Definitivamente tardé más en subir este capítulo, pero lo bueno es que ya casi termino examenes, bueno, les hago entrega de el capítulo 9, espero les guste.


-¿Dónde?...- Empezaba a despertar Perla confundida y desorientada -¿Dónde estoy?- Se volvió a preguntar Perla mientras se levantaba del suelo aun sin entender que había pasado ni dónde estaba -¿Qué pasó?- Se preguntaba Perla tallándose los ojos con un ala mientras avanzaba, hasta que chocó contra algo, al abrir los ojos se dio cuenta de que ese algo eran barrotes, a su alrededor solo barrotes, estaba atrapada en una pequeña jaula.

-No… No, no, no, no- Repetía Perla desesperada mientras agitaba desesperadamente los barrotes -¡No otra vez!- Perla estaba tan adentrada en su desesperación que ignoró por completo que había otra jaula junto a la de ella.

-¿Perla?- Despertó diciendo Blu sobándose la cabeza y recobrando sus sentidos. Al escuchar su voz, Perla rápidamente se giró hacia Blu.

-¡Blu!- Dijo Perla algo más aliviada.

-Perla, ¿Estás bien?- Preguntó Blu preocupado.

-Eso creo… ¿Dónde estamos?- Cuestionó Perla mirando a su alrededor. Blu también le dio una vista rápida al lugar para luego llamar la atención de Perla.

-Creo que lo sé…- Dijo Blu con más seriedad.

-Creo que… Creo que yo también- Dijo Perla preocupada. Ciertamente ambos sabían dónde estaban, los habían llevado a ese lugar no hace mucho, lo diferente era que no había aves, ellos estaban en jaulas distintas y no estaban encadenados.

-Blu… Es…-

-Sí Perla… Es esa casa- Dijo Blu preocupado sin dejar de ver a Perla.

-Veo que al fin despertaron- Entró diciendo Raúl por la ventana aterrizando frente a las jaulas de Blu y Perla.

-Eres un…- Se alborotó Perla agitando la jaula.

-Wow, tranquila princesa- Dijo Raúl en un tono altanero –Parece que reconocieron el lugar, y cómo olvidarlo, aquí fue donde fueron encadenados ¿No?- Blu no pudo evitar sentir curiosidad por lo que dijo Raúl, ¿Cómo es que sabía sobre eso?

-¿Quién eres tú?- Preguntó Blu con seriedad.

-Oh perdona, creo que tú y yo no nos hemos presentado aún, mi nombre es Raúl, quizá me recuerdes de esa noche en el gran árbol- Explicó Raúl, Blu recordó la noche antes de ser secuestrado.

-Sí… Te recuerdo… Pero… ¿Por qué? ¿Qué te hicimos?- Preguntó Blu molesto, no recordaba haber hecho nada malo a ningún guacamayo verde.

-Bueno, si ya todo va a terminar, supongo que merecen saber la razón- Dijo Raúl con una sonrisa maliciosa –Supongo que recuerdan a los contrabandistas que los robaron-

-Claro que los recordamos- Respondió Perla molesta.

-Espera… ¿Estás con Pepillo?- Preguntó Blu sorprendido.

-¿Pepillo? Esa cacatúa acabada y fea, claro que no… No, no, no… Dime alguna vez te preguntaste ¿A quién los iban a vender y qué iban a hacer con ustedes?- Terminó preguntando Raúl en un tono más serio.

-Lo preguntas como si nos importara- Dijo Perla molesta aunque Raúl la ignoró.

-La persona que iba a comprarlos hizo una gran inversión en ustedes, un hábitat enorme solo para exhibirlos, los últimos guacamayos azules de la tierra para deleite de los turistas, hubiera ganado una fortuna- Explicaba Raúl pero fue interrumpido por Blu.

-¿Pero qué papel pintas tú en todo esto?- Preguntó Blu.

-Ese humano era mi dueño, yo tenía una vida maravillosa, pero fue por su culpa que todo se echó a perder, al no recibirlos, no pudo pagar toda la inversión, poco a poco se fue quedando en la ruina, hasta el punto que no pudo mantenerme más, así que simplemente se deshizo de mí, dejándome en la calle- Terminó contar Raúl con un tono más molesto.

-Escucha, lamento lo que te pasó pero…- Trató de decir Blu per fue interrumpido por Perla.

-Nosotros no le pertenecemos a nadie- Dijo Perla aun más molesta.

-Que bien, así nadie los buscará- Dijo el guacamayo en un tono altanero.

-Entonces ¿Por qué los ayudaste? ¿Por qué nos salvaste de ese halcón?- Preguntó Blu confundido.

-Porque los necesitaba vivos, si no les hubiera dicho a sus amigos dónde estaban, Ezekiel los habría matado- Explicó Raúl haciendo que a Blu le surgiera otra duda.

-¿Quién es Ezekiel?- Preguntó Blu con curiosidad.

-Soy yo- Entró diciendo el halcón aterrizando a lado de Raúl.

-Así que ese es tu nombre- Dijo Blu.

-Ahora que ya todo quedó claro y ya todos se conocen… Bueno, por ahora los dejaré aquí, por los viejos tiempos- Dijo Raúl para luego irse volando del lugar, Ezekiel se quedó un tiempo más en el lugar, en medio de las dos jaulas.

-Descuiden… Esto acabará pronto- Dijo Ezekiel en un tono inusual en él, más serio y sin quitarle la mirada de encima a Blu, después de eso Ezekiel también salió del lugar dejando a Blu y a Perla.

-Descuida Perla… Saldremos de aquí- Dijo Blu tratando de animar a Perla.

-Blu… Mira donde estamos… Nadie más que nosotros conoce este lugar… Nadie va a venir…- Dijo Perla decaída y con la mirada hacia el suelo, Blu ya no supo que más decir, le dolía ver a Perla así.

Rafael, Nico y Pedro volaban por la selva buscando a Raúl por lo que les había dicho la noche anterior, duraron buscándolo un largo rato, estaban empezando a creer que el halcón lo había atrapado, hasta que lo vieron volando a lo lejos, rápidamente fueron donde él para ver cómo estaba.

-Amigo, ¿Estás bien?- Preguntó Nico.

-Bueno, por poco no la cuento, pero al final ese pajarraco no pudo conmigo- Explicó Raúl don orgullo.

-¿Y saliste ileso? Amigo quiero ser como tú- Dijo Pedro sorprendido, aunque el más sorprendido de los 3 era Rafael, dos encuentros seguidos con el halcón y ni un solo rasguño, claramente ahí estaba pasando algo.

-Y ¿Cómo están Blu y Perla?- Preguntó Raúl con curiosidad.

-Bueno, ahora íbamos a ir a verlos, ¿Quieres venir?- Terminó preguntando Nico.

-No, no puedo, tengo otras cosas de que ocuparme, luego los veré, ahora me tengo que ir, que bueno que los acompañaron hasta su nido- Dijo Raúl para despedirse, luego se fue volando del lugar dejando a Rafael, a Nico y a Pedro.

-Bueno, ahora vamos con nuestros amigos azules- Dijo Nico antes de retomar el vuelo, los 3 comenzaron a volar hacia el nido de Blu y Perla para ver si habían pasado la noche.

-Oigan chicos…- Dijo Rafael en un tono más serio.

-¿Qué pasa Rafi?- Preguntó Nico algo confundido.

-¿No creen que es algo extraño que Raúl no se halla lastimado contra ese halcón?- Cuestionó Rafael, dejando a Nico y a Pedro pensando.

-Bueno… Es un poco extraño, pero seguramente hay una explicación para eso- Respondió Pedro sin estar muy seguro de su respuesta.

-Puede ser, pero sí hay una cosa sin explicación- Dijo Rafael.

-¿Cuál?- Preguntó Nico con curiosidad.

-Ninguno de nosotros le dijo que habían acompañado a Blu y a Perla al nido…- Terminó Rafael dejando a Nico y a Pedro congelados por un momento, después de eso, volaron más rápido hacia el Nido, sin saber qué o que no encontrarían ahí.

-¿Está funcionando?- Preguntaba Perla mientras veía cómo Blu trataba de desdoblar el perno de la jaula.

-No…- Respondió Blu al soltar el perno –Es muy difícil hacerlo desde adentro de la jaula… Se informaron bien sobre nosotros- Dijo Blu jadeando ligeramente por le esfuerzo.

-¿Qué vamos a hacer Blu?- Preguntó Perla preocupada, Blu solo la miró.

-No lo sé Perla… Ya no lo sé…-

-Cambio de planes mis amigos- Llegó Raúl acompañado de Ezekiel –Tenía la intención de dejar esto hasta la noche pero sus amigos tuvieron la necesidad de ir a verlos y prefiero no arriesgarme, Ezekiel- Dijo Raúl mirando a Ezekiel quien se acercó a la jaula de Blu y comenzó a desdoblar el perno para sacarlo, pero antes de que terminará de desdoblar el metal, Raúl llamó su atención.

-A él no Ezekiel, a ella- Dijo Raúl señalando la jaula de Perla, Ezekiel frunció ligeramente el seño y dejó la jaula de Blu, aunque no se tomó la molestia de volver a doblar el perno dejándolo ligeramente chueco. Ezekiel comenzó a acercarse a la jaula de Perla quien por cierto comenzaba a ponerse nerviosa.

-¿Qué van a hacer?- Exclamó Blu preocupado.

-Bien, fue por ti que perdí lo que más quería en el mundo, voy a devolverte el favor- Dijo Raúl con una sonrisa en su rostro.

Blu se quedó paralizado al escuchar eso al igual que Perla -¡No! Por favor no lo hagas- Decía Blu desesperado mientras veía cómo Ezekiel abría la jaula de Perla.

-Descuida, esto acabará pronto- Dijo Raúl desviando la mirada hacia Perla. Al abrir Ezekiel la jaula Perla intentó abalanzarse sobre él, pero rápidamente la tomó del cuello.

-¡Perla!- Gritó Blu agitando la jaula, impotente ante la situación, Perla intentó liberarse, pero al hacerlo Ezekiel rápidamente la tomó de las alas impidiéndole siquiera moverse.

-Blu…- Dijo Perla antes de que Ezekiel la sacara del lugar.

-Descuida… Volveremos por ti después- Dijo Raúl antes de irse, dejando a Blu con su preocupación, en cuanto vio que Raúl salió del lugar, rápidamente se puso a agitar la jaula desesperadamente, no iba a permitir que le hicieran nada a Perla.

-No están en el nido- Dijo Nico asomándose en el hueco del árbol en el que vivían Blu y Perla.

-Ya busqué en los alrededores, no los veo por ninguna parte- Dijo Pedro aterrizando en una rama.

-¿Y si fueron con los humanos?- Sugirió Nico, pero antes de que Pedro pudiera decir algo llegó Rafael.

-No hay rastro de ellos en el lugar, desaparecieron- Dijo Rafael preocupado.

-¿Ahora qué hacemos?- Preguntó Nico.

-Creo que lo mejor sería hacerle una visita a Raúl- Dijo Rafael con más seriedad, Nico y Pedro tenían sus dudas, pero al final terminaron asintiendo, aunque no sabían con exactitud dónde estaría Raúl, decidieron ir a revisar su nido primero.

Después de un largo rato de vuelo, Ezekiel y Raúl llevaron a Perla de vuelta a la choza en medio de la selva, al llegar Ezekiel puso a Perla contra el suelo bruscamente, dejándola a lado de la jaula en la que solía estar Blu, era obvio lo que iba a hacer.

-Bien, aquí termina todo para ti… Es una lástima, eres hermosa- Dijo Raúl viendo cómo Perla perdía la esperanza –Ezekiel… Hazlo- Al escuchar esas palabras Ezekiel tomó a Perla nuevamente del cuello y la lanzó hacia la jaula, la cual cerró de igual manera, Raúl al percatarse de esto, se acercó rápidamente a Ezekiel.

-¿Qué estás haciendo? ¡Llevamos planeando esto por mucho tiempo!- Exclamó Raúl molesto frente a Ezekiel, a quien se le podía notar una actitud diferente.

-No Raúl… Planee esto hace tan solo unos días- Dijo Ezekiel con un tono más serio para luego tomar a Raúl por el cuello, elevándolo del suelo y poniéndolo frente a él.

-Pero… Teníamos un acuerdo…-Dijo Raúl con dificultad.

-En efecto, lo teníamos, pero por las circunstancias que se presentaron, me vi en la obligación de cambiarlo- Respondió Ezekiel, su actitud y su tono de voz eran totalmente diferentes, parecía más serio y en todo caso más inteligente de lo que había mostrado hasta ahora.

-Por favor, no me digas que te creíste la rutina del halcón temperamental y torpe, cuando te conocí te veías tan desesperado, tan acabado, sentía lástima por ti, no pude resistir la tentación de ver cómo te acababas tú mismo planeando toda esta ridícula venganza basada en nada, estabas sufriendo solo por haber perdido tu modo de vida, patético, pero debo admitir que me diste algo interesante que hacer, ese guacamayo azul, será algo torpe, pero es ingenioso, logró evadirme en más de una ocasión, eso volvió más interesante todo esto, hace mucho que no me divertía tanto cazando a una presa, esta no está tan indefensa, muero de ansias por ver si su intelecto es superior al mío- Explicó Ezekiel, dejando a Perla y a Raúl simplemente impresionados, realmente tenía el tipo de "genio" por así decirlo.

-Q… ¿Qué harás?...- Preguntó Raúl preocupado.

-Ahora… Bueno, ya no me sirves de nada, pero descuida, yo me encargaré del resto, dulces sueños pajarito- Dijo Ezekiel para luego apretar con más fuerza el cuello de Raúl hasta asegurarse de que soltara su último aliento de vida, Perla estaba sorprendida por lo que acababa de ver, simplemente no lo podía creer, Ezekiel la miró con una sonrisa maliciosa.

-Descuida, te necesito viva, por ahora al menos, si no… Tu querido novio no vendría por ti- Dijo Ezekiel.

-Claro que no vendrá… Ni siquiera puede escapar de esa jaula- Dijo Perla algo decaída, aunque aliviada sabiendo que Blu no podría arriesgar su vida así.

-¿Segura?- Cuestionó Ezekiel, dejando a Perla con una gran duda.

Blu seguía golpeando la jaula sin estar muy seguro de conseguir algo con eso, hasta que se percató de que Ezekiel no había dejado el perno tan doblado como antes, Blu comenzó a tirar de él con le esperanza de que pudiera ceder, después de varios intentos, el perno se deslizó abriendo la puerta de la jaula, rápidamente salió de la jaula.

-Lo logré- Dijo Blu preparándose para emprender el vuelo, pero algo lo detuvo, se miró a sí mismo, aun no estaba recuperado, pero en ese momento ignoró todas sus heridas, la seguridad de Perla era más importante en ese momento.


No se si tomarán el final bien o mal, cada quien con su opinion, espero les haya gustado y bueno, esperen el siguiente capítulo