Hola a todos como están :) Perdón por tardar, pero al fin el capítulo 15 les vengo a entregar.

Y dejando las rimas de lado, una cosa, el párrafo 3 me quedó un poco raro, ya verán a qué me refiero XD


El agua cubría las plumas de Perla quien había optado por asearse en el estanque para luego regresar a la clínica a pasar un momento romántico con Blu.

Ezekiel por otra parte, estaba en camino al mismo lugar en el que Perla se aseaba, aun con la molestia de la fruta que Rafael lanzó, su vista había empeorado en gran medida, 3 días sin atención le habían dejado la vista un tanto borrosa y su alcance había disminuido, en pocas palabras, la perdición para cualquier halcón.

Habiendo terminado de asearse, Perla salió del estanque para secar sus plumas, ya estaba lista para regresar, pero antes de emprender el vuelo decidió buscar una flor para las plumas de su cabeza adornar, lista y arreglada Perla comenzó a volar pero antes de alejarse más escuchó una voz que parecía familiar.

-Esto sí que es una molestia…- Dijo Ezekiel molesto mientras se limpiaba el ojo con agua –Vencido por un tucán y una maldita baya… Esa guacamaya me las va a pagar-

Aunque la voz le había sonado familiar a Perla, no estaba segura de que fuera Ezekiel y de hecho prefería que no fuera así, Perla aterrizó sin hacer ruido y miró en todas direcciones buscando algo que no quería encontrar, después de haber cubierto todo su campo visual Perla se tranquilizó un poco, pero entonces escuchó un chapoteo en el agua, esto le puso la plumas de punta (Ya conocen la expresión) pero al ver nuevamente no encontró nada, hasta que se percató de una roca que tapaba un punto del estanque, lentamente Perla, aunque insegura, comenzó a asomarse poco a poco, pero antes de que pudiera ver del otro lado sintió cómo alguien la tomaba por la espalda tapándole el pico y haciéndola retroceder, Perla intuitivamente mordió el ala que le cubría el pico, estaba lista para enfrentarse a Ezekiel, pero al darse vuelta solo vio cómo Rafael contenía el grito por la mordida mientras que Nico y Pedro contenían las risas.

-Qué les… - Trató de decir Perla, antes de que Rafael la silenciara de nuevo, esta vez solo indicándoselo con un gesto.

-¿Qué les pasa?- Preguntó Perla en voz baja y en cierta manera molesta.

-Shhhhhh… -Indicó Rafael mientras señalaba hacia el otro lado de la roca, Perla nuevamente comenzó a asomarse, esta vez con mucha más cautela que la primera vez, grande fue su sorpresa al ver cómo Ezekiel salía volando del lugar, Perla se quedó paralizada por un momento, de no ser por Rafael, quien sabe que hubiera pasado.

-Gracias chicos y… Lamento lo de la mordida Rafael- Se disculpó Perla apenada.

-Descuida, lo bueno es que llegamos a tiempo- Dijo Rafael aliviado.

-¿A tiempo?- Cuestionó Perla confundida.

-Sí, nos topamos con esa cosa hace un rato, por un momento creímos que nos convertiría en su cena, pero al parecer el pobre pájaro se está quedando ciego- Explicaba Nico haciéndole recordar a Perla el rasguño que le dio –Solo tengo una duda ahora- Dijo Nico seriamente mirando a Perla .

-¿Cuál?- Preguntó Perla con curiosidad.

-¿Para qué la flor?- Preguntó Nico relajado.

-¿Eh? No… Para nada…- Respondió Perla sonrojada quitándose la flor de la cabeza.

-Muy bien basta chicos, ahora a lo importante ¿Qué vamos a hacer ahora?- Preguntó Rafael

-Tengo que regresar con Blu- Dijo Perla preocupada.

-Creí que estaba con los humanos- Cuestionó Rafael.

-Lo está, le dije que volvería pronto es todo- Explicó Perla –Tengo que contarle sobre esto-

-Espera, espera- La detuvo Nico –Blu se está recuperando, lo que menos necesita ahora es la preocupación por que esa cosa quiera acabar contigo- Dijo Nico.

-Nico tiene razón, ustedes ya pasaron muchas cosas por esa ave… Ahora solo preocúpense por descansar- Indicó Rafael con una sonrisa, Perla se limitó a asentir para luego emprender el vuelo de regreso a la clínica dejando a Rafael, Nico y a Pedro.

-¿Qué hacemos ahora amigo?- Preguntó Pedro con curiosidad mirando a Rafael.

-No tengo idea- Dijo Rafael totalmente fuera de lugar haciendo que el silencio se apoderara de la atmosfera.

-Por el momento pienso que lo mejor es evitar a ese pajarraco, en su estado no creo que dure mucho aquí, tarde o temprano se irá u otra cosa…- Sugirió Rafael rompiendo con el silencio del lugar, su sugerencia era la más razonable, evitar a Ezekiel hasta que Blu saliera de la clínica, si para entonces Ezekiel aun buscaba a Perla, luego se preocuparían por eso.

Perla volaba de regreso a la clínica, iba un tanto insegura pues después de haberse enterado de que Ezekiel seguía en Río, una gran inseguridad la invadió, acompañada por la preocupación de que le hiciera algo a Blu.

"Muy bien tranquilízate Perla… Blu está con los humanos, está a salvo, es imposible que esa ave de rapiña le haga algo" Pensó Perla para calmarse. Al llegar a la clínica rápidamente buscó a Blu a quien no encontró en su lugar habitual.

-¿Blu?- Llamó Perla confundida por la ausencia del guacamayo herido -¿Blu?- Continuó Perla entrando ligeramente en pánico, Perla buscó por toda la habitación pero son rastro de Blu, poco a poco comenzó a temer lo peor, que Ezekiel lo hubiera encontrado.

-Hay no… Hay no… ¡No!- Repetía Perla preocupada –T… Tranquila… No hay mucha probabilidad de eso, ni siquiera venía para acá… Blu dónde estás- Perla comenzaba a hundirse en la desesperación hasta que escuchó cómo la puerta de la habitación se abría dejando ver a Tulio quien llevaba a Blu en brazos.

-Bueno Blu, has mejorado mucho, en una semana más podrás irte- Decía Tulio llevando a Blu de regreso a su pequeña almohada –Mira, te estaban esperando- Dijo Tulio al ver a Perla quien se había calmado enormemente al volver a ver a Blu –Bien, los dejaré solos- Dijo Tulio después de dejar a Blu en la almohada para luego salir de la habitación.

-Perla, regresas…- Decía Blu antes de ser interrumpido por un inesperado abrazo de Perla.

-¡Blu!- Gritó Perla abrazando a Blu fuertemente.

-O… Oye… Yo también me alegro de verte- Dijo Blu confundido por la repentina acción de Perla quien comenzó a sollozar ligeramente aunque sin llorar.

-¿Estás bien?- Preguntó Blu al notar los sollozos de Perla.

-Sí… Sí… E… Estoy bien- Respondió Perla separándose de Blu y recobrando la calma.

-¿Estás segura?- Volvió a cuestionar Blu.

-Sí… Es solo que te extrañé- Trató de disimular Perla.

-Pero si fuiste tú la que se fue, el que debió extrañarte fui yo- Dijo Blu sonriente tomando a Perla con un ala.

-Lo… Lo sé… Es solo que tardé mucho en regresar- Disimuló Perla nuevamente.

-Solo te fuiste por 20 minutos- Dijo Blu confundido acorralando cada vez más a Perla.

-A… ¿Ah sí?- Cuestionó Perla nerviosa pues comenzaban a acabársele las excusas.

-Perla… ¿Segura que estás bien?- Preguntó Blu una vez más.

-Estoy bien solo… Me preocupé por ti- Respondió Perla desviando la mirada esperando que eso lo convenciera, Blu soltó un suspiro acompañado por una sonrisa.

-Perla, sé que no confías en los humanos pero… Estoy bien, estoy a salvo aquí y dentro de una semana más podremos irnos ¿Está bien?- Terminó Blu con una sonrisa la cual Perla correspondió.

-Está bien- Respondió Perla con una sonrisa, al parecer había convencido a Blu.

Por el resto del día Perla decidió hacer caso de la recomendación de Rafael, olvidándose por completo del asunto de Ezekiel, Perla pasó un muy buen día a lado de Blu, el que no pudiera volar no le impedía divertirse con Perla, hicieron de todo para pasar el tiempo, jugar, conversar, Blu incluso le enseñó a Perla un poco sobre leer y escribir, un día tranquilo hasta el anochecer.

Ambos guacamayos dormían plácidamente sobre una almohada, Blu abrazaba a Perla con su ala mientras que ella yacía acurrucada en el pecho de Blu, pero poco a poco Perla comenzó a despertar sin una razón en particular, con facilidad volvió a conciliar el sueño, no pasaron ni 10 minutos antes de que volviera a despertar, esto se repitió 3 ocasiones más hasta que Perla dio por sentado que no podría conciliar el sueño, lo primero que pensó fue despertar a Blu, pero al verlo dormido tan cómodamente decidió dejarlo dormir, lenta y cuidadosamente Perla se separó de Blu con cuidado de no despertarlo, Perla estiró las alas y se dispuso a salir para dar una pequeña vuelta para luego regresar a dormir.

Perla volaba tranquilamente por la selva, mirando el cielo y las estrellas, relajándose con los sonidos de la naturaleza, pasado un rato de volar, logro escuchar algo entre los árboles, Perla dio por sentado que había sido un ave en su nido o algo por el estilo por lo que no le dio importancia alguna y siguió con su vuelo.

Mientras que Perla volaba pacíficamente, el ave que creyó escuchar era nada menos que Ezekiel quien había encontrado un árbol para pasar la noche, a penas escuchó los aleteos, dirigió su vista rápidamente al origen, debido a su deteriorada visión, no notó a Perla de inmediato, solo alcanzó a notar la tonalidad azul de sus plumas mientras se alejaba, después de considerar un poco la situación, Ezekiel se decidió por seguir a esa ave que parecía ser su objetivo y si era el caso, acabar con ella de una vez por todas.

Perla continuaba con su vuelo nocturno o mejor dicho terminaba con él, pues el sueño comenzaba a invadirla hasta el punto en el que tuvo que detenerse en una rama para recuperar energías y regresar a la clínica, se estuvo un rato en la rama disfrutando la selva por un momento más mientras que Ezekiel estaba cada vez más cerca pero debido a su mala visión, de alguna manera perdió a Perla de vista entre la oscuridad y los árboles.

"Debió ser mi imaginación" Pensó Ezekiel deteniéndose en una rama mirando a todas partes sin ver a la guacamaya en ningún lugar, duró así un tiempo hasta que se convenció de que no había visto a Perla quien había retomado el camino a la clínica, irónicamente iba rumbo a Ezekiel quien estaba a punto de irse, pero antes de siquiera extender las alas vio cómo Perla pasaba frente a él, Ezekiel se quedó congelado por un momento, mirando fijamente al ave asegurándose de que fuera Perla, en cuanto estuvo seguro articuló una pequeña aunque maliciosa sonrisa para luego salir volando detrás de Perla quien casi al instante se percató de los fuertes aleteos tras ella.

-¡Te encontré!- Gritó Ezekiel a punto de atrapar a Perla quien logró esquivarlo por muy poco.

-No esta vez- Dijo Perla para empezar a volar más rápida y un tanto desesperadamente con la furiosa ave persiguiéndola, para suerte de Perla, la noche, la selva y la mala visión de Ezekiel le daban ventaja y más oportunidad de perderlo.

-¡Detente de una vez y acabemos con esto!- Gritaba Ezekiel furioso chocando con casi todo frente a él.

-Vamos Perla piensa…- Se decía Perla a sí misma mientras observaba todo a su alrededor -¡Lo tengo!- Dijo Perla al ver un árbol bastante frondoso al cual sin dudar comenzó a volar con Ezekiel a unos pocos metros de ella, Perla volaba hábilmente entre las ramas del árbol mientras que Ezekiel chocaba con ellas, aunque eso no bastaba para detenerlo, llegó un punto en que las ramas grandes se acabaron dejando solo pequeñas con varias hojas, en ese punto Ezekiel tomó velocidad y comenzó a alcanzar a Perla, poco a poco Ezekiel se acercaba cada vez más, ya solo estaba a unos pocos centímetros de Perla, pero entonces en un movimiento rápido Perla frenó su vuelo haciendo que Ezekiel la pasara de largo, a penas Ezekiel se dio cuenta de lo que pasó, regresó inmediatamente a buscar a Perla a quien obviamente no pudo encontrar.

-¡Te habrás salvado esta vez!...- Gritaba Ezekiel furioso -¡Pero ahora sé que estás viva…! ¡Y me encargaré de corregir eso!- Agregó Ezekiel para luego irse volando.

Perla por otra parte estaba escondida entre las ramas de los árboles con el corazón latiendo a todo lo que daba, Perla trataba de recobrar el aliento recargándose en una rama y con un ala en el pecho sintiendo latir fuertemente su corazón.

-¿Y ahora qué?-


Espero el capítulo les haya gustado, gracias a mis lectores y a los seguidores de esta historia, hasta el siguiente capítulo :)