Estaba solo, Wendy desaparecía repentinamente y Mabel ya no me hablaba. Pasaba mis días sentado en la cabaña leyendo una y otra vez el diario 3, leí palabra por palabra, oración por oración, tanto así que llegué a memorizar pasajes del libro en sí. Lamentablemente, en el libro, a pesar de que se encontraba información acerca de todo tipo de monstruos y anomalías que rondaban por los bosques de Gravity Falls, no encontré ningún hechizo o invocación que me ayudase a solucionar mis problemas, pero de igual manera, lo seguí leyendo, el libro era lo único que tenía en estos momentos.

Fuera de leer el libro, mi otro pasatiempo era dormir. Debido a que Mabel ya no me hablaba, tuve que moverme a la habitación secreta, es mucho más fría y se siente una extraña presencia al estar dentro de ella por mucho tiempo, pero como mi otrora pieza estaba siendo ocupada por mi enrabiada hermana, solo me quedaba esperar que su rabieta pasara pronto para poder volver. Solía tener sueños muy extraños, colores por doquier, números y otras cosas. En algún momento empecé a cuestionar mi sanidad mental, sentía que mi mente estaba empezando a llenarse de misterios, tal como lo estaba todo Gravity Falls, no creo que en este pueblo haya alguien cien por ciento cuerdo, es cosa de mirar al alrededor y ver a sus típicos habitantes. Los sueños iban y venían, hasta tal día que me propuse dejar de dormir, para solo poder evadirlos hasta cuando pudiese.


''Necesito dormir'' me dije a mi mismo mientras almorzaba con el tío Stan

''Niño, hace días que te notó algo cansado'' me dijo el tío Stan ''¿Qué no has dormido nada?'' agregó

Mi estado era deplorable, mis ojos parecían inyectados de sangre, tal como si tuviese conjuntivitis o algo por el estilo. Mi cara estaba seca, mis ojeras se extendieron tanto que parecían bolsas, mi sola presencia era como la de un zombie.

''Algo así'' le dije murmurando, debía mantenerme despierto

''Hoy necesitaba que me ayudases.. pero tu estado es patético, así que simplemente te mandaré a barrer, trata de no quedarte dormido, recuerda, toda persona que entre es un dinero potencial para mi'' me dijo casi como si estuviese orgulloso

''Claro'' le respondí entre dormido.

Tomé la escoba y partí a la recepción, ahí estaba Mabel, detrás de la caja, sin siquiera mirarme, como si yo no estuviese ahí, como si no existiese.

''Qué infantil'' dije al aire, esperando que lo escuchara, cosa que al parecer no le importó

Empecé a barrer, de izquierda a derecha y después de manera inversa, para adelante y para atrás, un proceso tan mecánico que se volvió entretenido.

Pasó el rato mientras barría, que no me di ni cuenta que Mabel ya no estaba en la caja

''Además, me deja solo trabajando'' pensé enojado

Tuve que ir a la caja a tomar el puesto de mi hermana, la cual por ningún motivo aparente desapareció, no sé cómo puede llamarme inconsciente.

Estuve en la caja por unos minutos, entre los cuales el sol salió e irradió sus rayos como nunca, habíamos pasado de un día gris y opaco, a un día tan brillante como los del principio del verano.

''Esto es Gravity Falls, supongo..'' pensé

Derrepente, veo que de la cocina sale Robbie, atraviesa el pasillo como si nada, y sale por la puerta principal, tal como saldría de su propia casa. No llevaba su usual poleron de adolescente emocionalmente inestable, sino que, se veía como alguien... ¿normal?

Detrás de él, venía Gideon, con su extraño peinado y su traje, siguió la misma ruta que Robbie, de la cocina, al pasillo, y a la salida. El día repentinamente se oscureció, pasamos de tener un sol radiante, a tener un cielo negro, como si fuese de noche. Vi a Sooz llegar, pero estaba con los ojos vendados, tenía las manos amarradas, y detrás de él iba el tío Stan, que lo llevaba de una manera muy curiosa, tal como iría un esclavo con su amo, pero ellos siguieron el recorrido inverso al de Robbie y al de Gideon, entraron, atravesaron el pasillo y entraron a la cocina, cerrando la puerta detrás de ellos.

''Yo sabía que este pueblo estaba lleno de locos, si ni hasta mi propio tío se salva''

La puerta se abrió repentinamente, dando un gran estruendo, voltié para ver y ahora era Mabel quien entraba. Su cara era inexpresiva, tanto que sus ojos no parecían apuntar a ninguna parte, una visión totalmente perdida, como si no tuviese rumbo. Su vestimenta no era usual, tenía un suéter negro gigante encima, por lo que parecía que llevaba una capucha negra

''¡Oye tú, debías estar en la caja y sales a dar un paseo..!'' le dije increpándole, pero eso no detuvo su paso.

''¡¿Acaso no me escuchas?!'' le grité, pero su única respuesta fue mirarme con una mirada penetrante, tanto que, por un momento, tuve miedo de ella. Su mirada de alegría que recordaba ya no estaba, estaba una mirada llena de resentimiento y odio, tanto que una sola mirada era peor que mil golpes e insultos. Me paralizó temporalmente, antes de que pudiese responderle, vi como tomó la parte inferior del suéter, y empezó a levantárselo..

''Mabel... esto es muy extraño..'' le dije empezando a desesperarme, no podía creer que mi propia gemela estuviese apunto de mostrarme su cuerpo. ''¡Para, por favor!'' le grité mientras el disgusto me consumía, sentía como mi comida subía por mi garganta, traté de taparme los ojos, pero su penetrante mirada me tenía totalmente paralizada, por lo que me preparé para afrontar el shock. Lentamente, empezó a subir..

Vi su pequeño ombligo, donde estaba el cordón que compartíamos en el vientre de nuestra madre..

Vi como empezaba a exhibir sus costillas.. las arcadas se hacían cada vez más fuertes..

Estaba apunto de llegar donde creía que quería llegar, no podía creerlo, no era lo que se viese, siendo que Mabel era aún una pre adolescente y las hormonas aún no actuaban en ella, pero el acto de hacerlo... era horripilante.

Cerré los ojos, pero me sentí forzado a ver.. los abrí y vi algo que me impactó mucho más.

Su corazón... estaba expuesto, veía como palpitaba, como goteaba...

En ese momento, vomite todo lo que había comido en semanas. Al levantarme, vi una escena que me pareció aún más grotesca..

La cara de Mabel se había deformado, y ahora me miraba con su mirada de odio, y una boca llena de afilados dientes..

La oí gritar un chillido que me desgarró el oido, sabía que este sería mi fin.

...

¡OYE DIPPER!

Escuché en el fondo a una voz de viejo, estaba tendido en el suelo, la escoba estaba al lado mío. Mi cara estaba contra el suelo, y estaba mojada por mi propia saliva.

''Creo que nunca había estado tan alegre de estar despierto..'' me dije a mi mismo. Ya era de noche, ¿Cuántas horas habré dormido? No lo sé.

Al lado mío, un sobre.

''Querido Dipper

Necesito verte, ya sabes el lugar.

11 PM.

xx.''