Si vas a matar a un brujo, asegúrate de quemar al maldito:
La noche pasó sin mayores incidentes, en cuanto Twilight les prestó a los hermanos su cuarto de invitados ellos le encargaron a Edward que cuidara sus cosas mientras ellos regresaban al hospital, por obvios motivos querían estar con Ben al momento en que se despertara. Y una vez más el gesto conmovió mucho a Twilight, le agradaba el espíritu de cooperación que compartían entre ellos y su amigo caído. En cuanto a Edward, era por su forma de ser que se mantenía distante pero lo aceptaban como tal. Ojalá los hubiera conocido en otras circunstancias, realmente le agradaban mucho.
El doctor les permitió quedarse solos con Ben siempre y cuando prometieran avisarle al personal en cuanto estuviera despierto, y claro ellos obedecieron. Cuando él despertó entró en un ataque de pánico pero entre ambos lo tranquilizaron y le explicaron la situación. Al final sólo sonrió.
—Y creía estar preparado para todo cuando me convertí en cazador de brujas, bueno me equivoqué...
—Esa es la actitud Ben — lo felicitó Hansel. — Ahora vamos por el doctor, tenemos que avisarle por lo menos.
Y tras pasar ese incidente menor, pasaron la noche con Twilight y Spike para partir en el primer tren que fuera hacia el Imperio Cristal. Al principio hubo problemas tratando de subir la gran carreta de Edward pero al final lograron acomodarse todos en el vagón de carga sobre la carreta, con Ben sobre la manta en la que lo llevaron para el hospital. Twilight estaba muy seria, pero no tanto como los hermanos. Ellos se mostraban más bien esquivos y silenciosos, cosa que ella volvió a malinterpretar pensando en que sólo estaban asustados de ir directamente hacia los dominios de Sombra.
Finalmente llegaron a la estación, en donde Candace y Shinig Armor los recibieron en persona.
—Twily, recibimos tu carta — dijo muy serio Shining Armor. — ¿Qué fue lo que pasó?
—Hermano, tal como lo oyes. Ellos dos dicen haber presenciado el retorno de Sombra, incluso su amigo fue atacado por él.
Shining miró a los dos cazadores de brujas, detrás de ellos se encontraba un tipo gigantesco y deforme que halaba una carretilla con un tipo cubierto de vendajes sobre ella. Shining no sabía por qué pero algo en ellos le daba mala espina, pero como todo poni siempre pensaba lo mejor de las personas y decidió no decir nada negativo... todavía, tenía muchas cosas en qué pensar.
—¿Y están seguros de lo que vieron? — Preguntó Candace mirándolos fijamente.
—Ojos rojos y verdes, una melena flotante... capacidad de convertirse en neblina a voluntad — dijo Gretel. — Sin mencionar que nos trató como basura al principio y vestía una capa de terciopelo rojo. Si ese no es el tal Sombra, no sé quién sea.
Los dos Reyes de Cristal torcieron el gesto.
—Spike — dijo Shining Armor. — Spike, escribe una carta a la Princesa Celestia de inmediato. Me temo que esto no puede esperar.
—¿Confirmaron algo? — Saltó Twilight.
Los Reyes de Cristal asintieron con una expresión bastante seria y preocupada.
—En cuanto mandaste la carta contando lo que ocurrió en Ponyville, bajé inmediatamente a corroborar el sello que mantenía preso a Sombra — dijo Shining Armor.
—Y yo comprobé el estado del poder del Corazón de Cristal — murmuró Candace también. — No cabe duda, me descuidé y hubo una baja en su nivel de energía.
—Baja que Sombra aprovechó para escapar de su prisión — dijo Shining Armor.
—Sólo los esperábamos a ustedes para mandar el mensaje, Spike es el método más rápido que tenemos; mucho más si Candace se va volando.
A una señal de Twilight, Spike mandó una nota que Candace garabateó rápidamente mientras los Reyes guiaban a las visitas hacia el Palacio. No pasaron ni dos minutos de acomodarse para que les contaran su encuentro con Sombra, cuando Celestia se apareció en un haz de luz.
—Tía, por lo visto recibiste mi mensaje — dijo Candace.
—Sí y no me gusta nada — dijo Celestia. Cuando cambiaba su sonrisa gentil y juguetona por esa expresión de seriedad no anunciaba nada bueno. — ¿Dónde están los pequeños ponis que tuvieron el encuentro con el Rey Sombra?
—Justo aquí — dijo Gretel como si nada. — Y como ya hemos repetido varias veces, sí, el sujeto que nos atacó era sin lugar a dudas ese Rey Sombra.
Celestia los miró fijamente, se encontraban intactos.
—¿Cómo es que salieron ilesos de un encuentro con Sombra? Díganme por favor.
—Supongo que tuvimos algo de suerte — dijo Hansel. — Por otro lado Ben no tuvo tanta.
Celestia frunció el entrecejo.
—Miren, sé que es pedirles mucho al ser un hechizo muy invasivo; pero realmente me gustaría que nos dejaran echarle un vistazo a sus recuerdos. Tal vez nos dé una pista sobre qué trama sombra. ¿Qué dicen, pueden ayudarnos con eso?
Los hermanos negaron con la cabeza.
—Preferimos que no — dijo Hansel. — Lo que haya ocurrido no tiene importancia ya, lo único que nos importa es que Ben esté bien.
—Así es, honestamente no quieren saber qué fue lo que pasó — dijo Gretel cortante.
Los cuatro monarcas los miraron fijamente, obviamente ellos ocultaban algo, pero ¿por qué no confiaban en sus gobernantes? ¿Acaso ellos andarían tras algo malo? Tenía que saberlo pero no quería forzar a nadie a menos que fuera absolutamente necesario.
—Por favor, hay que ser razonables.
—No significa no — dijo Gretel con firmeza. — Y si ya terminaron su interrogatorio, tenemos asuntos importantes de qué ocuparnos. Edward, trae la carreta por acá; y ten cuidado con Ben, ¿de acuerdo?
El trol sólo gruñó y obedeció halando la carreta. Los príncipes los miraron alejarse.
—Shining, síguelos sin que se enteren — pidió Candace. — Tengo un mal presentimiento.
—Yo igual — dijo Shining Armor mientras se dirigía hacia un cuarto para prepararse para su misión de espionaje.
Sin embargo no tuvo tiempo, pronto una poderosa detonación justo frente en la plaza principal que estaba frente al Palacio lo hizo olvidarse de qué andaba pasando. Los monarcas corrieron a ver qué ocurría temiendo lo peor.
Y lo peor estaba ocurriendo. Por todas partes los ponis de cristal corrían a esconderse al reconocer al temible tirano surgiendo de una gigantesca torre de cristal.
—SALUDOS, MIS ESCLAVOS. ¿ACASO ME EXTRAÑARON?
—¡SOMBRA! — Gritaron los cuatro gobernantes a la vez.
Sombra se fijó en ellos poniendo una sonrisa irónica. Celestia retrocedió asustada, el aura que rodeaba al unicornio era diferente a la que había sentido la última vez que se encontraron. Se sentía mucho más fuerte que antes, algo había pasado que lo había fortalecido mucho más de los límites imaginables. Pero su aspecto también había cambiado drásticamente: la pata delantera del lado derecho y la pata trasera izquierda habían sido reemplazadas por unas prótesis mágicas hechas de cristal oscuro.
—Ah, miren qué tenemos aquí... una reunión de los cuatro seres que más odio; después de esos dos humanos. ¿Dónde está el dragón que frustró mi intento la última vez?
—Sombra, ¿qué has hecho? — Gritó Twilight asustada con el nuevo poder que sentía proviniendo del unicornio oscuro.
Una neblina oscura capturó a Twilight elevándola frente a Sombra, donde quedaron mirándose frente a frente. Sombra ensanchó su sonrisa al reconocerla y se relamió los labios encantado.
—Vaya, vaya, pero si es la dueña del dragón que me humilló la última vez. ¿De dónde sacaste las alas, cariño? ¿Acaso eres más poderosa ahora? Qué bien por ti que te hayas hecho más fuerte, porque yo he hecho otro tanto.
—¡Twily! — Gritó Shining disparando varios rayos contra Sombra, que él desvió con facilidad y le lanzó una descarga de magia oscura.
Al igual que la última vez, unos cristales negros crecieron sobre el cuerno de Shining Armor neutralizando su magia mientras que la neblina negra lo rodeaba y lo arrojaba con violencia contra el suelo. Iba a caer pero Candace lo atrapó mientras que Celestia volaba hacia Sombra a toda velocidad para liberar a su alumna.
Sombra igualmente la vio y la atrapó usando una porción de su neblina. Celestia luchó contra el poder de Sombra usando su cuerno, pero él era mucho más fuerte ahora y lanzó una oleada de poder oscuro que hizo que la poderosa alicornio cayera.
—Bueno, puedo ver que sólo uno de ustedes se tomó la molestia de mejorar. Pero es una lástima, con el poder del libro que he encontrado en el mundo humano, nada impedirá que yo me apodere de toda Equestria. Y una vez me deshaga de ustedes y de esa cobarde que se quedó en Canterlot en lugar de venir y enfrentarme; ¡TODO SERÁ MÍO!
—¿Dijiste el mundo humano? — Dijo Celestia entrecortadamente.
Sombra volvió a reír como idiota.
—Sí, el libro de la Gran Bruja, una magia mucho más oscura y temible que la que yo era capaz de realizar. ¿Comprendes en qué situación te encuentras ahora, Princesa? Yo he ganado, nada puedes hacer para derrotarme...
Rio aún más. Efectivamente, nada ni nadie podría detenerlo; o al menos eso pensó. Fue en ese momento cuando se escuchó una detonación viniendo de uno de los balcones del Palacio de Cristal. Sombra se volvió hacia donde venía el ruido, al tiempo que un proyectil lo pasaba rozando hiriendo uno de los cascos que le quedaban. La sangre color negro saltó volviendo a manchar su capa mientras que el sorpresivo ataque les dio la oportunidad a las dos alicornios capturadas de escapar de él. Se hizo un silencio expectante mientras que Twilight y Celestia volaban a un rincón y Candace ayudaba a Shinig Armor a aterrizar a salvo.
No le importó a Sombra, ahora sólo quería poner en su lugar a quien se atreviera a desafiarlo. Miró hacia el balcón, ahí lo esperaban dos unicornios que parecían extrañamente familiares, levitando con su magia unas armas que él había aprendido a conocer y respetar.
—Ustedes... — dijo sin poder creerlo mientras usaba su magia para contener su hemorragia.
—Por lo visto el libro de Muriel no fue lo único que te trajiste de nuestro mundo — dijo Hansel disparando de nuevo, pero esta vez Sombra eludió el disparo.
—¿Cómo osan desafiarme a mí? — Gritó Sombra. — LO PAGARÁN CARO, ¿SABEN CÓMO TERMINARÁN CUANDO ACABE CON USTEDES?
—Sólo acabará de una forma — dijo Gretel. — Con nosotros haciendo una fiesta alrededor de una fogata a la que invitaremos a todos los conocidos que hicimos en este mundo.
—Una fogata que haremos con tus miserables restos — agregó Hansel.
Sombra tuvo suficiente, se lanzó directamente contra los hermanos, quienes se prepararon. Atrapó a Hansel por el cuello, pero él le dio una certera patada en el vientre haciéndolo rodar por el suelo del Palacio de Cristal, sobre el cual cayeron gotas de sangre negra también.
Abajo, los monarcas no perdieron el tiempo. No entendían muy bien qué estaba pasando pero sería mejor vigilar de cerca todo lo que ocurría. Volaron (Candace llevando a Shining Armor) a ver qué ocurría.
Ahí llegaron justo a tiempo para ver cómo Hansel quitaba a Sombra de encima de su hermana dándole un culetazo en la boca, lo que derribó a Sombra y lo hizo escupir un colmillo. Gritó de furia y lanzó un ataque contra Gretel. Nada ocurrió.
—Creía que ya te había quedado claro, genio. Somos invulnerables a la magia negra — dijo la cazadora al tiempo que levantaba su ballesta y disparaba.
La flecha atravesó limpiamente el hombro de Sombra, derribándolo una vez más, pero no iba a permitir que aquellos insolentes se aprovecharan de él así como así. Con su poder hizo surgir a sus marionetas de cristal y atacó a los dos hermanos. Entonces Ben llegó al rescate y usando su escopeta a modo de porra (siendo un poni terrestre no tenía magia con la que apretar el gatillo) comenzó a destrozarlos. Sombra lo vio de reojo y lanzó otro hechizo contra él, pero esta vez Hansel reaccionó a tiempo y saltó recibiendo él el impacto en lugar de Ben, haciendo que sólo cayera hacia atrás.
Gretel volvió a disparar, haciendo que Sombra se transformara en neblina todo menos su torso y volara en círculos por el lugar buscando un nuevo enfoque de cómo deshacerse de los estorbos de una buena vez.
Edward entonces entró con la carreta y la destapó revelando la enorme arma tipo ametralladora que fue inventada por los propios Hansel y Gretel.
—Tiene que ser una broma — gruñó Sombra.
Gretel sonrió malignamente y la envolvió con su magia. El arma comenzó a soltar poderosas descargas destrozando el lugar (hecho de cristales) pero también obligó a Sombra incrementar velocidad desesperado porque no lo hicieran pedazos con esa horrible cosa.
Hansel entonces sacó un gancho atado a un cable de acero de su abrigo y con su magia comenzó a girarlo mientras que Sombra estaba ocupado esquivando el ataque de ametralladora de Gretel. Lo lanzó, atrapando la capa de Sombra. Gretel dejó de disparar mientras que Hansel halaba hacia abajo a Sombra. Él se elevó más y usando su poder hizo que Hansel se chocara contra los muros, pero eso no iba a detener al tenaz muchacho. Fuertemente sostenido con sus cascos al cable, usó su magia para sacar algo más del abrigo y lo lanzó. Sombra lo reconoció como esas pelotas explosivas que soltaban cientos de pequeñas esferas de metal que lo destrozarían en segundos si no hacía algo.
Se hizo por completo neblina para eludir el ataque, haciendo que Hansel cayera, pero fuera atrapado por Edward. Entonces el oscuro unicornio decidió arriesgarse y disparar pequeños cristales con su magia.
Eso fue más efectivo, hizo que los cazadores se dispersaran pero no por eso se escondieron. Con su ballesta de múltiples disparos, Gretel respondía al fuego de Sombra cada tanto. Finalmente un cristal atravesó a Gretel haciéndola caer. Sombra entonces arremetió contra ella, haciendo aparecer una barrera de cristal para mantener alejado a Hansel, que ya se había adelantado.
Gretel no temió, se levantó como pudo esperando a que Sombra hiciera su movimiento. Él corrió hacia Gretel listo para golpearla, pero entonces Ben saltó de la nada y le dio un poderoso golpe justo en el hombro donde tenía abierta la herida.
Sombra gritó de nuevo y rodó por el suelo mientras Hansel destruía la barrera de cristal con su escopeta modificada y se acercaba al temible tirano. Él rechinó los dientes, tres armas que él desconocía le apuntaban directo al rostro.
—Haz un movimiento y eres poni muerto — dijo Gretel mirándolo fijamente.
—Bueno, de todos modos vamos a matarte — dijo Hansel cargando la escopeta y apoyándola en la frente de Sombra.
Los cuatro monarcas se acercaron ahora que la pelea parecía terminada, no podían creer lo que veían. Sombra, mucho más poderoso que antes aparentemente derrotado. El oscuro unicornio comenzó a reír.
—¿Qué es tan divertido? — Dijo Gretel.
—Mira a tu alrededor, rodeada por tres Princesas y un soldadito valiente. ¿Te crees que puedes amenazar con tomar una vida justo frente a ellas y quedar impune? Ni Celestia, ni Amore Candeza ni mucho menos Twilight Sparkle te lo permitirán jamás. Aquí no es como en tu mundo en donde la violencia extrema es la respuesta a la maldad.
—Tú mismo lo has dicho, este no es nuestro mundo — dijo Hansel. — Ninguno de los cuatro somos súbditos de ellas ni de nadie más en este mundo de colores. Admítelo, entraste a nuestro mundo y provocaste a la gente equivocada. Estás pagando las consecuencias.
Sombra rio más que antes.
—Díganme, ¿quiénes son ustedes?
—Mi nombre es Gretel, y este es mi hermano Hansel. Nos dedicamos a cazar a la escoria como tú y quemarlos vivos...
Los cuatro monarcas sintieron un escalofrío al escuchar el frío tono en que la cazadora de brujas hablaba de quemar vivos a otros seres vivientes.
—Hay dos cosas importantes que hemos aprendido en la vida — dijo Hansel: — primero, nunca entres a una casa hecha de dulces. Y segundo, si vas a matar a una bruja; o en este caso a un brujo, quema al maldito.
Sombra pisoteó con fuerza el suelo, mandando una descarga de poder puro a través de este contra los hermanos, que salieron volando. Aprovechando su ventaja, lanzó dos ataques concentrados de magia que los empujaron violentamente al suelo, en el cual aparecieron de improviso puntiagudos cristales que atravesaron el cuerpo de los dos.
No gritaron, respondieron disparando, pero al estar heridos su puntería no fue tan certera como antes y no lograron darle a Sombra, quien se transformó en neblina y se posó sobre la ventana más alta del lugar.
—He de decir que me gusta mucho su actitud. En mi larga vida es la primera vez que me encuentro con un oponente que realmente piense en tomar mi vida. Es una emoción que está fuera de toda descripción... se siente tan maravilloso, es emocionante. Celestia debería aprender una cosa o dos de ustedes, ahora con su permiso; tengo un Reino que conquistar.
Dicho esto, el oscuro unicornio partió.
Hansel se levantó con dificultad ayudado por Ben mientras Edward ayudaba a Gretel. Entonces ella, como Bruja Blanca que era, realizó una rápida curación para las heridas de ambos. Necesitarían más tiempo para tratar heridas así pero no podían retrasarse, tenían que acabar con el sujeto ahora que estaba herido.
—¿Y bien? — Preguntó Ben.
Gretel le mostró un rastro de sangre negra que llevaba desde donde le apuntaron a Sombra en el suelo hasta la ventana en la que lanzó su desafío final.
—Está herido, no llegará muy lejos en estas condiciones; lo que significa que tenemos que actuar y actuar ya.
Nadie dijo nada más, se levantaron y tras recoger sus armas se dirigieron a la salida, pero Shining Armor les bloqueó el paso con firmeza. Hansel levitó su pistola de mano y le apuntó al unicornio blanco.
—Muévete niño, tenemos trabajo que hacer y nos estorbas.
Su hermana lo miró con dureza haciendo que bajara el arma.
—Venimos a matar a ese imbécil, no a meternos en un problema — lo reprendió Gretel, pero luego se volvió a Shining Armor. — Pero en serio, deberías sentirte agradecido. Naturalmente cobramos muy caro por deshacernos de la basura, pero esta vez él se lo buscó por sí solo al robar el libro de la maldita de Muriel.
Twilight se acercó también y por lo visto estaba molesta.
—Entonces por eso atacó a su amigo, porque ustedes...
—Perdió una pierna en una de nuestras trampas y yo la destrocé con mi rifle — dijo Ben orgulloso de sí mismo. — Bueno, no es la primera vez que me ocurre algo así, cuando cazas brujas para vivir puede pasarte de todo.
—Pero a diferencia de Ben, nosotros somos invulnerables a la magia negra — dijo Gretel, — por eso él se queda en la retaguardia. Ahora si ya dejamos de discutir tonterías, tenemos un brujo al que quemar...
Esta vez Celestia los detuvo creando un campo de fuerza justo frente a ellos. Edward gruñó y avanzó hacia ella pero Gretel lo detuvo.
—Como ya dijimos antes, altezas, nosotros no somos súbditos de nadie en este mundo ni en el nuestro. Seguimos nuestras propias reglas y códigos.
—No me importa quiénes sean en su propio mundo ni por qué estén aquí, lo que quiero es que vuelvan por donde vinieron y nos dejen tranquilos para poder sellar a Sombra una vez más — dijo Celestia. — No me importa cómo se arreglen las cosas en su propio mundo, aquí en mi Reino está prohibido tomar una vida, sin importar quién sea. El mal debe intentar ser reformado o bien, sellado para que no vuelva a hacer estragos.
—Sí, porque eso funciona perfectamente con su amigo el brujo aquí presente — se burló Hansel. — Admitámoslo, este sujeto es de los que nunca van a reformarse. Y el sellarlo, ¿qué tan bien funcionó? ¿Es esta de casualidad la primera vez que escapa de donde se supone estaba encerrado?
Tanto Candace como Celestia voltearon la mirada al otro lado, tenían un punto a su favor.
—Y si lo logró usando sólo su propio poder, no quieren saber de lo que será capaz ahora que tiene el libro de la Gran Bruja en su poder — dijo Gretel. — No puedes detenerlo sin importar qué, su alteza real. La única solución es acabar ese miserable.
—Pero yo sería incapaz de hacer algo así... — dijo Celestia.
—No tienes que hacerlo — dijo Hansel. — Sólo tienes que ver hacia otro lado.
Se hizo un silencio expectante. Twilight sabía que su amada maestra jamás aceptaría hacer una barbaridad de ese calibre, quemar vivo a alguien... ni siquiera Sombra merecía un trato así. No, Celestia se desharía de los dos violentos humanos devolviéndolos por donde vinieron y...
Entonces Celestia retiró su campo de fuerza.
—Sólo asegúrense que nadie tenga que verlo; y de largarse en cuanto terminen.
Los dos cazadores marcharon, en compañía de sus dos ayudantes ante los otros tres sorprendidos ponis. Iban a decir algo, pero Celestia los cortó rápidamente:
—Y ni se les ocurra mencionar esto nunca. Aquí nada ocurrió y es mi última palabra.
Y un cap más como cierre y terminamos con esto, como dije en lo que se me ocurre cómo cerrar mis demás fics abiertos, que también están cerca del final. Espero les haya gustado, traté de ser fiel a esa película (que no es tan buena que digamos pero es bastante entretenida). En fin:
Chao; nos leemos!
