Los Últimos Momentos
—Gale, yo quiero decirte que…
— ¡No! — Me corta y comienza a alejarse — ¿Sabes qué? Mejor no quiero saber — hace un gesto negativo con la cabeza.
—Gale… — le tomo el brazo para detenerlo, haciendo que voltee. Levanta la mirada — Sabes que eres una persona muy importante en mi vida, pero…
—Eso suena a una despedida — sus ojos me miran con suplica — por favor, no te despidas de mí. Sé que mañana es la cosecha… pero no te despidas… no ahora.
—Pero necesito decirte… — me vuelve a cortar.
—No — reanuda su marcha — Aquí te esperaré hasta que regreses.
—Eso no sucederá esta vez — le digo y se detiene un momento, pero no se gira a verme, solo asiente con la cabeza y se va.
Y con esa corta frase, espero que Gale comprenda por fin, que no puedo estar con él del modo que desea. Y tal vez, desde mañana, de ningún otro modo. Regreso a mi casa un poco cabizbaja. Gale me hizo recordar lo que no quería que llegara. La cosecha. Mañana será inevitable volver a vivirla con nosotros como principales. Suspiro amargamente. Mis últimos días en el Distrito, han llegado a su fin. Los últimos momentos de mi vida.
Perdida en mis pensamientos es como llego hasta mi casa. Abro la puerta y subo las escaleras, sin siquiera fijarme si hay alguien en casa. Me encierro en mi habitación y me tiro en mi cama boca abajo. Prim abre la puerta y entra a la habitación.
— ¿Katniss…? — murmura mi nombre. Me acomodo en la cama hasta quedar sentada. Prim se sienta inmediatamente a mi lado. — ¿qué ocurre?
—Mañana es la cosecha — le contesto simplemente. No tengo que explicarle nada. Ya hemos vivido anteriormente esta situación, pero se siente como la primera vez o tal vez peor, porque ya no existen más esperanzas.
—Sólo prométeme que vas a regresar — se abraza a mí fuertemente. Suspiro. Acaricio lentamente su rubio cabello y me preparo mentalmente para lo que voy a decir a continuación.
—No te puedo prometer algo que no voy a cumplir — le beso la coronilla. Puedo escuchar su llanto y siento mi blusa mojada por sus lágrimas. Sin darme cuenta, yo también estoy llorando junto con ella. Le susurro palabras tranquilizadoras al oído y poco a poco se va quedando dormida en mis brazos. La acuesto en mi cama con mucho cuidado para no despertarla. Me cambio de ropa y me reúno con ella en la cama para dormir.
Doy vueltas y vueltas en la cama pero, por alguna razón, no puedo conciliar el sueño. Opto por levantarme, tratando de no hacer ruido para no despertar a Prim. Salgo al jardín, esperando que la brisa fresca de la noche me ayude a despejar mi mente y relajarme, ya que mañana será un día muy pesado. Levanto mis ojos al cielo. La luna, ilumina tenuemente el sendero, librándonos un poco de la oscuridad de la noche, y las estrellas resplandecen en el cielo. Es simplemente una noche hermosa y muy cálida, por cierto. Volteo sin querer hacia la casa de Peeta. Me pregunto si estará despierto. Necesito tanto su presencia en estos momentos, que quisiera entrar hasta su cuarto solo para sentirlo cerca. Que sus brazos me rodeen y me susurre palabras tranquilizadoras al oído. Pero debo dejarlo descansar, si es que está dormido.
Camino hacia unos grandes pinos que están subiendo un poco la colina de la aldea de los vencedores. Solo nosotros tenemos acceso a ellos, ya que, se podría decir, forman parte del patio trasero de las casas. Agradezco por ello, porque es como si tuviera un pedacito pequeño del bosque que tanto amo. Camino lo suficiente y me doy cuenta que hay alguien recostado debajo de los pinos, no alcanzo a distinguir quién es hasta que estoy lo suficientemente cerca. Se trata de Peeta, quien está acostado sobre una manta, con la mirada perdida en el cielo.
— ¿Tampoco puedes dormir? — le pregunto logrando sobresaltarlo. Se sienta y me voltea a ver. Parece que no ha hecho ni el intento de dormir, pues todavía conserva una camisa y un pantalón de mezclilla.
—No, parece que no. Tengo bastantes cosas en la cabeza — me da una sonrisa triste. La luz tenue de la luna, logra iluminar su rubio cabello y su cara, permitiéndome observarlo claramente — ¿Quieres sentarte? — me pregunta haciéndome un espacio en la manta. Pero en un acto de valentía, me hago espacio entre sus piernas y me siento, pegando mi espalda en su pecho y recargando mi cabeza en su hombro. Por un instante, Peeta parece sorprendido por mi acción, pero luego me envuelve entre sus brazos y descansa su barbilla en mi hombro. Volvemos nuestra mirada a un punto imaginario en el cielo.
—No puedo evitar pensar que mañana todo empezará de nuevo — me dice Peeta.
—No hablemos de eso ahora, solo… disfrutemos del momento — le digo. Y es verdad, no quiero hablar de la cosecha, ni de los juegos. Ya tendremos mucho tiempo de hablar sobre ello, cuando estemos ahí.
—Katniss, tenemos que aclarar bastantes cosas — me insiste Peeta.
— ¿Qué cosas? — levanto mi cabeza de su cuello y la giro para verlo atentamente.
—Sé que acordaste con Haymitch que tratarían de traerme con vida, si volvía a la arena — le veo sorprendida. ¿Cómo se enteró de eso? no tardo ni un segundo en saber que fue Haymitch quien se lo contó. No entiendo para qué le dijo nuestro acuerdo. — Pero yo no quiero eso.
—Peeta, no puedo permitir que mueras por entrar a esa arena, si resultas elegido en la cosecha — le digo la verdad, no tiene caso ocultarle las cosas.
—Katniss, debes de saber lo diferente de nuestra situación. Si tú mueres y yo vivo, no me queda ninguna vida de regreso al Distrito. Tú eres toda mi vida — quiero protestar pero pone un dedo en mis labios — Por eso quiero que me prometas que no harás nada para salvarme.
—No puedo, no — la sola idea de dejarlo morir, hace que en mi pecho se instale un vacio tremendo — no lo soportaría.
—Claro que si puedes soportarlo. Tal vez al principio puede ser duro, pero a tu lado hay personas que pueden hacer que tu vida valga la pena; Prim, tu madre, Haymitch y… Gale — Aquí es donde me doy cuenta que Peeta solo ha pensado en mí y exclusivamente en mí, que no le importa perder la vida siempre y cuando yo pueda ser feliz. Que Prim y mi madre siempre van a estar conmigo con Haymitch protegiéndonos, pero también intenta darme la oportunidad de, tal vez, casarme un día con Gale. Pero, lo que no puede entender, es que si él muere, no podría ser feliz nunca, moriría junto con él para no soportar el dolor de su perdida. — Nadie me necesita.
—Yo sí — le digo — yo te necesito — y lo beso como si no hubiese un mañana, y en nuestro caso… no lo hay. Él me corresponde de igual manera. Lo beso intensamente y lo empujo para que poco a poco se vaya recostando sobre la manta, conmigo encima de él. Acaricia mis brazos y mi espalda, mientras sus besos bajan hasta mi cuello — Te necesito — le susurro — No me dejes — le acaricio en cuello y bajo mis manos a los botones de la camisa que trae y los desabrocho. Empiezo a besar su cuello y bajo hasta posar mis labios sobre su pecho desnudo, depositando pequeños besos por la zona. Le escucho suspirar — Quédate conmigo — le suplico. Con un movimiento rápido, nos gira, quedando ahora, él encima de mí — Siempre — me contesta besándome en los labios — de alguna forma, siempre estaré contigo — deposita un pequeño beso en mi cuello — Solo no olvides que te amo — no me deja contestarle nada, ya que vuelve a reclamar mis labios, besándolos con pasión. Una de sus manos se aventura por debajo de mi blusa, acariciando mi abdomen, subiendo lentamente, hasta que se topa con la tela del sujetador. Entonces saca su mano hasta llevarla al borde de la blusa y empieza a tirar de ella hacia arriba para sacármela. Me enderezo un poco para ayudarle en su tarea y por fin la blusa queda fuera, dejándome solo con el sujetador. Peeta vuelve a mi cuello y me tumba nuevamente en la manta, debajo de él. Llevo mis manos a sus hombros y deslizo su camisa por ellos, pasando por sus fuertes brazos, hasta que está fuera de su alcance. Vuelve a besarme ávidamente en los labios, pasando su mano por mi cuello, por mi pecho, hasta llegar a mi ombligo. Me estremezco, sin poder evitarlo, por sus caricias. Pronto, sus labios siguen el mismo recorrido que hizo su mano por mi cuerpo. Enredo mis dedos entre su cabello rubio. Siento una de sus manos posarse detrás de mi rodilla, así que cuando Peeta regresa a mis labios, provoca que la doble. Deja caer todo su peso sobre mí y nuestras caderas chocan inevitablemente sacándonos un gemido a ambos, y que, por supuesto, ahogamos en los labios del otro. Su mano, que estaba en mi rodilla, pronto empieza a subir por mi costado. Suspiro hondamente, provocando que nuestros pechos choquen. Vuelve a acariciar mi estomago, pero esta vez, su mano se aventura por mi espalda, deteniéndose en el broche del sujetador. Parece dudar si desabrocharlo o no. Estoy tan embriagada por este momento tan… íntimo, que, sinceramente, quiero que retire la prenda, quiero entregarle todo. Dejo sus labios para besar detrás de su oído y le susurro — Hazlo — y arqueo un poco la espalda, incentivándolo a seguir. Justo cuando su mano tomo por completo el boche, escuchamos el sonido de unas cubetas chocar entre sí. Volteamos a ver asustados la fuente de ese sonido. Es el odioso gato de Prim husmeando entre los botes y cuando se da cuenta de nuestra presencia, nos da un gruñido y se aleja corriendo.
—Maldito gato — mascullo. Vaya forma de interrumpir.
—Creo que deberíamos parar — dice Peeta, liberándome un poco de su peso. Un suspiro de frustración se escapa de mis labios.
—Sí, eso creo — digo resignada. Nos colocamos nuestra ropa y nos volvemos a tumbar. Encuentro rápidamente refugio en su pecho, mientras él me rodea con sus brazos. No puedo evitar recordar las noches en la cueva, en las que dormíamos abrazados, en un suelo muy parecido a éste. Ha comenzado a hacer un poco de fresco, así que Peeta pasa una manta sobre nosotros.
— ¿Tenías planeado quedarte aquí toda la noche? — le pregunto sorprendida al ver la manta extra.
—Sí… bueno no, solo lo necesario — confiesa. Ha dejado su camisa desabrochada, así que empiezo a acariciar su pecho descubierto. Le escucho suspirar — Deberíamos irnos a dormir, mañana será un día muy largo — me dice apretándome más a su cuerpo.
—Quiero dormir está noche contigo — le confieso clavando mi mirada en la suya. Se queda un momento meditando mis palabras.
—En ese caso, quedémonos aquí — resuelve.
— ¿Aquí?
—Sí ¿por qué no? — anima Peeta.
—Parece una buena idea — coincido — Está bien — le doy un breve beso y me vuelvo a acurrucar en su pecho. Peeta sube un poco más la manta sobre nosotros, se acomoda mejor contra mi cuerpo y al instante nos quedamos dormidos.
Despierto cuando escucho a los primeros pájaros cantar. Ha de faltar como una hora para que amanezca, ya que el cielo empieza a aclarase. Levanto la cabeza para ver a Peeta. Sigue profundamente dormido. Me quedo embobada viéndolo. Se ve tan relajado. Hasta pareciera que no está a punto de enfrentar uno de los momentos más decisivos de su vida. Le acaricio lentamente la cara con las yemas de mis dedos, delineando su contorno. Abre los ojos perezosamente y me sonríe al instante.
—Quisiera despertar así todas las mañanas — confiesa. Espero cumplir, por lo menos, ese último deseo todas las mañanas que me queden de vida. Le sonrío y me inclino a besarlo lentamente en los labios.
—Debemos regresar a nuestras casas — le digo reincorporándome — ya casi amanece — le doy la mano para ayudarle a ponerse de pie y él la toma sin dudar. Cuando está totalmente de pie, me toma de la cintura y me besa más profundamente. Apoyo mis manos en sus hombros y así nos quedamos un buen rato.
—Esto definitivamente si ayuda a despertar — me dice Peeta riendo.
—No puedo estar más de acuerdo — le digo riendo junto a él — Te veré en un rato más — mi semblante se torna serio y me aparto de él.
—Ahí estaré — me dice con determinación. Asiento y me voy a mi casa.
Entro a mi casa silenciosamente, esperando que ni madre ni Prim hayan notado mi ausencia. Subo hasta mi cuarto y encuentro que Prim sigue profundamente dormida en mi cama. La arropo y deposito un beso en su frente.
— ¿Katniss? ¿Qué hora es? — me pregunta adormilada.
—Aún es muy temprano. Vuelve a dormir — le acaricio el cabello y se queda dormida inmediatamente.
Escucho que marchan a las afueras de la casa y me asomo sigilosamente para ver qué pasa. Son filas y filas de Agentes que empiezan a acordonar la zona. Me pregunto para qué lo harán. Tal vez piensas que vamos a escapar, pero ahora ya no es una opción.
Decido meterme a bañar para no perder más tiempo, así que me meto a la ducha. Cuando salgo me visto de una forma normal, hoy, sinceramente no quiero vestirme formalmente. No quiero celebrar algo que no merece tal cosa. Escucho a mi madre en la planta baja preparando el desayuno y despierto a Prim para que bajemos a desayunar. Mi madre ya ha servido los platos, así que nos disponemos a comer en silencio. Puedo sentir la mirada de mi madre clavada en mí.
—Prim, deberías ir a bañarte. Ya casi es hora — le digo cuando termina el desayuno.
—Está bien — accede y se pierde por las escaleras. Me volteo hacia mi madre, sé que quiere decirme algo.
—Tienes que estar consciente de que esta vez no voy a volver — le digo a mi madre, antes de cualquier cosa, lo más seria que puedo— Ahora en momento de cumplir la promesa que me hiciste hace un año.
—Lo haré — suspira — Katniss, hija. Sé que nuestra relación no ha sido muy buena — me acaricia la mejilla. Me extraña su contacto. Hacía mucho tiempo desde que ella no me tocaba — pero quiero que sepas que te quiero y que me duele mucho que vuelvas a ese lugar — su voz se quiebra.
—Lo sé. Yo también te quiero — tal vez nunca podría perdonar a mi madre por lo que hizo, pero tampoco iba a desaprovechar la oportunidad de sincerarme con ella, sabiendo que puede ser la última vez que lo haga. Me levanto para abrazarla — las quiero.
—No voy a defraudarte esta vez. Te lo prometo — me dice mi madre.
—Gracias — le digo sinceramente, esperando que así sea.
Entonces escuchamos el llamado para la cosecha.
Ha llegado el momento.
Empieza la cuenta regresiva de mi vida.
Hola a todos!
¿Qué pasará en la cosecha? ¿Peeta será seleccionado o se presentará como voluntario? ¿Surgirán los sentimientos? ¡Descúbranlo en nuestro próximo capítulo!
OMG! ¿Creen que me pasé con la escena "apasionada" entre Peeta y Katniss? ¿Debo cambiar de clasificación? ¿Aún no es muy fuerte? Bueno lo llamaremos "Rumbo al Gran Estreno". Me gustaría saber sus comentarios al respecto.
Y por fin tuve un tiempo libre! Aunque me puse a escribir entre clase y clase no había tenido tiempo de subirlo. Además de que descompuse la pila de mi lap y tuve que comprar otra :P. Y creo que deben agradecer a Ale Mellark quien me estuvo dando lata a todas horas (hasta a mitad de nuestras clases) para que actualizara. Así que Harrys aquí está ya.
Sigo agradeciendo y agradeciendo y agradeciendo a todas aquellas personas que se toman un tiempo para escribirme un review, ponerme entre sus favoritos y agregarme en sus alertas. No saben lo feliz que me hace esto!
Yuki Ai Ne: jajaja creo que si deberían de pensar en encerrarse con llave en un cuarto. Mira que ya en todos lados intentaron y nada XD Muchísimas gracias por tus comentarios! Saludos. LenaPrince: mira que ya no es culpa de Katniss, parece que Gale tiene un sexto sentido que le avisa lo que viene para que salga corriendo XD y aunque vienen momentos difíciles, todo saldrá bien. Muchas gracias. Saludos. Monogotas2: jajaja y seguimos defendiendo el sexo seguro, bueno por lo menos en este capítulo Buttercup lo hizo XD jajaja me creerás que para hacer esa parte de "Katniss sensual" me basé en un anuncio de televisión, donde sale una chava toda sexy modelándole a la televisión XD fue tan graciosa la forma en la que se me vino a la mente. Trabajos manuales? XD si crees que me permita esta clasificación poner algo mas fuerte? Muchísimas gracias! Saludos. AnaGabii7: pues mira que yo también tengo la duda de esas noches. Por lo menos para Peeta debió de haber sido un poco difícil no lo crees? Pero bueno, por lo pronto acá se están conociendo un poco más en ese aspecto. Espero que te siga gustando. Muchas gracias. Saludos. Katingas: qué ondas? Ya te la sabías! XD te dije que Gale todavía me servía! Jajaja tqm. Ane—Potter17: mira que a Katniss si le hubiera gustado decirle todo eso a Gale, pero el muy cobarde huyo sabiendo lo que le iba a decir XD Y Haymitch… es Haymitch! Siempre hace las cosas por una razón y mira que buena razón :P Muchas gracias! Saludos. Katniss Luz: jajaja mira que solo le falto a Peeta una bolsita para la baba XD y esperemos que Gale ya se quede tranquilo y no haga más cosas locas. Muchas gracias. Saludos! Elanor25: jajaja para que no te quedes así! Muchas gracias. Saludos. Chrushbut: creo que más de alguna por aquí, quisiera lo mismo que tu :P jaja creo que Prim ya se acostumbro a tanta "muestra de cariño" por parte de estos dos, con que no los encuentre en algo bueno, todo estará bien XD Pues ya viste que Gale es medio cobardón y salió corriendo, bueno ya que. Muchas gracias! Saludos. Ale Mellark: deja de comparar crepúsculo con mi fic! Jajaja calma tus pensamientos sexys que espero irle aumentando un poco más, claro, si me lo permiten. Y voy a poner en práctica los principios familiares con Gale. Sale pues pequeña cobarde deja coches. Zucix: jeje no habías comentado, pero qué bueno que si lo hiciste! Muchísimas gracias por tus comentarios, esos son los que me hacen continuar con la historia :D jajaja y el "Gran Estreno" no va a suceder en la arena, ya sería mucho espectáculo XD Saludos. Tonks Lunatic: muchas gracias por tus comentarios, espero que te siga gustando :D Saludos. Iris Ever: muchas gracias por tu comentario. Y acerca de la peli, la verdad a mi me gustó mucho, aunque algunas personas dijeron que estaba muy larga, creo que maneja muy bien los puntos principales del libro, que es lo que realmente importa, y qué decir de las actuaciones de los actores, la verdad estuvieron estupendos. En cuanto a Peeta, me molesto un poco algunos comentarios que hicieron en los que decían que Peeta en la película parecía un oportunista, cuando en realidad es todo lo contrario y creo que pudieron darse cuenta con forme pasaba la película. Espero aclare tu duda. Saludos.
Y esperamos que los lectores anónimos se animen a dejar un review :D
Espero actualizar el fin de semana, si es que no me dejan mucha tarea, para que estén al pendiente.
Sin más que agregar, me despido.
Saludos.
Atte.
KristenRock.
