Semanas de examenes me quitan mucho tiempo, pero no los iba a dejar sin esto, aquí está el capítulo 8


Pasaron unas horas, Blu y Perla aún dormían, después de el rescate de Blu y de haber tenido que escapar a pie con ambos heridos, era obvio que estarían agotados, la noche era apacible, todo era tranquilidad, la pareja azul descansaba tranquila en la selva, libre de preocupaciones, al menos por el momento.

Ruidos empezaron a despertar a Perla quien estaba un tanto menos cansada que Blu.

-¿Qué es eso?- Se preguntó Perla aun algo adormilada y sin entender muy bien que estaba pasando, después de despertarse por completo y de haber escuchado los ruidos más tiempo, Perla comenzó a preocuparse.

-Blu… ¡Blu!- Repetía Perla moviendo a Blu quien empezó a despertar a causa de las acciones de Perla.

-Que… ¿Qué pasa?- Preguntó Blu despertando y un poco confundido.

-Blu… Creo que… Creo que nos encontró- Respondió Perla algo asustada, Blu rápidamente se levantó quejándose aun de algunas de sus heridas, ambos miraban en todas direcciones mientras escuchaban ruidos entre las ramas, obvia señal de que alguien se acercaba, Blu y Perla temían que fuera el halcón.

-¡Sabemos que estás ahí! ¡Sal de una vez!- Gritó Perla con temor de que el halcón saliera de entre los árboles a atacarlos. Los ruidos comenzaron a acercarse a donde Blu y Perla quienes miraban en todas direcciones esperando que la feroz ave los atacara.

-¡Chicos!- Apareció exclamando Rafael, Blu y Perla se quedaron congelados, realmente no esperaban ver a Rafael, mucho menos que él los estuviera buscando a esas horas.

-¿Rafael?- Preguntó Perla sorprendida.

-Les soy sincero, no creí que los encontraría...- Dijo Rafael desviando su mirada hacia Blu –Amigo… Sí que te ves mal- Dijo Rafael mirando a Blu con preocupación –Pero que alegría que estés bien… O relativamente bien-

-Gracias Rafael… Pero, no quiero sonar desagradecido ni nada, es solo que, ¿No deberías estar con tu esposa?- Preguntó Blu con curiosidad.

-Hehe… Es algo muy chistoso ahora que lo dices, iba de regreso al nido y bueno ni siquiera iba a pasar por aquí, pero en cuanto escuché la voz de Perla decidí venir a echar un vistazo- Explicó Rafael –Pero díganme ¿Cómo escaparon?-

-Bueno honestamente por un momento no lo íbamos a lograr, pero Raúl Nico y Pedro nos… ¡RAÚL, NICO Y PEDRO!- Recordó Perla, había olvidado que el halcón había ido tras ellos –Hay no… Tenemos que buscarlos quien sabe donde estén-

-Justo aquí princesa- Llegó diciendo Nico junto con Pedro, Perla rápidamente se giró al escuchar su voz.

-¿Qué?… Pero…. ¿Cómo?- Cuestionó Perla, oficialmente no estaba entendiendo de qué iba todo, era increíble que Nico y Pedro hubieran escapado del halcón, a juzgar por la diferencia de tamaño y velocidad.

-Bueno, no fue un escape muy heroico de nuestra parte…-


UNAS HORAS ANTES.

-Sabes Pedro… Creo que debimos planear mejor esto…- Dijo Nico sin quitarle la vista de encima al halcón quien se estaba preparando para ir por ellos. –Concuerdo contigo… ¡Vuela!- Dijo Pedro asustado al ver cómo el halcón salía volando por ellos. Nico, Pedro y Raúl salieron volando por la ventana sin saber muy bien cómo se desharían del halcón. Al salir del lugar, rápidamente volaron hacia la selva, el halcón les iba pisando los talones, estaba claro que no llegarían muy lejos, volaron entre las ramas de los árboles para que el halcón los perdiera de vista, para así poder tratar de esconderse, al parecer funcionó, el halcón pasó de largo y Raúl, Nico y Pedro estaban escondidos entre las ramas de un árbol.

-Muy bien… Se aceptan ideas y sugerencias- Dijo Nico algo asustado.

-Con esa cosa por aquí no lograremos mucho- Dijo Pedro.

-Bueno, eso es cierto…- Concluyo Raúl para luego pensar en una manera de evadir al halcón –Oigan, tengo una idea, yo lo distraigo y ustedes regresan por Blu y Perla- Sugirió Raúl determinado.

-Amigo, no es que dudemos de ti pero… ¡¿Qué no viste esa cosa?! No podrás escapar de él- Dijo Nico exaltado.

-¿Quién dijo que voy a hacer que me persiga? Lo que haré será llamar su atención para que se aleje del lugar, lo haré creer que voy rumbo al almacén donde estaban Blu y Perla- Explicó Raúl, a lo que Nico y Pedro se quedaron con algo de duda.

-Pero que eso no sería malo para nuestros amigos azules- Cuestionó Pedro.

-A estas alturas yo pienso que ya debieron haber salido de ese lugar ¿No? Confíen en mí, si mañana no me encuentran en ninguna parte, entonces preocúpense- Terminó diciendo Raúl para luego llevar a cabo su plan.

Después de haber ubicado al halcón Raúl comenzó a hablar de manera exagerada para llamar su atención y convencerlo de que iría de regreso al almacén, después de haber hecho que el halcón lo siguiera, Nico y Pedro rápidamente salieron de su escondite para buscar a Blu y a Perla, lo primero que hicieron fue regresar a la ciudad, cerca de el almacén donde habían encontrado a Blu y a perla, pero no encontraron a ninguno de los dos, por lo que supusieron que habían logrado regresar a la selva, por ende, fueron a buscarlos ahí.


DE REGRESO AL PRESENTE

-Y después de buscarlos por unas horas sin haberlos encontrado, temimos lo peor…- Terminó de explicar Nico.

-¿Pero cómo nos encontraron?- Preguntó Blu con curiosidad.

-Bueno, quien no escucharía los gritos de Perla- Respondió Nico con un tono burlón.

-¿Pero qué hay de Raúl?- Preguntó Perl algo preocupada.

-¿Quién es Raúl?- Preguntó Blu con un muy ligero aire de celos.

-¿Eh? Un amigo, nos ayudó a encontrarte- Explicó Perla para luego volver a preguntar por el guacamayo verde.

-Bueno, nos dijo que lo veríamos mañana- Dijo Pedro.

-Y en caso de que no lo encontráramos por ninguna parte ahora si había que preocuparnos- Explicó Nico.

-No, no está bien, tenemos que buscarlo, nos ayudo mucho, no podemos dejarlo…- Trató de decir Perla pero Rafael la interrumpió.

-Muy bien, muy bien, entiendo tu preocupación, pero mírense, tú y Blu ya pasaron por mucho, esta noche, ahora deberían descansar un poco y mañana deberían ir a ver a esos humanos para ver esos rasguños… Descuida, mañana los chicos y yo lo buscaremos- Explicó Rafael.

-Sí, si tu esposa no te asesina hoy Rafael- Dijo Nico en un tono burlón, lo cual despertó la preocupación en Rafael, ya era bastante tarde y había pasado la hora que Eva le había dado a Rafael para regresar.

-Muy bien, ¿Qué tal si ahora nos vamos y luego seguimos con esta conversación?- Sugirió Rafael nervioso.

-Adelántense ustedes, nosotros los alcanzamos- Dijo Blu con un tono dudoso.

-¿Qué pasa amigo?- Preguntó Nico con curiosidad, a lo que Blu dirigió su mirada al suelo algo apenado.

-Blu… No puede volar muy bien ahora- Explicó Perla, lo cual preocupó un poco más a Rafael.

-Esto… Si es un gran problema- Dijo Rafael pensando en que explicación le daría a Eva al regresar.

-Tranquilo Rafi, nosotros los acompañamos, tu date prisa en regresar- Dijo Nico sonriente.

-Sí, no queremos perder al rey del carnaval- Remarcó Pedro. Rafael agradeció y se fue volando a toda velocidad de regreso a su nido, mientras que Nico y Pedro acompañarían a Blu y a Perla de regreso a su nido, no fue un viaje cortó, se habían alejado mucho, y a paso de guacamayo, se llevaron aproximadamente 3 horas en regresar. Cuando por fin llegaron, se tuvieron que enfrentar a otro pequeño gran problema ¿Cómo subirían al nido?

-Blu… Si quieres podemos quedarnos abajo esta noche- Sugirió Perla al ver la situación en la que estaban.

-No… Aquí no es tan tranquilo como donde estábamos… Descuida, escalaré hasta arriba- Dijo Blu dudando si podría lograrlo.

-¿Hay algo en lo que los podamos ayudar?- Preguntó Nico con una voz un tanto adormilada.

-No, ya han hecho mucho por nosotros hoy, descuiden Blu y yo nos encargaremos de esto, gracias- Respondió Perla, Nico y Pedro se despidieron y se fueron del lugar dejando a Blu y a Perla con ese pequeño problema.

-Blu, esto no es como el hábitat artificial, los arboles aquí no tienen escalones y en tu estado va a ser más difícil- Explicó Perla angustiada por lo que Blu quería hacer.

-Bueno, es cierto pero…- Blu no supo que más decir, era obvio que no lo lograría.

-Sabes… Podríamos ir a la casa de Linda, tú sabes, para que puedan ayudarte con tus heridas- Sugirió Perla.

-No creo que se pueda… Ya es muy tarde, seguramente están dormidos, no nos escucharían- Explicó Blu algo decaído –Perla… tu aun puedes volar, sube tu yo… Yo me quedaré aquí esta noche- Sugirió Blu.

-Blu… Ya te dije que no te voy a dejar, mucho menos como estas ahora… Mira- Terminó por decir Perla señalando un árbol con un hueco casi al nivel del suelo –Creo que… Por una noche estaría bien- Sugirió Perla, a lo que Blu sonrió y asintió, ambos fueron hacia el árbol, como estaba cerca del suelo, arrancaron unas cuantas hojas para cubrir la entrada, así ningún depredador o el halcón los encontraría, después de haber arreglado todo, Blu y Perla volvieron a acomodarse juntos para dormir, parecía que al fin ese día había terminado.

Al día siguiente, Blu y Perla despertaron un tanto más tarde de su hora habitual, cómo culparlos, después de lo que habían vivido el día anterior, como siempre Perla era la primera en despertarse, sintiéndose aliviada de ver a Blu dormido junto a ella.

-(Suspiro) Creo que por fin todo acabó- Dijo Perla en voz baja y bastante aliviada, Blu al sentir el movimiento de Perla también se despertó.

-Buenos días Perla- Dijo Blu sonriente.

-Buenos días Blu- Respondió Perla abrazando a Blu, para después darse cuenta de que aun estaba lastimado –Hay Blu… Tenemos que ir a ver a Linda- Dijo Perla algo preocupada.

-Supongo que tienes razón…- Respondió Blu sonriente. Ambos fueron a la salida de su "Nido por una noche" quitaron las hojas que lo cubría dejando ver la tranquila selva de Río, todo parecía haber vuelto a la normalidad.

-¿Cómo están tus alas Blu?- Preguntó Perla con curiosidad.

-Bueno, después de haber descansado me siento con más energía, no creo poder ir muy rápido, pero creo que podré elevarme del suelo- Respondió Blu optimista, después de comprobar que Blu podía volar, ambos fueron a la casa de Linda, un poco lento claro está, le mejor en ese momento para Blu era no esforzar demasiado sus alas, la idea era llegar e ir directamente con Linda, quien al ver a Blu y a Perla lastimados seguramente los llevaría con Tulio, pero al llegar a la casa se toparon con algo no muy convencional al menos para Blu, una de las ventanas estaba rota, Blu y Perla entraron por el agujero de la misma viendo todos los vidrios rotos que estaban dentro de la casa, parecía que alguien había intentado entrar.

-¿Qué extraño…?-

-¿Pasa algo Blu?- Preguntó Perla confundida.

-Sí… Bueno, ¿Qué tan seguido ves ventanas rotas así?-

-Bueno, no frecuento mucho la ciudad así no sé muy bien que sea esto- Explicó Perla.

-Bien, esto significa que alguien trató de entrar, no de escapar… Pero ¿Quién?- Se preguntaba Blu, hasta que escuchó una voz un poco familiar.

-Hola a los dos- Apareció Raúl desde dentro de la casa.

-¿Raúl?- Preguntó Perla sorprendida -¿Qué haces aquí?-

-Nada… Solo vine por algo que perdí- Respondió Raúl.

-¿Qué podría ser?- Preguntó Blu un poco más serio. En ese momento escucharon unos aleteos detrás de ellos, al darse vuelta vieron cómo el halcón entraba por la ventana rota bloqueándoles la salida.

-A ustedes- Dijo el halcón con una voz bastante seria, Blu y Perla miraron a Raúl sorprendidos, este los veía con una sonrisa maliciosa.

-Tenemos cuentas pendientes amigo azul-


No esperaban que fuera tan fácil o ¿Si? Bien, espero les haya gustado y perdón por haber tardado en subir el capítulo pero como dije, ahora no tengo mucho tiempo libre