Disclaimer: Ni The Hunger Games ni sus personajes me pertenecen. Hago esto solo por diversión, sin fines de lucro
Entonces inclina su cara hacia la mía. Y sé lo que va a hacer.
Va a besarme.
Cambios y Descubrimientos
En estos momentos me siento tan culpable con él por haberlo dejado cuando más me necesitaba, que no creo ser capaz de apartarlo. Dejaría que me besara solo para disminuir mi culpa.
Pero entonces traicionaría a Peeta y eso no lo puedo permitir.
Me siento tan confundida.
Casi puedo sentir el aliento de Gale muy cerca de mi rostro.
—Hola muchachos. Me pareció escuchar sus voces— dice Hazelle asomando la cabeza por la puerta de la casa. Me separo rápidamente de Gale.
Hazelle se acaba de convertir en mi salvación.
—Este… yo bueno… me voy, tengo que ayudarle a mi madre con algunas cosas — digo nerviosamente empezando a caminar.
—Muchas gracias, Katniss por todo— me sonríe Hazelle — y dale las gracias a tu madre y a Prim.
—De su parte. Nos vemos— podía ver claramente la mirada de decepción de Gale.
Gale está completamente seguro que lo escogí porque siento algo mucho más fuerte por él que por Peeta. Y quedarme con él esa noche y besarlo, solo confirmaron sus sospechas. Me conoce como nadie y compartimos demasiadas cosas. Lo amo, sí, pero no estoy tan segura de lo fuerte que es ese sentimiento. Pienso que si ese sentimiento fuera muy fuerte, me hubiera impedido continuar algo con Peeta.
Me siento algo confundida.
Pero no puede ser así. Me he casado con Peeta y debe ser lo único y el único que me importe. Con él tengo sentimientos que nunca había experimentado por ninguna otra persona. Además de que de cualquier modo estoy destinada a estar con Peeta.
Llego a la puerta de mi casa sin siquiera darme cuenta.
—Ya llegué— anuncio entrando y cerrando la puerta tras de mí.
—Que bien, hija — dice mi mamá limpiando algunas cosas de la casa.
— ¿Quieres que te ayude a limpiar? — le pregunto.
—No, está bien. Ya termine — me dice mi madre quitándose el delantal.
—Entonces, me iré a dar un baño — subo las escaleras y entro a mi cuarto. Entra Prim detrás de mí, tirándose de panza sobre la cama y apoyándose con los codos, sonriendo.
—Ahora sí, cuéntame, ¿qué pasó con Peeta? — pregunta Prim. Comienzo a desvestirme.
—Ya te dije que no pasó nada, somos amigos — le contesto. La verdad no le quería mentir a Prim, pero por el momento era lo mejor — así que deja bañarme.
—Ya, bueno, luego lo averiguare — se levanta Prim y sale del cuarto. Acabo de desvestirme y entro al baño.
Dejo que el agua recorra todo mi cuerpo dejando que arrate consigo todos los pensamientos que me atormentan, ya que si sigo con eso en mi mente, terminare mas confundida. Termino de bañarme, me envuelvo en una toalla y camino directamente al armario. Me decido por algo cómodo sin verme demasiado fachosa. Trenzo mi cabello y salgo de mi cuarto. Voy bajando las escaleras y me encuentro con mi madre.
— ¿Vas a salir? — pregunta mi madre.
—Sí, necesito unas cosas — le contesto.
— ¿Vas a ir sola?
—No, le llamaré a Peeta para ver si me quiere acompañar.
—Sí, yo preferiría que te acompañara alguien. No me gustaría que anduvieras sola por ahí con ese nuevo jefe de los agentes de la paz rondando las calles — sí, mi madre tenía razón, tal vez Thread solo nos este vigilando.
Voy al estudio, lugar que no frecuento mucho y menos desde la visita inesperada del Presidente Snow. Hasta parece que su desagradable olor se quedó impregnado en la habitación. Decido no darle más importancia al asunto y marco el número de Peeta.
— ¿Si, diga? — contesta Peeta, suspiro aliviada porque es él el que me contesta.
—Hola, Peeta, soy Katniss, me preguntaba si querrías ir a la ciudad conmigo
—Sí, claro, encantado de estar contigo— no sé porque pero eso me saca un sonrisa — solo me cambio de ropa y paso por ti ¿está bien? — me dice
—Sí, perfecto, aquí te espero— y cuelgo
Salgo lo más rápido posible de ese lugar, no podía permanecer más ahí. El olor o el recuerdo comenzaban a marearme.
Pasan alrededor de 10 minutos y escucho que tocan la puerta. Me apresuro a abrir.
—Hey — me saluda Peeta. Intenta acercase a mí con la intención de besarme. Yo lo detengo poniendo una mano en su pecho. Él me mira con entre confundido y dolido por mi reacción. Lo jalo para que entre y cierro la puerta tras de él. Echo un vistazo a todos lados de la casa para verificar que ni Prim ni mi mamá nos estén viendo y me lanzo a besarlo, pasando mis brazos por su cuello. Él me recibe gustoso, rodeando mi cintura con sus fuertes brazos. Separo nuestros labios quedando a poca distancia de su rostro, aún abrazados.
—Hola de nuevo — le devuelvo por fin el saludo. Él me sonríe.
—Si así me recibes cada que venga, aquí me tendrás a cada hora— me dice y yo me rio. Ahora es él el que me besa lentamente.
— ¡Hola! — saluda la voz de Prim asustándonos. Me separo rápidamente de Peeta, empujándolo, ocasionando que su espalda choque contra la puerta. Me vuelvo a mirar a Prim que esta parada justamente en medio de la estancia, mirándonos inocentemente y con una sonrisa traviesa en su cara — ¿Qué hacen?
—Este… nosotros — no sé qué decirle, estoy terriblemente nerviosa porque nos ha encontrado en esta situación.
—Solo nos saludábamos— dice Peeta.
—Me encanta como se saludan — dice Prim irónicamente— tal vez yo también tengo que saludar así a mis amigos — dice riendo recalcando la última palabra, recordando lo que le dije hace rato.
— ¡Prim! — Le regaño — Peeta y yo… no somos… es decir — Prim se reía cada vez más de mis intentos — ¡Basta! — le grito pero no para en ningún momento de reír — vámonos Peeta — lo tomo de la mano y lo jalo para salir de la casa.
Empezamos a caminar hacia el pueblo sin soltar nuestras manos. La verdad así me sentía bien. Pero tal vez la gente pueda sospechar que pasa algo más entre nosotros. Un momento. ¿Qué no se supone que Peeta y yo estamos comprometidos? Debemos de tener una relación ¿no es así? Me da igual lo que piensen.
Pero entonces vienen a mi mente Gale, Haymitch y nuestras familias. Ninguno de ellos sabe lo que hay realmente entre nosotros. Y creo que no es el momento oportuno para decírselos. Aunque si nos vamos a casar en el capitolio ya no tendremos que ocultar nada.
—Así que… — comienza Peeta — ni Prim ni tu madre saben de… lo nuestro — me detengo para mirarlo a los ojos.
— ¿Tu familia lo sabe? — le pregunto un poco temerosa.
—No, no me dieron tiempo de nada. Solo llegaron, se ducharon y volvieron a irse a la panadería. Pero, para serte sincero, no quiero que se enteren — me dice y yo suspiro aliviada.
—Peeta, creo que lo mejor será mantenerlo en secreto, al menos por un tiempo ¿no crees? — me quedo muy atenta a ver su reacción.
—Sí, estoy de acuerdo — no puedo evitar volver a suspirar aliviada. Comenzamos a caminar nuevamente — solo, ¿por qué lo quieres así?, no me lo tomes a mal, sólo pregunto.
—No quiero que la gente se meta más en nuestras vidas. Ese pacto que hicimos es solo entre tú y yo, a la gente no le incumbe y no quiero que lleguen a pensar mal de la forma en la que lo hicimos. Pero la verdad no me importa lo que piensen— le digo
—Así que ¿no te importa lo que piense Gale? — me pregunta Peeta deteniéndose nuevamente. No sé qué contestarle. Mi mente me lleva a recordar que hoy, precisamente, Gale estuvo a punto de besarme y yo no lo iba a detener por no herirlo. Pero tampoco quiero lastimar a Peeta. Así que pienso las palabras que le voy a decir detenidamente.
—Peeta, Gale es mi mejor amigo — le digo acercándome — es alguien muy importante en mi vida y la verdad es que no le quiero hacer daño — Peeta baja la mirada tristemente.
—Lo entiendo— me dice Peeta
—Pero… — comienzo tomándole de la barbilla para que me mire a los ojos — tampoco quiero que Gale se interponga entre nosotros. Elegí una vida contigo y en esa vida solo entramos tú y yo ¿sí? — me atrevo a robarle un pequeño beso.
—Está bien— y me sonríe. Seguimos caminando.
—Sabes, quisiera llegar primero por Haymitch para que nos acompañe— le digo.
—Me parece bien — y tomamos rumbo para casa de Haymitch.
Levantamos a Haymitch y lo arrastramos con nosotros. Se queja, pero no tanto como de costumbre. Todos sabemos que tenemos que discutir lo que pasó y eso no puede ser en ningún lugar tan peligroso como nuestras casas en la Aldea de los Vencedores. De hecho, esperamos hasta que la aldea queda muy atrás para siquiera hablar. Me paso el tiempo estudiando las paredes de tres metros apiladas a cada lado del estrecho camino que ha sido aclarado, preguntándome si se nos caerá encima.
Finalmente Haymitch rompe el silencio.
—Así que nos vamos todos hacia lo grande y desconocido, ¿no? — me pregunta.
—No— Digo — Ya no
—Has trabajado en los fallos de tu plan ¿verdad preciosa? — Pregunta — ¿alguna idea nueva?
—Quiero empezar un levantamiento
Haymitch solo ríe. Ni siquiera es una risa cruel, lo que es todavía peor. Significa que ni siquiera puede tomarme en serio.
—Bueno, yo quiero un trago. Aunque hazme saber qué tal te sienta eso a ti
— ¿Entonces cuál es tu plan? — le espeto de vuelta
—Mi plan es asegurarme de que todo sea perfecto para tu boda— Dice Haymitch. Si tan solo supiera. — Llamé y cambié el horario de la sesión de fotos sin dar demasiados detalles
—Ni siquiera tienes teléfono
—Effie arreglo eso — dice— ¿Sabes que me preguntó si quería ser yo quien te entregara al novio? Le dije que cuanto antes mejor.
—Haymitch — puedo oír la suplica colándose en mi voz.
—Katniss — imita mi tono — no funcionará.
Peeta ha permanecido callado durante todo este tiempo. Tiene un semblante pensativo y preocupado. No debate lo que dice Haymitch pero tampoco hace nada por apoyarme.
No pueden suceder muchas cosas durante la ventisca. Eso es lo que Peeta y yo habíamos acordado. Pero no habríamos podido estar más equivocados. Para empezar, en tan solo una noche, nuestra relación había cambiado casi drásticamente. Ahora también la plaza ha sido transformada, repleta de agentes de la paz fuertemente armados. Pero lo más inquietante es la línea de construcciones nuevas, un poste oficial de azotamiento, varias empalizadas y una horca.
Los tres nos quedamos sin palabras ante el escenario que estamos presenciando.
—Thread es un trabajador rápido — dice Haymitch.
A varias calles de distancia de la plaza, veo alzarse un fuego. Ninguno de nosotros tiene que decirlo. Sólo puede ser el Quemador desapareciendo en medio del humo. Pienso en Sae la Grasienta, Ripper, todos los amigos que hacen ahí su vida.
—Haymitch, no crees que todos estaban aún… — no puedo terminar la frase. Peeta se acerca a mí y me toma la mano apretándola suavemente, lo cual agradezco porque siento mis fuerzas desfallecer en ese momento.
—Nah, son más listos que eso. Tú también lo serías, si hubieras vivido un poco más. — Dice— Bueno, mejor que me vaya a ver de cuanto alcohol de fricción puede prescindir el boticario.
Se va con dificultad al otro lado de la plaza y miro a Peeta.
— ¿Para qué lo quiere — Después me doy cuenta de la respuesta — No podemos dejar que lo beba. Se matará a sí mismo, o por lo menos se quedará ciego. Tengo algo de licor blanco apartado en casa.
—Yo también. Tal vez eso le bastará hasta que Ripper encuentre la forma de volver al negocio— Dice Peeta — Necesito ir a ver cómo está mi familia.
—Yo tengo que ir a ver a Hazelle — tenía que llevarle una medicina que mi madre había quedado de darle para Posy.
—Te acompaño. Pasaré a la panadería de regreso a casa.
Encontramos a Hazelle en su casa, cuidando a una Posy muy enferma. Reconozco las marcas de Sarampión
— ¿Cómo sigue? — le pregunto a Hazelle mirando a Posy dormida en su pequeña cama.
—Mejor. Lo Peor ya ha pasado— me dice. No me había percatado de que Gale se encontraba del otro lado de la habitación, oculto entre las sombras, con la mirada fija en Peeta y en mí.
—Gale, mi madre dice que podrás estar de vuelta en las minas en un par de semanas — le digo. Él asiente con la cabeza sin decir una sola palabra.
—En cualquier caso, tal vez no abran hasta entonces — Dice Hazelle — El anuncio es que están cerradas hasta nuevo aviso — Le echa una mirada nerviosa a su tina de ropa vacía.
— ¿Tú también has cerrado? — le pregunto.
—No oficialmente — Dice Hazelle — Pero todo el mundo tiene miedo a utilizarme.
—Tal vez sea la nieve — dice Peeta por primera vez desde que llegamos.
—No, Rory hizo una ronda rápida está mañana, aparentemente nada que lavar — Rory rodea a Hazelle con sus brazos.
—Estaremos bien— volteo a ver a Gale. No puedo evitar pensar que todo esto solo fortelece su resolución de devolver el golpe. Pero ahora no es el momento, ni tal vez lo será nunca.
Saco un puñado de dinero y la medicina de Posy y la dejo en la mesa.
—Mi madre envía esto — le digo
Salgo de la casa con Peeta tras de mí. No puedo soportar ver su situación. Me hace sentir mal. Me vuelvo a Peeta.
—Tú vuelve. Yo quiero pasarme por el Quemador— le digo. Quiero verificar si realmente todos están bien.
—Iré contigo — dice Peeta determinante.
—No, ya te he metido en bastantes problemas — le digo
—Y evitar un paseo por el Quemador… ¿Eso va a arreglar las cosas para mí? — sonríe y me coge la mano. Juntos atravesamos las calles de la Veta hasta que alcanzamos el edificio ardiendo.
Pensé que ver el Quemador ardiendo en llamas ayudaría en mi decisión de iniciar un levantamiento. Pero la verdad es que ha hecho todo lo contrario. Me hacen sentir más culpable. Les he quitado a mis amigos la única forma que tenían de mantenerse. Siento que mis ojos se llenan de lágrimas. Peeta aumenta su agarre sobre mi mano.
Volvemos a la plaza donde entramos por unos momentos a la panadería. Peeta charla con su padre mientras que yo estoy totalmente perdida, devastada por lo que acabo de presenciar. Salimos con rumbo a mi casa. Llegamos sin contratiempo hasta la puerta de mi casa. Me vuelvo hacia Peeta.
—Katniss, no me gusta verte así — me dice Peeta acariciando suavemente mi rostro.
—Es que no puedo evitar pensar que todo esto es mi culpa — siento nuevamente las lágrimas acumularse en mis ojos — siento que Snow mando a Thread solo para darnos una lección.
—Katniss, sabíamos que Snow trataría de someternos de algún modo, así que no te culpes
—No sé qué hacer. Me siento tan impotente — comienzo a llorar, y Peeta me abraza fuertemente.
—Sh, calma. Ya encontraremos la forma de solucionarlo, ¿sí? — pero no puedo parar de llorar y Peeta opta por levantar mi rostro y besarme lentamente.
Pero yo necesito más de él.
Así que me aferro a su cuello y lo acerco más a mí. Él entiende la indirecta y profundiza el beso, introduciendo su lengua en mi boca. Me pone contra la pared, como en la mañana, cuando estábamos en su casa. Acaricio su cabello con ambas manos, enredando mis dedos en él. No hay rincón de mi boca al que su legua no llegue, incitando a la mía a seguir su juego. Acaricia mi cintura con sus manos, lo que provoca que mi blusa se levante un poco, haciendo que sus manos entren en contacto con mi piel desnuda. Bajo mi mano derecha pasando por su cuello y llegando hasta su pecho donde me abro paso por su abrigo y su camisa hasta tocar la suave piel de su pecho, y dejo mi mano ahí, acariciándolo. Peeta suspira entre el beso. Nuestras caderas chocan levemente haciéndome, ahora, suspirar a mí. Siento en su pecho su corazón latir descontroladamente y siento el mío en las mismas condiciones.
No pudo encontrar otra forma mejor para hacerme olvidar.
—Ejem, ejem — carraspea alguien en la puerta. Volteamos a ver sin separarnos. Es Prim, quien solo levanta las cejas señalando la posición en la que nos encontramos. Nos volvemos a mirarnos lentamente y como si una corriente eléctrica nos hubiese pasado, nos separamos sonrojados, tratando de acomodar nuestras ropas. Prim se mete a la casa riendo.
—Este bueno… yo me tengo que ir— me dice Peeta aún sonrojado, con los labios hinchados por el beso y el pelo un poco despeinado, lo que lo hace ver más atractivo.
—Eh, si… nos vemos luego — le digo y él me da un breve beso antes de salir casi corriendo hacia su casa.
Entro a mi casa, cierro la puerta y me recargo en ella. Suspiro, tratando de controlar mi respiración que aún se encontraba agitada. Subo las escaleras y entro a mi cuarto.
Prim estaba ahí esperándome.
—Ahora si no me voy a tragar el cuento de que no pasó nada con Peeta — me dice — así que dime ¿qué paso realmente en casa de Peeta?
Me tiene acorralada
Mierda
Hola a todos!
¿Le contará Katniss todo a Prim? ¿Qué hará Prim? ¿Les depara el destino más momentos juntos a nuestros queridos Peeta y Katniss? ¡Descúbranlo!
Como ya vieron, utilice otra vez fragmentos del libro para no perder la historia así que ¿Qué les pareció?
Por cierto el capitulo un poco más largo que los anteriores, ¿les gusta así? ¿o vuelvo a hacerlos como antes?
Sigo y seguiré agradeciendo a todas aquellas personas que me mandan review, me ponen en sus alertas y me siguen… LOS AMARE POR SIEMPRE
Zucix: por si quieres matar a Katniss… adelante! XD aquí tienes la continuación. Muchas gracias. Monogotas2: para serte sincera, si pensé mucho en poner la tan ansiada "noche de bodas" pero creo que no es el momento. Katniss debe estar lo suficientemente segura para dar un paso así y es así como tú lo dices, debe de haber antes una preparación. Por otro lado, me gusta la Katniss romántica, en los libros la hace ver una persona muy dura, pero vamos! Es justamente eso! Una persona! así que su lado debe tener. Yo también espero darle calabazas a Gale XD Muchas gracias! LenaPrince: aquí tienes la respuesta a todas tus preguntas XD Muchas gracias. Coraline Kinomoto: para que no mueras de las ansias aquí tienes la actualización, aunque Gale todavía no se entera de nada, pero pronto lo hará. Muchas gracias. Lizzy—apb: lo del bebe pronto lo descubrirás XD Y aquí tienes un cap. Largo! Espero te guste. Muchas gracias. : jajaja y vaya que es terca XD Muchas gracias. Magaly: para que no mueras aquí esta otro! Creo que no le puede decir a Gale que le pertenece a Peeta en cuerpo y alma porque aún no es así, pero te aseguro que muy pronto así va a ser XD Muchas gracias. FluoR0: jajaja esperemos que a Katniss no le guste duplicar las sensaciones XD Y pronto nos vamos a deshacer de Gale. Muchas gracias. Anne—Potter17: me alegro que te haya gustado el cap. Anterior y si Peeta no sé merece lo que Katniss le hace. Lilian Everdeen: muchas gracias por seguir la historia, espero que te siga gustando. Chrushbut: aún no es tiempo de que se entere nadie jeje todo a su tiempo. Muchas gracias. Katingas: ya sé que te hago feliz, tú también me haces a mi XD Ires: aquí tienes todo lo que pasó. Espero te haya gustado. Muchas gracias
Bueno sin más que agregar, nos vemos en el próximo capítulo!
Saludos!
Atte.
KristenRock
