¡Hola chikis! Siguiente cap ^^


Los meses fueron pasando y lo que sentía cada vez se hacía mas intenso.
Pero duraba tan poco que no era capaz de diferenciarlo ¿Que era lo que estaba cambiando?
Hasta que la mañana de ese día meses después me di cuenta de lo que era: Las actuaciones ahora eran reales. Que alguien me perdone, pero estaba enamorado de ti, de mi hermano gemelo.
Aquella mañana ocurrió algo extraño donde se vea: Me desperté antes que tu.
¿No es alucinante? Eso solo pasaba una vez cada siete años, ¿Es que había pasado ese momento?... ¡Eso no es lo que tenía que decir!
El caso es que te vi dormido y... desnudo. No entendía porque eso me importaba, al fin y al cabo no era la primera vez ni sería la última.
Entonces tu te diste la vuelta en sueños haciendo que las mantas que te cubrían cayesen hasta tu cadera.
No sabia porque me sonroje pero lo hice, y eso que debía ser la segunda persona en el mundo que mejor conocía tu cuerpo junto contigo. Aún así volví a taparte con las mantas mirando hacia otro lado.
Resulta que al hacerlo mi piel entró en contacto con la tuya y no se que demonios me pasó que me quedé estático y sin poder moverme.
Entonces ocurrió, tu espalda seguía al descubierto y te llegó un escalofrío así que en un acto reflejo por conseguir calor te abrazaste a mi.
Lo malo del asunto no es que estuvieramos abrazos, si no que lo que tu ya sabes mañanero tuyo se junto con el mío y el hecho de que cada vez te abrazaras a mi con mas fuerza como si fuera un osito de peluche y tu tuvieses pesadillas sinceramente no ayudaba.
¡No tienes ni idea del esfuerzo que tuve que hacer para no tocarte!
Sí, lo que oyes, yo Hikaru Hitachiin de verdad estaba pensando en violar a mi propio hermano.
- Oh, joder... -susurré en tu pelo tan igual al mío.- Necesito... calmarme, pensar en otra cosa -Me dije al borde de la histeria.
Y la verdad, es que la distracción no tardo mucho: Tiritaste.
Sí, tiritaste, haciendo que todo tu cuerpo temblara y por consiguiente el mío lo notaba ya que estabamos pegados. Y además de eso soltabas gemidos lastimeros cada vez que exhalabas el aire al respirar.
Eso sólo significabá una cosa...
Rápidamente deje de estar caliente a helarme completamente. Te recorte como se debe en la cama y pose mí mano en tu frente. Efectivamente tenías fiebre. Te desperté.
- Hikaru... -dijiste pesadamente por la modorra de haber estado durmiendo. No me podía creer que no te dieras cuenta de nuestro contacto superior de hace unos segundos. Estaba frustrado pero aún así me lo trage- ¿Que... pasa? ¿Ya es hora de ir al instituto? No escuché el despertador.
- ¿Te encuentras bien? -te pregunté pasando de lo que acababas de decir ya que no era importante.
Deviste notar el ahogo en mi voz porque me miraste preocupado, pero después...
- Ahora que lo dices, algo mal si me siento. Pero creo que debe de ser el cansancio.
A pesar de lo último que dijiste una terrible sensación de que algo malo te pudiera pasar me invadió y la preocupación fue mayor de lo que nunca me preocupé por ti.
Cogí el termómetro del baño tan rápido que cuando me di cuenta ya lo tenía en la mano y estaba de nuevo a tu lado.
- Póntelo -te pedí y no me sorprendió que no lo tuviese que repetir aunque ni yo me había enterado de lo que dije en ese momento.
El tiempo que tardó en pitar fue eterno y cuando por fin lo hizo se confirmaron mis temores en muchos sentidos: 39 grados.
No era demasiado pero significaba que estabas enfermo, y la sola idea me hizo mal a mi también.
De repente el cariño, la preocupación y... el deseo que sentía hacía ti no cabían en la palabra hermandad. La palabra que hasta aquel momento para mi lo era todo se me quedaba pequeña y asfixiante.
- Kaoru... -Te dije y te preocupaste. Pero estoy seguro que fue mas por el tono meloso de mi voz que el hecho de que pudieras estar enfermo.
- ¿Y bien? ¿Novedad? -No lo sabías, pero con esas palabras desencadenaste sentimientos encontrados.
Yo... me había enamorado de ti.
Y fui y te lo demostre con las palabras mas dulces del mundo:
- Ponte un pijama.