Por fin nuevo capítulo, sé que tardé un poco en actualizar pero como dije en mi One-Shot, estuve un poco ocupado y eso, pero bueno aquí les traigo mi capítulo 5


Blu volaba discretamente entre las ramas de los arboles siempre alerta para evitar ser atrapado por el halcón, usando cualquier lugar que encontrara como escondite, pues el halcón patrullaba la zona dando vueltas, por lo que Blu debía esconderse y evitar ser visto.

-Bien, hasta ahora no me ha visto- Dijo Blu mirando entre las ramas de un árbol con suficientes hojas como para esconder a una parvada completa, tratando de encontrar al halcón "Aunque yo tampoco lo he visto en un rato" Pensó Blu algo preocupado, pues según su experiencia, lo peor de que alguien te estuviera siguiendo era no verlo. Después de asegurarse de estar en una zona aparentemente segura, Blu por fin se pudo relajar por un momento, se sentó en una rama para pensar un poco la situación.

-Bien, suponiendo que no me encuentre y que cumpla su palabra, podría quedarme aquí hasta que anochezca, no creo que falte mucho para eso- Dijo Blu dándose esperanzas de acabar con esa pesadilla.

Perla llevaba ya tiempo desde que había empezado a buscar a Blu, en un principio lo buscó desde las alturas, volando sobre los arboles, después de no ver nada, comenzó a buscar más al nivel del suelo, se podía notar la determinación en el rostro de Perla, estaba segura de que Blu estaba con vida y más segura aun de que lo iba a encontrar.

-Blu… ¿Dónde puedes estar?- Se preguntaba Perla mirando en todas direcciones, buscando entre las ramas de los arboles e incluso dentro de los mismos sin encontrar realmente nada que la llevara a Blu, pero no se daba por vencida.

Mientras tanto, en otra parte de la selva, el halcón daba vueltas buscando a Blu, se podía reconocer una sonrisa en su rostro, para él, eso no era más que un juego, un muy cruel juego en el que la vida de Blu era un simple premio.

-Debo admitirlo, ese guacamayo es bueno para esconderse- Dijo el halcón aterrizando en una rama para ver más detenidamente el lugar, pero en eso, algo interrumpió sus pensamientos, una voz entre los árboles para ser más exacto.

-¿Por qué lo dejaste ir?- Preguntaba la voz molesta.

-No lo dejé ir… Simplemente me divierto con él- Respondió el halcón con el seño fruncido.

-Bien, entonces ¿Dónde está?- Volvió a preguntar la voz en un tono sarcástico.

-Lo llevaré de regreso a la choza antes de la noche…- Intentó responder el halcón, pero fue interrumpido.

-No… Al parecer sus amigos encontraron la choza- Explicó la voz en un tono más serio.

-Entonces ¿Qué vamos a hacer?- Preguntó el halcón, parecía sorprendido.

-Siempre es mi trabajo corregir estas cosas… Aunque debo agradecerte, si no lo hubieras sacado de ahí, lo más seguro es que lo hubieran encontrado- Dijo la voz en un tono más suave –Cuando lo encuentres llévalo al Cristo redentor, si no me encuentras espérame- Dijo la voz, después de eso las ramas de los arboles se movieron dando a entender que una vez más el halcón se encontraba solo.

-Entonces encontraron la choza ¿Eh?... Esto se pone cada vez más interesante- Dijo el halcón para luego retomar el vuelo en busca de Blu quien hasta ahora había tenido la suerte de que el halcón no se hubiera tomado la búsqueda tan enserio.

Blu después de haber estado cuidándose por un largo rato terminó quedándose dormido, todo parecía estar bien, hasta que algo logró despertarlo, escuchó un crujido entre las ramas de los arboles, está de más decir que su primera reacción al despertar fue entrar en pánico, no pudo evitar soltar un pequeño grito el cual trató de ahogar, después de un rato de que nada ni nadie saliera de entre los árboles, Blu por fin se calmó.

-Creo que será mejor buscar otro lugar para esconderme… No es bueno permanecer en el mismo sitio por tanto tiempo- Dijo Blu para sí mismo, se puso en pié, estiró las alas y se preparó para emprender el vuelo, pero antes de que pudiera si quiera despegar, el halcón salió de entre las hojas del árbol para intentar atrapar a Blu, quien por un mero reflejo logró escapar por una milésima de segundo, aunque claro no sin llevarse un buen rasguño por parte del halcón, Blu recuperó la noción de lo que estaba pasando, se espabiló y vio cómo el halcón regresaba por él, Blu comenzó a volar lo más rápido que pudo, pero claro está que las alas de un guacamayo no iban a superar las de un halcón, pero en medio de la persecución, Blu ignoró todo eso, simplemente se echó a volar.

-Admitiré que fue un poco difícil encontrarte… Pero ahora eres mío…- Gritó el halcón mientras se acercaba a Blu quien trataba de volar más rápido.

-Ríndete de una buena vez…- Dijo el halcón acercándose hasta quedar sobre Blu –Mis alas son más rápidas- Grito el halcón para luego caer en picada sobre Blu, haciéndolo chocar contra un árbol, Blu se sacudió la cabeza y vio como el halcón se detenía frente a él, a Blu lo inundo el pánico en ese momento, estaba pensando en cómo librarse de esa situación, pero nada se le ocurría, hasta que vio una pequeña rama a lado de él.

-Tus alas son rápidas… Pero mis patas son más rápidas- Dijo Blu para luego tirar de la rama que estaba junto a él, al soltarla golpeó al halcón en la cara, dándole a Blu suficiente tiempo para escapar, esto claramente molestó aun más al halcón quien nuevamente empezó a perseguir a Blu, aunque esta vez no se la puso tan fácil, Blu empezó a volar entre las ramas de los arboles, las cuales para él eran fáciles de esquivar para él que llevaba un tiempo viviendo en la selva, en cambio para el halcón, era más difícil.

-Sabes… Hay una razón por la que los halcones son tan rápidos en su hábitat natural… No hay tantos arboles como aquí- Gritaba Blu dejando atrás al halcón quien tenía ciertas dificultades para maniobrar entre los árboles, esto se debía al tamaño que tenía y también a que solo disponía de un ojo, después de un rato de intentar fallidamente alcanzar a Blu entre los árboles, el halcón vio cómo se alejaba cada vez más, después de pensar un rato la situación, el halcón voló hacia arriba, fuera de los arboles, se quedó en el aire viendo la dirección en la que Blu fue, dibujó una sonrisa en su rostro al ver que más adelante se encontraba un claro de la selva, perfecto para atacar a Blu, sólo debía llegar ahí antes que él, cosa que sería muy fácil el halcón. Blu seguía volando a toda velocidad hasta que se percató de que el halcón ya no estaba detrás de él, pero prefirió no arriesgarse y siguió volando hasta llegar al claro que el halcón había visto desde el cielo, Blu se detuvo sobre una roca para recuperar el aliento.

-Creo… Creo que al fin lo perdí…- Dijo Blu jadeante.

-¡Grraaaaaa!- El halcón volvió a atacarlo desde arriba, solo que esta vez Blu no logró verlo venir, el halcón comenzó a pelear con Blu, o mejor dicho a golpearlo y arañarlo, la pobre ave azul no podía hacer mucho frente a los ataques del halcón, pero a pesar de la ira del mismo, el halcón estaba conteniendo sus golpes, pues necesitaban a Blu vivo. Llegó un punto en el que el halcón lanzó a Blu dándole la oportunidad de respirar, se podía reconocer claramente la diferencia de fuerzas entre ambos, mientras que el halcón solo tenía un par de rasguños, Blu tenía casi todo el cuerpo rasguñado, su plumaje estaba manchado de sangre, a duras penas se levantó del suelo mirando al halcón quien se estaba acercando a él.

-Parece que nuestro pequeño juego se terminó amigo azul…- Decía el halcón mientras se acercaba a Blu lentamente, Blu lo único que hacía era retroceder, a ese punto, Blu no sabía que más hacer para escapar, realmente parecía ser el final, aunque aun podía volar, con las heridas que tenía no iba a lograr escapar del halcón. Blu retrocedió hasta que su espalda dio con un árbol impidiéndole seguir retrocediendo.

-Fue una cacería divertida…- Dijo el halcón para luego elevarse ligeramente del suelo con la intención de envestir a Blu quien al darse cuenta de eso se quedó quieto hasta el momento preciso, el halcón embistió y Blu saltó hacia un lado haciendo que el halcón chocara con el árbol, el halcón se tambaleó por un momento para luego caer noqueado al suelo, Blu se levantó y lo miró con una sonrisa en el rostro.

-Dulces sueños…- Dijo Blu victorioso para luego irse del lugar quejándose de las heridas que le habían hecho, al cabo de unas horas el halcón despertó confundido pero después de recuperar por completo la conciencia, se molestó al darse cuenta de que había sido burlado tan fácilmente, rápidamente voló hacia el cielo, al estar a la altura suficiente se dio cuenta de que el día estaba por llegar a su fin, acto seguido, retomó su búsqueda, después del golpe, no sabía ni dónde empezar a buscar, estuvo dando vueltas por un rato hasta que la noche llegó, después de haber volado tanto tiempo, aterrizó cerca de un estanque para descansar un momento, pero encontró algo más que solo agua, en uno de los bordes del estanque habían algunas plumas azules al igual que algunas gotas de sangre en el suelo y una pequeña parte del agua teñida de rojo.

-Vaya vaya… Con esto no pudiste haber llegado lejos- Dijo el halcón con una sonrisa maliciosa en su cara, miró en todas direcciones hasta que a lo lejos vio un árbol ahuecado –Ahí estas-

Blu herido y cansado había logrado evadir al halcón, aunque se había limpiado las heridas, estas aun los molestaban y varias aun sangraban.

-Lo logré… Logré sobrevivir a esto… Tranquila Perla… Voy a casa…- Dijo Blu resintiendo las heridas, tenía la intención de dormir esa noche e ir en busca de Perla a penas saliera el sol, pero esos planes se arruinaron, a penas Blu se cerró los ojos, el halcón volvió a embestirlo por tercera y última vez en el día.

-¿Qué?... Pero… Dijiste que…-Intentó decir Blu.

-Sí, sí, sí… Se lo que dije… Mentí… Debo decir que no esperaba que llegaras tan lejos… Pero alégrate… Por haber llegado a la noche, no te haré más daño del que ya te hice- Dijo el halcón para luego noquear a Blu.

-Voy tarde- Dijo el halcón mirando el cielo nocturno para luego mirar a Blu –Descuida, esto terminará muy pronto-


Gracias a los que me leen por esperar, espero les haya gustado