Aclaraciones:

Texto: We love reviews.

Diálogo: -We love reviews.

Pensamientos: "We love reviews"

Flash Back: -We love reviews-

Disclaimed:

•El mundo de Naruto –para mi desgracia- no me pertenece, es todo propiedad de Masashi Kishimoto –si yo hubiera sido la mangaka nunca hubiera matado a mi Itachi-sexi-Uchiha-.

•Esta historia la he escrito sin fin de lucro, lo hago por mera diversión y cuando se me encienda la luz o se abren las puertas del camino de la vida de Kakashi.


Mujōna megami

Capítulo 2:

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Una mujer que esperaba no tener que matar.

Uka-sama se la queda mirando hasta que nota que la mujer para y empieza a mirar a su alrededor, como si buscara algo. Ha tardado bastante en notar la presencia de la diosa, cosa que hace que se note que es bastante nueva en el uso del chakra, es decir, que no sabe todo lo que se puede hacer, ahora solo lo hace por instinto, como un animal.

-¡Seas quién seas, sal de donde estés y da la cara! –Grita Kaguya a la nada cosa que ocasiona una sonrisa de burla en el rostro de Uka-sama.-

Mientras, la mujer, oye un leve movimiento entre los matorrales. Se pone en posición de defensa y traga duro esperando que se revele la persona escondida. Y entonces salen ShiShi y RoRo y se posicionan delante de la mujer, actuando como si fueran zorros salvajes. Los dos zorros la inspeccionan con atención con los ojos y la nariz. Desde el árbol, Uka-sama los observa con atención intentando saber qué es lo que planean. De repente nota como sus dos fieles escuderos se empinan con la intención de ponerse a dos patas. Nota como Kaguya se sorprende y da un paso atrás con expresión de asombro y no puede evitar soltar una risa burlona. Entonces decide salira.

-Si tanto querías verme, no te sorprendas tan fácilmente –dice Uka mientras salta del árbol y se posiciona entre los dos zorros los cuales le hacen una reverencia antes de ponerse dos pasos detrás de ella.

-¿Qué eres demonio? –le replica con agresividad la mujer.

-¿Qué importa eso? -Le dice en tono burlón.- Lo importante es ¿qué haces intentando abrir la barrera que he puesto especialmente para tí?

-¿Barrera?

-Sí, barrera de sangre para evitar que cualquier elemento no deseado como tú o que tiene ganas de quitarme mis tierras y mis humanos pueda hacerlo.

-¿Tienes hombres ahí?

-Sí, ellos mismos dan los sacrificios para mantenerse a salvo –le responde con voz siniestra y un rayo rojo cruzando sus ojos verdes, con intenciones de intimidar-. ¿Qué vas a hacer? ¿Me vas a matar?

-¡Y luego pienso bañarme en tu sangre! –le contesto después de soltar un gruñido amenazante.-

-Me caes bien mujer, sería una lástima matarte, así que no me provoques –la amenazó-.

Uka-sama observó con atención las facciones de la joven princesa. Alzó su mano y, pasando por la barrera, le acarició la cara con dulzura mientras memorizaba sus facciones. En cualquier otro momento, esta muestra de dulzura se hubiera podido confundir con una caricia de amor, pero en este caso parecía más una amenaza. Murmuró un "hermosa" y acabó por agarrarla por la barbilla. Todo seguido acercó su cara y junto su frente con la de Kaguya y soltó un "no me decepciones y hagas que te mate, sería una pena". Un escalofrío le recorrió la espina dorsal de Kaguya que a su vez tragó duro.

Uka-sama se giró y se alejó unos pasos. Miro a ShiShi y a RoRo y les asintió. RoRo se acercó a una vela y la sacó, ocasionando que la barrera desapareciera.

-¿Qué esperas, una invitación? –le dijo con un tono de voz burlón aun dándole la espalda-. Entra si no quieres quedarte fuera –y empezó a irse camino a Kimimatsu.

Kaguya reaccionó y trotó hasta llegar a la altura de Uka-sama. Mientras, ShiShi y RoRo, acabaron su trabajo para volver a restaurar la barrera y se unieron a su ama y a su invitada.

Empezaron a saltar por los árboles durante un buen rato. Uka-sama se encontraba rodeada por sus fieles servidores mientras que Kaguya se encontraba un poco más alejada. Cerca de las nueve de la mañana, llegaron hasta Kimimatsu. El ambiento en el mercado exterior ya estaba calentando. Los vendedores gritaban el precio de sus productos, los compradores se acercaban y algunos compraban, otros, al contrario que los anteriores, robaban alimentos y cuando eran descubiertos se veían atacados por el propietario con piedras y palos, en conclusión, la normalidad reinaba en el pequeño pueblo.

Aunque todo el ajetreo llegó a su fin con la arribada de Uka-sama y Kaguya. Caminaron con paso seguro y silencioso entre los aldeanos los cuales se quedaron fascinados con la imagen de la diosa. El único sonido, el de los cascabeles y las respiraciones entre cortadas. La joven diosa se arrimó a uno de los puestos más escondidos del mercado. Kaguya siguió a la recién conocida con recelo.

Durante todo el viaje no había parado de observarla. Había notado que tenía una particular manera de caminar. Sus pasos eran suaves y silenciosos, parecía que caminara en una nube en lugar del suelo. Pero su postura era decidida e impactante. El aura de sus alrededor era de pura arrogancia, como si supiera lo que iba a pasar en el futuro, no se preocupaba de un posible ataque inminente. Simplemente se sentía cómoda en su "territorio". Y debía de admitir que se sentía extrañamente reconfortada, como si lo que pasaba fuera de esa barrera no existiera. Como si simplemente hubiera un ahora, ninguna preocupación. Se sentía atraída, terroríficamente atraída.

El puestecito no era muy grande y solo tenía cajas de madera amontonadas unas encima de las otras.

-Humano, dame tres cajas de tu mejore sake.

Kaguya, incrédula, observó como el viejo hombre le entregaba a la bestia tres cajas de sake ante la mirada de todo el poblado, que poco a poco se había acercado a curiosear. Cuando Uka-sama recibió su sake, un brillo malicioso nació en sus pupilas. Todo seguido se giró hacia la gente congregada a su alrededor y se aclaró la garganta.

-¡Atención todo el mundo! –Empezó a decir con voz firme- ¡Me enorgullece decir, que esta humana parada a mi lado –envolvió el cuello de Kaguya con uno de sus brazos- se ha convertido oficialmente en mi camarada! –todo el mundo vio con ojo crítico a la joven princesa que no sabía muy bien cómo reaccionar ante las palabras del demonio- ¡Y como camarada mía, tiene los mismos derechos que los de mis servidores! –acabó por aclarar con una sonrisa zorruna en sus labios.

Al acabar de decir esos, algunos aplausos afloraron hasta que todo el mundo aplaudió a Kaguya como si hubiera ganado el premio gordo. Felicitaciones volaban en el aire ante la mirada de incredulidad de la joven mujer que no se esperaba nada de eso. De mismo modo, Uka-sama amplió su sonrisa y soltó alguna que otra carcajada por la reacción de sus humanos.

Cuando los ánimos bajaron, Uka-sama empezó a caminar otra vez mientras hacía desaparecer sus cajas de sake en un "puff". Rápidamente Kaguya la siguió. Y así emprendieron el camino de nuevo hasta el templo Inoari.

Kaguya no podía sacarse de la cabeza a los ciudadanos que acababa de ver. Y es que aún no se quitaba la incredulidad de encima. ¡Esas personas no le tenían miedo a esa bestia! ¡Incluso le habían regalado tres cajas de sake! Los niños corrían alrededor de esa cosa, de la cual aún no sabía cómo referirse, mientras sus madres platicaban entre ellas. Además, ¡después festejaron lo que quiera que hubiera significado lo que había dicho! ¡Incluso la felicitaron! Esto era increíble. Si no hubiera visto como les brillaban los ojos, hubiera pensado que se encontraban en una especie de ilusión.

Y algo le decía que eso no acababa ahí, que iba a ver cosas más increíbles.


Bueno, el segundo capítulo... Lo he subido con un poco de retraso por un estúpido fallo mio, que me da vergüenza hasta mencionar. Resulta que ayer, jueves 21 de Agosto, iba a subir el capítulo, pero cuando iba a apretar el publicar, me ha dado la impresión de que ya lo había subido. Para verificarlo, mire si era el caso, y lo confundí con el capítulo 1... Me da una tremenda vergüenza admitirlo, por que ni siquiera después de leer y pensar durante media hora me di cuenta de mi error... Pero para compensaros, os voy a contar una pequeña historia...

¡Que se abra el telón de mis recuerdos!

Un fantasma no del todo fantasma

Según recuerdo, esto sucedió cuando tenía unos diez años si no recuerdo mal. Me encontraba en un viaje familiar con, claro, la familia (por Jashin-sama, que inteligente!). Era de noche en el hotel de Brasil, hacía poco que había salido de la piscina y ahora me encontraba buscando a mis primos. Mire por la zona de las piscinas, en mi habitación y en la de mis primos, pero no había ninguna novedad. Así que junto a mi camiseta pirata y mi carta de identidad, emprendí mi camido hasta la zona de los juegos en la cual, desde hacía cinco días (cuando habíamos llegado), ya no había colchoneta (si queréis saber que pasó, es muy simple, a mi primo postizo que en ese tiempo tenía 14 años, se le ocurrió la maravillosa idea de saltar. El resultado fue el de una colchoneta partida y un joven con dolor de espalda). El pasadizo tenía un aspecto terrorífico. Las ramas golpeaban el cristal y la moqueta pasada de gusto chirriaba (raro verdad?). Pero el tema no es ese, si no que después de casi morirme de cinco infartos llegué a la zona infantil (wiiii, que guay!). Ahí, jugado al billar, me encontré con la lapa de mi primo menor de cinco años, el mediano de nueve y el postizo de 14. Después de discutir lo que íbamos a hacer, decidimos que lo mejor era investigar por décima vez el hotel. Esta vez preferimos ir a las canchas de deporte.

Nos escapamos de las manos de los adultos que nos querrían llevar a comer y de las de los monitores que querían que bailáramos la macarena. Al final, llegamos a nuestro destino. Delante de nuestros ojos, se encontraba el terrorífico campo de explotación infantil (por que? simplemente era donde habían las actividades de basket y esa porquería, era mejor jugar con las consolas). Estaba oscuro, ni si quiera la luna se atrevía a salir. Tragamos saliva y cogiditos de la mano, empezamos a saltar al estilo Heidi mientras llamábamos al abuelito (se supone que así el miedo se iba, pero a hora que lo recuerdo, era estúpido). Todo iba bien, hasta que, desde la distancia, un ruido nos asustó. Nos giramos y descubrimos que había una sombra en el gimnasio. Muertos del miedo, empezamos a correr como si el diablo nos fuera detrás. Pero eso no fue lo peor.

Al llegar a la zona de la piscina y de los barres, aún corriendo, escuchamos a alguien correr detrás nuestro. Con aún más miedo, si era posible, corrimos con más ganas. Y a mi, como magnífica idea, se me ocurrió girar la cabeza. Me encontré a mi tío, el menor de los tres hermanos, con la cara roja como un tomate corriendo detrás mio. De alguna u otra manera, nos acabamos girando los tres y tiramos al tío a la piscina.

Gracias a nuestra magnífica idea, acabamos castigados sin durante un día sin poder salir de una habitación y nos confiscaron los videojuegos. Aunque no fue un gran problema, los encontramos y nos juntamos para jugar a pokémon. Lo único bueno que sacamos es que el Torterra de mi primo postizo alcanzó en nivel 100 y mi Monferno subió 20 niveles al igual que los que mis otros dos primos. Lo malo, a parte de no poder ir al parque acuático, es que nuestros padres nos confiscaron la PSP robada del hotel de Lisboa (maldito enano, si no fuera por que no la escondió bien cuando vinieron los adultos, aún tendríamos la PSP vita...).

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Y bueno, esa es una de las tantas historietas que sucedieron durante esa viaje... Creo que la próxima que pondré será la de como robamos la PSP o de como un cangrejo mordió a mi tío, o de como nos escapamos y nos colamos al parque de acuático de modo ilegal y mi tío nos dio cinco euros a cada uno por hacerle un "trabajito".

Bueno, espero vuestros comentarios acerca de mi historia, BYE!

Yamii, desconection.

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