Manejó el carro en silencio, las lagrimas se habían ido de su cara, en la cual ahora había una sonrisa.
''Gracias por lo de antes'' me dijo con tranquilidad
''De nada, para eso estoy'' respondí con una sonrisa
''Lo sé, lo sé''
''¿Dónde iremos?'' pregunté
''A un lugar muy especial para mi, ojalá no te moleste que sea tan tarde, pero creo que debo mostrartelo en cuanto antes'' me dijo
''Está bien'' le respondí quedandome en silencio
El carro se encaminó lentamente por el bosque, estaba consumido por la oscuridad, lo que le daba un toque mágico. Habían grandes grupos de luciernagas volando por doquier, dándole a la noche una apariencia de fantasía, la usual sensación de ser observado ya no estaba, como si, por esta noche, hubiese decidido tomar un descanso.
Me concentré en mirarla, qué le hará juntarse con un niño como yo, siendo que tiene un grupo de amigos de su edad, ¿por qué yo?
''W-wendy, ¿por qué te juntas conmigo y con Mabel?'' le pregunté
''Mmm.. no lo sé, en verdad'' me respondió sin pensar mucho
''¿No hay ningún motivo en especial?'' insistí
''No que recuerde, niño'' me respondió con un golpecito en el hombre
Reímos un rato hasta que Wendy dijo que habíamos llegado a nuestro destino. Miré a mi alrededor y solo veía la vieja torre de agua.
''¿Es aquí?'' le pregunté extrañado
''Mmm sí.. sube, quiero mostrarte algo, yo sacaré unas cosas de atrás por mientras, te veo arriba'' me dijo guiñandome el ojo
''Está bien..'' le dije mientras subía. La torre era bastante grande, yo diría que se podría ver casi todo Oregón desde arriba, pero creo que eso ya es exagerar demasiado. Estando ya arriba, vi que el espacio era muy amplio, las barandillas estaban firmes y que todo parecía en orden. Esperé a Wendy mientras miraba el cielo, las constelaciones estaban encima de nuestras cabezas, como si nos estuviesen mirando. Derrepente, siento como algo que toca el hombro...
Era Wendy, y traía algo que parecía una... sábana y una almohada?
''¿Para qué la sábana y la almohada?'' le pregunté
''Niño, tú definitivamente preguntas mucho'' me contestó riendo
Oh no, mi sur del mundo estaba actuando de manera mala, en mi cabeza solo podía pensar en eso, debía combatirlo, estaba dentro mío.
''No es nada malo, ni lo que te imaginas'' me dijo, al parecer notando mi reacción
Puso la sábana y la almohada en el piso de la torre, nos echamos en ella y nos quedamos mirando al cielo
''¿Nunca has pensado en cómo serán las cosas cuando dejes de ser joven, Dipper?'' me dijo sin mirarme
''En verdad, no'' le contesté
''A mi me espanta, me da miedo el solo hecho de pensar en eso'' dijo ''Sentir, que se está yendo el tiempo, tener que pensar en trabajar, en hacer familia y envejecer, no lo sé, es algo que creo que va más allá de mis espectativas'' agregó
''¿y por qué?'' le pregunté
''Porque, lamentablemente Dip, así es la vida, todos vamos para eso, nada es eterno, este verano no será eterno y terminará en algún momento, y aunque me duela decirlo, puede que jamás nos volvamos a ver denuevo, las personas somos como satelites, tratando de romper la soledad que es nuestra orbita topandonos con otros satelites, pero lo que no sabemos es que el círculo es infinito y nos alejamos''
''Pero no tiene que ser así'' traté de contestarle, con un nudo en la gargante
''Desearía que no fuese así, pero si así es, lo único que nos queda es aprovechar este tiempo, ¿no?'' me dijo
''Sí'' contesté, mientras la abrazaba por su cintura. Ella hizo lo mismo conmigo, pero debido a mi tamaño, me tomó por la espalda y me acercó a su cuerpo. En esa noche tan fría, estabamos cálidos, abrazados, si eramos satelites, seguramente nos habíamos enganchado. Entramos a la sábana y nos acomodamos, mi cabeza estaba sobre su pecho mirando hacia arriba, sentía el latir de su corazón con calma, tal como el de una madre con su hijo.
''Mañana debo ir a trabajar'' me dijo bostezando
''Quedemosnos aquí, estamos bien'' contesté entre dormido
''Sólo si prometes no decirle a nadie'' me dijo tratando de hacerme jurar, cosa que logró
''Está bien'' le dije y le apreté más aún, su cuerpo estaba calido y mi corazón palpitaba muy rápido.
''¿Cómo un ser tan hermoso, puede haber sufrido tanto?'' me pregunté en mi cabeza
Nos quedamos mirando las estrellas por horas, eran preciosas, buscamos las constelaciones, vimos como la luna alcanzaba su punto más alto y conversamos una infinidad de temas, hasta que el sueño finalmente nos venció, eran las 2:00 AM.
''Hora de dormir, pequeño'' me dijo besandome la frente y tapandome
Ella bostezó y puso su brazo encima mío, cayendose lentamente dormida.
Esa noche no soñé nada más que un pasaje lleno de felicidad, donde finalmente todo se veía bien, había tranquilidad y parecía que todo tormento estaba lejos, esa noche, la vi en mi sueño.
...
Kikirikiiiiiii
''¡Dios!'' exclamé ante tal sonido
Voltié a ver a Wendy, pero... ya no estaba, había dejado una carta encima de la cama improvisada.
''Querido Dipper
Quiero que sepas que la noche juntos fue una experiencia mágica, me hubiese gustado verte despertar, pero tuve que ir a trabajar.
Espero verte pronto,
Tu amiga, Wendy''
Me quedé un rato sentado, mirando el horizonte y escuchando al viento, con una leve sonrisa en el rostro.
