El sol comenzaba a asomarse en Río, Perla, al sentir los primeros rayos del sol despertó.

-Buenos días Blu…- Dijo Perla al despertar pero fue muy amarga su sorpresa al no ver a Blu junto a ella otra vez, Perla se levantó desconcertada y sorprendida a la vez.

-Blu…- Susurró Perla bastante decaída no podía creer que aun después de la mágica noche que habían pasado Blu hubiera roto su promesa así como así, fue por miedo y confianza que decidió no ir a la casa de Linda esta vez, no quería llegar y encontrar a Blu viviendo como "Humano" otra vez, por lo que decidió salir a despejarse un momento con la esperanza de que Blu apareciera y explicara el por qué de su ausencia esa mañana, quería confiar en que no rompería su promesa.

Perla salió del nido sin un rumbo fijo, solo quería pensar, aunque no podía ocultar el mal animo con el que cargaba. Perla duró aproximadamente una hora volando sobre los arboles intentando ver a Blu en alguno de ellos, pero sin éxito alguno, al final, Perla aterrizó en una rama mirando al cielo, se quedó ahí por algunos minutos queriendo confiar en que Blu mantendría su promesa, pero al cabo de un tiempo se rindió y decidió ir a buscarlo en casa de Linda sin saber que haría o diría si encontraba a Blu ahí.

Al llegar a la casa, Perla se detuvo cerca de la ventana pensando en si entraría o no, duró algunos segundos así hasta que decidió asomarse, de cierta manera fue reconfortante el no ver a Blu en la cocina, pero eso no bastaba para probar que Blu no estaba en la casa. Perla entró por la ventana mirando en todas direcciones.

-¿Blu? ¿Estás aquí?...- Preguntaba Perla algo temerosa de que le respondieran, pero al no escuchar nada su temor comenzó a disiparse, decidió aventurarse más adentro de la casa, buscó en todas las habitaciones, en la sala y en todos los lugares que encontró pero ni rastro de Blu, pero a ese punto, en vez de reconfortarla el hecho de que Blu no estuviera en la casa, comenzaba a preocuparse pues, si Blu no estaba ahí, ¿Dónde estaba? Esa duda comenzaba a invadir los pensamientos de Perla. Después de buscar en toda la casa un par de veces, Perla estaba 100% segura de que Blu no estaba ahí.

"Al menos no rompió su promesa" Pensó Perla algo aliviada pero a la vez preocupada, pero decidió no dejarse derrotar por eso, Blu no estaba en la casa, lo que significaba que cumplió lo que había prometido, Perla se animó al pensar eso y salió volando del lugar con la intención de buscar a Blu pero, aunque estaba feliz de que Blu no hubiera ido a la casa, Perla aun se preguntaba porque Blu no estaba en el nido esa mañana.

La primera idea que le llegó a Perla a la cabeza fue ir a ver a Rafael, quizá el había visto a Blu, al llegar vio a Rafael sobre una rama con 3 de sus hijos como siempre dándole problemas, Perla aterrizó en la rama y soltó una pequeña risa al ver a Rafael así.

-Hola Rafa- Saludó Perla.

-Oh Hola Perla- Respondió Rafael con algo de dificultad por sus hijos.

-No quiero entretenerte mucho, solo quería saber si has visto a Blu…- Dijo Perla con curiosidad.

-¿A Blu?...- Se quedó pensando Rafael por un momento mientras mandaba a sus hijos de regreso al nido quienes de milagro decidieron hacerle caso.

-No… No lo he visto en lo que va del día… ¿No está contigo?- Terminó preguntando Rafael aunque de cierta manera la respuesta a esa pregunta era obvia.

-No… Esta mañana desperté y no estaba… Fui a buscarlo a la casa de Linda pero tampoco estaba ahí…- Explicó Perla algo preocupada a lo que Rafael se quedó pensando por un momento.

-Eso no es normal en él…- Dijo Perla algo decaída.

-Descuida Perla, seguramente está por ahí… Iré a ver a Nico y a Pedro a preguntarles si lo han visto- Dijo Rafael para intentar animar a Perla quien se limitó a asentir.

Rafael se despidió de Perla y se fue volando a ver a Nico y a Pedro, Perla por otro lado decidió seguir buscando en la selva.

Rafael llegó al club de Samba justo al mismo tiempo que Nico y Pedro.

-Rafi, madrugaste hoy- Saludó Nico al ver a Rafael.

-Algo así hehe… De hecho vengo a preguntarles algo- Explicó Rafael.

-¿Qué pasa?- Preguntó Pedro.

-¿No habrán visto a Blu mientras venían para acá?- Preguntó Rafael pero la reacción de Nico y Pedro lo dijo todo.

-No, para nada- Respondió Nico algo confundido -¿Qué no está con Perla?-

-No, de hecho ella me dijo que no lo ha visto desde esta mañana- Dijo Rafael, a lo que Nico y Pedro solo se quedaron pensando.

-Creo que lo mejor sería ayudarla a buscarlo- Dijo Pedro después de pensar un poco.

-Bueno, supongo que nuestra sorpresa tendrá que esperar- Terminó diciendo Nico para luego irse volando con Pedro y Rafael a buscar a Perla quien después de un rato de andar buscando decidió regresar al nido a buscar algo que le indicara el paradero de Blu pero al llegar al nido todo estaba tal y como lo había dejado, ni rastro de Blu o de que alguien hubiera estado ahí, está de más decir que esto desalentó a Perla, pero de igual manera se puso a buscar por el lugar sin éxito alguno. Al cabo de unos minutos Nico, Pedro y Rafael llegaron al nido y vieron cómo Perla salía del nido.

-¿Encontraste algo?- Llegó preguntando Rafael, a lo que Perla solo negó con la cabeza.

-¿Qué tal ustedes?- Preguntó Perla.

-De camino tampoco encontramos nada, pero te ayudaremos a buscar- Dijo Rafael. Acto seguido, los 4 se pusieron a buscar por todas partes a Blu, sobre las ramas, en los arboles, incluso en la ciudad, pero a ninguno se le ocurrió buscar en tierra.

Perla comenzaba a preocuparse cada vez más, pues en todo lo que iba del día, nadie había visto o encontrado a Blu, parecía que simplemente se había esfumado, por un momento Perla llegó a pensar que tal vez había escapado, pero esa teoría no era muy probable, porque si lo hubiera hecho, habría ido a algún lugar que conociera que en todo caso sería la casa de Linda, pero según parecía, no había estado ahí desde el día anterior.

Después de un par de horas de búsqueda los cuatro regresaron al nido de Blu y Perla, todos sin haber encontrado nada, Perla comenzaba a preocuparse cada vez más.

-¿Alguno encontró algo?- Preguntó Rafael, a lo que todos contestaron que no, el silencio se apoderó del lugar por un momento hasta que Nico habló.

-No lo entiendo… Casi parece que se lo tragó la tierra- Dijo Nico confundido.

-Tierra…- Susurró Perla para luego pensar por un momento, acto seguido, Perla bajó rápidamente del nido hacia el suelo, no estaba muy segura de porque, simplemente lo hizo, solo pensó en el hecho de que Blu solía caminar en vez de volar además de que se dio cuenta de que ninguno había buscado en tierra. Al llegar al suelo rápidamente miró en todas direcciones buscando cualquier cosa, Nico, Pedro y Rafael la siguieron al suelo bastante confundidos por la repentina acción de Perla quien al cabo de unos segundos vio algo familiar, rápidamente se acercó a confirmar sus sospechas, se trataba de un par de plumas azules obvia y seguramente de Blu.

-Esto no está bien…- Susurró Perla.

-¿Segura que son de él?- Preguntó Pedro al ver las plumas.

-Cuantos guacamayos azules además de nosotros conoces… Además el color de las plumas de Blu es inconfundible para mí…- Explicó Perla, se podía sentir cierta preocupación en su voz, pues lo que más le llamó la atención era que las plumas tenían manchas de sangre, y eso no podía significar nada bueno.

Blu comenzaba a despertarse adolorido y confundido, pues al despertar no vio nada más que barrotes, al parecer se encontraba en una jaula, pero era lo único que podía ver, pues estaba cubierta por una sabana, por la cual solo unos pocos agujeros dejaban entrar algo de luz.

-¿Dónde estoy?- Se preguntó Blu a sí mismo mientras se sobaba la cabeza.

-Mi cabeza duele… ¿Qué pasó en la noche?- Blu no dejaba de cuestionar el por qué y el cómo llegó a ese lugar, hasta que escuchó una voz desconocida para él.

-Espero estés cómodo amigo azul- Dijo aquella voz con un tono de malicia –Si mal no recuerdo te gustan las jaulas ¿Cierto?-

-¿Quién eres?... ¿Por qué me trajiste aquí?- Preguntó Blu algo alterado y asustado, pues aunque no veía quien le hablaba, podía adivinar por lo cerca de la voz, que estaba al lado de la jaula.

-Tranquilo, tranquilo… Todo a su tiempo, por ahora yo no me preocuparía cómo llegaste aquí… Si no cómo vas a salir- Terminó de decir la voz para luego alejarse con una carcajada, Blu, al notar eso y al asegurarse de estar solo, se acercó a la puerta de la jaula para intentar abrirla pero en esa ocasión no le funcionaría, el seguro estaba doblado, al parecer él, sea quien sea, conocí a Blu.

Después de intentar fallidamente abrir la jaula, Blu se dio por vencido y se quedó en medio de la jaula mirando uno de los agujeros que dejaban entrar luz.

-Perla… Perdoname-