Hola, nuevo capítulo, tenía la intención de subirlo ayer pero tuve una pequeña crisis en la que no se me ocurrió nada, pero hoy me llegó un momento de inspiración y terminé el capítulo 3, ojalá les guste
Perla volaba lo más rápido que podía, con las plumas de Blu en sus garras, Nico, Pedro y Rafael la estaban siguiendo. Perla tenía la intención de mostrarle las plumas a Linda y a Tulio pues ellos seguramente se podrían a buscar a Blu, al llegar a la casa Perla se dirigió a la ventana, pero esta estaba cerrada, esto confundió un poco a Perla, pero rápidamente fue a buscar otra ventana, pero todas estaban cerradas, al parecer Linda y Tulio habían salido, después de confirmarlo Perla se posó sobre una rama, era clara la preocupación que sentía, Rafael, Nico y Pedro también aterrizaron en la misma rama.
-Tenemos que encontrarlo- Dijo Perla bastante preocupada.
-No sabemos ni por dónde empezar, ¿Y si esperamos a los humanos?- Sugirió Nico
-No tenemos tiempo para eso, quien sabe que le pasó a Blu…- Dijo Perla algo asustada.
El silencio se apoderó de la atmosfera por un tiempo hasta que Rafael habló.
-Quizá pasó de noche, lo mejor que podemos hacer ahora es preguntar si alguien vio o escuchó algo, en la selva es raro que nadie se entere de cosas así, seguramente encontraremos a alguien que sepa algo- Explicó Rafael, Perla, Nico y Pedro se miraron entre ellos para luego asentir e ir de regreso a la selva a indagar un poco el asunto. En cuanto regresaron a la selva comenzaron a preguntar a la primera ave, mono o animal que vieran, pero ninguno había visto o escuchado nada, preguntaron a casi todas las aves de la selva sin éxito alguno, estaban a punto de darse por vencidos. Perla llegó con un tucán que vio parado en una rama.
-Hola, lamento molestar pero quería saber si no ha visto a un guacamayo azul igual a mí…- Preguntó Perla algo desanimada pues esperaba tener la misma respuesta que todos le habían dado.
-Pues no, lo siento- Respondió el tucán, Perla solo suspiró y estaba a punto de irse pero el tucán lo detuvo.
-Pero hay alguien que tal vez vio algo- Dijo el tucán justo antes de que Perla emprendiera el vuelo, Perla inmediatamente se giró a verlo.
-¿Quién?- Preguntó Perla algo acelerada.
-No se su nombre, pero lo vi antes de llegar a mi nido, era un guacamayo verde, según parece su nido está a unos metros de aquí- Explicó el tucán, Perla solo agradeció y fue en busca de Nico, Pedro y Rafael. La información que Perla había obtenido no era mucha, solo sabía que un guacamayo verde podría saber algo, y tomando en cuenta la cantidad de guacamayos verdes de Río, realmente esa información no era de mucha ayuda, pero a Perla no le importaba nada en ese momento, para ella eso fue más que suficiente, si era necesario se pondría a preguntarle a todos los guacamayos verdes de Río, todo para encontrar a Blu.
Al cabo de unos minutos encontró a los chicos que según parecía, no habían tenido éxito en encontrar alguna pista.
-Chicos, averigüé algo- Llegó diciendo Perla muy exaltada.
-Wow tranquila, ¿Qué averiguaste?- Preguntó Rafael con curiosidad.
-Bueno, encontré a un tucán que vio a un guacamayo verde en la noche, dijo que quizá el sepa algo sobre Blu o cuando menos que haya visto o escuchado algo raro en la noche- Explicó Perla con esperanza en sus ojos, Rafael, Nico y Pedro se miraron entre ellos con un poco de duda.
-Perla… No te sientas mal pero… ¿Sabes cuantos guacamayos verdes hay aquí en Río? Y Pedro y yo conocemos a muchos- Dijo Nico un poco desilusionado y con miedo de bajarle el ánimo a Perla quien se quedó pensando un poco al escuchar eso, pero no se rindió.
-Lo sé… Pero el tucán también me dijo dónde podría estar su nido… Si vamos allí tal vez lo encontremos- Dijo Perla firme y decidida.
Habiéndola escuchado Nico, Pedro y Rafael sabían que nada de lo que dijeran la haría cambiar de opinión, así que guiados por Perla, fueron rumbo a donde el tucán había indicado, aunque claro había más de un nido en ese rumbo, por lo que Perla tuvo que ser muy observadora para no pasarlo, pero después de un rato no fue necesario buscar el nido.
-¡Perla cuidado!- Gritó Nico al ver que otra ave iba en la misma dirección que Perla quien por cierto no se percato de esto hasta que ambos chocaron cayendo al suelo, Nico, Pedro y Rafael bajaron rápidamente con Perla quien se estaba recuperando de la contusión.
-Pero qué….- Se quejó Perla mientras se levantaba del suelo algo adolorida.
-Eso dolió…- Dijo la otra ave aun sin darse cuenta de con quien había chocado. Al recuperarse Perla reconoció casi al instante al guacamayo, era el mismo que los había recibido la noche que Blu desapareció.
-Eres tú…- Dijo Perla sorprendida.
-¿Yo? ¿Te conozco?- Preguntó el guacamayo confundido.
-Prácticamente no… Tu nos llevaste a ese árbol la noche pasada, a mí y a mi pareja…- Explicó Perla.
-A ti y a tu pareja…- Se quedó pensando el guacamayo por un momento –Oh sí, los dos guacamayos azules, ¿Y cómo les va?- Terminó preguntando de manera alegre.
-No muy bien…- Respondió Perla desanimada –De hecho quería saber si no habrás visto al otro guacamayo azul… A Blu, mi pareja…- Preguntó Perla esperanzada.
-Hmmm… No… Lo siento pero no he visto a otro guacamayo azul desde ustedes ayer- Respondió el guacamayo un poco serio, al escuchar esto, Perla empezó a perder toda esperanza de encontrar a Blu.
-¿Y no escuchaste o viste nada raro anoche?- Preguntó repentinamente Rafael.
-Anoche…- Volvió a pensar el guacamayo recordando todo lo ocurrido, desde que vio a Blu y a Perla hasta que regreso a su nido –Sí… Creo que sí…- Intentó decir, pero Perla lo interrumpió.
-¿Qué?- Preguntó Perla exaltada asustando un poco al guacamayo.
-Muy bien Muy bien, tranquila… Ayer mientras regresaba a mi nido un halcón paso sobre mí… Es un poco inusual verlos por aquí… De hecho es la primera vez que veo uno, honestamente me aterró, por un momento creí que me iba a atrapar- Les contó el guacamayo y aunque eso no decía mucho levantó sospechas el hecho de que un halcón estuviera tan fuera de su territorio.
-Y… ¿No llevaba nada consigo?- Preguntó Perla algo preocupada.
-No lo sé, pasó muy rápido y honestamente no me preocupe mucho por verlo- Respondió el guacamayo moviendo la cabeza –Pero hay algo que sí me extrañó un poco, hasta donde sé no hay halcones azules- Terminó por decir el guacamayo.
-¿A qué te refieres con azules?- Preguntó Perla confundida y preocupada a la vez.
-Bueno, al pasar sobre mí, vi como caían un par de plumas azules manchadas de sangre… Eso solo me asustó más, después de eso volé lo más rápido que pude hacia mi nido- Terminó de decir el guacamayo, Perla después de escuchar esto casi no lo podía creer, si antes solo era preocupación ahora estaba aterrada, no sabía que pensar de lo que acababa de escuchar, comenzó a tambalearse hasta caer, pero Rafael la detuvo, Perla estaba atónita, el shock fue tal que incluso por un momento dio a Blu por muerto.
-Es… ¿Está bien su amiga?- Preguntó el guacamayo algo preocupado al ver la reacción de Perla quien claramente no estaba bien, Nico y Pedro se acercaron a Perla bastante preocupados de verla así, se podían notar lagrimas en sus ojos, tenía la mirada fija en el suelo y su corazón latía bastante rápido, estaba en un shock total.
-No creo que sea buena idea que este aquí ahora… Mi nido esta cerca, podemos llevarla ahí- Sugirió el guacamayo, a lo que Nico, Pedro y Rafael solo asintieron, entre Rafael y el guacamayo llevaron a Perla quien aun no se recuperaba, al llegar al nido recostaron a Perla en un montón de hojas que Nico y Pedro prepararon en ese mismo rato. Perla simplemente no podía tranquilizarse, la idea de que Blu podría estar muerto era algo simplemente inconcebible pero a la vez, parecía ser lo único probable, al final Perla terminó quedándose dormida al cuidado de sus amigos, Rafael se dirigió al guacamayo que esperaba en la salida del nido.
-Te agradezco mucho la ayuda am…-
-Raúl… Me llamo Raúl- Dijo el guacamayo, a lo que Rafael asintió con una ligera sonrisa en muestra de agradecimiento.
-Tengo varios amigos en Río… Iré a ver si alguno sabe o vio algo… Volveré pronto- Dijo Raúl para luego irse volando del lugar, Rafael solo vio como se alejaba para luego ver a Perla con preocupación.
Blu estaba sentado en el centro de su jaula, solo escuchando el silencio, hasta que escuchó aleteos, demasiado fuertes para ser de cualquier ave de la selva de Río, se acercó un poco a la puerta para escuchar mejor, pero antes de que llegara la sabana que cubría la jaula se movió hasta caer de la misma dejando ver lo que parecía ser una choza en muy mal estado, y según parecía estaba abandonada, pero eso no fue lo que impresionó a Blu si no que frente a la jaula había un halcón, y aunque una sombra no dejaba ver bien al ave, se le podía notar una cara de pocos amigos.
-Espero que estés cómodo- Dijo un halcón en un tono burlón.
-¿Qué es lo que quieres de mí?- Exclamó Blu con un tono de enojo para intentar ocultar su temor.
-Todo a su tiempo pequeño pollo azul- Respondió el halcón para luego soltar una carcajada y acercarse a la luz dejando ver su rostro, el cual no era muy lindo que digamos, uno de sus ojos era completamente blanco con un rasguño sobre él.
-No me llames pollo buitre tuerto- Dijo Blu sin pensar, al escuchar esto, el halcón se molesto mucho, desdoblo el seguro de la jaula y la abrió para tomar a Blu del cuello y ponerlo contra el suelo.
-Cómo me llamaste- Reclamó el halcón en un tono muy amenazador mientras ahorcaba a Blu, quien casi se desmayaba por la falta de aire, pero en un movimiento rápido Blu rasguñó al halcón en su punto ciego haciendo que este lo soltara, acto seguido, Blu salió volando rápidamente de la jaula, y de la choza mientras el halcón se recuperaba, al salir, Blu se dio cuenta de que dicha choza estaba a mitad de la selva, esto no fue muy alentador, pues Blu aun no conocía bien el lugar, pero eso no era importante en ese momento, solo salió volando y se alejó lo más que pudo, volaba entre los árboles para así evitar que el halcón lo atacara desde arriba, hasta que creyó haberlo perdido, después de recuperar el aliento y darse cuenta de que no reconocía nada a su alrededor, decidió volar sobre las copas de los árboles para ubicarse, gran error fue, pues apenas salió de la seguridad de las ramas y las hojas, el halcón lo atacó empicada rasguñándolo para luego tomarlo por el cuello nuevamente.
-Escúchame bien azul… La única razón por la que sigues con vida es porque tenemos planes para ti… Pero no me provoques entendiste- Dijo el halcón molesto mientras apretaba el cuello de Blu hasta dejarlo inconsciente esta vez, para después llevarlo de regreso a la choza, mientras ambos se elevaban, Blu en un lapsus de conciencia se arrancó un par de plumas y las dejó caer para luego volver a quedarse inconsciente. Las cosas no pintaban bien para la pareja azul.
¿Qué les pareció? Las cosas no pintan muy bien ¿eh? Espero les haya gustado, dejen reviews y bueno hasta el siguiente capítulo
