Buenaaas-Aparece después de un año y sube capítulo-A que nadie me va a matar por haber dejado abandonada esta historia? Espero que todavía haya alguien por ahí porque voy a intentar subir más amenudo aunque creo que ya habéis visto lo poco putual que soy pero bueno, un pajarito me dijo que mejor tarde que nunca.

Capitulo cuatro: Las verdades no siempre tienen que salir a la luz, pero normalmente salen.

Caricias y una dulce voz me despiertan. Abro los ojos y le veo. Una sonrisa perfecta con los dientes perfectamente alineados y blancos. Subo la mirada hasta sus ojitos chocolate. Me emboban demasiado.

-Por fin te despiertas dormilona-Sonríe más ampliamente-La enana ya ha desayunada y está en su parquecito jugando con los juguetitos que le trajeron anoche mis padres-Suspira-Me tengo que ir así que-Me coge en brazos y me entra la risa floja mientras me deja en el sofá cerca de mi niña. En la mesita de café ha dejado una bandejita con unas tostadas, una taza con una tila y un vaso con dos pares de hielos medio derretidos.

-¿Cuánto tiempo has estado intentando despertarme?-Sonríe intensamente.

-No te preocupes boba, me voy. Si necesitas algo-Coge sus llaves y me guiña un ojo-No dudes en llamarme-Dice mientras sale por la puerta.

Se me hacía extraño que me despertara él. Normalmente solo lo hacía cuando tenía pesadillas y me escuchaba gritar desde su cuarto, pero hacía meses que no me pasaba. Supuse que sería por la conversación de anoche.

Me tomé las tostadas lentamente mientras vigilaba que mi hija no se hiciera daño con ningún juguete. La tila ya estaba lo suficientemente fría mientras yo pensaba en las consecuencias que tendría si intentara cumplir mi sueño.

Danny tenía razón, si comparábamos una foto de hace tres años con una de hoy mismo no se me reconocería. Ahora era mucho más pálida, mis tatuajes despistaban mucho y mi pelo era totalmente distinto. Ben me había dado la solución respecto al "padre de Daniela" pero no me hacía ninguna gracia tener que meterle. A pesar de eso, era un plan perfecto, pero no terminaba de convencerme.

El timbre me saca de mis pensamientos.

-¿Lista para pasar un día con tu productor?-Me sonríe aquel bobo pecoso.

Me miro de la punta de los pies hasta donde me permite mi cuello, mi pecho-¿No ves que estoy en pijama?-Me empuja hacia dentro y ve a la enana.

-Pues venga-Se acerca y la coge-A vestirse se ha dicho-Me pasa a la niña con cuidado-Rápido-Me ordena.

Primero me encargo de la niña, la pongo su petito azul, uno que nos gusta mucho a las dos y que la realza sus ojitos verdes, y las botitas a juego. La embadurno de nenuco y la peino su pelito oscuro.

Llevo a la enana con Danny, normalmente no la dejaría con alguien que conozco de hace tan poco pero me transmitía demasiada confianza.

Me pongo unos pitillos oscuros con una camiseta ancha de parental advisory, uno de los pocos recuerdos que tengo de mi vida en España. La ropa que traje de allí se me acabó quedando pequeña, excepto unas pocas camisetas. Y termino poniéndome mis converse altas negras. Las adoro, pero están demasiado machacadas de tanto usarlas. Me recojo el pelo en un moño enganchado con un bolígrafo y me pongo las lentillas, lista para salir a donde sea que quisiera llevarme el loco de mi productor.

-Preciosa y original-Dice mirándome como si fuera algo del otro mundo-En marcha-Dice saliendo por la puerta con mi niña en brazos.

-¿Vas a llevarla en brazos todo el camino?-Le miro como si no hubiera tenido un sobrino o primo de casi dos años nunca-¿O me dejas coger su carrito?-Se pone colorado y asiente.

-Podría llevarla perfectamente todo el rato en brazos-Se pone más colorado todavía y no puedo evitar sonreír al ver como sus pequitas destacan todavía más-Pero en el carrito estará más cómoda.

Mientras él seguía ruborizado por sus pocas luces, cogí todas las cositas de mi hija, toallitas, un par de potitos de frutas, pañuelos, pañales, polvos de talco, un kit de emergencias con tiritas, agua oxigenada y betadine, y esas cosas que llevan las madres sobreprotectoras para que sus niñas estén bien cuidadas.

Bajamos hasta el coche de Danny y me di un pequeño chopo en la frente-Se me había olvidado-Danny me mira sin entender nada-La sillita de la niña para que pueda ir en el coche segura, está arriba. Vete metiendo el carrito en el maletero por fis-Le puse ojitos y el asientió.

Volví a subir rápido y cogí la vieja sillita de la enana, la nueva estaba en el coche de Ben permanentemente, menos mal de que decidí no tirarla.

-Mira, tu madre la lenta ahí está con la sillita-Me mira Danny hablando con su tocalla, mi hija-Poco más y me empiezan a dar calambres en el brazo-Bromea guiñándome de nuevo el ojo.

Metimos a mi niña en su sillita dentro de aquel coche y nos sentamos dentro rumbo a no tengo ni idea.

Danny puso un CD original de alguien, no vi de quien porque andaba vigilando a la enana por el espejo retrovisor pero cuando escuché los primeros acordes le miré directamente. Sin duda era Perfect, y ese debía ser el álbum no "pads no helmets... just balls".

Hubo un largo silencio entre perfect, y I'm just a kid hasta que él habló.

-Es de Harry, me ha prestado el álbum para poder sacarte el tema de la única canción que te he escuchado tocar. Por eso la he puesto directamente a pesar de ser la última.

-¿y de qué quieres hablar exactamente?

-Quiero saber por qué le cantas esa canción a tu hija que no tiene padre. Tengo curiosidad por saber si es por tus padres o por el suyo-Suelta sin tacto alguno.

-Es por el mío, bueno por mi padres. Ella tiene un padre, puede que no sea de sangre pero Ben ha estado ahí siempre y ha sido como un padre para ella-Digo mirando por la ventanilla.

-No quería ser tan brusco pero creo que es necesario que sepa todo sobre ti, aunque todavía no nos conozcamos mucho. He pensado en ir poco a poco. Como si fueran "citas" y que me vayas contando cosas de ti y yo de mi. Aunque realmente no sé si te interesa saber algo de mí-Empieza a hacerse un lio y sonríes de lo mono que te parece-Sinceramente, antes de que aceptes lo de entrar en el mundillo de la música quiero que estés cien por cien segura de lo que vas a arriesgar. Pierdes toda intimidad.

-Lo sé, pero lo que me importa no es perder mi intimidad, es que ella pierda la suya o que se interesen por mi pasado.

-Te he investigado, eres un fantasma-Te quedaste sin aliento por un segundo al escuchar esa frase-Antes de Morrison no has trabajado en ningún sitio, ni has cotizado ni siquiera estudios. Se nota que no eres de aquí, pero.

-Si tu puedes investigar sobre mí, entonces cualquiera puede-Le interrumpo intentando que no parezca que me importa tanto como realmente es.

-Es distinto, es como cuando una persona quiere contratar a alguien en su negocio, primero tiene que investigar un poco sobre esa persona y saber que no es una psicópata pirómana. Un periodista no podría acceder a esos datos por tu propia intimidad es algo por lo que podrían ir a la cárcel sin tu permiso-Asiento entendiendo algunas cosas.

-Y si soy una niña buena y les respondo a todas las preguntas no investigarán mucho, ¿verdad?

-Exacto, por lo que no tienes que preocuparte tanto-Aparca el coche enfrente de un enorme parque-Y aquí es donde va a ser nuestra primera reunión de "trabajo". Salimos del coche y mientras el sacaba el carrito yo sacaba a la niña de su asiento.

Una vez la niña estuvo más que preparada para ponernos en marcha vi como Danny sacaba una última cosa del maletero. Era una funda de guitarra que se echaba a la espalda. Me sonrió y cerró el coche asegurándose de no dejarse los espejos retrovisores abiertos o cuando volviera los espejos estarían rotos por el suelo.

-Bueno, yo me llamo Daniel Jones, nací en Bolton un pueblo de Manchester y vivo en Londres desde hace unos años. Soy el guitarrista y vocalista de la banda de rock pop Mcfly y en efecto, estoy soltero. Adoro el fútbol, la música y los perros. Tengo dos, Rolphie y Bruce. Mi cantante favorito y el motivo por el cual mi perro tiene ese nombre es Bruce Springsteen. He tenido una novia supermodelo y miss reino unido. Y ahora mismo estoy haciendo un mini trabajo de productor con una chica que me parece brillante y que tiene un talento natural para la música-Me dice como una pequeña introducción a su vida mientras empuja el carrito de mi nena hasta llegar a un parque y sentarnos en un pequeño banco-Ahora tú.

-Me llamo Rebeca Johnson, nací en Móstoles una gran ciudad cercana a Madrid. Vivo en Londres desde hace tres años con mi hija y mi mejor amigo. Soy camarera en la cafetería del señor Morrison, y, también soy soltera. Odio el fútbol, adoro el hockey sobre hielo, la música, la guitarra y los gatos. No tengo animales pero me gustaría tener una lagartija llamada Rose y un gatete llamado snow. Nunca he tenido una novia supermodelo ni miss España, básicamente porque me van más los tíos, pero aun así solo he tenido un novio y no, no es el padre de mi niña. Yo ahora mismo estoy hablando con un cantante famoso que no conozco en un banco de un parque que tampoco conozco con mi niña a la que obviamente si conozco-Se echa a reír por mis sarcasmos e ironías.

-Y entonces, ¿quién es el padre de esta criatura? Porque realmente se parece muchísimo a ti.

-No sé su nombre, tampoco quiero saberlo-La miro cogiéndola de las manos y poniendo carita de tonta para que se ría.

- Se que antes de que naciera-La mira-Pusiste una denuncia por violación-Te quedas inmóvil.

-¿Co-co-cómo?

-¿Recuerdas a mi amigo el de la boda?-Asientes-Es policía y me contó que nunca le pillaron.

-Según tú meterte en la vida privada de los demás es ilegal-Le dices subiendo el tono.

-No, solo publicar su vida sin permiso-Te intenta calmar.

-No tienes ningún derecho a rebuscar en mi vida. Ninguno-Asiente y mira hacia el suelo, cosa que te calma y te enerva al mismo tiempo.

-Lo sé, por eso he dejado de investigar sobre ti y he querido que me cuentes directamente tú tu vida. Por eso prefiero que me cuentes todos tus secretos y poder ocultarlos a la prensa si llegas a algo porque sé con certeza de que si empiezas algo en este mundillo vas a destacar mucho y se como encubrirte, pero para ello primero necesito que confíes en mí.

-Pues lo siento mucho, pero si crees que así voy a confiar en ti, estás muy equivocado-Digo levantándome y llevándome a mi hija lo más lejos que pude.

-¿Si?-dice su voz por teléfono.-¿Quién es?

-Soy Beca, ¿podrías pasar a buscarme cuando salgas de tu turno?-Le pregunto aguantándome las lágrimas.

-Claro, ¿qué ha pasado?

¿Algún review? Poco a poco se irá deshilando esta historia.