Después de esa ''situación'' con mi hermana, las cosas empezaron a cambiar, Mabel, la que de antaño era mi compañera de aventuras, se había vuelto en mi enamorada de verano, qué raro, eh?. No es que dejasé de ser la niña dulce y alegre que siempre había sido, sino que, a mi parecer, pasó algo que debí haber visto venir, mi propia gemela, con quien pasé desde la gestación, ahora me veía como un objeto de deseo, pobre. No la culpo en verdad, las cosas en casa eran realmente locas, nuestros padres nos ignoraban casi siempre, por lo que muchas veces lo único que teníamos para apoyarnos era el uno al otro. Pero, si hubo algo que me marcó, fue lo que dijo después de que nos separamos de ese beso..
''Sálvame'' , ''Sálvame'' ,
''Sálvame''...
Esas palabras retumbaban en mi cabeza, como si buscasen un sentido allá dentro.
Yo y Mabel volvimos a la cabaña, eran las 7:30 AM, el tío Stan seguramente estará furioso. Llegamos a la cocina y lo vimos, ahí sentado en la mesa, con su mano apoyada en su cara, con si tuviese algo que decirnos.
''Oh.. hola chicos'' dijo el hombre viejo con una voz temblorosa
''Hola, tío Stan'' exclamó Mabel con su alegría de siempre, yo le seguí con un gesto de la mano
''Síentense, tenemos que hablar'' nos dijo apuntando hacia dos sillas que estaban ahí.
Horas antes.
''Mabel, ¿por qué hiciste eso?'' le pregunté anonadado
''No lo puedo creer, por fin lo he hecho'' me dijo con su mirada en blanco. ''Me lo he quitado de encima'' continuó
''¿Qué cosa?'' le pregunté extrañado
''Por fin lo hice, te besé, a ti, mi hermano, mi propia sangre'' dijo
''Pero Mabel... ¿tú sabes que eso no es bueno?'' le respondí, lo cual al parecer le afectó porque sus ojos se cristalizaron de inmediato
''¡¿Y por qué no sería bueno?!'' me gritó enfurecida. ''Te conozcó mucho más de lo que te conocerá cualquier mujer que conozcas, hemos sido los mejores amigos desde que salimos de nuestra madre, ¿por qué sería algo malo?'' agregó.
''Pero Mab...'' le dije sin poder concluir.
''¿Es malo por qué el resto lo dice?.¿Es malo por qué sueño con alguien idéntico a ti desde que tengo memoria?. ¿Es malo por qué eres mi gemelo y se supone que si nos tratamos como algo más somos unos enfermos?'' me interrumpió encolerizada. ''Por favor, mucha gente en este mundo está enferma y por cosas mucho menores, yo no siento que haga nada malo al declararte, que de los 13 años que te conozco, has sido mi más fuerte apoyo, siempre fuiste incondicional, siempre me abrazabas cuando tenía miedo, cuando ponía esa tonta excusa de que los monstruos entraban en mi cama a hacerme daño, cuando no era más que papá el que me hería cuando llegaba semi inconciente a casa, y tú ibas a dormir a mi cama, conmigo, solo para que los ''monstruos'' se detuviesen... osea, cómo no esperabas que me terminase sintiendo atraída hacia ti...'' agregó entrelagrimas. ''¿Eso me hace un monstruo?'' me preguntó antes de lanzarse a llorar, a lo cual solo le abracé.
''Está bien.. ,está bien..'' le dije mientras que le acariciaba la espalda. No podía evitar sentirme culpable por lo que había pasado con los ''monstruos'' que ''atacaban'' a Mabel, dejandole heridas y moretones en sus piernas, a pesar de que, yo no lo hubiese podido evitar.
Al rato Mabel dejó de llorar, su alegría radiante había vuelto. Creo que, eso es lo que más admiro de ella, su capacidad de llevar las cosas, y de a pesar de todo, sigue tratando de ser feliz, creo que, eso siempre ha sido su as bajo la manga en contra de la adversidad.
''Dipper... no tienes que hacer nada que no quieras, solo sentí la necesidad de decirtelo y hacerlo, pero si, tú no te sientes de la misma manera, bueno... trataré de entenderlo y todo estará bien'' me dijo tratando de tranquilizarme
''Lo sé, pero, no sé. Osea, eres mi gemela, pero... tal vez seas mi especie de ''ánima'' en términos jungianos.'' le dije reflexivo
''¿Tú qué?'' me dijo extrañada rascandose la cabeza
''Mi aspecto femenino interno'' traté de explicarle, pero en verdad, ni para mí hacia sentido. Mabel de verdad era la representación física de un yo femenino, pero, fuera de eso, solo estaba el afecto y nuestra extraña relación. No compartíamos gustos, ella es mucho más libre y menos estructurada, mientras que yo... no. Además, Mabel es solo una parte de los recuerdos que tengo de todas las mujeres, no sabría si una totalidad de ellos.
''Ah... '' me dijo como si estuviese loco. ''Como sea, creo que debemos volver a la cabaña'' dijo mientras se levantaba y me daba la mano para levantarme.
''Recuerda, esto es nuestro pequeño secreto'' me dijo con una sonrisa pícara, como cuando se hablaba con Mermando o con los nomos disfrazados de humanos.
Devuelta a la mesa con el tío Stan.
''Niños, tr-trataré de poner esto en el sentido más fácil posible..'' dijo el tío Stan, tratando de usar sus poderes de charlatanería para sacar provecho. ''¿Qué les parece Gravity Falls?'' nos preguntó
''¡Es genial, hay de todo, inclusive ponis!'' dijo Mabel con su extásiada voz
''Es bonito, ha sido un verano definitivamente inolvidable tío'' le dije
''Qué bueno que opinen eso, puesto que, creo que esta será su residencia permanente'' nos dijo con una voz seria
Sinceramente, no nos afectaba tanto como creía el tío Stan, la relación que llevabamos en casa no era saludable, ni para mi, ni para Mabel, ni para nuestros padres.
''¿Por qué, tío?'' le dije al tío tratando de mostrar una emoción que no sentía
''Bueno, hijo.. tú sabes que aveces los padres no se quieren como deberían...'' dijo el tío. ''Tu mamá se ha ido a Europa, y no planea volver, mientras que, el servicio de menores considera mucho mejor que ustedes se queden aquí, conmigo, a que vuelvan con su padre. El pobre ya no tiene ni donde caerse muerto'' nos dijo el tío Stan notablemente deprimido. Yo traté de mostrarme apenado, pero en el caso de Mabel, ella no pudo esconder la sonrisa que se le asomaba en la cara, se me acercó lentamente
''Un nuevo comienzo...'' susurrando en mi oído. Solo le respondí con una sonrisa, a lo cual ella me dio una de las suyas, su boca, dotada de dientes con aluminio, emitía felicidad por doquier.
El tío Stan siguió hablando con nosotros, trató de explicarnos cómo llevaríamos a cabo la situación. El tío Stan, a pesar de ser un viejo avaro y mandón, era un hombre lleno de bondad en el interior, fue lo más cercano a un padre que yo y Mabel hayamos podido tener. Nos dijo a que escuela entraríamos cuando el verano terminase y de que todo saldría bien. Como paga, nos acercamos a él y le abrazamos, tal como si él fuera nuestro verdadero padre
''Te queremos, tío'' le dijimos en unisono
''Yo también los quiero mucho, chicos'' nos dijo tratando de esconder las lagrimas que caían por su rostro, su manía de ser visto como un macho era algo que se iría con él a la tumba
Yo y Mabel fuimos a nuestra habitación, pero un comentario de ella me pareció digno de destacar
''Si hay personas como nuestros padres, que pueden estar juntos y vivir como familia, ¿por qué no podrían los que viven oprimidos por un tabú?''
Ese pensamiento estuvo en mi mente el resto del día.
