Capítulo 5

Estaba de pie frente a la gran entrada sin la mínima idea de por dónde ir o que hacer.

Solo sabía lo fastidioso que podía sentirse llevar una peluca por más de 8 horas y lo irritante que es que las chicas te queden mirando.

Lo último quizás no era tan malo pero si no sabes hablar muy bien si que puede llegar a ser un problema.

Brittany no había mentido, si había tenido novios. Pero ser sociable es otra cosa.

Su personalidad sarcástica y a la vez despistada en su mayoría solo le causaba problema.

Camino por los pasillos hasta que un cartel muy llamativo le llamo la atención. Era un taller de dibujo y no solo eso sino que la primera clase era gratis así que no tendría que colarse.

Cuando entro no había mucha gente, más que nada mujeres cuarentonas que seguramente estaban divorciadas o tenían mucho tiempo libre.

Estaba relajada hasta que la vio, tensión enseguida.

Su cuerpo involuntariamente de puso rígido y sentía como su garganta se secaba.

Santana López tenía ese efecto en ella pero no porque le gustara. Sino por tener esa sensación de estar mintiéndole.

Ella parecía una chica lista además de guapa y no le costaría mucho notar su voz o su escaso vello facial.

Pero contra todo se sentó a su lado quitándole la mirada. Santana López, pensaba mirando el suelo.

Trataba de llamarla mentalmente, trataba de no ser ella la primera en buscar atención. Pero eso parecía imposible, Santana estaba ensimismada en un dibujo apoyada en una mesa sin moverse demasiado.

Brittany alzo la vista para ver un poco mejor su trabajo y se quedo pasmada, mas aun.

Era el paisaje que se veía por la ventana. Y que lograba verse más hermoso de lo que era en realidad.

-No me gustan que me miren mientras dibujo – dijo sin mucha convicción aun con la vista sobre el papel.

-Yo…. Lo siento….. – Murmuro – Esta lindo.

-No se supone que deba ser lindo – gruño aun ignorando completamente a Brittany – Debe ser un proyección grafica central.

-Linda proyección grafica – rio dejándose llevar por la seriedad que Santana trataba de aparentar.

-Niña enserio me molesta tu… - la frase se quedo en nada cuando vio a un chico a escasos centímetros de ella con una mueca que trataba de ser una sonrisa.

-Hey – dijo alzando su mano - ¿Qué tal? – rio nerviosa.

-Ah… Lo siento, pensé que por tu risa…. – Santana negó quitándole importancia hasta que recordó esos ojos y formo una sonrisa malévola – ¡Un segundo! – Chillo recibiendo una queja de los otros alumnos – Eres el del baño de chicas.

-Ya te dije que eso fue un error, yo no uso el baño de chicas – le dijo engruesando su expresión.

-Claroooo – reía – Por eso entraste como perro por su casa.

-Soy Bruno – corto extendiendo su mano esperando la de ella – Vamos al mismo instituto.

Santana lo miro con los ojos entrecerrados no muy convencida, ese chico era el novio de Quinn. Todos lo sabían, y por más de no gustarle ver a Quinn con pareja no iba a hacer nada contra su relación con Sam.

-Santana – dijo al fin rozando levemente su mano y sintiendo algo sumamente nuevo.

La mano de este chico no era mucho más grande que la suya. Tenía dedos largos que rozaron su palma y dejaron una muy delicada caricia. Tan suave que parecía un pétalo.

Trato de evitar pensar en eso y solo la retiro delicadamente.

-La clase ha sido suspendida por cierto – anuncio la latina – El profesor se enfermo y no consiguieron suplente – bufo causando una sonrisa en el rostro de la rubia.

-Pero veo que eso no te ha detenido.

-Por supuesto que no, venir hasta acá y traer todas mis cosas no sería en vano.

Brittany pasó su vista al pequeño bolso café que colgaba de la silla.

-Ya veo ¿Vives muy lejos? – pregunto sentándose más cómoda en la silla que acompañaba a la latina.

-Eso no es de tu incumbencia, además ¿quién te dijo que puedes sentarte ahí?

Vaya que no tenía modales, o quizás no se guardaba nada para ella. Pero simplemente esa actitud confundía mucho a Brittany que ya sufría demasiado recordando que tenía que ser un chico.

-Vamos, no seas así – suspiro con una sonrisa – Somos los únicos jóvenes aquí – murmuro mirando disimuladamente al resto - ¿No vas a dejar que me siente con una de esas señoras o sí? – susurro apenado sacando su labio inferior de forma involuntaria.

Era algo que Brittany nunca pudo controlar, sus expresiones faciales.

Santana solo la vio y una sonrisa se le empezó a formar en el rostro.

-No lo sé, pareces raro – dijo después de unos minutos jugando con el lápiz entre sus dedos.

-Y tu muy honesta – dijo risueña relamiéndose los labios - ¿Qué edad tienes? – dijo de pronto desconcertando a la chica.

Ya sabía la respuesta pero igual quería oírlo de ella. En realidad prácticamente ya la conocía gracias a Quinn, Rachel y Kurt. No era precisamente una buena chica, de hecho sola la conocía por todas las cosas ruines que había hecho pero tampoco podía odiarla sin ni siquiera conocerla.

-Diecisiete – resoplo entre dientes, no sabía porque se lo decía pero el chico se veía reacio a su mal genio - ¿Y tú? – pregunto mirándolo de reojo.

No le echaba mas de dieciséis, veía un rostro largo con algunas pecas que hacían ver más suave su piel, y unos ojos muy claros y dulces. Sin duda el chico parecía ser muy joven y sobretodo inocente a pesar de llevar muchas perforaciones y un peinado un tanto rebelde.

Se perdió un segundo en su labio inferior, para ser precisos en su piercing que relamía una y otra vez dejándola embobada.

-Dieciocho – dijo sin perder detalle de cómo la latina fingía no mirarla pero era más que evidente.

-No los aparentas – murmuro dejando de analizarlo – pareces de catorce – rio.

-Auch – seguía la broma – Y tú de treinta – dijo notando como sus tacos combinaban perfectamente con su casual vestido.

-Tomare eso como un cumplido.

Zanjo el tema ahí, Brittany la miraba sin saber muy bien que decir después de eso. Ya había sido demasiado y sentía como su imaginación escatimaba.

Vio como Santana empezaba a guardar las cosas dentro de un pequeño estuche y todo calzaba a la perfección en su bolso de cuero. Podía ver como se ponía de pie, era muy imponente con un esbelto cuerpo que no había podido apreciar con más detalle.

-Hey – dijo consciente de que se alejaba. No había sacado ni un lápiz en toda la clase pero no le importo - ¿Adónde vas?

-Disculpa pero solo te sentaste a mi lado, no te debo explicaciones de nada.

-No claro que no – la cortó alcanzándola y notando como prácticamente estaban de la misma estatura o incluso Santana llegaba a pasarla. Malditos tacos, pensó riendo en como los había alagado hace un segundo – Pero pensé que podíamos ir por ahí, andar solo por las calles de noche no es seguro.

-¿Quién te dijo que estoy sola? – rio.

-Pues… - murmuro rascándose el cuello - ¿Lo estás? Digo… no te he visto con nadie…

-Mi novio me viene a recoger.

-¿Novio? – pregunto haciéndose la desentendida.

-Así es, Sam Evans. Ya lo conocerás – sonrió orgullosa al saber el papel que Sam juega en Mckinley.

-De hecho ya lo conozco, es el ex de Quinn ¿Cierto? – pregunto con media sonrisa. Este juego podía ser de dos y si Santana lo quiera difícil. Así seria.

-Así es, EX – recalcó saliendo al estacionamiento – Debes estar feliz por eso.

-No lo creo, es triste ver como las parejas se separan.

-Si bueno, suele pasar.

-Lo dices muy segura ¿Te pasara a ti?

Fue directa, quizás demasiado. Pero por lo poco que la trato supo que Santana López era un chica que se iba con todo y de frente sin tapujos.

-Eso no lo sé, aunque créeme que quiero que dure mucho. Yo se que él es el correcto – murmuro sacando su móvil – Aunque no sé porque te digo esto – dijo con media sonrisa.

-Quizás… quizás te caigo bien – rio acercándose más a tan solo un paso de ella – Me han dicho que soy agradable.

Santana alzo la vista y se topo con esos enormes ojos celestes que transmitían alegría y no pudo evitar sonreír. Involuntariamente por supuesto.

Hubiera preferido mil veces ahorrarse ese gesto, pero ya era tarde.

Y aunque quisiera negarlo, no podía evitar clavarle la mirada y sentirse encantada.

-Es mi novio – murmuro a sentir como vibraba el aparato entre sus manos – De hecho, ya me tengo que ir.

-Está bien, no te molesto más.

-Claro – se despidió con un movimiento de cabeza sintiéndose de pronto pena.

Una leve sensación en su pecho al no poder seguir hablando con este chico de dulce sonrisa y un rubor en su mejillas por no saber cómo demonios alejarse.

-Espero hablar contigo pronto, cuídate linda – se despidió Brittany con una voz media evitando que el grito la delatara y que ese apelativo le saliera más suave de lo previsto.

-Espero verte aquí en la clase de dibujo – dijo Santana volteándose en un arranque de adrenalina. No supo porque lo dijo pero ahí estaba. Otro error involuntario.

Al parecer había algo en este chico bajito y menudo que la hacía sentir viva.

-Chau Bruno – dijo un tanto más seria al ver como se iba alejando y el chico que quedaba solo con una mano levemente alzada.

"Bruno" No sabía porque, pero le dolía que la llamase así.

-Quizás si conocieras a Brittany si te caería bien – sonrió con nostalgia metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón empezando su caminata pensando una forma de ocultar a Bruno de su madre al llegar a casa.

Tecleando cualquier cosa sin sentido.

Ese era su pasatiempo favorito, de ella y de cualquier chica de su edad.

Tenía una amena charla con Tina, que parecía muy entretenida contándole sin parar de un supuesto drama entre los pasillos de Mckinley.

Fue cuando la vio. Una foto recién publicada por Rachel.

No pudo evitar agrandarla, y tampoco sentir lo que sintió.

Quinn Fabray, Kurt Hummel y Bruno Pierce. Una noche inolvidable!

El nudo que se empezó a formar en su garganta al ver como Bruno abrazaba por la cintura a Quinn y Kurt sacaba la lengua parado a un lado de la pareja.

-Hacen linda pareja – suspiro pinchando el nombre del chico y encontrándose un perfil prácticamente nuevo.

Habían subido fotos a lo largo de la semana, habían porque la mayoría eran etiquetadas de Rachel, Kurt y Quinn. No pudo evitar extrañarse por eso.

-Solicitud de amistad… - gruño entre dientes pasando el cursor por el botón – Que diablos estoy pensando – rio volviendo a su plática con Tina.

Al final en unos minutos volvió a sentir un vacio cuando Tina se despedía al sentirse vencida por el sueño.

Y como si fuera algo previsto no pudo evitar sonreír al ver como a los minutos le llegaba a ella la tan ansiosa solicitud que solo pudo hacer subir su confianza.

-Aceptar – rio ahora más risueña esperando lo que sea.

Este chico no era su tipo, eso era un hecho.

Jamás engañaría a Sam con él, o al menos eso se decía a si misma mientras veía más a fondo sus fotos y no podía evitar sentir un recorrido de escalofríos al ver esos ojos.

Los mismos que ese día la habían hecho perder su autocontrol y actuar de una forma muy amable con alguien que quizás no lo merecía.

¿Qué diablos tenían esos malditos ojos? Estaba locamente encantada.

Bruno Pierce dice:

Hola Santana, me aceptaste (:

11:09 pm

Santana López dice:

Hola ¿Por qué no te aceptaría? ¿Hoy nos vimos cierto?

11:12 pm

Bruno Pierce dice:

Eso creo… La verdad que es he estado en tantos sitios hoy que ando algo perdido.

11:12 pm

Santana López dice:

Que lastima, ojala te vuelvas a perder por la clase de dibujo.

11:14 pm

Bruno Pierce dice:

¿Vas a estar tú?

11:15 pm

Santana López dice:

¿Importa?

11:16 pm

Bruno Pierce:

Si tus no estás, no tendría razones para ir.

11:16 pm

¿Por qué? ¿Estaba siendo muy directo o solo era un comentario al azar?

Santana se rompía la cabeza pensando que hacer contra ese último mensaje. Y por otro lado Brittany se maldecía escondiendo la cabeza en la almohada de su cama por haber mandado esa estupidez.

Había sido honesta pero ahí se escondía algo más y se notaba con tan solo leerlo.

Bruno Pierce dice:

Seguramente terminaría de bocadillo para las señoras de tu clase hahaha

11:20 pm

Santana López dice:

Entonces supongo que nos veremos ahí, por el amor al arte claro.

11:20 pm

Suspiro al notar que hablar con él, inclusive por chat podía ser relajante.

Bruno Pierce dice:

¿Qué haces?

11:21 pm

Santana miro para todos lados y suspiro con media sonrisa.

Santana López dice:

Hablo contigo

11:21 pm

Bruno Pierce dice:

¿Y tu novio?

11:22 pm

Brittany se mordió el labio angustiada, no quería ser pesada y tampoco quería caerle mal. Pero si seguía así estaba segura que Santana la mandaría bien lejos.

Santana López dice:

Durmiendo supongo, nos despedimos hace un rato. ¿Por qué el interés?

11:23 pm

Al menos no parece enfadada, pensó Brittany aliviada.

Bruno Pierce dice:

No lo sé…. ¿Parezco interesado?

11:24 pm

Santana López dice:

Como todos, en fin. Ya me desconecto, mañana hay clases.

11:24 pm

Bruno Pierce dice:

Está bien San, que descanses (:

11:24

Santana López dice:

¿Tú no vas a dormir?

11:25

Bruno Pierce dice:

Nop, aun no tengo sueño.

11:26 pm.

Santana López dice:

¿Estás ocupado?

11:30 pm.

Bruno Pierce dice:

Ya te dije que no, estoy echado en mi cama.

11:31 pm.

Santana López dice:

¿Quieres hacer algo?

11:32 pm.

Bruno Pierce dice:

¿Estás loca? ¿Has visto la hora? Mañana hay clases

11:32 pm.

Santana López dice:

¿Quieres o no?

11:33 pm.

Bruno Pierce dice:

No… no puedo, lo siento…

11:33 pm.

Brittany mandaba el mansaje casi odiándose a sí misma, era una excelente oportunidad para acercarse más a ella y además la idea le parecía increíble.

Pero había un gran problema, ¿Cómo iría?

Bruno dormía plácidamente en su mochila en forma de peluca.

Santana López dice:

Como quieras… Tampoco es que te fuera a rogar.

11:35 pm

Bruno Pierce:

No es que no quiera, no puedo. Mi madre me mataría.

Que excusa tan patética, rodo los ojos Santana.

Santana López dice:

Si no quieres solo dímelo, tienes dieciocho años y dudo que aun tu mami te recoja.

11:36 pm

Ahí está la verdadera Santana, reía Brittany.

Bruno Pierce dice:

La verdad es que no quiero ir…. Pareces una persona muy agresiva.

11:37 pm.

Mando el mensaje entre risas que no pudo contener al imaginarse la expresión que pondría al leerlo, seguramente la mataría cuando la vea.

Santana López dice:

No me conoces dulzura…. Puedo llegar a ser mucho peor que eso ;)

11:38 pm

-Idiota – reía Santana entre dientes acurrucándose entre los cobertores de su cama.

Bruno Pierce dice:

Me gustaría ver eso, suena interesante.

11:39 pm

Santana López dice:

Bueno quizás mañana lo veas si no me voy ahora a dormir.

11:39 pm

Bruno Pierce dice:

De acuerdo. Que descanses.

11:40 pm

Santana López dice:

Adiós.

11:40 pm

Santana López está desconcertada.

-Mierda… mierda… mierda – maldecía Brittany poniéndose de pie y suspirando pesadamente - ¿Acaso me acaba de invitar a salir? ¡Y yo me negué! ¿¡Por qué!? ¡Estúpida! ¡Maldita sea! – seguía maldiciendo a todo pulmón sin poder controlar su cólera.

Cólera que no sabía de dónde venía pero ahí estaba.

-¡Dios! Y además Quinn me matara – reacciono al ver la charla – Tuve la oportunidad perfecta de….

-¿Hija estas bien? – interrumpió su madre que había oído los gritos desde su habitación y no dudo en acercarse.

-Pues si…

-¿Y esos gritos? – dijo alzando una ceja.

-¿Qué gritos? – Pregunto con una mueca de sorpresa - ¡Ah! ….Esos… Es que se me fue el internet – suspiro cerrando su ordenador y sonriendo – Soy una exagerada.

-Aaaah, entonces ¿Por qué te matara Quinn? – sonrió.

-¡Mamá! Eres una averiguadora, son cosas que no te incumben – se quejo quitando su cabello del rostro.

-Entiendo… Pero ya sabes que creo que justo en tu ultimo año te dé por entrar a una escuela pública es una pésima idea… Me preocupada que te puede afectar…

-Es todo lo contrario, podre saber lo que es la vida ahí por mi misma ¿No? Mi última oportunidad.

-Supongo que sí – sonrió acercándose y dejándole un beso en la frente – Ahora ve a dormir, es tarde.

-Claro.

-Y por cierto, la señal de internet esta perfecta – se despidió con una sonrisa irónica – Me encanta que no sepas mentir – rio alejándose y cerrando la puerta.

-Si supieras mamá – suspiro con media sonrisa – Mi vida en Mckinley es una completa mentira.