Disclaimer: Todos los personajes son prestados. No soy dueña de absolutamente nada.

Esta es la traducción de Green Eyes una de mis historias. Hace ya casi un año alguien me pedió permiso para traducirla. Decliné porque quería ser yo quien lo hiciera. Este es el resultado del primer capítulo. Espero les guste. Disculpen las faltas de ortografîa y la estructura gramatical.

Por favor dejen reviews. Que disfruten

"Hermione, deberíamos regresar, buscar a Harry. Ya no podemos hacer nada por el Profesor Snape. Esta muerto."

"Cállate Ron, esta respirando." Exclamó Hermione. Ron bajó a nivel del hombre y oyó su corta respiración.

"Levántate Mione, tenemos que llevarlo a la enfermería." Ron no lo dudó no un segundo; aunque este hombre era el ser más despreciable el joven pelirrojo sintió la necesidad de ayudarlo. Por primera vez Hermione obedeció a Ron y levitaron al profesor.

Madame Pomfrey, que aun seguía su promesa médica y sus convicciones ayudó una vez más a aquel hombre que fue su paciente tantas veces. Para la enfermera era segunda naturaleza curarlo.

Las dos terceras partes del trío dorado salieron de la enfermería. Ron estaba todavía en un estado de shock, estaba tratando de estar ocupado, todo para distraer la mente. Todo para olvidar que el cuerpo frío e inerte yacía en el suelo del Gran Saló hermano mayor estaba muerto. No más bromas pesadas o burlas al "pequeño Roncito."

La joven pareja estaba apunto de entrar al Gran Salón, "Mione no por favor, no puedo, no me hagas entrar." Ron estaba pálido y apretaba la mano de Hermione con desespero. Ella lo abrazó fuertemente y le acarició el rostro. Hermione lo oyó llorar en sus cabellos.

Se sentaron juntos hasta que oyeron la voz de Voldemort recorrer el castillo.

"Harry Potter ha muerto. Murió mientras huía, para salvarse así mismo, mientras ustedes sacrifican sus vidas por el. Traemos su cuerpo como prueba de que su héroe ha muerto."

Ron corrió como nunca antes, podía oír el ruido de fondo, Voldemort seguía hablando pero todo lo que Ron pudo procesar era "Harry esta muerto, esto no esta pasando."

No se contuvo y le habló directo a Voldemort, "te ganó." Todos atacaron y reinó el caos; Neville mató a Nagini y Harry se levantó de los muertos. Nada tenía sentido pero Ron decidió que no había tiempo que perder, Harry y su familia necesitaban protección. Vio como su madre mató a Bellatrix; no quería pensar en ello pero le dio tanta satisfacción ver a su mamá matar a la mortífaga.

De repente su mejor amigo y el mago más tenebroso del siglo luchando; Harry gritaba algo sobre Snape. Era inocente y amaba a Lily Potter. Para ser sincero no prestó mucha atención porque los mortífagos atacaban o huían del castillo.

Ron y los demás vieron como Voldemort y Harry apuntaron contra sí. En minutos Voldemort yacía muerto en el piso. Se abalanzó y abrazó a Harry; Hermione y Ginny también se lanzaron. En ese momento Ron tomó las riendas y guió a su hermana y mejor amigo lejos de la algarabía.

Ginny se rehusó a ir a la officina de Dumbledore, "Mamá me necesita ahora."

El trío dorado subió las escaleras a la oficina del director. Ron y Hermione escucharon atentamente la conversación entre el retrato del director y Harry. Ron estaba anonadado: Harry era el amo de la varita de saúco y la iba a botar.

"¿Estás seguro?"

"Sí Ron, yo tengo mi varita y no quiero más líos, ¿te puedes imaginar? Tarde o temprano la gente la reconocerá y todo tipo de magos me retarían por ella. No gracias amigo."

"Cierto, maldición recién recordé." Ron se dio un golpecito en la cabeza

"Dejamos a Snape en la enfermería. Tenemos que ir y hablar con Kingsley por sí acaso el ministerio quiere arrestarlo."

"Eres brillante." Dijo Hermione mientras lo miraba. Ron se sonrojó y le dio un beso.

"No se sí debería ir, probablemente ni siquiera me quiere ver." Harry bajó la mirada.

"No seas estúpido Harry, claro que te quiere ver. Ha dedicado su vida a ti." Hermione dijo con aires de sabelotodo.

Harry sonrió, "Mione, el lo hizo por mi mamá, no por mi."

"Compañero, creo que debes verlo. Si pasa algo solo discúlpate y reconoce todo lo que ha hecho por ti." Aportó Ron. Harry no lo podía creer, Ron Weasley, su mejor amigo estaba siendo la voz de la razón. Al parecer a Hermione le agradaba el cambio de carácter en el pelirrojo; rió y sé debatía entré abrazar o besar a Ron.

"Tengo que hacerlo solo. Hablaré con el y me disculpare por todo." Harry se paró y salió de la oficina.

Al caminar Harry Potter no podía dejar de pensar en las memorias de Snape. En verdad había juzgado mal al hombre. Severus Snape había sido su único aliado durante todo este tiempo. El único adulto que verdaderamente vio por el. Quien sinceramente cuido sus intereses desde que cumplió once años.

Cuando entró a la enfermería escucho a Madame Pomfrey y la profesora McGonagall hablando.

"No lo puedes dejar morir Poppy, haz algo. Esta empeorando." Harry nunca había visto u oído a la profesora McGonagall tan desesperada.

"Minerva, he hecho todo lo que puedo. Necesitamos sangre. Las pociones sanguíneas no funcionan en él. Su cuerpo ha desarrollado tolerancia a la poción. Necesitamos alguien con su tipo de sangre."

Harry no lo dudó siquiera."Yo puedo ayudar, haga los exámenes. Quizás tengamos el mismo tipo de sangre." El Niño Que Vivió dos veces dijo apresuradamente.

McGonagall lloró y tomó las manos de Snape en las suyas. Harry no entendía deberían estar aliviadas. Madame Pomfrey disipó las dudas.

"No funciona de esa manera señor Potter. Severus es uno de los magos más poderosos que conozco, su firma mágica es una de las más complicadas vistas." La cara de Harry seguía en blanco.

"Harry, Severus necesita sangre de alguien biológicamente relacionado a él, lo más cercano mejor." Dijo McGonagall sombríamente.

No sabía como explicarlo pero sintió como sí alguien lo hubiera apuñalado. Harry se negaba a aceptar el destino de Snape. Estaba seguro que no estaban relacionados pero quería que Snape tuviera una segunda oportunidad en la vida. "Madame Pomfrey, tengo una pregunta, ¿no estamos todos emparentados? Sirius lo mencionó años atrás."

"Harry, no pienso..." La enfermera empezó.

"Llamaremos a los Weasleys, Malfoys, Andromeda y Neville. Van a querer ayudar, lo sé. Le debemos tanto al profesor."

La enfermera miró a Minerva como pidiendo permiso y ella se lo concedió. La mujer curó algunos heridos que aún necesitaban ser transferidos a St. Mungos. El único paciente era Severus Snape, Kingsley vio las memorias del profesor de pociones. Como ministro de magia en cargo el indulto al ex-mortífago y conservó las memorias para un juicio privado con en Wizengamot.

En menos de treinta minutos los Weasleys y todos los demás exceptuando Lucius Malfoy estaban reunidos en la enfermería. Los Weasleys y Andromeda estaban cerca de Harry. Narcissa y Draco se sentaron alado de Severus.

"Oh Severus, ¿que hemos hecho?" Narcissa lloraba y apretaba una de las manos de Severus. Minerva sostenía la otra. Draco lucía solemne; ¿qué le pasó?

Madame Pomfrey finalmente habló, "el profesor Snape necesita nuestra ayuda. Ha perdido mucha sangre a causa del ataque de Nagini. Su cuerpo está acostumbrado a las pociones sanguíneas. Se nos acaba el tiempo y requerimos donantes. El señor Potter cree que ya que todos ustedes están emparentados alguien en esta habitación podría salvar a Severus."

"Harry, ¿estás consciente de lo que pides? Este hombre es un mortífago. Mató a Dumbledore y casi mata a George." Gritó Charlie.

"Es inocente; no vas a insultarlo o insultar lo que ha hecho por nosotros. Dumbledore planeó su propia muerte. El líder de la luz manipuló al profesor Snape por veinte años. Severus Snape ha estado de nuestro lado desde que la profesora Trewlaney reveló la profecía." Harry dijo parándose y yendo donde Draco quien estaba alado de la cama del profesor. Los dos jóvenes protegían al profesor de cualquier peligro.

"Les pido que cooperen pero no los forzaré. Sólo pensé que deberían saber la verdad acerca del profesor Snape. El merece vivir; merece una segunda oportunidad.

"Yo me ofrezco. El es mi padrino; debemos tener alguna conexión." Draco dijo. Fue el primero en enrollarse las mangas. Madame Pomfrey sacó su equipo y empezó el proceso de colección.

Todos los Weasleys donaron pero desafortunadamente ninguna de la muestras fue compatible. Las hermanas Black dieron sus muestras. Narcissa fue compatible pero Andromeda dio negativo.

"¿Cómo es posible? Cissy y yo somos hermanas. Por dios."

"La señora Malfoy comparte la firma de Severus gracias al juramento inquebrantable. Estoy segura que el señor Malfoy será también compatible."

La sangre de Narcissa y Draco fue suficiente para mantenerlo vivo por algunas horas pero la realidad era que Severus Snape estaba muriendo lentamente. El necesitaba sangre que compartiera su mismo tipo perfectamente sin ningún aumento mágico.

Madame Pomfrey sacó sangre del brazo de Harry; estaba segura que no haría ninguna diferencia pero trató al ver la desesperación en los ojos del muchacho.

"Imposible, es increíble. El señor Potter es un donante perfecto, pero eso significa que. No, no puede ser." La bruja miró al profesor y el chico.

"¿Por qué me mira así? Somos compatible. Por favor Madame Pomfrey apresúrese. Estamos perdiendo tiempo.

"Claro, tienes razón." Empezó a trabajar y pronto pudo estabilizar a su paciente.

Después que Snape estuviera estable, la habitación llena de gente seguía viéndolo. Harry estaba acostumbrado a las miradas pero esto era diferente; hasta Ron parecía sorprendido y lo miraba como sí fuese la primera vez.

"¿Qué pasa, hay algo mal? Haré estaba fastidiado. Ellos eran las personas más cercanas a él excepto por supuesto los Malfoy.

"No puede ser, el no se parece para nada a mi padrino. Esto es una anomalía genética." Draco sacudió su cabeza y repetía para sí mismo.

"Por favor profesora. Dígame porque me miran de esa manera."

"Harry, querido, ¿recuerdas cuando te dijimos antes que sólo la gente emparentada con Severus serviría para donar sangre?"

"Sí, ¿y qué? ¿Quizás somos primos o algo?

"No seas estúpido Potter, tu muestras es perfectamente compatible. Muestras perfectas sólo provienen de padres e hijos. Haz las malditas cuentas. Lo que la profesora McGonagall esta insinuando es que mi padrino y tu son padre e hijo." Dijo Draco venenosamente.