¡Muchas gracias a todos los lectores, ojalá les guste este nuevo capítulo!

PD: Debí haber aclarado esto antes, pero la idea de este fic era que Mabel y Dipper tuviesen 16, para que todo calzase con el final que estoy planeando.

¡Disculpen los inconvenientes!


Pasaron los días del verano, y antes de que nos diésemos cuenta, ya solo nos quedaba un fin de semana para volver a la escuela. Recuerdo los primeros veranos que vinimos a Gravity Falls, donde pasaron cosas tan extrañas; el primero fue cuando teníamos 12, ese año derrotamos a Gideon y no lo volvimos a ver, hasta que supimos que esta trabajando como empleado de un local de comida rapida, suponemos que la tienda que tenía con su papá no funcionó de lo mejor. Después los viajes se hicieron más seguidos, veníamos cada verano, e inclusive algunos fines de semana, nuestros padres nos enviaban en autobus hacia Gravity Falls. Eso hasta ahora, que tenemos 16 años, nuestra estancia en Gravity Falls se ha vuelto definitiva.

Iba a ser extraño entrar a la escuela en un lugar como Gravity Falls, conocer gente nueva, profesores nuevos, todo denuevo... pero no importaba, nos teníamos el uno al otro, tal y como siempre había sido, no debíamos temer.

Aprovechamos ese último Sábado que nos quedaba para salir a dar una vuelta juntos, hace mucho que no íbamos al lugar de Mabel, por lo que hicimos nuestro rumbo hacia allá.

''¿Y qué es lo que esperas de la escuela este año, Dipp?'' preguntó Mabel

''Eh.. bueno, lo de siempre supongo, que me vaya bien'' respondí

''¿Y no esperas hacer amigos nuevos ni nada?'' preguntó sorprendida.

''Osea... nunca he sido muy popular ni de muchos amigos..'' le dije recordando con dolor las experiencias en la escuela en Piedmont.

Mabel, que notó mi expresión de decaímiento, se detuvo y puso su mano sobre mi hombro

''Hey... es lo de menos, recuerda que es un lugar nuevo, donde podrás empezar denuevo, y si no... ya sabes que yo estaré ahí para ti'' me dijo tratando de consolarme. Su cálida sonrisa, ahora libre de brackets, logró que mi cuerpo retomara calor y copiase su expresión de alegría.

''Gracias Mabel''

''Además, ¿quién no podría querer a un tonto como mi hermano?'' me dijo acariciándole la cabeza, solo le respondí con una risa y continuamos nuestro camino.

El día estaba hermoso, el cielo azul sobre nosotros y el sol irradiando su calor, parecido a como Mabel irradiaba alegría este día. Su sonrisa hacia que me perdiese en ella, sus blancos dientes, ahora libres de aluminio, solo eran una previa a lo que ella se convertiría, en una hermosa mujer joven, llena de vida.

''¿Qué me miras tanto?'' me preguntó con una risita

''Pues.. tengo que decir que te ves muy bien hoy'' le respondí

Mabel solo rió y continuamos caminando.

Puede que se escuche mal, pero el deseo carnal, por lo menos de mi parte, se había incrementado en el último tiempo. Mabel, había dejado de verse como una niña, y ya estaba encaminandose a verse como una mujer joven, su cuerpo parecía esculpido por ángeles. Una de las cosas que temía de que entrasemos a la escuela, era que Mabel se volviese el centro de atención de otros tipos... ya sé que suena egoísta de mi parte, pero es verdad. No tolero la idea de que, en el peor de los casos, alguno logre quitarle el espacio que yo tengo en su corazón..

Seguimos caminando hasta la torre de agua, luego nos adentramos en el bosque, todo esto siguiendo la confusa ruta que Mabel había trazado. Con el pasar de un tiempo, llegamos a la quebrada, la vista era imponente, se sentía como si todo Gravity Falls estuviese ante nosotros, mirandonos.

''¿Desde cuándo conoces este lugar?'' le pregunté

''Mmm.. desde el primer verano que pasamos aquí, ¿creo?. En verdad no lo recuerdo.''

''¿Y cómo llegaste hasta aquí?''

''Lo soñé'' me dijo convencida. ''De verdad que es un lugar que parece de ensueño, ¿no?'' me preguntó

''Sí... casi subrealista..''

Nos sentamos al borde de la quebrada a esperar al atardecer, aprovechamos de que estabamos lejos de todo para tratar todo lo que no podíamos tratar en frente de todos.

''¿Cómo te imaginas el futuro, Dipp?'' me preguntó. ''Crees... ¿que estaremos juntos por siempre?'' me dijo suavizando su ya tierna voz

''No lo sé, osea, para siempre es mucho tiempo, ¿sabes?'' le dije bromeando con ella, pero al parecer no comprendió

''Ah...'' me respondió con un tono neutral, como si le hubiese dolido. Volteó su cabeza, cosa que hacia siempre que estaba triste, para que no le viesen.

''P-p-pero.. no hay con quien me gustaría pasar ese tiempo contigo'' le dije nervioso al ver su respuesta a mi broma

Se dio vuelta, y me sonrió tiernamente

''Oh, Dipper, siempre sabes cómo arreglarlo'' me dijo antes de lanzarse a mi brazos

''Sabes que nunca rompería tu corazón'' le dije mirandole de frente, sus labios ahora se veían más tentadores que nunca

''Lo sé'' me dijo acercándose lentamente. Estabamos tan cerca que podía sentir el calor de su agitada respiración, sus labios se sentaron sobre los míos, su lengua se hizo camino a través de mi boca para explorarle, fue mágico. De vez en cuando en ese profundo beso, pude sentir como mordía delicadamente mis labios. El líbido nos llevó un poco más allá, nuestras manos exploraron nuestros cuerpos como si no hubiese un mañana, podía sentir su respiración agitándose más y más. Nos inclinamos hacia atrás y continuamos con nuestro ritual.

''No puedo creer eso...'' me decía mi mente.

''M-M-M-Ma-a-ab-el'' le dije con mi voz extasiada al oído. ''Te amo..''

''Yo mucho más, Dipperoni'' me decía entre cada sollozo, a pesar de la situación, ella mantenía su actitud juguetona.

Sentía sus manos explorándome, lentamente bajaban y subían, tocando toda mi humanidad. Yo no podía decir que no hacía lo mismo, su cuerpo era un templo y yo, su mismísimo gemelo, era el primero en adentrarme en él.

Seguimos así por un rato, en el borde de esa quebrada, explorándonos. Antes de pasar a mayores, decidimos volver, la razón; no había manera de protegernos, y definitivamente no quería pensar en qué podría pasar del producto de eso.

Nos arreglamos, y partimos devuelta, pero esta vez, ella volvía sobre mis flacos hombros.


Pasado ese fin de semana juntos, llegó el gran día de entrar a la escuela. Todo un mundo nuevo se cernía sobre nosotros.

Yo arreglé mi ropa típica para ir, mientras que Mabel preparaba un suéter morado con dos llamas besándose y un corazón entre medio, de esos que usa usualmente ella.

Esa mañana el tío Stan nos dio una charla sobre nuestro primer día, habló sobre lo grande que nos veíamos, y de que estaba orgulloso de que fuésemos tan unidos, puesto que la mayoría de los hermanos hoy por hoy no lo eran.

''Si solo supiese..'' me dijo Mabel al oído riendo

Riendo, salimos de la cabaña, encaminados a un bravo mundo nuevo. Al llegar a la escuela, nos escurrimos detrás de unos arbustos para besarnos antes de entrar

''Mucha suerte en tu día, tonto'' me dijo sonriéndome tiernamente

''Para ti igual'' le dije aturdido por su belleza, abrazándola . Estuve apunto de decirle que mataría a quien se le acercase en exceso, pero preferí no decirle.

''¿Qué te toca?'' me preguntó parandose

''Algebra, ¿y a ti?''

''Química, aunque tal vez ahora me toque Algebra'' me dijo con una mirada pícara.

''Mabel, no puedes entrar a clases que no son tuyas.'' le dije riendo. ''Pero nos veremos en el almuerzo''

Aceptó almorzar juntos y rápidamente se levantó, se alejó caminando lentamente, se voltió y me lanzó un beso.

Estuve apunto de gritarle que le amaba, pero creo que no correspondía a la situación.


Fue un día bastante regular. ¿A qué me refiero con regular?, me refiero a que no pasó nada, por lo menos hasta el almuerzo. Conocí a muy poca gente, solo escribí lo que los profesores escribían en la pizarra, y para peor, mi teléfono no tenía señal, por lo que no pude hablar ni siquiera por ahí con Mabel durante mis horas de aburrimiento.

Para peor, al llegar a la cafetería, mi temor se hizo verdad, Mabel ya estaba rodeada de chicos. Traté de controlar mi ira, me sentí defraudado, dejado de lado y estaba apunto de cargar en contra de esa masa humana, pero logré controlar mis impulsos y me acerqué.

''¡Hola, Dipper!'' exclamó Mabel al verme, corrió a abrazarme desde donde estaba

''Hola, Mabel.'' le dije controlando mi rabia

''Mira, a ellos los conocí en clase; me prometieron ayudarme en mis tareas y todo eso'' me dijo con su tono hiperventilado de siempre. No era su culpa, para nada, ella era atractiva e sociable, yo nunca le pedí que no se juntase con tantos tipos, ni menos lo haría, ella era a quien yo amaba, no era mi juguete ni nada por el estilo, pero inevitablemente sentía esa rabia incontrolable que se siente cuando algo así pasa.

''Yo te puedo ayudar en eso sin problema'' le respondí apretando mis dientes.

''Pero así nos podremos ayudar entre todos'' dijo con alegría, lo que los chicos también celebraron, todos lo celebraron, menos yo.

''Está bien.'' le dije tratando de demostrar mi molestia, pero no la comprendió

''Vamos a sentarnos'' dijo, pero lo que yo no sabia era que eso incluía al resto del grupo. Al sentarnos, Mabel me introdujo al grupo, diciéndoles que yo era su gemelo, y que era genial, y que podía hacer de todo, pero eso no atrajo mucho su atención, solo movieron sus cabezas y continuaron el asalto visual sobre mi gemela..

Comí lo más rápido posible para salir de la cafetería, pero no fue necesario, finalmente se fueron, diciendo que tenían que ir a practicar, ¿qué cosa?, realmente no me interesaba, pero en cuanto se fueron, me acerqué a Mabel.

''Qué lugar más lleno de tipos extraños'' dijo ella, dejándome atónito. Ante tal comentario, quedé aliviado, mi ira se calmó.

Seguimos comiendo de lo más normal, aparentando al resto que eramos gemelos nada más.

Sin ningún lazo, más que el de la sangre.

Pensé en lo que Mabel me dijo antes de empezar el día...

''Si solo supiesen...'' me dije en la mente, mientras hablabamos ocurrencias


Amamé como no deberías..

Ojalá les haya gustado este capítulo. Recuerden dar review para opinar, y si les gustó dejen un fav/foll :)

¡Muchas gracias y hasta la próxima!