Harry Potter no me pertenece.

Felices fiestas. Este es el tercer capitulo traducido. Todavía no tengo idea de a cuanta gente le interesa esta historia. Por favor déjenme saber como voy. Gracias a natyob, lobalunallena, abigailg38, Neliiel y bLaCkSvEr por seguir y poner como favorita la historia. A mis dos reviewers muchas gracias también.

Chapter 3

Severus despertó por el sonido de dos personas discutiendo. "Tiene que decírselo Sr. Potter. El se merece saber sobre esto."

"profesora, por favor pare. Yo se que el se enterará algún día pero es mejor que nunca lo sepa. Sería un shock muy grande para el; quiero que el sea feliz. Si el se entera de esto lo destrozaría. ¿No lo ve? El me ya me odia. Quédese callada.

Eventualmente el descubrirá toda la verdad. Tu no lo conoces como yo; el no se quedará contento con la explicación de Poppy por mucho tiempo.

"Se lo deiré cuando ambos estemos listos. No le puedo simplemente decir eres mi padre. ¿Te acuerdas? tuviste una aventura. Y como resultado salí yo. Soy tu hijo. Si, trate de matarte y si, tu me odias. "Pero ¿podríamos olvidar todas esas veces que te quise asesinar? ¿O cuándo fuiste innecesariamente cruel y rudo conmigo?"

Severus quedo perplejo después de oír las primeras oraciones. Supo que se trataba de el cuando Minerva sacó Poppy a colación. Quería saber lo que le estaban ocultando; probablemente que iba a tener que servir alguna sentencia en Azkaban. Lo que oyó lo dejo anonadado. No podía ser el padre de aquel mocoso. Lily, su Lily le había mentido entonces. No podía ser verdad; tenía que ser una pesadilla. El muchacho lucía, pensaba y se comportaba como Potter. El no podía ser su hijo, y eso era definitivo.

Lo dijo alto y claro. "Tu no eres hijo mío. Tu eres hijo de James Potter. Tu madre fue Lily Potter. Ella y yo fuimos amigos y luego amantes cuando aún estaba casada con tu padre. Lily decidió terminar nuestra aventura al poco tiempo de embarazarse." Severus dijo todo esto mirando a un punto fijo en la pared.

"Entiendo señor, sólo quiero agradecerle por toda su ayuda durante estos años." Dijo Harry y salió de la enfermería tras colocarse los lentes.

"Severus, entiendo que es difícil de asimilar pero Harry es tu hijo. Si no fuera por el tu estuvieras muerto. Lily confió en Molly y Alice. Molly sabe sobre la carta que te envió Lily explicando su embarazo." Minerva trató de tocarle la mano pero el hombre esquivó todo contacto.

"Consideren mi recuperación una anomalía. Maldición, Harry Potter no es mi hijo. Lily le mintió a la señora Weasley, no quiero hablar de esto más. No me perturben más." Gruño Snape a la vez que miraba Minerva furiosamente. Todo lo quería era paz y tranquilidad, olvidarse de todo.

Harry huyó de la enfermería, oír a Snape confirmar todas sus peores conjeturas no le dio satisfacción alguna. Intelectualmente era consciente que Snape no lo reconocería pero el rechazo del hombre lo hirió. Era la historia de su vida; tenía amigos y personas que se preocupaban pro el pero tu familia siempre lo rechazaba.

Harry cerró sus ojos, trató de calmarse e impedir el dolor pero fue infructífero. El recordó cuando trataba de complacer a los Dursley; todas las tarjetas de Navidad y cumpleaños que les hizo. Tía Petunia ni siquiera las miraba antes de botarlas al basurero.

Esas eran sus memorias más tristes; sin embargo el rechazo de Snape le dolía más que todas las negligencias de tía Petunia.

"Supéralo Potter, esto no te debería afectar. El fue muy claro; además no siquiera te cae bien." Aunque esas palabras eran verdaderas Harry no podía dejar de sentirse abandonado una vez más. "Nadie se queda lo suficiente. Mamá y James murieron. Sirius murió por mi culpa. Los Weasley perdieron a Fred, todo por mi causa."

Harry suspiró y se fue del castillo. Se puso su capa de invisibilidad y partió para Londres. Quería estar solo y despertarse se está pesadilla.

Draco Malfoy también quería estar sólo. Visitó a su padrino y después fue a su mansión en Whiltshire. Entró a su habitación y se recostó en su cama. Mamá no estaba y Papá estaba bajo arresto. Draco lloró, por sí mismo, su familia y por todo lo que había perdido. Siempre sería un mortífago, repudiado y estigmatizado por el resto de su vida.

Papá siempre dijo que los Malfoy eran fuertes e inteligentes. "Siempre estaremos en la cima." El heredero Malfoy río irónicamente. Todo su mundo cambió, ya no era respetado. Su apellido estaba enlodado. Su futuro arruinado; si, estaba siendo egoísta. Iba a ser una larga noche en casa Malfoy.

Durante las siguientes semanas todo progresó relativamente lento. El ministerio empezó la búsqueda de mortífagos sueltos. El ministro Shacklebolt divisó un plan de captura el mismo. La directora McGonagall estuvo a cargo de la reconstrucción de Hogwarts, era evidente que castillo sufrió daños severos. Iba a tomar un grupo selecto de magos para reparar el daño más extensivo. El castillo permanecería cerrado por un año. La prensa estaba desesperada por noticias acerca del Salvador de la comunidad mágica y de los demás héroes. La primera semana El Profeta pidió entrevistas con el Trio Dorado; se rehusaron. Hermione y Ron estaban en Australia, tratando de deshacer los encantamientos de memoria que hizo Hermione a sus padres. Estaba resultando extremadamente complicado revertir los hechizos.

Nadie había visto a Harry Potter desde el día que abandonó la enfermería de Hogwarts. Le escribía a sus amigos y a los Weasley, según sus misivas se encontraba bien. Sólo necesitaba aceptar los efectos de la guerra. Molly estaba inmersa en su dolor propio, trataba de sobrevivir día a día. Arthur era su roca; era muy valiente ya que el también perdió a su hijo. El consolaba a su mujer y era paciente en con George quién se mudó con ellos. Ginny trató de visitar a Harry pero se sentía tan fuera de lugar cuando hablaba con el muchacho. Su ex novio estaba roto y ella también lo estaba. Era muy doloroso verlo y tratar de conectar con una sombra de li que había sido Harry Potter.

Severus estaba harto. La maldita prensa lo estaba volviendo loco. Unas horas después de renegar a Potter la prensa había estado fuera de las puertas del castillo pidiendo entrevistas.

"Díganles que se vayan. No voy a hablar de la maldita guerra o de Lily Potter. Deberían estar agredidos. La

Luz ganó, es todo lo que deberían saber." Dijo el maestro de pociones a Poppy, quien lo alertó sobre las intenciones de los periodistas.

Una vez que se pudo incorporar de su cama empacó todas sus pertenencias y presento su carta de renuncia a la directora.

"Severus, por favor, no puedes hacer esto. Reconsidera, te necesitamos por favor."

"Puedo y lo haré Minerva. Es mi última palabra."

"¿Por qué estás haciendo esto?"

"Estoy cansado. Jamás me ha gustado enseñar y seamos honestos aquí me odian y el sentimiento es mutuo." Dijo con una mueca. Quería herirla. Quería que Minerva sintiera el dolor que el sintió este último año. Recordó todas la miradas, las palabras venenosas y el pleno odio que se reflejaron en los ojos de la mujer cuando lo veían.

"Yo... Severus tienes que sabe cuán avergonzada. Cuanto lamento haberte herido." Su voz se quebró y Severus pudo ver las lágrimas formándose en las esquinas de los ojos de la mujer. Esto solo logró que Severus se molestase más; manipulación en todo el sentido de su palabra.

"No pretenda que le importo profesora. A usted no le podría importar menos mis sentimientos ni mi persona. No intente usar la culpa para retenerme. No funcionara." La miró mal y aguarda una reacción.

"Severus no, tu eres mi amigo y has sido como un hijo para mi." No la dejo continuar. Se río cruelmente.

"Un hijo." Dijo calladamente. ¿Dónde estuvo cuando Lupin casi me mata en sexto año? Nunca le he importado, ignoró cada incidente que envolvió a los merodeadores y a mi."

"¿Dónde estuvo cuando llegaba ensangrentado y golpeado después de las juntas con el Señor Tenebroso? Estos últimos tres años han sido un infierno en la tierra. Si no fuera por Poppy estaría muerto. El espía de Dumbledore y el lacayo de Lord Voldemort. Siempre calló Minerva McGonagall. Otra espectadora, nunca protestó por mi." Su voz se hizo casi inaudible mientras Minerva sollozaba incontrolable.

"Yo no sabía. El nunca divulgó nada sobre tu rol como espía. Dumbledore decía que estabas bien. Nunca imagine que las cosas fueran de esa magnitud. Severus se justo; cada vez que pregunte respondiste que estabas bien."

"Eso solo prueba lo bueno que soy engañando." Sin más palabras Severus Snape dejó a Minerva llorando en su oficina.

El se desilusiono y después de un mufliato o dos pudo aparecerse a su casa en la Calle de la Hilandera. Una vez allí cargó sus maletas a su habitación y tomo una siesta. Se sentía cansado, y quería dejar todo atrás y no preocuparse por nada. Quería dejar de pensar en Potter y la inevitable realidad de que el chico era su hijo y el había hecho la vida de su propio hijo un infierno. Severus Snape odiaba que tener un hijo y no haber tenido la oportunidad de criarlo. Odiaba que su hijo fuera Harry Potter, el mismo niño que había sido la cruz de su existencia desde que nació.

Severus juró proteger al niño de Lily pero eso no borraba la cruda realidad que desde el principio una parte de si mismo odió a la criatura. Cuando Lily terminó su aventura el había culpado el embarazo. Había estado en lo correcto pero por otras razones. Lily quiso proteger el hijo de ellos. Fue tan tonto, otro remordimiento para su larga lista. Era demasiado, no quería pensar más, estaba exhausto. Severus cerró sus ojos y abrazó el olvido.

Decidió qué irse era la mejor opción. Inglaterra no tenía nada para el, quizás se llevaría a Draco. El chico lo necesitaba. Severus quería olvidarse de la guerra y del los últimos veinte años.

Dos días después de irse de Hogwarts su ahijado apareció fuera de su casa. Draco lucía horrible; tenía ojeras y apestaba a destilería. A decir verdad no podía mantenerse en pie.

Severus lo levanto y lo acostó en el sofá. "Draco, escúchame; no te duermas." Esto no era normal; Severus vivió junto un alcohólico ola mayoría de su niñez. Había visto a Tobías cuando sufría de intoxicación; su ahijado tenía la misma cara de zozobra y cuerpo tembloroso.

El maestro de pociones sacó algunos frascos de su laboratorio e hizo que Draco bebiera varias pociones. Dejó qué el adolescente descansara; tendría que explicar mucho mañana. Esto no era típico de Draco, Severus lo conocía desde que era un bebe. Su ahijado era mimado, arrogante, criado para triunfar y ocupar los rangos más altos en la comunidad mágica. Desde niño había sido entrenado para gozar de lo mejor y no caer en vicios. Lucius era muy claro y estricto en cuanto el abuso de sustancias se trataba. Abraxas Malfoy, era rumorado había muerto de varicela de dragón cuando en realidad se había ahogado en su propio vómito después de un desenfreno alcohólico. Severus de fue a dormir; chequearía el estado de Draco después de una hora.

Draco se despertó con un dolor de cabeza terrible; no reconocía sus alrededores. Definitivamente no estaba en la mansión, o en el bar muggle al que fue ayer. Poco a poco todo recobró el sentido. Mamá y Papá estaban muertos, necesitaba olvidar eso. El dolor era insoportable. Draco trató de pararse y desaparecerse pero las lágrimas turbaron sus ojos y donde estaba o donde estaba su varita. Se sentó y lloró, sollozos silenciosos azotaron su cuerpo.

Severus bajo las escaleras y vio a Draco sentado. "Bien, estas despierto. ¿Me podrías explicar por que pensaste que sería una buena idea emborrachare hasta intoxicarte?"

Draco lloró, no le importaba nada. Quería morirse; su familia estaba muerta. Estaba solo; esto no estaba en los planes. Hizo todo lo que pudo para protegerlos; se unió al Señor Tenebroso. La escuela, sus padres estaban muertos, y nada los podría regresar.

"Draco, te estoy hablando. Mírame." Severus se paró frente al joven y tiró de su cabeza. Vio la cara roja y llorosa.

"Están muerto tío. Quiero morir; estar junto ellos."

"¿Qué? ¿Cómo que están muertos?" Severus no tenía que preguntar a quién se refería. El sabía que Draco solo lloraría así por causa de Narcissa y Lucius.

"Recibí una carta con la letra de Mamá, una nota suicida. Ella fue a nuestra casa en Francia, donde papá esta arrestado. El ministerio quería que papá fuera ejecutado y mamá sentenciada. El ministro Shacklebolt me mandó la noticia una semana atrás; me entrevisté con nuestros abogados pero no había nada que hacer. Arreglé nuestro escape a América. Pensé que sí podíamos salir de Europa estaríamos seguros." Draco sollozó y se frotó la cara.

"¿Por qué no me lo dijiste Draco? Pude haber pedido un perdón, algo. Pude haber testificado que tu padre fue espía." Draco agitó su cabeza.

"No quisimos preocuparte. Papá estaba deprimido y mamá no paraba de llorar cada vez que hablábamos por la chimenea. No podrías haber hecho nada; mi familia iba a ser un símbolo de guerra. Los poderosos Malfoy, reducidos a nada por su maldad y prejuicio."

"Draco por favor, puede ser una trampa. Tu mamá es muy inteligente, puede haber falsificado la nota."

Draco se paró y gritó, "maldita sea, escúchame. Se han ido. Ella fue a la casa, se envenenó y a papá también. Lee la puta nota." Draco empujó el papel a las manos del hombre y se desapareció.

Nuestro queridísimo Draco,

Se qué esto es difícil cariño pero no vamos a ir a América contigo. Pensamos que tu deberías ir pero no vamos a ser una carga para ti y tu futuro. Draco, la ejecución de tu padre fue programada para la próxima semana. No lo permitiré. Se qué querías que estuviéramos juntos pero no podemos dejar que arruines tu vida. Hemos cometido errores; no vamos a arrastrarte con nosotros. Tu mereces algo mejor amor; has sido la persona más importante en nuestras vidas y el más precioso regalo que la vida nos dio. Nunca lo dudes, ni por un segundo. Draco ere amado, te hemos amado desde el primer momento que te vimos. Nosotros siempre te amaremos Draco, entiende que esta es la única manera. Nos equivocamos amor, te hicimos daño, pero estamos tratando de solucionarlo.

Con amor,

Mamá y Papá

"Oh Narcissa. ¿Qué hisiste? Severus arrugó el papel y se fue a la mansión Malfoy.