien? – rio no muy convencida de su respuesta.

-Como todos los días – dijo entrando en un terreno minado donde su mal trato no la llevaría lejos.

-¿Sabes la ultima? – Cambio de tema rápidamente evitando cualquier excusa para discutir – Tenemos chico nuevo – rio.

-¿Y eso? Estamos enero… - dijo algo curioso.

-Se acaba de transferir, estudiaba en casa.

-Ah – soltó mirando como Sam llegaba y olvidándose de todo – En fin, no me interesa. Nos estamos viendo – dijo dispuesta a irse.

-Claro, seguro lo veremos por ahí. Total, el nuevo novio de Quinn Fabray ya se tiene el trono comprado.

¿Novio? ¿Quinn? ¿Había oído bien?

Como si fuera mecánico o simplemente un acto reflejo detuvo su recorrido y la encaro.

-¿Disculpa? – Rio - ¿Cómo es eso de nuevo novio?

-Así es – dijo asustado por haber metido la pata, Santana lucia algo enfadada sin razón aparente – Lo puso ayer en su estado, y ya están en una relación – explico – Quizás me equivoque… no sé.. – tartamudeo.

-Da igual – suspiro con una sonrisa cínica – Sera un perdedor igual que ella.

Pero no le daba igual, casi como confirmación saco su teléfono móvil de su bolso y empezó a buscar perfiles.

En realidad si Tina Coheng-Chang te lo había dicho era un hecho científico que tenía que ser cierto, es la especialidad de la asiática. Siempre tener lo último de lo último en Mckinley.

-Nena – saludo el rubio con una enorme sonrisa – Que hermosas estas.

-Ah… gracias – dijo con una sonrisa fingida y un suspiro.

Guardo su teléfono enseguida y simplemente camino de mala gana con una mueca de insatisfacción en sus labios.

Ella no podía haber conseguido un novio tan rápido, quitarle a Sam le costó casi un mes de indirectas e insinuaciones al rubio para que solo en unas semanas se consiguiera a un perdedor.

Y podía afirmar que era un perdedor por esa expresión de niño bueno que tenía en su foto con Quinn, por supuesto que ya la había visto.

...

-Tengo miedo – repetía entre dientes tomando su maleta negra y cruzándola por su hombro – Se darán cuenta.

-Si sigues diciéndolo obvio sospecharan – se quejaba Quinn tomándola de la mano – Cálmate Britt – le susurro.

-No puedo, jamás había visto a tantos chicos juntos – suspira sonrojándose y bajando la mirada - ¿Por qué nos miran tanto?

-Porque caminas de la mano de la reina – reía Rachel junto a Kurt que miraban entretenidos sus teléfonos.

-Wow ¿Has visto la cantidad de comentarios que tienen sus fotos chicas? – dijo Kurt sorprendido.

-¿Me repites que tengo que hacer?

-Ya tenemos resuelto todo con Figgins, tu mamá vino ayer con mi papá y te matricularon. Solo tienes que ir a recoger tu horario, nada más.

-Y enamorar a Santana – recordó Rachel alzando su mano – Eso es muy importante.

Brittany se perdía embobada en todo a su alrededor ignorando por completo el parloteo de sus amigos y simplemente dejándose llevar por su ahora curiosidad.

Tantos chicos, tantos clubes y tanto de lo que sería capaz.

Si su objetivo principal era Santana, podría divertirse en el camino ¿Cierto? Nada se lo impide.

La campana casi la hace saltar si no fuera porque Quinn la tenía bien sujeta.

-Es hora, ve a secretaria y pídelo de una vez – la soltó – Recuerda ¡eres un chico! – Enfatizo en voz baja – Actúa como tal.

-Adiós Bruno – dijeron Rachel y Kurt al unisonó con un poco de sorna haciendo la que la rubia soltara una suave carcajada.

-Recuerda, baja dos tonos tu voz y todo saldrá perfecto – le recordó rápidamente Kurt al escuchar esa risa.

Brittany asintió con media sonrisa y emprendió su viaje sola.

Se sentía tan curiosa, aunque la cantidad de gente disminuyera increíblemente solo por la campana aun estaba todo ese ambiente del que ella nunca pudo participar.

Camino lento mirando para todos lados hasta que vio una vitrina llena de trofeos y fotos. Una Quinn sonriente en la punta de una pirámide le llamo la atención.

Luego se fijo en su reflejo, ese chico que aun escondía un rostro de ángel. Un chico con mejillas sonrojadas y pecas en la muy perfilada nariz.

Sonrió al notar como una chica que pasaba se le quedaba mirando con una mirada muy sugerente. Quizás no sea mala idea.

Lo único malo era su estatura pero luego no había algo muy delatador.

Al final de un recorrido interminable llego a tener su horario el cual por supuesto no respeto.

No sabía dónde estaban los salones, no tenía ganas de presentarse y por supuesto no tenía ganas de recibir aburridas lecciones de clases que probablemente ya había estudiado.

Brittany estaba a punto de acabar legalmente le escuela y podría entrar en una universidad. Deseaba con todas sus ansias poder ser cineasta, plasmar el mundo como ella lo ve y porque no, que otros empiecen a verlo como ella.

Toda la mañana se la paso caminando sin rumbo con una sonrisa enorme en los labios y una mirada cálida a quien quiera que pase. Guardando cada segundo en su mente.

No fue esta que su suerte la ataco, vaya suerte.

Era casi la hora del almuerzo, o al menos eso decía su horario. Miro su reloj que en realidad era de Kurt y emprendió su búsqueda por la cafetería.

Era lo único que tenía claro. Almuerzo es a cafetería.

En el camino tuvo la mala suerte de tener que ir al baño, necesidades son necesidades.

Pero cuando uno dice que Brittany S. Pierce es distraída no bromea.

Entro al único baño que había usado en toda su vida.

-Ah ¿Qué rayos? – Siseo una chica con los ojos muy abiertos dejando de mirarse al espejo – Entrando al baño de chicas – se rio acercándose dejando mas descolocada a Brittany – ¿Qué sucede? No eres suficientemente hombre para usar tu baño – reía con malicia.

-Eh… Ah.. yo… yo enserio lo siento, me confundí – respondió con una voz tan quebrada que hiso reír a su acompañante.

Estaba a punto de irse pero una mano impidió que se abriera la puerta.

-Claro que no, ahora te quedas. Dime tu nombre – exigió.

-Por favor, solo fue un error. Soy nuevo y estaba apurado – repetía sin tratar de mirarla a los ojos.

-¿Apurado? No distingues los dibujos – reía – Te pregunte tu nombre.

-No te interesa mi nombre – dijo Brittany sacando un lado de hombre patán que siempre había detestado – Ahora quítate.

-Aparte de querer ser niña ahora también maleducado.

Brittany hiso algo que probablemente jamás había hecho en su vida. Tomo la iniciativa.

De un solo movimiento la agarro de las caderas y prácticamente la cargo hasta alejarla lo suficiente para deslizarse por la puerta lo más rápido posible.

No le importo haberla tirado sin ningún tipo de vergüenza o que ella sospechara algo. Solo tenía en mente lo hermosa que se veía Santana López en persona.

...

-¿Estás bien? – reía Rachel apenas la vio.

Brittany estaba pálida y con una mirada perdida.

-No… Acabo de arruinarlo – se lamento.

-Hay no… Dime ¿Qué paso? – pregunto Rachel tomándola de la muñeca al notar lo asustada que se encontraba.

-Santana me vio.

-Pero eso es bueno cariño ¿Hablaste con ella?

-Me vio en el baño de chicas – suspiro mirando para todos lados.

Aun no llegaban Quinn y Kurt que compartían clase pero tenía miedo de encontrárselos. Rachel parecida la menos seria de los tres, quizás podía confiar más en ella para estas cosas.

-Brittany… - suspiro – Pero ¿Qué te dijo?

-Se burlo un poco y me pregunto mi nombre pero no se lo dije y luego me fui – dijo omitiendo su pequeño contacto físico.

-Bueno… Igual ella es así con todos. Quizás ni recuerda tu cara.

Brittany vio como se acercaban sus amigos a la mesa y suspiro pesadamente.

-Por favor no menciones nada.

-Soy una tumba – le guiño el ojo y beso su mejilla – Tu tranquila.

-¡Epa! Besando a mi chico – vocifero Quinn sentándose al labio de Brittany – Hola lindo – saludo besándola muy cerca de los labios – Te extrañe.

-Aja – murmuro una sonrojada Brittany.

-Déjame presentarte – dijo feliz – Chicas él es Bruno, estamos saliendo – rio tan fingido que casi provoca una carcajada a Rachel – Bruno, ellas son Marley y Kitty.

-Mucho gusto – murmuro apenada.

-Igualmente – dijo una risueña Marley.

-¿Aun no son novios? – pregunto Kitty con malicia y una fingida inocencia.

-Nos estamos conociendo, hace poco nos presentaron – dijo Quinn rápidamente.

-Pero desde que la conocí me encanto – añadió Brittany sorprendiendo a todos incluyendo a Quinn y Rachel que solo sonreían.

-No eres el típico chico ¿Cierto? – Murmuro Marley encantada – Se te ve muy… dulce – dijo sonrojándose.

-Gracias Marley – rio la rubia cogiendo confianza.

-Y con un estilo …. Único – dijo Kitty con ganas de ofender.

Las rubias compartieron miradas y Brittany se dio cuenta que esa chica, Kitty, solo era un problema andando, al parecer la personalidad de Santana es muy común en las chicas de esa edad.

-Bien hoy vas a hacerle una emboscada a Santana – dijo Quinn una vez se quedaron a solas con una Rachel que comía su ensalada ajena a la situación.

-Claro ¿Dónde? – dijo sin mucho ánimo.

-Me averigüe y Santana toma clases de pintura en la universidad de Lima tres veces por semana.

-¿Dibuja? – dijo son una sonrisa.

-¿Importa? – Rio Quinn – Tu solo ve y metete a una clase, te vera y le coqueteas.

-Pero soy tu novio, no se verá mal – pregunto apenada.

-Solo estamos saliendo Bruno – rio Quinn – pero Santana si es novia de Sam, cuando el vea que lo engaño contigo se dará cuenta de lo perra que es y que a la que ama es a mí.

-Ese chico no vale la pena…. – siseo mirando el techo.

-¡Te oí! – Rio golpeando su cabeza – Lo sé, tengo todo planeado, tu solo haz lo que te pido.

-Cada minuto me arrepiento más de haberme metido en esto.

-Cállate que se que te mueres por salir con Santana.

-Eh… Ah… Yo…

-Britt se que eres bisexual y sé que Santana es guapa. No hay drama.

-¿Cómo rayos lo supiste?

-Rachel y Kurt son muy buenos cuando se trata de averiguar información personal – rio la rubia señalando a la morena que estaba de pie camino al bote de basura.

-Enserio lo siento yo no pretendía sacar provecho de nada… Es mas no pensé que me besarías, lo siento tanto.

-No me molesta besarte – rio besando su mejilla – Yo sé que no lo aparento pero no soy una chica tan mala – dijo acariciando su mejilla con dulzura.

-Gracias enserio – sonrió.

-De nada Bruno, me encantan tus aretes. Volverás locas a las chicas – rio poniéndose de pie.

¿Más chicas? Jamás había deseado atención.

Solo problemas y más problemas para la pobre cabecita de Brittany.

Muchas gracias por sus comentarios :)

me gusta saber que la historia les esta gustando. Por ahora que no habrá fabrevans o faberry sino se centrara mas en Britt y sus aventuras amorosas xD

Espero que les haya gustado y muchas gracias por los comentarios!