Bueno, iba a subir esto ayer, pero mi internet se cayó y no pude hacer nada, pero bueno, aquí está el capítulo 6, espero les guste.
Después de haber buscado todo el día, Perla iba de regreso a la choza como había acordado con los demás, aunque no podía ocultar su clara decepción por no haber encontrado a Blu o alguna pista sobre su paradero, se le estaban acabando el tiempo y las opciones. Al llegar a la choza, la primera reacción de Perla fue sorprenderse de no ver a nadie ahí, pues ella había tardado en llegar y esperaba que los demás hubieran llegado, aterrizó en la ventana y esperó a que alguien apareciera. Pasó el tiempo y nadie aparecía.
"Quizá tardé mucho y fueron a buscarme" Pensaba Perla, estaba dispuesta a volar en busca de sus amigos, pero se detuvo al escuchar una voz familiar.
-¡Perla!- Llamó Rafael al llegar, Perla vio como llegaba, aterrizó a lado de ella, se veía algo agitado.
-Lamento el retraso- Dijo Rafael recuperando e aliento.
-Descuida, yo también llegué algo tarde- Explicó Perla mientras se aseguraba de que Rafael viniera solo, esperaba ver a Nico a Pedro y a Raúl con él, pero al parecer, ellos aun no llegaban.
-¿Dónde están los demás?- Preguntó Rafael mirando en todas direcciones.
-Al parecer tú y yo somos los únicos que han llegado… Me pregunto dónde…-
-¡Chicos!- Llegaron Nico y Pedro interrumpiendo a Perla quien se sorprendió al verlos pues se veían el doble de agitados de lo que había llegado Rafael.
-¿Qué pasa muchachos?- Preguntó Rafael apenas Nico y Pedro recobraron el aliento.
-Bueno, íbamos volando de regreso aquí y nos topamos con Raúl, hasta ese punto todo iba bien, pero entonces de camino aquí vimos pasar a un halcón sobre nosotros- Dijo Nico acelerado. –Sí, lo primero que pensamos fue: "Nos va a comer" Perlo luego Raúl dijo "Quizá el sepa algo sobre Blu" Entonces Nico dijo…- Trató de continuar Pedro, pero Perla lo interrumpió.
-Muy bien, de manera resumida, ¿Qué fue lo que pasó?- Preguntó Perla algo más seria.
-¡Raúl siguió al halcón y nos dijo que les avisáramos!- Dijeron Nico y Pedro alarmados, acto seguido las 4 aves fueron volando al lugar donde Raúl había empezado a seguir al halcón, Perla y Rafael iban siguiendo a Nico y Pedro hasta que de la nada se detuvieron frente a un árbol, después de observarlo detenidamente Perla logró ver a Raúl acostado en una de las ramas, al parecer estaba inconsciente, los 4 fueron rápidamente con él.
-¿Qué?... ¿Dónde estoy?- Preguntaba Raúl mientras se recuperaba.
-¿Estás bien amigo?- Preguntó Nico -¿A caso peleaste con esa cosa?- Preguntó Pedro casi al instante.
-¿Pelear? Me atacó por sorpresa, por suerte solo me noqueó y me dejó- Explicó Raúl. Rafael miraba con duda a Raúl, quizá no sabía mucho sobre los halcones, pero era extraño que Raúl no tuviera ni un rasguño en el cuerpo, pero terminó ignorando eso.
-¿Viste hacia dónde se dirigía?- Preguntó Perla con seriedad.
-Bueno, según pude ver mientras lo seguía, se dirigí hacia el norte, pero quién sabe si cambió de dirección después de atacarme- Respondió Raúl.
-Deberíamos tratar de buscar en esa dirección- Sugirió Nico.
-Al igual que dijo Raúl, no sabemos si cambio de dirección, podría ser solo una pérdida de tiempo- Respondió Rafael, dejándole la última palabra a Perla. Perla se quedó pensando por un momento, era cierto que no sabían si el halcón cambio de dirección pero no tenían de otra.
-Lo mejor será seguir en esa dirección, quizá cuando menos logremos encontrar una pista- Dijo finalmente Perla para luego empezar a volar en dirección al Norte, volaron por un rato sin ver nada hasta que llegaron al claro de la selva en el que Blu casi fue asesinado por el halcón, aunque no había mucha prueba de ello claro está, pero Perla logró ver una pequeña cosa desde el cielo, rápidamente aterrizó y se confirmaron sus dudas, se trataba de otra de las plumas de Blu, la primera reacción de Perla fue alegrarse de haber encontrado otra prueba de que Blu seguía vivo, pero su alegría se tornó en preocupación al ver que la pluma estaba manchada de sangre.
-Quizá no fue lejos- Sugirió Raúl.
-Lo mejor sería dar una vuelta rápida a la zona y regresar aquí- Dijo Rafael, a lo que todos asintieron y rápidamente se pusieron a volar, cada quien en direcciones distintas para cubrir más terreno, la idea era sobrevolar la zona rápido y regresar a avisarle a los demás si alguien había visto algo, el problema era que todos ya estaban algo cansados pues la noche ya había avanzado, sumando que no se podían ver muchas cosas, por suerte Rafael logró ver un estanque desde el cielo, bajó un poco para ver mejor el lugar y al darse cuenta de que Blu había estado ahí, rápidamente fue de regreso al punto de inicio, Perla, Nico, Pedro y Raúl ya estaban ahí, claramente se podía ver que ninguno había visto o encontrado nada.
-¡Chicos encontré algo!- Llegó diciendo Rafael exaltado.
-¿Qué encontraste?- Preguntó Perla esperanzada, Rafael les indicó que lo siguieran, los llevó al estanque que había encontrado, al llegar Perla se asustó al ver las plumas de Blu y el agua del estanque teñida de rojo.
-Blu…- Susurró Perla preocupada. Rafael estaba cada vez más confundido, hasta ahora todas las plumas que han encontrado no siguen un patrón exacto, hay mucha distancia de diferencia entre cada punto en el que encontraron las plumas.
-Perla… A juzgar por todo lo que hemos recorrido para encontrar las plumas… Pareciera que Blu estuviera…
-Estuviera huyendo…- Interrumpió Raúl a Rafael mirando el agua teñida de rojo –Si está tan herido como parece, no pudo haber ido lejos… Lo mejor en este momento es separarnos una vez más y volver a buscar, Rafael, vuelve a la choza, quizá la haya encontrado, Nico y Pedro busquen de nuevo en la selva en caso de que se haya perdido, vayan rápido- Habiendo dicho esto, Rafael, Nico y Pedro fueron volando al lugar al que Raúl les había indicado.
-Raúl pero nosotros…- Intentó preguntar Perla pero fue interrumpida.
-Perla, tu ve a la ciudad, a los límites de la selva, es un ave de ciudad, tal vez hay ido para allá- Perla asintió y empezó a volar, pero se detuvo antes de irse.
-Espera… ¿Cómo supiste que es un ave de ciudad?- Preguntó Perla con curiosidad y duda.
-Nico y Pedro me lo contaron, ahora ve- Dijo Raúl, eso no le resolvió muchas dudas a Perla, pero en esos momentos eso no era de importancia para ella.
Perla volaba entre las casas cercanas a la selva, tratando de no dejar pasar ni el más mínimo detalle, duró volando por un largo rato hasta que se agotó y aterrizó en la rama de un árbol, cansada, preocupada y asustada, Perla estaba por darse por vencida, pero entonces escuchó un fuerte aleteo detrás de ella, rápidamente se escondió, logrando ver como un halcón aterrizaba en la ventana de una especie de almacén, Perla al principio no entendió muy bien el asunto, hasta que recordó lo que Nico y Pedro dijeron sobre un halcón, no era seguro que estuviera relacionado o que supiera algo sobre la desaparición o el paradero de Blu pero Perla empezaba a sentirse desesperada, así que juntando valor decidió entrar al almacén. Adentro Perla no pudo evitar sentir algo de miedo, pues el lugar estaba oscuro, solo se alcanzaban a ver cajas y ni rastro del halcón, Perla caminó para intentar no llamar la atención, caminó hasta que llegó a lo que parecía ser el centro del lugar, entonces escuchó una voz entre la oscuridad.
-Miren nada más… Una guacamaya azul, esto no se ve todos los días- Dijo el halcón escondiéndose entre la oscuridad -¿Qué es lo que te trae por aquí?- Preguntó el halcón mirando a Perla fijamente.
-No busco problemas si es a lo que te refieres- Respondió Perla tratando de ocultar el miedo que sentía.
-No buscas problemas ¿Eh? Entonces ¿Qué buscas?- Cuestionó el halcón moviéndose de lugar, Perla solo escuchaba los aleteos del halcón sin poder verlo, eso le ponía los nervios de punta.
-Estoy… Estoy buscando a otro guacamayo azul- Respondió Perla algo nerviosa.
-¿Otro? Y ¿Estás segura de querer encontrarlo?- Preguntó el halcón en un tono malicioso.
-¡Claro que lo quiero encontrar!- Exclamó Perla molesta, el halcón solo se burló de ella, riendo a carcajadas, esto solo hacía enfadar a Perla cada vez más, pero también se ponía cada vez más nerviosa.
-No quería hacerte enojar- Dijo el halcón entre risas –Lo que digo es que a veces lo que uno busca, no es siempre lo que quiere encontrar- Explicó el halcón en un tono sarcástico –Piénsalo, nada te ata a él, puedes ser libre, sin tener que preocuparte por alguien torpe y descuidado, lo único que tienes que hacer es dar media vuelta e irte, olvídate de él, vive tu vida, no es muy complicado ¿O sí?- Perla miró hacia el suelo pensando en lo que acababa de escuchar.
-Quizá sea algo tonto y un poco torpe… Pero eso no le impidió salvarme la vida… Es mi pareja, claro que estoy atada a él… Y no lo voy a abandonar- El halcón quedó impresionado, esperaba que Perla se fuera del lugar.
-Bien… Si lo quieres encontrar… Ahí está…- Habiendo dicho eso, el halcón encendió la luz del lugar, aunque no había mucha diferencia, era una luz muy tenue y no iluminaba todo el lugar, pero aun así, Perla logró ver a Blu tirado en el suelo a unos metros de ella.
-¡BLU!- Gritó Perla al ver al guacamayo en el suelo, herido e inconsciente, rápidamente fue donde Blu rezando porque siguiera con vida.
-¡Blu! ¡Blu!... Responde por favor…- Decía Perla preocupada mientras sostenía su cabeza con un ala, poco a poco Blu abría los ojos, realmente se veía mal.
-¿Perla?...- Dijo Blu con una voz muy tenue.
-Sí Blu, soy yo…-Respondió Perla con lágrimas en los ojos.
-Perla… Tienes que…. Tienes que salir de aquí…- Dijo Blu preocupado.
-No… No te voy a abandonar…- Dijo Perla mientras ayudaba a Blu a levantarse, pero antes de que pudieran siquiera empezar a caminar el halcón aterrizó frente a ellos.
-Que conmovedor… La pareja se reunió… Ahora los dos pueden morir juntos-
Breve anuncio para los que me sigan, probablemente tarde más en actualizar capítulos pues como ya vienen las vacaciones de verano, estoy hasta el cuello de trabajos y eso, así que una disculpa de antemano
