Siento muchísimo la espera! :S Estuve un poco ocupada y no pude subir la semana pasada e.e perooooo esta semana subiré dos, palabrita!
Segundo capítulo: Todo lo que has construido se está desmoronando.
El sonido de Welcome to my life llega a mi sueño haciendo que despierte. Es una de esas pocas veces en las que no me levanta mi pequeña y cuando voy por el pasillo me paro enfrente a la habitación de Ben. Está jugando con Daniela y no se ha dado cuenta de que le estoy observando.
Aprovecho para darme una ducha y prepararme para ir a trabajar mientras él sigue ahí con ella. Voy a la cocina y preparo un par de cafés y unas tostadas para desayunar y aparece por la puerta con Danny en brazos.
-¡Hombre!-Dice sorprendido-Mira que se ha despertado y no nos ha dicho nada-Le doy su taza de café y le pega un sorbo.
-Recuerda que esta noche vienen tus papis-Le doy un beso en la mejilla dispuesta a irme a trabajar.
-¿Cómo olvidarlo?-Pone los ojos en blanco-Solo vienen en mis días libres.
-No te quejes-Le doy una colleja-Me voy que no llego-Me saca la lengua en un comportamiento más infantil que el de mi pequeña.
Llegué al restaurante del Sr. Morrison donde todavía estaban recogiendo algunas cosas del salón grande y ya había clientes habituales en la barra desayunando.
-Hola joven-Me saludó el Sr. Smith-¿Qué tal anoche?
-Muy bien, ¿qué tal tu desayuno?-Le respondo sonriendo.
-Pues como siempre preciosa-Se echa a reír.
-¡Beca!-Me llama el ayudante del Sr. Morrison-Ven que tenemos una noticia para ti-Me acerco hasta la puerta del despacho de Morrison-Entra entra.
-¿Seguro?-Ambos asienten y veo a un tercero sentado pero no le reconozco.
-Hola Srta. Johnson-Tardo dos segundos en reaccionar y darme cuenta de que es Danny el que me acaba de estrechar la mano.
-Perdona Danny, pero no estoy acostumbrada a que me llamen por mi apellido-Sobre todo porque ese no es mi verdadero apellido, pienso-Llámame Beca, como te dije ayer.
-¿Os conocéis?-Pregunta intrigado el Sr. Morrison.
-Algo así-Me guiña un ojo y sonríe-Entonces, Hola Beca.
-Bueno, el Sr. Jones quería hablar contigo y nos ha pedido que te diera el día libre-Me comunica Morrison-No te preocupes, no te vamos a descontar nada de tu sueldo-Me corta antes de que diga mi "pero".
Salimos de allí los dos juntos y me monté en su coche sin entender muy bien a dónde me llevaba y por qué tanto formalismo. Llegamos hasta un edificio enorme en el que había un gran letrero que ponía "Island records" y tenía un símbolo de especie de palmera.
-No te asustes-Me dijo sonriendo-Este es mi lugar de trabajo y segunda casa.
-¿Y yo qué pinto aquí?-Señalo el edificio y, sinceramente, no entiendo nada.
-He estado hablando con tu jefe para saber un poco más de ti-Abrió la puerta de entrada y me hizo un gesto para que entrara primero-Me ha contado que una vez al mes hacéis "la noche del micrófono abierto" y que fue idea tuya-Asiento sin llegar a entender a qué quiere llegar y nos subimos a un ascensor mientras el pulsa el siete-Y que en la primera "noche de micrófono abierto" tú fuiste la primera en cantar porque nadie se atrevía. Desde entonces...
-Desde entonces el restaurante se llena esa noche y el negocio de Morrison va mejor-Le corto terminando lo que supuse que iba a decir saliendo del ascensor-¿Pero qué tiene que ver eso con que esté aquí?
-Morrison me ha dicho que sabes tocar la guitarra-Frena y me agarra del brazo-Y que posiblemente sepas más de música de lo que dices saber-Sigue caminando y para enfrente a una puerta.
-¿Y qué tiene que ver...?-Corto la frase al ver la cantidad de guitarras eléctricas, acústicas y bajos que hay. Un piano de cola enorme en medio de la sala y una batería en la esquina. Decir que estaba boquiabierta era quedarse corto.
-¿Te gusta?-Sonríe cogiendo una fender negra perfecta, y sonrío-Me lo voy a tomar como un sí-Me echo a reír.
-¿Trabajas aquí? ¿Eres productor musical o algo así?
-Algo así, ¿en serio no te sueno de nada?-Niego con la cabeza-Pues soy bastante conocido.
-No lo suficiente-Me río más alto todavía y un chico rubio con unas gafas de pasta aparece por la puerta.
-Hola tío-Chocan nudillos y el rubio sonríe dejando a la luz un hoyuelo increíble-Recuerda que después tenemos la entrevista y que no puedes llegar tarde.
-Que sí no te preocupes-Danny pone los ojos en blanco y el rubio se da cuenta de que estoy ahí y me saluda con la mano-Es una amiga.
-Sí-Se coloca las gafas de pasta-Ya sé como son tus amigas-Se echa a reír.
-No tío, no de esas-Le da en el brazo y yo ya no entiendo la conversación así que dejo de escuchar y cojo la fender que no es mía, pero me aburro.
Comienzo a tocar esa misma canción que la canto a Daniela para que se quede dormida. Ese grupo siempre me ha gustado y por muy lejos que esté de casa me alegra que ellos se vinieran conmigo. No pretendía ponerme a cantar pero me salió solo, costumbre. Para cuando hube terminado había cuatro pares de ojos mirándome y yo no entendía de dónde habían salido los otros dos chicos.
-Ves, no es de esas-Dijo Danny mientras el rubio del hoyuelo me miraba a los ojos y los otros dos tiraban de Danny hacia fuera-Chicos luego hablamos.
-No tío, hablamos ahora-Dijo el moreno de ojos azules que no había visto ni entrar.
-Eso Judd, cógele que tu eres más fuerte-Dijo el otro rubio y con los ojos... No sé, ¿Eran grises azules o verdes? Bueno, no sé pero tenía un tatuaje muy colorido en el brazo y era mucho más flacucho que el resto y el tal "Judd" le cogió a la fuerza.
Salieron los tres por esa puerta dando espectáculo mientras el rubio se colocaba las gafas y seguía mirándome.
-Perdona, ¿estás bien?-Comencé a preocuparme porque solo se había movido para colocarse las gafas.
-Oh-Dijo al fin saliendo de su ensoñamiento-Sí, perdóname tú a mí por esos tontos. Espera un segundo-Sale por la puerta y unos segundos después aparecen de nuevo los cuatro.
-Danny-Le llamé-Mira, veo que estás ocupado y no entiendo bien por qué me has traído pero si voy a tener el día libre, prefiero pasarlo con mi familia-Digo levantándome del taburete y dejando con cuidado la fender en su sitio.
-Espera-Me detiene el rubio-Danny no está ocupado hasta esta tarde, tiene frágil la memoria-Danny se queja y le echa una mirada de "estate calladito"-si le recuerdas antes de irte que tiene una entrevista a las cuatro, os dejamos tranquilos.
-Es que no entiendo que hago aquí.
-¿Qué no lo entiendes?-Preguntó sarcásticamente el rubio de ojos claros-¿Pero tú te has oído cantar?
-Dougie-Le dio un codazo el tal "Judd" y no pude evitar reírme de ese nombre tan extraño.
-¿Quién es Dougie?-Dije entre carcajadas y un "yo" totalmente serio salió de la boca del pequeñajo seguida de una mirada de puro odio y un nudo se instaló en mi garganta.
-El es Dougie, el es Tom y yo soy Harry-Dice el tal "Judd"-Es que a nuestro amigo no se le ha pasado por esa cabecita que no nos tienen por qué conocer todo el mundo.
-Vale ahora si me he perdido.
-Ya te lo explicará Danny, nosotros nos vamos-Dijo Tom saliendo por la puerta seguido de los otros dos.
-Mira Danny yo...-Se echó a reír como un loco, ya que esa risa era demasiado escandalosa como para ser normal-¿Qué?-Le pregunté borde.
-Gracias-Dijo secándose las lágrimas ficticias-Es la cara más divertida que había podido poner hoy el enano.
-¿Dougie?-Asiente-Es que parecía un nombre de perro y como él le ha llamado "Judd" a Harry pues me he perdido.
-Es que es su apellido-Un cable suelto en mi cerebro debió chocar con otro porque ahora todo tenía un poco más de sentido-No te preocupes que se le pasará.
-Bueno, cuéntame que hago aquí.
-Quería hacerte una prueba de sonido, pero ya la has hecho tu solita-Sonríe de nuevo-Tienes una gran voz y bueno quiero saber un poco de ti.
-¿Cómo de poco?
...
Estuvimos ahí unas tres horas hablando de mí, cosa que odio pero que parecía interesarle. Le conté que cuando era pequeña tuve problemas con mis padres y que en cuanto cumplí la mayoría de edad me fui de casa, una historia inventada a cachos ya que seguía siendo menor, aunque no para los ojos de nadie de mi nueva vida. Me preguntó mis orígenes de la música y como aprendí a tocar. Le conté todo lo que podía saber hasta...
-Entonces vives con tu mejor amigo Ben y tu hija Daniela, ¿Pero dónde está el padre?-Mi cara debió ser un poema al escuchar esa pregunta y el debió de notar que algo había pasado y que no se lo estaba contando todo-¿Hay algo que no me hayas contado?-Negué tragando saliva-Voy a ser sincero contigo, llevo en el negocio de la música casi once años y siempre acaba saliendo todo. Te pregunto sobre tu vida porque quiero meterte en este mundillo y...
-Espera, ¿Quieres que entre en el mundillo de la música? ¿Qué sea famosa y todo el mundo me conozca?-Eso no podía ser, a pesar de que fuera mi sueño, sería la forma más fácil de que descubrieran mi verdadera identidad, y eso no podía ser.
-Sí-Negué con la cabeza-A ver, tu vida sería igual solo que con giras por el mundo y muchas fans.
-Tengo una hija de un año y medio, no puedo estar de giras y mucho menos ser conocida-Me levanto para salir de allí.
-¿Hay algo que no me estás contando?
-Tienes una entrevista a las cuatro, yo me voy ya-Salgo por la puerta casi corriendo y sin querer me choco con un chico. El pánico me invade al reconocerle y ahora sí que corro a pesar de que él a mí no me ha reconocido.
