A todos aquellos que practiquen las Artes Negras, cuidado; porque iremos por ustedes
Hansel y Gretel corrieron hacia donde los llevaba el rastro de sangre negra, hacia fuera del Palacio de Cristal. Las gotas los guiaban a través de un callejón pero aparentemente Sombra había hecho sólo un rodeo y transformado en neblina, subió a la torre más alta del Palacio; a juzgar cómo esta estaba chorreada de sangre negra. Los dos cazadores prepararon su equipo especializado: una flecha atada a un cable de acero lo suficientemente resistente para cargar con Edward, pero lo suficientemente flexible para poder atarlo a sus cuerpos más fácilmente. Unido al cable estaba una flecha la cual Gretel colocó sobre su ballesta y estaba lista para comenzar su escalada cuando una alegre y conocida voz los sacó de sus pensamientos.
—¡Ey hola! ¿Todavía siguen aquí? ¡Qué alegría! Pensé que jamás podría enmendar mi error de las cosas dulces y hacerles una fiesta como se debe — dijo Pinkie muy feliz de ver a los ponis desconocidos.
—Tienes la costumbre de aparecer cuando menos podemos atenderte — dijo Gretel mirando fijamente hacia arriba. — Ahora si nos disculpas... Ben, tiende las trampas y asegúrate que nadie más que ese tipo vuele a grandes velocidades cerca de aquí. Lo último que queremos es meternos en un lío con la Realeza.
El joven atendió rápido y comenzó con su trabajo mientras Edward preparaba la gran ametralladora. Las ponis no entendía qué ocurría.
Tratando de romper un poco la tensión del ambiente, Applejack les sonrió:
—Parece que su amigo ya está mejor. Pero oigan, ¿qué ocurre? Cuando llegamos todos estaban escondidos y aterrorizados y cuando preguntamos sólo mencionaron algo del regreso de Sombra. ¿Saben qué está ocurriendo o algo?
—En primer lugar, ¿qué hacen aquí? — Dijo Hansel fastidiado y ya dispuesto a quitarse de encima al grupo de yeguas para poder ir y matar al maldito.
—Bueno, nuestra amiga Twilight parecía que tenía problemas y ella tiende a perder el control y a hacer algo tonto si está muy preocupada — dijo Rainbow Dash. — Y en momentos así es nuestro deber de amigas acompañarla y echarle un casco en lo que necesite. Pero volviendo a la pregunta, ¿acaso es verdad que Sombra ha vuelto?
—Sí y se escondió en lo profundo de esa torre — señaló Gretel. — Su amiga está en una de las habitaciones del Palacio con Celestia y Shining Armor. Ahora si nos disculpan...
—Seguramente Sombra está en el salón del trono — sugirió Rarity. — Según lo que nos dijo Spike ahí estaba la entrada a la guarida de Sombra, que quedaba justo en la torre y...
—¿Dónde? — Dijo Hansel algo agresivo hacia Rarity.
—Justo bajo el trono de Candace pero...
Sin más, los dos hermanos seguidos por el ogro (que tomó una gran bolsa de la carreta) corrieron de regreso a dentro del Palacio. Ben se quedó preparando las trampas mientras que las amigas se miraron preocupadas.
—¿Y bien? — Dijo Applejack.
—Esos ponis tienen problemas serios — razonó Rainbow Dash. — Creo que realmente planean...
—Enfrentarse al Rey Sombra — completó Applejack. — Chicas, ya saben qué hacer. Apenas los conocemos pero no podemos permitir que alguien venga y haga algo así de estúpido si somos nosotras las guardianas de la Armonía. ¡Vamos!
Y entonces siguieron a los hermanos. Cuando llegaron al salón del trono (las Princesas estaban retiradas en el balcón donde comenzó la sangrienta pelea contra Hansel y Gretel) vieron a ambos examinando el lugar. Entonces, a una señal de Gretel, Edward arrancó el trono y lo arrojó lejos revelando la trampilla. Ambos hermanos cargaron sus armas y comenzaron el descenso por la larga escalera de caracol.
—¡Oigan, esperen! — Dijo Fluttershy alarmada. — No sé qué planean pero es peligroso. Es cierto que Sombra dañó a su amigo pero no es razón para hacer esto. Él les hará algo horrible y...
—No te escuchamos cariño — anunció Gretel bajando.
Las cinco yeguas dieron un gemido de exasperación/preocupación y corrieron tras ellos. Era un lugar aterrador pero el deber pudo más que el miedo y los siguieron a ambos, que aparentemente no temían a nada. Finalmente llegaron a una puerta que tenía una especie de amuleto sobre el marco de ésta. Ambos miraron el amuleto tratando de descifrarlo cuando éste comenzó a brillar. Por Un momento nada, pero entonces Edward comenzó a gritar como un loco.
—¡Muriel! ¡Muriel! ¿Qué haces aquí? NO, NO ME HAGAS IR POR MÁS NIÑOS, MURIEL NO...
—¿Pero qué pasa con él? — Gritó Gretel preocupada por su amigo.
—Es el Cristal Oscuro de Sombra — explicó Pinkie Pie asustada. — Spike me dijo que te hace ver tus peores miedos y...
Sin esperar a que terminara, Hansel disparó contra el cristal, reduciéndolo a añicos y liberando a Edward.
—¿Todo bien grandote?
—Muriel, ella... — comenzó a murmurar el ogro, pero Gretel le puso el casco en el hombro.
—No era real Edward, era sólo una ilusión. Una ilusión para detener al enemigo...
Edward gruñó comprendiendo y con una fuerza tremenda, pateó la puerta con todo su poder dándoles a los cazadores el paso libre. Los hermanos se sonrieron entre sí y comenzaron a subir las larguísimas escaleras exteriores para llegar a su enemigo. Y oficialmente Rainbow Dash tuvo suficiente de ambos así que decidió confrontarlos.
—Oigan basta, todo lo que van a lograr es sufrir la suerte de su amigo. Nos han hablado de este lugar, ¿creen que ese cristal fue duro? No tienen ni idea de cómo sigue más adelante. Tampoco nosotras pero lo que nos contaron fue tan horrible que no queremos que nadie sufra la misma suerte. Paren ahora que tienen la oportunidad y...
Gretel siguió adelante ignorando a la pegaso, imitada por su hermano. Rainbow estaba indignada e iba a seguir su sermón cuando Hansel le dedicó una fría mirada:
—Comprende mocosa: no tememos a nada, somos invulnerables a la magia oscura y ese sujeto ahora ya sabe con quién se metió y por eso se esconde. Pero no logrará nada.
—Ese maldito encontró a quién temerle — dijo Gretel tranquilamente. — Y está por pagar las consecuencias por todo: por dañar a Ben; pero lo más importante, tomar el libro de Muriel.
Dicho esto, ambos siguieron adelante ante las atónitas ponis. ¿Invulnerables a la magia oscura? Bueno, no fueron afectados por el cristal pero... y ahora que lo pensaban, ¿esa escalera no se suponía que tenía truco? ¿Por qué podían subir como si nada? ¿Acaso ellos dos en verdad estaban inhibiendo el poder de Sombra. No, no podía ser... así que comenzaron a correr tras los hermanos.
...
Abajo, Twilight y Shining Armor decidieron dar una vuelta para calmar sus pensamientos y se toparon con el trono arrancado.
—No puede ser... — dijo Twilight.
—Por lo visto Sombra volverá a su vieja guarida — razonó Shining. — Bueno, nos vemos pronto hermanita.
—¡Shining! ¿No pensarás en bajar ahí, verdad? — Se escandalizó Twilight. — Sombra es muy poderoso... y ya has visto lo aterradores que son ellos dos. Por favor, quédate conmigo y...
—Twily, es mi deber como capitán de la guardia. Además nada garantiza que ellos puedan vencer a Sombra, necesitamos un plan de contingencia.
Dicho esto, se lanzó escaleras abajo. Twilight gruñó, pero supo que su hermano tenía razón así que llamó a un regimiento que pasaba por ahí y juntos corrieron hacia donde se encontraba la vieja guarida. Sólo esperaba que todo saliera bien...
...
Finalmente llegaron al final de la torre: una enorme puerta. Edward gruñó y a una señal de los hermanos, igualmente pateó con fuerza la puerta.
—Última advertencia: largo de aquí, no nos haremos responsables por daños emocionales o psicológicos — dijo Gretel mirando fijamente a las ponis.
—No entienden a lo que se meten — trató de decir Fluttershy, pero nuevamente ellos las ignoraron entrando directamente a los recintos de Sombra.
Apenas abrieron la puerta, Sombra los recibió con un gran torrente de poder oscuro, pero por suerte ellos eran profesionales y estaban preparados para algo así. Rápidamente saltaron hacia abajo derribando a las ponis mientras que sentían cómo pequeños y filosos cristales de tinieblas cortaban sus espaldas a través de sus vestidos. Gruñeron de dolor pero valientemente soportaron hasta que a Sombra se le acabaron las municiones y entraron con todo disparando sus armas.
Sombra apenas si pudo eludir una nueva flecha que casi le hacía perder un ojo. Con una furia desconocida e irracional, propia de una bestia acorralada, hizo crecer una gran hoja filosa de cristal negro en su prótesis delantera y se lanzó contra Gretel haciéndola perder su escopeta. El fiel Edward lanzó a Gretel su látigo cubierto de púas, con las cuales Gretel arrancó un pedazo de la capa del monarca. Él lleno de ira se lanzó contra ella, a la vez que con su otra prótesis igualmente potenciada por la magia se trataba de quitar de encima a Hansel que lanzaba proyectiles con su rifle; proyectiles que él respondía con disparos de magia oscura.
—Ya tuve suficiente de ustedes dos... ¡ADELANTE MIS SIRVIENTES!
Los cristales que adornaban la torre se levantaron brillando y miraron a Hansel y a Gretel con una mirada brillante y antinatural. La verdadera batalla había comenzado.
Afuera, as ponis tenían miedo, escuchaban sonidos de lucha y los gritos de ira de Sombra. ¿Quiénes eran estos hermanos que desafiaban así al tirano del Imperio Cristal enfrentándolo directamente en su guarida y enfureciéndolo al límite? debían regresar y llamar a los refuerzos; refuerzos que acababan de arribar justo detrás de ellos.
—¡Chicas! — Se escandalizó Twilight. — ¿Qué hacen aquí? ¿Qué no ven que es peligroso? Tal vez ni los poderes del Arcoíris puedan detener a Sombra esta vez y...
—No lo sabremos si no lo intentamos — dijo Rainbow Dash. — Twilight, no puedes hacer esto sola; así como tampoco estos dos ponis, Hansel y Gretel, que...
Shining y Twilight pusieron los ojos como platos y corrieron dentro de la guarida. El espectáculo era horroroso: monstruos hechos de cristal atacaban a los dos ponis que hacían lo que podían para defenderse mientras Sombra observaba... ¿con miedo en su mirada tal vez?
En circunstancias normales se hubiera reído pero ahora estaba muy lastimado y sólo esperaba a que sus sirvientes terminaran de sanar sus heridas para poder hacer su movimiento; además sabía que si sus monstruos no acababan con Hansel y Gretel había una buena oportunidad que ellos acabaran con él.
Flash Sentry gritó y se lanzó contra los monstruos de cristal, que rápidamente cambiaron de objetivo y se lanzaron contra los soldados. Sombra gritó:
—¡NO IDIOTAS! ¡A LOS UNICORNIOS VERDES, LOS UNICORNIOS VERDES SON LA VERDADERA AMENAZA!
Pero sus palabras llegaron muy tarde, rápidamente tuvo que saltar para eludir una especie de látigo cubierto con clavos salidos que Gretel movió contra él. Estaba acorralado, tenía que hacer algo... y entonces se acordó del libro que robó. Escondiéndose detrás de un muro de cristal recién conjurado, tomó el libro y comenzó a buscar frenéticamente algo que pudiera ayudarle... cuando vio una pequeña esfera de metal rodar hacia él. La esfera explotó en miles de pedazos, apenas si dándole tiempo a Sombra de reaccionar. Las esquirlas se clavaron en él, pero sólo. Por suerte esta vez el daño fue mínimo pero aun así fue suficiente para darle a entender que no tenía tiempo para andar buscando nada, tenía que hacer algo y hacer algo ya.
Lanzó el primer hechizo que se le ocurrió contra el primer poni que vio, que resultó ser Pinkie Pie.
—¡Pinkie! — Gritaron las demás.
Pero ella sólo se tocó el estómago.
—Tengo mucha hambre... y un antojo extraño. Gusanos, quiero comer cosas que se arrastren y...
Gretel saltó y le dio un potente golpe a la poni con la culata de su arma, un golpe que la desmayó en el acto.
—¿QUÉ SE SUPONE QUE HACES? — Gritó Twiligth a Gretel.
—Es la maldición del hambre de cosas que se arrastran. Pronto a tu amiga le dará un ataque de hambre feroz que sólo se satisfará con gusanos, insectos o similares. Y comerá tantos que literalmente estallará de tanto que ingirió. La magia de las brujas de nuestro mundo no se compara con lo que tienes aquí, mocosa.
Twilight palideció y agradeció el gesto, por brusco que éste se mostrara. Pronto alguien llamó su atención.
—Twilight, ¿qué está pasando? — Preguntó Fluttershy, asustada del violento espectáculo. — ¿Por qué están atacando a Sombra? ¿Qué son esos aparatos que usan ellos?
Twilight no pudo responder, pero no fue el caso de su hermano mayor.
—Esos dos, Hansel y Gretel, son cazadores de brujas — explicó él con seriedad. — Vienen del mundo humano y su trabajo es cazar a personas que como Sombra usan la magia para hacer el mal y...
—Los queman vivos — terminó Twilight, para horror de las ponis y los guardias.
¿Realmente pensaban matar a Sombra? ¿Acaso la Princesa autorizó semejante atrocidad? Un grito desgarrador llamó la atención de todos: Sombra derribado en el suelo mientras que Gretel le apuntaba a quemarropa con su ballesta y lo atravesó por la espalda. Más gritos de dolor.
—No, por favor...
Hansel le pateó en las costillas haciéndolo vomitar sangre. Entonces Gretel usó la culata de su rifle especializado y le rompió su prótesis de cristal. Esa no la sintió, pero ahora no podía huir. Estaba perdido, comprendió que moriría. La gravedad de sus heridas era tal que si ellos no terminaban el trabajo, de todos modos moriría; porque no estaba en posición de recuperar su libro. El Rey Sombra estaba perdido y lloró del terror.
—Se los suplico... piedad...
No era un ruego dirigido a los hermanos, era a los guardias de cristal. Flash tragó saliva y apuntó su espada hacia los temibles hermanos, en la mente de los ponis los monstruos eran ellos y no Sombra; pero Hansel negó con la cabeza.
—Tu amada Princesa nos autorizó acabar con este miserable.
—Así es — dijo Gretel. — Si quieres pregúntale a la de morado o al sujeto que tiene cristales incrustados en el cuerno.
Flash miró a los hermanos Sparkle, que bajaron la mirada. Los guardias y las amigas de Twilight comenzaron a murmurar. ¿En verdad Celestia o Candace habían autorizado que asesinaran a alguien, aun siendo el Rey Sombra? La fría voz de Gretel llamó su atención sacándolos de sus pensamientos.
—Ed: el encendedor y el aceite de lámpara.
El ogro gruñó y le lanzó a su bruja los objetos pedidos. Sombra sintió cómo el grasoso aceite corría por su cuerpo. ¿Acaso era el fin? Entonces Gretel prendió la chispa del aparato de pedernal y lo arrojó sobre Sombra.
Los gritos fueron devastadores, se escucharon en todo el Palacio. Desde su posición, a Candace y a Celestia les llegaron el olor de la carne quemada y los gritos de agonía de Sombra. Candace se puso a llorar mientras Celestia vomitaba asqueada y horrorizada de lo que acababa de hacer; pues no se equivocaba, era ella la que les autorizó a los humanos hacer lo que tuvieran que hacer. Ahora un asesinato pesaría para siempre en su conciencia... No se sabe con seguridad, pero muchos ponis aseguran que ese día algo se quebró en el corazón de la Princesa, y ese algo no podría llegar a reparase con el tiempo.
Arriba, los guardias no podían creer lo que veían: a Sombra se cocinado hasta la muerte y lo peor, la macabra sonrisa de satisfacción de los hermanos. Entonces Gretel tomó el olvidado libro de Muriel y lo arrojó a la pila temblorosa en la que Sombra se había convertido.
—Ey, nadie dijo que no podías quedártelo.
Hansel y Gretel compartieron una cruel risa. Fluttershy lloraba de la impresión y del horror, Pinkie Pie seguía desmayada; Rarity se desmayó al momento en que prendieron en llamas a Sombra; Applejack se quitó el sombrero y vomitó dentro de él, el olor de carne quemada era asfixiante y Rainbow no pudo más y se arrojó a llorar al suelo, esto era un espectáculo demasiado horrible para cualquiera. Twilight y Shining (cuyos cristales en el cuerno desaparecieron al dar Sombra el último suspiro) sólo se abrazaron asustados por el espectáculo y de descubrir un nuevo sentimiento dentro de ellos: el alivio que la amenaza estuviera acabada de una vez y para siempre, pues se daban cuenta que muy en el fondo deseaban la muerte de Sombra, pero no contaban que tuvieran que ver ese cruel espectáculo.
Nadie dijo nada más, sólo se apartaron horrorizados de los cazadores que volvieron a bajar listos para reportarse a Celestia e irse de una vez.
—Es un bonito lugar, ¿no crees Gretel? Fértil, pacífico, colorido. Nada mal para unas vacaciones.
—Sí, pero muy aburrido si me preguntas a mí. Matar una bruja o dos es lo que me anima cada semana.
Se dice que después de eso la Princesa Celestia no volvió a ser la misma y bajo pena de destierro en un calabozo lejano, nadie de los testigos mencionó de nuevo el episodio. Al igual que los Sparkle, se dio cuenta que fuera de lo horrible de encargar un asesinato, se sentía más libre ahora que Sombra se había ido para siempre. Incluso se dice que antes de enviar a los hermanos de regreso a su mundo les dio una pequeña bolsa de bits como agradecimiento. Eso sí: también les dijo que por nada del mundo quería que volvieran a poner una pezuña en Equestria.
De su corta estancia sólo quedó un pequeño pergamino que le obsequiaron a Celestia y que por alguna razón aún conservaba: una ilustración de ambos con la leyenda:
HANSEL Y GRETEL CAZADORES DE BRUJAS
La magia puede usarse para el bien, eso lo sabemos ahora. Pero aquellos que practiquen las Artes Negras, mejor tengan cuidado; porque iremos por ustedes.
Muy poca información se tiene de las cosas que cambiaron desde la visita de Hansel y Gretel, pero se han escuchado rumores muy extraños. Que por ejemplo se vio una sombra de alicornio entrar al tártaro y sacar a Tirek de ahí... para luego atarle una bolsa de bits al cuello y teletransportarlo a un lugar desconocido; al igual que todo aquel que se le descubriera practicando magia oscura desaparecía misteriosamente.
Sólo una cosa era segura: Sombra se había ido para y los ponis de cristal erigieron una estatua en honor al héroe desconocido; pese a las muchas protestas de la Realeza.
Y un final soso y todo pero en serio, ¿qué se puede esperar de esta historia que es al estilo de la peli aquella? Quiero salir pronto de fics ya que tengo dos en camino y uno más que se dará a largo plazo para el que necesito la mayor cantidad de fics posibles, hablo de CRISIS EN LAS EQUESTRIAS INFINITAS. Sin más:
Chao; nos leemos!
