Les vengo a entregar el capítulo 13 :) espero les guste.


Las noches en Río de Janeiro, apacibles y hermosas, pero no en esta ocasión. En el suelo, entre las hojas, una guacamaya azul, herida y cansada a duras penas manteniéndose en pie, caminaba sola por la selva, tenía rasguños, golpes y raspones en el cuerpo, imposible creer que fuera a durar mucho tiempo.

-AL final… Realmente no valió la pena…- Decía Perla agotada y deprimida –No conseguí nada con esto…- Se repetía mientras avanzaba por la selva, apoyándose en lo que fuera para mantenerse en pie –Perdóname Blu…- Dijo Perla deteniéndose mirando al cielo, una lágrima salió de sus ojos para luego desplomarse perdiendo el conocimiento. Esta sin duda, es la noche más amarga en Río de Janeiro.

Las horas pasaron, el amanecer aun no llegaba pero estaba cerca, Rafael comenzaba a despertarse, no podía conciliar bien el sueño pues la promesa que le hizo a Blu no lo dejaba dormir. Rafael miró a todos en su nido, a Eva, a sus hijos y durmiendo cerca de la salida estaba Blu, era un alivio para Rafael el aún ver a Blu descansando aunque no dudaba que apenas saliera el sol, Blu saldría de inmediato en busca de Perla, después de pensarlo bien Rafael se puso en pie y con cuidado de no despertar a nadie se dirigió a la salida del nido.

-Voy a cumplir esa promesa amigo…- Dijo Rafael antes de irse volando del lugar. Mientras volaba claramente sabía que sería más difícil encontrar a Perla él solo, así que su primera jugada fue ir a buscar a Nico y Pedro que sin duda debieron haberse quedado en un árbol cercano al nido de Rafael el cual no fue muy difícil de encontrar, a penas Rafael se alejó un poco de su nido, escuchó ronquidos bastante fuertes, al buscar en algunos de los árboles de esa zona, encontró a Nico y a Pedro dormidos en uno de ellos.

-Chicos… Chicos…- Susurró Rafael para intentar despertarlos sin alterar a las otras aves que anduvieran por ahí, pero al no recibir respuesta tras varios intentos Rafael tomó la tapa que Nico lleva en la cabeza y comenzó a golpearla, lo cual los despertó casi al instante.

-¿Rafa?- Se despertó Nico confundido.

-¿Qué haces aquí hermano?- Preguntaba Pedro con una voz adormilada.

-Tenemos algo que hacer- Dijo Rafael devolviéndole su "Sombrero" a Nico.

-¿Qué?- Preguntó Nico.

-Tenemos que encontrar a Perla lo más rápido posible- Explicó Rafael un tanto más serio.

-Rafa… Sé que la situación se ve muy mal… Pero ¿No es mejor esperar hasta que el sol salga?- Cuestionó Nico dándose cuenta de que aun había oscuridad.

-Yo pensaba lo mismo, pero después de lo difícil que fue convencer a Blu de que se quedara a descansar… Amigo… Estoy seguro de que en cuanto Blu despierte querrá ir a buscar a Perla a costa de su vida…- Terminó Rafael un poco preocupado, Nico y Pedro no dijeron más, rápidamente salieron en busca de Perla con el tiempo contado, buscaron en todas partes comenzando por la parte de la ciudad cercana a la selva, buscando en los arboles, en el suelo, en todas partes esperando poder encontrarla antes de que saliera el sol.

-N… No…- Murmuraba Blu dormido un tanto inquieto –No… Lo hagas…- Continuaba murmurando moviéndose cada vez más –Perla… ¡No!- Despertó Blu agitado y asustado mirando a su alrededor asegurándose de que solo fue un mal sueño –Solo… Solo fue una pesadilla…- Decía Blu mirando el cielo nocturno queriendo salir volando a buscar a Perla, cosa que clara y obviamente no podría hacer en su estado actual –Perla…- Susurró Blu recargando su cabeza en la salida del nido mirando la luna sin querer volver a dormir.

-Amigo… No la vamos a encontrar antes del amanecer…- Dijo Nico mirando a Rafael.

-El tiempo no es suficiente… Y son muchos lugares en los cuales buscar- Remarcó Pedro.

-Oigan… Sé que será difícil… Pero tenemos que hacerlo…- Decía Rafael decidido.

-Amigo piénsalo… Cree que Blu está muerto… Quizá ya ni siquiera esté en Río…- Dijo Nico con miedo de que fuera verdad, estas palabras dejaron a Rafael congelado pues esa posibilidad no era tan remota, habiendo perdido a Blu ¿Qué razón tendría Perla para quedarse?

-Puede que tengas razón…- Dijo Rafael desviando la mirada –Pero hasta no comprobarlo no dejaremos de buscar…- Finalizó Rafael para retomar el vuelo con Nico y Pedro detrás de él. Aunque se veía decidido Rafael sabía que a ese punto Perla podría ya no seguir en Río, pero tal como dijo, quería asegurarse él mismo, después de haber buscado en todas las zonas cercanas a su nido y a la ciudad, Rafael decidió ir por una apuesta más arriesgada, decidió ir a buscar en una zona de la selva más alejada para ellos pues, si Perla quería alejarse de todos los recuerdos de Blu, seguramente se alejaría de la ciudad, con esa idea en mente, Rafael esperaba tener razón.

A medida que Rafael, Nico y Pedro volaban comenzaban a percatarse de que el cielo comenzaba a aclararse y en el horizonte se podía ver cómo el cielo pasaba de negro a azul aún sin salir el sol, esto hizo que los 3 aceleraran el vuelo, al estar ya bastante lejos de donde comenzaron a buscar decidieron detenerse para comenzar a buscar, las 3 aves se separaron para cubrir más terreno, buscaban en cada árbol que se les cruzaba, el tiempo pasaba, el cielo se iluminaba y el sol comenzaba a apreciarse en el horizonte, después de un largo rato de búsqueda sin éxito las 3 aves se reagruparon en un árbol prácticamente derrotadas.

-Chicos creo que…- Trató de decir Nico pero fue interrumpido por Rafael.

-No lo digas Nico… Gracias por haberme ayudado esta mañana… Yo seguiré buscando más tarde…- Dijo Rafael algo decaído, realmente esperaba encontrar a Perla antes de que Blu despertara. Después de hablar un rato y de haber acordado volver a buscar más tarde ese mismo día, los 3 emprendieron el vuelo de regreso a lo conocido para ellos.

Como ninguno de los 3 había dormido el tiempo suficiente y después de haber gastado tanta energía buscando a Perla, comenzaban a resentir el sueño y el cansancio, el cual era más notable en Nico quien en un momento sin darse cuenta casi caía desde el cielo, de no ser por Rafael y Pedro quienes lo detuvieron a tiempo, aunque no pudieron decir lo mismo de su sombrero, éste cayó hasta el suelo.

-¡Amigo cuidado!- Dijo Rafael despertando a Nico.

-¿Qué?- Reaccionó Nico solo viendo cómo su preciado sombrero caía –Gracias chicos- Agradeció Nico para después bajar a buscar su sombrero acompañado por Pedro y Rafael.

-¿Dónde está?- Se preguntaba Nico al llegar a tierra.

-Debe estar cerca- Decía Pedro buscando entre las hojas.

Nico miró en todas direcciones hasta que por fin encontró su sombrero.

-¡Aquí está!- Dijo Nico levantando la tapa de botella del suelo para ponérsela en la cabeza –Muy bien ya podemos…-Pero algo llamó la atención de Nico, algo que después de verlo bien rápidamente llamó a Pedro y a Rafael.

-¡Chicos!- Gritó Nico exaltado.

-¿Qué pasa Nico?- Preguntó Rafael confundido.

-La encontré…- Al escucharlo, Rafael casi no podía creerlo, realmente habían encontrado a Perla, rápidamente fueron donde Nico había encontrado a Perla, pero al llegar nuevamente era algo que no podían creer.

-Q… ¿Qué le pasó?- Se preguntaba Rafael con asombro al ver todas las heridas con las que Perla cargaba.

-No lo sé… La encontré así…- Explicó Nico preocupado.

-Aún respira… ¿Creen que realmente se enfrentó a esa ave?- Preguntaba Rafael con preocupación.


HACE UNAS HORAS

-Te equivocas…- Dijo Perla levantándose y recobrando el aliento –Ya no tengo nada que perder…- Dijo Perla para luego abalanzarse sobre Ezekiel una vez más, aunque era claro que no lograría nada con eso, Perla estaba cegada por la ira y el dolor de su pérdida. Las plumas de ambos volaban, rasguño tras rasguño, golpe tras golpe, era un combate a muerte en el cual no había nada que ganar y aunque no lo pareciera mucho que perder. Habiendo pasado un tiempo, nuevamente Ezekiel había dominado por completo a Perla, en cada movimiento que Perla trataba de hacer, Ezekiel se adelantaba rasguñándola o golpeándola, todo llegó al punto en el que Perla ya no pudo más.

-Hazte un favor… Y quédate en el suelo…- Dijo Ezekiel jadeante mirando cómo Perla hacía un gran esfuerzo por levantarse –Sabes… Esto jamás fue una pelea- Dijo Ezekiel acercándose a Perla –Si lo hubiera sido… Cualquiera pudo haber ganado…- Continuó Ezekiel justo frente a Perla quien lo miraba con una mueca de preocupación -¿Segura que no tienes nada que perder?- Preguntó Ezekiel en un tono sarcástico para luego tomar a Perla del cuello –Si sabes a lo que me refiero-

Perla se estaba asfixiando, cualquiera se desesperaría en una situación así, pero Perla en vez de eso, buscó la manera de escapar de ese destino, luego de darse cuenta de que nada a su alrededor le ayudaría, en un último intento por sobrevivir, rasguño a Ezekiel en su ojo bueno haciendo que la soltara.

-¡Grraaaaaa!- Gritó Ezekiel tapándose el rostro con las alas mientras Perla a duras penas se levantaba mirando con asombro al ave que se quejaba como si agonizara -¡¿Cómo te atreves?!- Repetía Ezekiel furioso mientras regresaba su vista, más o menos buena, al descubrirse el rostro se podían observar las marcas del rasguño de Perla, esto no le dejó el ojo muy bien, pero en ese momento la rabia lo dominaba, Perla por otro lado sabía que en ese momento ya no era factible seguir peleando con Ezekiel, Perla se recargó en un árbol para poder seguir en pie, pero sin saber qué hacer ahora. Al recuperar la visión, Ezekiel dirigió su mirada a Perla, al verla en el estado en el que se encontraba no dudo ni un segundo en ir por ella, a penas junto fuerza, cargó contra ella, Perla se quedó congelada un momento, sabía que si la alcanzaba sería su fin, arriesgando todo, esperó al último momento para esquivar a Ezekiel, lo cual logró por muy poco haciendo que la furiosa ave se estrellara contra el árbol dejando a Ezekiel inconsciente, al reincorporarse, Perla no podía creer lo que había hecho, realmente había sobrevivido a Ezekiel… Al verlo tendido en el suelo completamente indefenso una idea pasó por la mente de Perla, pero después de considerar todo, acabar con Ezekiel significaría rebajarse a su nivel, no era eso por lo que Blu se sacrificó, así que Perla decidió irse sin estar segura de llegar muy lejos, aun cuando fue derrotado, parecía que Ezekiel había ganado, al menos eso era lo que Perla creía.


DE VUELTA AL PRESENTE

-No quiero ni imaginarlo…- Dijo Nico preocupado. El sol comenzaba a notarse más y más en el horizonte, justo cuando Nico y Rafael iban a levantar a Perla, ésta comenzó a despertar, lo primero que vio fue a Rafael y a Nico frente a ella, justo cuando creía que no volvería a ver ningún rostro conocido.

-¿Chicos?...- Preguntó Perla tratando de ponerse en pie.

-Perla… Estas bien… O algo así- Dijo Rafael ayudándola a levantarse.

-¿Qué hacen aquí?- Preguntó Perla recuperándose un poco.

-Venimos a buscarte princesa- Respondió Nico un tanto más alegre.

-Miren… Agradezco mucho su preocupación pero… No quiero volver… No ahora…- Explicó Perla deprimiéndose otra vez por obvios motivos, al notar esto Rafael la miró a los ojos.

-Hay algo que de debes saber…- Dijo Rafael, lo cual llamó la atención de Perla.

-¿Qué?-

El sol salió y la mañana avanzó, Blu aunque sin intención volvió a quedarse dormido y apenas comenzaba a despertar aún no sintiéndose muy bien tanto física como sentimentalmente, al despertar lo primero que notó fue que el sol brillaba fuertemente.

-Ya amaneció… ¡Perla!- Recordó Blu con preocupación, estaba dispuesto a salir del nido en busca de Perla aún con todas sus heridas, pero al asomarse por la salida vio cómo Rafael entraba al lugar.

-Amigo, ya despertaste- Dijo Rafael alegre.

-Rafael ahora no… Tengo que…-

-Relájate Blu…- Interrumpió Rafael –Te prometí que la encontraríamos hoy- Decía Rafael mientras conducía a Blu a adentro del nido haciendo que le diera la espalda a la salida.

-Lo sé Rafael pero…- Trató de decir Blu pero nuevamente fue interrumpido por Rafael.

-¿Alguna vez he roto alguna promesa?- Preguntó Rafael con seguridad.

-No…- Respondió Blu, a lo cual Rafael le hizo un gesto a Blu para que se diera la vuelta, al hacerlo no podía creer lo que veía, Perla parada en la entrada del nido herida y golpeada, acompañada de Nico y Pedro, Blu se quedó helado al igual que Perla quien no podía creer que Blu seguía con vida, poco a poco Perla articuló una sonrisa para luego correr a abrazar a Blu quien sin dudarlo correspondió el abrazo, Perla no pudo contener más las lágrimas, Blu la abrazó con más fuerza agradeciendo a todo por haberse reunido con Perla, ninguno dijo nada, en ese momento las palabras estaban de más, primero necesitaban desahogarse y dejar salir todo lo que sentían.


Habiendo avanzado la mañana Ezekiel comenzaba a despertar su visión no era muy buena a causa del ataque de Perla.

-¡Hasta aquí llegó mi paciencia!- Gritó Ezekiel poniéndose en pie –SI me entero de que sigues con vida… Realmente lo vas a lamentar-


Eso último separado por una línea fue como un epilogo para este capítulo, no crean que la historia ya terminó aunque... bueno yo calculo que un par de capítulos más y termina, espero les haya gustado este capítulo y perdon por tardar :)