Disclaimer: THG ni sus personajes me pertenecen. Hago esto sin fines de lucro, solo por diversión.


De Discusiones y Venganzas


Despierto en la mañana con una extraña sensación de calidez instalada en mi pecho y sin darme cuenta, tengo grabada una leve sonrisa en mi rostro. Me giro sobre la cama buscando a Peeta, pero el otro lado está vacío. Probablemente se esté preparando en su vagón ya que estamos a casi nada de llegar al Capitolio.

Descanso mis brazos por encima de mi cabeza. Suspiro profundamente.

Me pongo a pensar en lo inevitable. Ha llegado la hora de enfrentarme nuevamente a todos los horrores del Capitolio. Pero, por lo menos, me queda de consuelo que probablemente sea la última vez que pase por esto, ya que lo más seguro es que no salga con vida de esta arena, puede que sea tratando de salvarle la vida a Peeta, o puede que sea porque Snow me ve como una amenaza que es mejor destruir cuanto antes. De una u otra manera, mi destino está marcado. Solo espero que Peeta pueda salir con vida… deseo eso con el corazón que ahora le pertenece completamente a él.

Peeta…

"Pase lo que pase, mis sentimientos hacia ti no van a cambiar…Siempre te voy a amar"

Esas palabras me hacen sentir fuerte y protegida. Saber que al llegar al Capitolio, Peeta va a estar a mi lado, brindándome su apoyo incondicional, amándome y protegiéndome como siempre lo ha hecho.

Pero a la vez, me hacen sentir el ser más despreciable sobre la tierra. Peeta ha dado todo por mí y yo nunca le he dado a nada a cambio. Y ahora, no obstante, solo estoy pensando en morir cuando sé que para él será un golpe muy duro. Sé que probablemente me odiará por ello. Solo me queda esperar que algún día comprenda que este sacrificio lo hice por él, porque lo amo y espero que sea feliz.

Effie entra al vagón sacándome abruptamente de mis pensamientos y apurándome porque ya vamos a llegar al Capitolio. Así que sin más me levanto y comienzo a prepararme.

Nuestra llegada al Capitolio no es nada fuera de lo común. La misma gran multitud nos recibe con gritos y aplausos. No puedo verlos. No puedo ocultar el desprecio que siento hacia aquella gente. Pero me lo pienso por un momento. Más bien es lástima. Lástima porque no son seres que piensen por ellos mismos, siempre han sido manejados por el Capitolio. Al igual, probablemente, que nosotros.

Somos trasladados, sin demora, al centro de entrenamiento para prepararnos para el desfile de tributos. Mi equipo de preparación chillaba cuánto sentían que volviera a los juegos mientras me arreglaban. Tuve que soportar sus lloriqueos hasta que terminaron y me mandaron con Cinna, quien por supuesto, volvía a ser mi salvación.

—Katniss — me saluda con los brazos abiertos — mi chica en llamas.

—Cinna — corro directamente a esconderme entre sus brazos.

— ¿Qué tal te ha ido?

—Bueno pues, además de que estoy de nuevo en los juegos y que, lo más probable es que muera tratando de salvar a Peeta, todo está relativamente normal.

— ¿Salvar a Peeta? ¿Ese es tu plan?

—Si

—Al parecer se están tomando muy en serio lo de los amantes trágicos — me dice, pero hay algo en su mirada que me muestra que sabe que hay algo más.

—Cinna, se que prometí guardar el secreto, pero también sé que puedo confiar plenamente en ti — dudo un momento antes de continuar. Cinna me observa atentamente y toma mi mano alentándome — la relación que tenemos Peeta y yo ha cambiado mucho… — me quedo en silencio.

—Sí — añade Cinna — lo he visto cuando fui a visitarles.

—Peeta y yo… nos hemos casado — suelto en un susurro tan bajo, que dudo por un momento que Cinna me haya podido escuchar. Se queda viéndome fijamente, como buscando algo.

— ¿Le amas o solo es un truco que Snow te obligó a hacer?

—Te mentiría si te dijera que en un principio que me acerque a él lo hacía porque quería convencer a Snow y a los distritos de mi amor por él — con tan solo recordarlo me siento mal. Nunca debí de haber jugado con Peeta de esa manera. Ahora sé lo que sintió — Pero algo fue creciendo dentro de mí y sin darme cuenta ya no pude separarme de él.

Cinna me sonríe ampliamente.

—Me siento muy feliz por ustedes — me toma por los brazos — pero me da más gusto que te hayas dado cuenta de tus sentimientos.

—Muchas gracias, Cinna — le doy una sonrisa sincera — lástima que me di cuenta demasiado tarde — bajo la mirada desanimada. Cuando hubiera disfrutado de mi relación con Peeta si me hubiera dado cuenta antes de mis sentimientos.

—Hey — toma mi mentón para que lo veo a la cara — no te des por vencida — su sonrisa no desaparece — verás que todo va a salir bien. Te lo aseguro. Así podrías vivir todo lo que te has perdido en este tiempo — le miro sin entender ¿qué me quiere decir? ¿Lo está diciendo para que no me sienta mal? ¿Se habrá equivocado? Pero cuando trato de cuestionarlo me corta— Bueno, menos charla que es hora de arreglarse.

—así que ¿qué llevaremos para las ceremonias de apertura? — pregunto finalmente resignada a no poderle preguntarle más — ¿linternas en la cabeza o fuego?

—Algo en esa línea

Se dispone a arreglarme. Primeramente me recoge el pelo en una trenza, siguiendo con el maquillaje, para luego pasar a un disfraz que al principio engaña pareciendo simple, solo un mono ajustado que me cubre desde el cuello hacia abajo, pero luego Cinna presiona un botón en mi muñeca y el vestido comienza a brillar como si estuviera cubierta en brasas brillantes. Parece que Cinna y Portia han pasado muchas horas viendo fuego. Por último me coloca una corona de un pesado metal negro.

Antes de salir, Cinna me da una última recomendación

—Cuando estés en el carro esta vez, no saludes, no sonrías. Sólo quiero que mires siempre al frente, como si toda la audiencia no mereciera tu atención. — yo diría que nunca han merecido nuestra atención.

—Por fin algo en lo que seré buena.

Llego al Centro de Renovación esperando encontrar a Peeta y a Haymitch, pero parece que no han llegado aún. No quiero unirme a los demás vencedores que están reunidos en pequeños grupos, así que me quedo junto a los caballos. Pero me intento por quedarme sola no funciona. Finnick Odair a mi lado sin darme cuenta y cuando me giro me encuentro de lleno con sus ojos verdes a pocos centímetros de los míos.

—Hola, Katniss— dice. Como si nos hubiéramos conocido durante años, cuando de hecho nunca nos hemos visto antes.

—Hola, Finnick — digo. Casualmente, aunque me siento incomoda por su cercanía. En realidad me siento así con todas las personas que se acercan, menos con Peeta por supuesto, pero esto es más difícil, ya que Finnick tiene mucha piel expuesta.

— ¿Quieres un azucarillo? — dice, ofreciéndome su mano que está llena hasta arriba.

—No, gracias — le digo — aunque me encantaría coger prestado tu atuendo alguna vez — está cubierto por una red dorada estratégicamente anudada en su entrepierna para que no se pueda decir técnicamente que está desnudo. Mentiría si dijera que Finnick no me ha parecido atractivo.

—Sí tanto te gusta se lo puedo prestar a Peeta. Puede que le quede bien — me dice riendo y yo bajo la mirada sonrojada, lo que causa más risa en él. Aprovecha para acercarse más a mí de una forma muy sensual— Dime, chica en llamas ¿tienes algún secreto que merezca mi tiempo? — por un momento me da la impresión de que Finnick sabe más de lo que aparenta — porque uno se entera de muchas cosas.

—No, soy un libro abierto — digo lo más segura que puedo. En efecto, Finnick Odair sabe más de lo que aparenta — Todo el mundo parece saber mis secretos incluso antes que yo misma.

Sonríe

Desafortunadamente creo que eso es cierto — sus ojos se desvían brevemente hacia un lado — Peeta está viniendo. Siento que tengas que cancelar tu boda. Sé lo devastador que eso debe de haber sido para ti — se acerca a mi oído rápidamente — Solo tienes que saber que estoy de tu lado — me susurra y antes de retirarse completamente deja un beso en mi mejilla. Luego se mete otro azucarillo a la boca y se va. Me quedo confundida viéndolo partir.

Cuando menos acuerdo, Peeta está a mi lado, vestido igual que yo .

— ¿Qué quería Finnick Odair? — pregunta y en su voz se puede denotar una mezcla entre curiosidad y molestia.

Me giro y pongo mis labios cerca de los de Peeta y dejo caer los parpados en imitación de Finnick.

—Me ofreció azúcar y quería conocer todos mis secretos — digo en mi mejor voz seductora. Y para hacerlo parecer más real, aventuro mi mano por todo el torso de Peeta en zigzag. Nuestros alientos se mezclan por la poca distancia que nos separa. Peeta parece haberse quedado sin habla mientras mira tentativamente mis labios. Y hasta ese momento me doy cuenta de la situación; tener a Peeta en esta posición ha despertado en mí unas terribles ganas por apoderarme de sus labios. Pero antes de que pueda reaccionar, Peeta posa su mano detrás de mi cuello y me jala hacia él, provocando que nuestros labios choquen inevitablemente. Para ser sincera, extrañaba de sobremanera sentirlo de esta manera y más después de esta llagada tan pesada al Capitolio. Quisiera durar más tiempo así con él, pero tan pronto como inicia el beso, así termina. Peeta vuelve a su posición inicial sin retirarse mucho de mi rostro. Yo aún trato de recuperarme del beso, viéndome reflejada en los ojos de Peeta.

—Creo que tú hubieras sucumbido a las formas del Capitolio fácilmente, si sólo estuvieras tú en esto — él me mira confundido, yo repongo — porque tienes una debilidad por las cosas hermosas — suelta una carcajada.

—Tener ojo para la belleza no es lo mismo que una debilidad — apunta Peeta — excepto posiblemente en lo que se refiere a ti — refugia su rostro en mi cuello — siempre has sido y siempre serás mi debilidad. De pronto Peeta se pone un poco tenso y clava su mirada detrás de mí. Preguntándome el porqué de su reacción me giro encontrándome con la mirada de todos los tributos dirigida exclusivamente a nosotros de una manera sorprendida. Es un momento un poco incomodo pero la música nos despierta y veo las anchas puertas abrirse para el primer carruaje. Peeta vuelve su atención hacia mí — ¿vamos? — alza una mano para ayudarme a subir al carruaje. Me monto y lo subo detrás de mí.

—No te muevas — digo y enderezo su corona — ¿has visto tu traje encendido? Vamos a estar fabulosos de nuevo

—Absolutamente. Portia dice que vamos a estar por encima de todo.

— ¿Tenemos que darnos la mano este año? — pregunto

—Supongo que dejaron que lo decidiéramos nosotros

Alzo la vista a esos ojos azules y recuerdo cómo, solo hace un año, estaba preparada para matarlo, convencida de que él estaba intentando matarme. Ahora todo está invertido. Estoy determinada a mantenerlo con vida, sabiendo que el precio será mi propia vida. Le agradezco profundamente los gratos momentos que me ha hecho pasar y espero de todo corazón que pueda ser feliz algún día.

Nuestras manos se encuentran sin más discusión. Por supuesto que iremos a esto como uno solo.

Vamos implacables a través de la multitud. Nosotros, los amantes imposibles del Distrito 12, que tanto sufrimos y tan poco disfrutamos de nuestras recompensas de nuestra victoria, no buscamos el favor de los fans, no les obsequiamos nuestras sonrisas, ni aceptamos sus besos.

Me encanta se yo misma por fin.

Cuando llegamos al balcón, siento la mirada del presidente Snow sobre mí. Pero en lugar de sentirme intimidada, levanto más mi cara para hacerle frente.

Las puertas del salón de entrenamiento se cierran y vemos a Cinna y Portia complacidos con nuestra aparición. Buscamos a Haymitch y lo vemos con los ganadores del Distrito 11, Chaff y Seder. Cuando nos acercamos hasta ellos, Chaff me planta un beso en plena boca y después se ríe junto a Haymitch. Ambos voltean con Peeta quien tiene el ceño un poco fruncido y vuelven a soltar otra carcajada. Seder me abraza e intercambiamos un par de palabras en las que me hace saber que la familia de Rue está aún a salvo. Peeta me toma de la mano y me jala a los elevadores, puedo suponer porque Haymitch y Chaff se siguen riendo a costa de él. Cuando entramos al elevador, Johanna Mason entra detrás de nosotros.

De pronto, Johanna se quita su traje quedándose completamente desnuda mientras se queja de su estilista.

Se la pasa todo el trayecto hacia su piso charlando con Peeta sobre sus cuadros mientras la luz del disfraz aún brillante en él, se refleja en sus pechos desnudos. Yo solo trato de ignorarlos. Cuando la puerta del elevador se abre anunciando la llegada al piso de Johanna, ésta se gira hacia Peeta y le besa en los labios brevemente.

Siento la furia recorrer y adueñarse de mi cuerpo, pero me mantengo en mi misma posición.

Cuando se vuelven a cerrar las puertas del elevador y Peeta y yo nos quedamos solos, suelto inmediatamente su mano y no vuelvo la vista hacia él. Puedo sentir que está sonriendo descaradamente.

Apenas llegamos a nuestro piso y salgo disparada, pero antes de dar más de dos pasos, Peeta me toma del brazo deteniéndome y haciendo que lo encare.

—Suéltame — digo amenazadoramente pero Peeta solo se ríe. Trato de zafarme pero él es más fuerte que yo.

— ¿Qué pasa? — pregunta tratando de ocultar su risa sin éxito.

—Nada — respondo bruscamente y vuelvo a tratar de zafarme — No pierdas el tiempo conmigo, deberías ir a enseñarle a Johanna tus pinturas.

— ¿estás celosa? — pregunta incrédulo.

—No — le digo, pero mi respuesta solo causa más gracia a Peeta.

—Eres tú, Katniss, ¿no lo ves?

— ¿Lo que soy yo?

—La razón por la que todos están actuando así. Finnick con sus azucarillos, Chaff besándote, Johanna… — no termina la frase y le agradezco — están jugando contigo — concluye.

—No, no lo sé — y la verdad no lo sé. Peeta se piensa un momento sus siguientes palabras.

—Eres tan… ya sabes… pura — me tardo un poco para comprender a lo que se refiere, pero cuando descubro su significado rápidamente

—No lo soy — le digo determinantemente — Prácticamente te he estado arrancando la ropa cada vez que ha habido una cámara todo el año.

—Y sin ellas también — susurra Peeta muy bajito, pero alcanzo a escuchar.

— ¿Qué? — le digo sorprendida.

—Nada — dice negando moviendo la cabeza de un lado a otro — sí, pero… quiero decir, para el Capitolio, eres pura — dice tratando de aplacarme — para mi eres perfecta. Sólo se están metiendo contigo — termina con una sonrisa.

—No, se están riendo de mí, ¡y tú también!

—No — Peeta niega, pero aún está escondiendo una sonrisa. Eso me llena de ira. Pero pronto se me ocurre una idea para hacerle pagar eso.

Pongo mis manos en su pecho y lo empujo hasta la pared más cercana, estampándolo bruscamente. Me ve sorprendido y parece que no puede articular palabra alguna. Pego en medida de lo posible, mi cuerpo al costado suyo, dejando un espacio inexistente entre nosotros. Nuestros labios casi se tocan, pero sigo manteniendo la distancia. Con una de mis manos busco el cierre del traje de Peeta y lo bajo lentamente, dejando al descubierto su pecho y parte de su abdomen. Comienzo a repartir besos por su mejilla, siguiendo por su barbilla hasta llegar a su cuello. Peeta suspira hondamente. Poso mi mano sobre la piel desnuda de su pecho y comienzo a recorrerlo en zigzag, de arriba abajo, lentamente. Puedo sentir el latir acelerado de su corazón bajo mi mano. Sonrío contra su cuello, mi plan parece estar dando resultado, pero aún me falta demostrarle hasta donde soy capaz. Peeta inclina su cabeza, besando mi mejilla, con el objetivo claro de llegar a mis labios, pero yo escondo mas mi cara entre su cuello. No puedo dejar que me bese, porque si lo hace, sé que mi plan se irá al traste y caeré rendida a sus pies. Esta vez quiero que él sea quien caiga rendido a mis pies. Empiezo a recorrer de nueva cuenta su pecho con mi mano, bajando esta vez hasta su abdomen. Peeta gime ante mi tacto y eso, extrañamente, me incentiva a seguir mi recorrido un poco más abajo. Estoy a punto casi es esconder mi mano bajo su traje, cuando de pronto siento la mano de Peeta tomar la mía, inmovilizándola.

Me detengo un momento y levanto la vista hacia el rostro de Peeta. Tiene los ojos cerrados y respira erráticamente.

—Katniss — murmura con voz ronca, al tiempo que abre sus ojos dedicándome una mirada profunda y significativa.

Vuelvo a atacar su cuello ahora no solo con besos, sino también con pequeños mordiscos. Muevo mi cuerpo contra el de él, provocando un ronco gemido de su parte. Esto pareció aflojar el agarre que tiene sobre mi mano y lo aprovecho para volver a acariciar su abdomen. Siento repentinamente la mano de Peeta subir por mi espalda, pegándome más a su cuerpo, mientras su otra mano me toma de la cintura. Gira su rostro de nueva cuenta hacia mí, y esta vez, con mi mano libre, tomo su mentón y lo beso apasionadamente. Siento un fuego en mi interior consumiéndome poco a poco, haciéndome desear cada vez más a Peeta.

Abro los ojos asustada.

Me estoy dejando llevar por mi propio deseo y aún tengo que terminar mi plan antes de que algo más ocurra.

Dejo de besar a Peeta y me separo solo un poco de sus labios. Peeta sigue con los ojos cerrados.

— ¿Aún crees que soy pura? — le pregunto con voz seductora. Peeta en lugar de contestarme me acerca a él buscando desesperadamente mis labios. Pero soy más rápida y lo empujo alejándolo de mí y haciendo que choque otra vez con la pared. Lo dejo medio desnudo, con la respiración agitada y la boca abierta mientas me mira con incredulidad. Le guiño un ojo y me doy la media vuelta dispuesta a irme a mi habitación.

Pero cuando me giro me encuentro un par de ojos muy conocidos mirándome fijamente. Me quedo totalmente inmóvil de la impresión

La puerta del elevador se abre y escucho las voces de Haymitch y Effie apagarse cuando llegan a mi lado.

Del otro lado de la habitación se encuentra Darius…

Pero en lo único en que puedo pensar en estos momentos es en Gale.


Hola a todos!

Perdooooooooooonenme la vidaaa! Les prometí que iba a actualizar pronto pero me desaparecí!

Pero tengo une explicación: pues como ya recordarán me operaron y estuve una semana de ociosa tirada en mi cama, pero no contaba con que cuando volviera a la escuela me tocaba ponerme al corriente con todos los apuntes, tareas y demás cosas. Y pues entonces volví y me di cuenta de todo eso, pero también me di cuenta de que se acercaban exámenes y yo no sabía nada, así que me puse las pilas. Pero como tengo unos profesores bien buenas ondas pues me dejaron trabajos como no tienen una idea, hasta me toco exponer toda una unidad de temas en una materia. Y cuando me di cuenta, ya habían pasado dos meses y yo no había tenido tiempo de escribir y mucho menos de actualizar.

Pero ¿qué creen?

Que ya volví! ¿No les da gusto?

Bueno, no he terminado mis tareas infinitas y estoy en periodo de exámenes, pero me di un chance de escribirles de perdis este pedacito, siento si no es lo que esperaban pero prometo recompensarlos pronto.

Muchísimas gracias a todas aquellas personas que se preocuparon por mi salud y me brindaron todo su apoyo, en verdad, que buenos son!

Y seguimos agradeciendo a todas las personas que se tomaron el tiempo de dejarme un review, agregarme a sus favoritos y ponerme en sus alertar… los amo!

AnaGabii7: jeje no te desesperes, cuando menos te lo imaginas sucederá. Saludos. Muchas gracias. Tonks Lunatica: perdón por no haber actualizado pronto, muchas gracias por leer. Saludos. Elanor25: muchas gracias y aquí tienes actualización. Ires: jaja es Gale, ¿qué puedes esperar de él? Gracias, Saludos. Marydc26: muchas gracias. Eso de ser representante es un orgullo y si existe apoyo, te aseguro que si lo puedes hacer. Y muchas gracias por tus comentarios sobre la historia, en verdad, lo aprecio mucho. Saludos. Pitta McCarty: muchas gracias, aquí tienes actualización. Saludos. Anne—Potter17: primero que nada, muchísimas gracias por tu preocupación, eras quien siempre me acordaba para actualizar jeje. Obvio que por supuesto Peeta debe de tener sus dudas pero no por eso va a abandonar a Katniss a su suerte. Espero y no tengas tanto trabajo como yo XD. Saludos. Chrushbut: jajaja si creo que todo Panem los interrumpirá, creo que deberán buscar alternativas como un cuarto con llave o un sótano XD, muchas gracias por tus deseos. Saludos. Katniss Luz: muchas gracias! Aquí tienes otro cap. Saludos. EllaCampbell: antes que nada, muchas gracias por tu preocupación, lo aprecio mucho :D. En cuanto al capítulo tienes razón, tal vez a Katniss le haga falta hacer más cosas para demostrarle a Peeta lo que siente. Saludos CarlaMellark: prometo ya no hacerte llorar… bueno en por lo menos dos capítulos XD Muchas gracias por siempre tomarte el tiempo de leerme. Saludos. Monogotas2: como siempre, muchísimas gracias por tus comentarios, haces que me den más ganas de escribir y te aseguro que pronto vendrá el momento en que Katniss por fin aclare sus sentimientos. LenaPrince: claro! Lo mejor de las peleas son las reconciliaciones XD y espero que ya nadie los interrumpa. Gracias. Saludos. Mizu: exactamente! Tengo la misma opinión de ti respecto a Gale, ¿qué onda con su vida? y si la verdad Peeta hizo un gran sacrificio por ella y se merece ser feliz. Gracias por tus comentarios. Saludos. Dithax: muchas gracias. Saludos. Coraline Kinomoto: uhh creo que Gale se va a seguir haciendo ilusiones hasta que vea algo que lo deje tieso XD y no! Su consumación no será en los juegos jeje. Gracias. Saludos. Katingas! : no te da gusto? Por fin actualice! Pero uff me costó un chorro. Lothiriel: muchísimas gracias por tus comentarios y te aseguro que los hare pecar pero apenas es el calentamiento XD Saludos. Angy Everdeen: muchas gracias. Saludos. Lucrecia Arctica: qué bueno que te haya encantado, muchas gracias, saludos. Zucix: andas como yo… ahogada de trabajo. Si la verdad es que Katniss ya se merece unos buenos golpecillos jeje. Mira que mis angelitos que no me viene a ayudar con las tareas jeje Gracias. Saludos. Sam Manson: muchas gracias, aquí tienes la actualización, saludos. FerJRH: muchísimas gracias por tus comentarios y para que ya no te desesperes aquí está un nuevo cap. Saludos. Johanna: aquí esté el próximo jeje, para que ya no estes tan ansiosa y no te acabes tus uñas. Saludos Alex: aquí tienes otro capítulo, muchas gracias. Mery: muchísimas gracias por tus comentarios y aquí tiene la actualización. Saludos. AndieDiggory: para ya no hacerte sufrir tanto aquí está la actualización. Gracias. Saludos. Kaoru240: muchas gracias por tus comentarios, y ahora si ya actualicé! Saludos.

Bueno muchísimas gracias por todo, espero verlos lo más pronto posible.

Saludos!

Atte.

KristenRock

Antes de terminar, quiero decirle a Ale Mellark, que es una persona muy importante en mi vida, a pesar de que las cosas entre nuestra amistad no van como deberían de ir. Y quiero que sepa que la extraño mucho aunque esté sentada a un metro de mí. Y que si no le digo estas palabras de frente es por cobardía.