Los personajes le pertenecer al gran Kishimoto. La trama de la historia, a mi.
Puede que sus hermanos mayores tuvieran una relación
La noche en que Itachi trajo a su novio a cenar a casa, el infierno se desato.
A esta altura de la cena, Fugaku hubiera muerto cinco veces sobre el plato de estofado vegetariano, sea lo que sea que tenga.
Según Sasuke, su camisa bien abrochada con moño en el cuello, sus lentes de marcos anchos al estilo hipster, sus mocasines blancos y sus uñas pintadas de azul, todo estaba mal con el. Pero a Mikoto, su madre, la voz y el voto principal de la casa, parecía gustarle. Y mucho.
Ya habían cumplido dos años desde aquel día en el cual había visto a su hermano besando a un chico dentro de su auto. No le sorprendió ni le molesto, lo esperaba. Itachi siempre pareció ser... de esos.
Lo que si le impresiono, es que haya traído un payaso a cenar ¿Tan dañado tenia el cerebro por los gases que en vez de salir de su auto se filtraban en su interior?
Desde que recordaba, los pocos hombres con los que había salido su hermano, eran estudiantes de su misma universidad, que utilizaban camisetas de diversos colores, estampadas, jeans y tenían algún tipo de cabellera loca, aceptables.
Pero ese tipo era todo lo contrario. Estaba seguro de que se aparecía en clases con la camisa bajo los pantalones, como se encontraba ahora.
Lamentablemente, Sasuke jamás ofendería a su hermano diciéndole algo así. Eran sus gustos, su cuerpo, que haga lo que quiera. Pero era capas de recomendarle que le prestara algunas de sus remeras y jeans, aunque el extraño era tan larguirucho y enclenque que las camisetas de Itachi se le deslizarían de los hombros, por el cuello.
"Ese" llevaba el nombre de Criss, tenia 24, tres años menos que su hermano, era artista y, efectivamente, hombre.
Itachi solo miraría a una chica envidiándole el cabello. Muy cierto.
Cuando la cena acabo, Sasuke solo miro de reojo el muy cariñoso abrazo de su hermano a Criss, sin pasar por alto que este le apretó una nalga.
Asqueroso, pensó en sus adentros.
Durante los siguientes tres meses, Criss fue un habitual en la casa, y Mikoto se encariñaba cada vez mas, y según Itachi, era "el chico perfecto".
De gustos no hay nada escrito, se repetía Sasuke constantemente.
Ambos Vivian pegados. Cocinaban tartas con su madre, jugaban al básquet, tenían sesiones de besos en el sofá cuando creían que nadie los veía y después cada uno volvía a su lugar, ambos trabajaban y eran igual de responsables.
Y todo estaba bien, hasta que comenzaron a invadir los viernes.
Los viernes por la noche eran cruciales para los hermanos Uchiha. Solo los dos salían a divertirse, y antes de Criss eso significaba ir a ligar juntos a alguna parte. Aunque era gay, su hermano sabia donde encontrar diversión para ambos.
Después de Criss, sus salidas eran a bares y boliches gay, los que este habituaba.
Debía admitir que era entretenido, claro, hasta que un tipo de dos metros quería invitarlo a bailar, o algo mas.
Y eso continuaría de la misma manera, si de verdad no se había asustado la ultima vez, cuando un tipo que llevaba un disfraz salido de "El Terror de Rocky" quiso ligar con el y lo siguió hasta el estacionamiento. Aterrador.
Al siguiente viernes, se negó completamente a salir con ellos. Sabia que eso significaba que perderían su momento fraternal de la semana, pero ya había ido muy lejos.
Era muy difícil ir a un bar para homosexuales siendo heterosexual activo.
A el le gustaban las mujeres, mucho. Y realmente era confuso cuando de verdad le gustaba una chica que lo ignoraba por la camarera.
O que le invite un trago un tipo con un disfraz de "El Terror de Rocky".
Le daban escalofríos con solo pensar en eso.
Y por eso, Itachi y Criss le ofrecieron una opción. Ellos le llevarían una cita.
Cuando le dijeron eso, Sasuke no sabia que esperar.
En el tema de mujeres, su hermano entendía sus gustos. Por lo tanto, no se preocuparía por si fuera bonita. Seguramente ella tendría un cabello espectacular y un cuerpo de diosa.
Pero nada podría haberlo preparado para lo que vio cuando el auto de Criss aparco, no siendo conducido por el precisamente.
Tacones altos, piernas largas, torneadas y blancas, caminar seguro, shorts, caderas anchas, perfectas, piercing en el ombligo, cabello rosa chicle, cintura estrecha, cuello fino y largo, boca rosa, ojos verdes. Hermosos ojos verdes.
Emanaba seguridad, sensualidad, y todo eso mas una sonrisa pequeña y arrogante le pegaron con un mazo.
El nunca había visto a una chica tan malditamente hermosa.
Cabe destacar, para romper un poco mas su ego, que por treinta segundos completos estuvo mirándola atónito, mientras Itachi y Criss compartían saliva en forma de festejo por ello.
—Tu debes ser Sasuke Uchiha— menciono pasándole su mano con una manicura perfecta— Itachi me ha contado mucho de ti.
—Estoy en desventaja. Nunca me hablaron de ti— Dijo, tomando su mano y activando completamente al arrogante Uchiha que llevaba dentro. Aunque detrás de todo eso, se reflejaba en sus ojos el intenso interés en ella.
—Sakura Haruno, hermana de Criss. Acabo de volver de una pequeña escapada a alguna parte— Sasuke quedo de piedra cuando ella le guiño un ojo y saco la lengua. Ese gesto le pareció de todo menos infantil.
A lo largo de la noche, ambos se sentaron a hablar en la barra del concurrido bar al cual los habían arrastrado, y Sasuke podría decir que estaba teniendo una de las conversaciones mas interesantes de su vida, e increíblemente, se negaba a quitar sus ojos de los de ella, por mas tentadora que se vea el resto de la imagen.
Además de hermosa y segura de si misma, era inteligente.
Sasuke tampoco paso desapercibido frente a ella. Pero estaba previamente preparada.
Había escuchado de el antes de saber que su hermano era el flamante y exclusivo novio de Itachi Uchiha, y no todo lo que le dijeron era color rosa, pero vamos, ¡Es hermoso! Se decía.
Tenia que admitir que durante las ultimas semanas se había obsesionado un poquito mirando las fotos de Instagram y Facebook de el. Y si, el chico tenia todo en su lugar y mas. Por eso, cuando vio aquel espécimen masculino en toda su gloria, solo tenia que verificar si era igual de hermoso que en sus fotos. Y no. Era mucho mas de lo que estas decían.
Porque el realmente le estaba hablando. No a sus piernas, ni a su escote, a ella. Realmente no se preocupaba tanto por coquetear, no la toco en ningún momento que no sea cuando lo obligo a bailar y ni allí se acerco mas de lo debido. Aun sabiendo que no lo rechazaría.
Después de esa noche, cuando en un gesto que simulaba ser inocente, envolvió sus brazos alrededor de su cuello y el coloco su gran mano en su cintura, apenas rozando su piel con el dedo meñique, supo que jamás encontraría a otro chico que la haga reaccionar de esa manera.
Esa noche, acostado en su cama, mirando al techo con sus brazos entrelazados bajo su cabeza, Sasuke también pensó que no habría otra igual
Dos, tres, cuatro, cinco, seis fines de semanas pasaron y ellos continuaban hablando, acercándose.
Tocando los brazos del otro.
Poniendo sus taburetes cada vez mas juntos para sentir el muslo del otro.
Rozando los dedos al caminar.
Miradas.
Secretos susurrados para uno mismo.
Suspiros.
Miradas.
Suspiros.
Susurros.
Largas duchas de agua fría para Sasuke cada noche.
Sueños con de todo un poco para Sakura.
Chismes para Itachi y Criss.
Y mas semanas pasaban y la situación se caldeaba cada vez mas.
Itachi y Criss veían el fuego en sus miradas y se emocionaban por ello como chicas de secundaria por Justin Bieber.
Semanas pasaban y la tensión entre ellos era mas que palpable, y ni ellos entendían porque habían construido tal pared.
Hasta que su momento llego.
¿Vieron esos libros que te cambian la vida? Bueno, algo así le ocurrió aquel día a Sakura, y no podía esperar dos días mas hasta el viernes. Además era sabido por todos que tarde o temprano, explotarían.
Solo ella bajo del auto que había venido a alta velocidad por la carretera.
Presionó el timbre algunas cuantas veces hasta que la dulce Mikoto abrió la puerta y la dejo pasar, un poco confundida por la hora y su apuro por ver a Sasuke.
Sin preguntar, sabiendo que tenia mas que permiso por la que seria su suegra totalmente encantada, corrió hasta la habitación de Sasuke, abrió la puerta y sin mas dudas se lanzó sobre él, que estaba totalmente fuera del mundo con sus auriculares a todo volumen.
No mas miradas anhelantes, ni duchas temprano por la mañana o tarde en la noche.
—Podríamos morir hoy Sasuke, tengo que besarte antes de eso—Y...
Fuegos artificiales. Lo mas cercano a lo que los jóvenes sintieron tras el mas mínimo roce de labios. Y adiós al control.
Luego se diría a si misma que el pretexto había funcionado. Aunque también podría haberlo hecho sin decir ni una palabra. No la hubiera ignorado. Para nada.
Esto podría haber sido real, que el personaje de Criss no esta realmente inspirado en Criss Colffer y su atuendo y personalidad no es una loca mezcla de Darren Chriss, con un poco de Kurt Hummel y Blaine Anderson.
Que Sakura es tan segura de si misma por todo lo que supero en su adolescencia y que Sasuke de verdad esta totalmente flechado por ella,
Pero solo las afirmaciones de la ultima oración son seguras. En todos los casos lo son.
Y... ¿Adivinaron?
Esta pareja tampoco será aquella que demostró la existencia del amor en un abrazo, sin decir siquiera una palabra.
Los Sasuke y Sakura de este universo no son nuestros protagonistas.
No se lo esperaban de esta manera ¿No?
Amo Klaine Me inspira.
Gracias por leer. Calculo que actualizare sabado o domingo.
