Capítulo 2.- "Mensaje Reenviado".-

"Eres tan idiota, Quinn Fabray. No debes ser así de cobarde. No está bien, no es sano y no es correcto, menos con el chico gentil que es tu novio, o lo más parecido a uno" se reprendió Quinn mientras caminaba por los pasillos de la preparatoria completamente sola. Ignoraba las miradas curiosas que muchos le lanzaban y estaba más ocupada con sus pensamientos para poner atención por donde caminaba.

Pronto se tropezó con algo muy parecido a un pilar de concreto. Cuando Quinn abrió los ojos, sorprendida, vio que era sólo un chico. Un chico bastante extraño que tenía una mueca de dolor mientras se inclinaba.

-Oh, Dios mío, perdón, no me fijé por dónde caminaba y yo…- comenzó a balbucear Quinn al notar que el chico de cabello en rastas iba descalzo.

-No te preocup…-

-¡Oh, por favor dime que no te pisé!- las mejillas de Quinn comenzaron a ponerse totalmente rojas de pura vergüenza. El chico levantó el rostro y sonrió débilmente. Antes de que pudiera responder, una mano tomó el brazo de Quinn y la jaló fuera de la escena.

-Quinn, ¿Puedo saber qué estás haciendo?- quiso saber Rachel, frunciendo los labios. La rubia miró hacia atrás, donde su compañero de choque comenzaba a alejarse con sus libros en mano y luego regresó sus ojos verdes al rostro de su compañera.

-Eh… yo… voy… a mi clase de historia lll-

-No, me refiero a que… ¿Qué estás haciendo con Puck?-

Quinn puso cara de horror y la miró.

-Oh, no, te contó-

Rachel asintió, seria. Quinn comenzó a tartamudear, nerviosa.

-No… Rachel, y-yo… yo e-estaba u-un poc-poco ner-nerviosa. D-de todos mo-modos ni tení-tenía nada im-import-ante en mi bol-bolso…-

-Espera, ¿qué?- la interrumpió Berry, confundida. La tomó por los hombros y la sacudió ligeramente.

-¿No estás hablando de mi cita con Noah el viernes?-

-No- respondió Rachel, como si fuese muy obvio.- No, estoy hablando de que sólo has besado a Puckerman una triste vez-

Fabray se quedó estática y después de varios incómodos segundos de aguantar la mirada implacable de Berry, simplemente se decidió ir. Sus piernas comenzaron a moverse rápidamente y Rachel tuvo que correr para alcanzarla.

-¡Quinn, espera!- le gritó. La rubia no se detuvo sino hasta que llegó a las escaleras, donde la castaña la alcanzó.

-Déjame en paz, Berry. No quiero hablar contigo ahora-

-¡Espera!- casi le gritó Rachel, desesperada. Quinn la miró, confundida.

-Sé que no debe ser fácil, y sobre todo con tu historia, pero, ¿No has considerado que quizá Noah la esté pasando más feo que tú? Digo… es hombre y tiene hormonas e impulsos, deberías…-

-Rachel Berry- la llamó fríamente Quinn- ¿Estás escuchando todo lo que me estás diciendo? Es egoísta, es misógino y hasta cierto punto insensible. No vengas a gritarme cómo deben ser las cosas entre Noah y yo. No es asunto tuyo-

Y se alejó casi corriendo, dejando atrás a una Rachel confundida y asustada.


Puck se estremeció cuando se topó con su mirada por séptima vez. No fue nada sutil. Recorriendo con sus ojos el salón, lleno de adolescentes aburridos, de la clase de álgebra, y se topó con su mirada. Su mirada. Ella y su mirada. El nudo en la garganta de Puck no se alivió ni siquiera cuando el profesor llamó al orden a la clase, a pesar de que no estaban haciendo mucho ruido.

Al sonar la campana, Puck se apresuró en tomar sus cosas para salir corriendo y huir, pero una mano lo detuvo.

-¿Adónde vas con tanta prisa, Puckerman?- le preguntó Lauren, con aire travieso. Un hormigueo comenzó a nacer en sus piernas, subiendo lentamente hasta llegar a su pecho.

-Ah… ah… voy a desayunar. Ya es hora del almuerzo-

-¿Puedo acompañarte?- dio un paso más hacia él, acercándose mientras sonreía. Un brillo de terror nació en los ojos de Puck y él negó con la cabeza débilmente.

-No… no creo que sea buena idea. Nos vemos-

Salió huyendo antes de que Zizes lo obligara a despedirse de ella con un beso en ambas mejillas, como solía hacerlo cuando salían.

Cuando salían… Puck podía jurar que eso había pasado años luz atrás, pero no. La realidad era que habían salido durante el segundo año de la preparatoria y habían durado apenas año y medio, hasta que las cosas se complicaron y Lauren lo dejó. Fue difícil para Puck, porque se había encariñado con ella, pero tras pasar por varias humillaciones por ella, simplemente se había dado cuenta de que la vida tenía que continuar y así lo hizo. En el momento en que decidió ser dueño de su propia vida y propio destino, apareció Quinn en su vida.

"No se me da una, ¿Verdad, Señor?" pensó con un poco de furia. Al llegar a la cafetería, se topó con la escena de que Finn le hablaba muy serio a Rachel y ella estaba cabizbaja, como perrito regañado. Y a lo mejor sí la estaba regañando su novio.

Se acercó a ellos con aire despreocupado, pero en cuanto notó la expresión súper seria y hasta cierto punto aterradora de Finn, Puck se preocupó.

-Oigan, chicos, ¿Qué pasa?-

Finn se cruzó de brazos y miró hacia el horizonte, ofendido.

-Dile, Rachel-

-Pero, Finn…-murmuró ella, siendo presionada por los ojos castaños de Finn, llenos de furia. Rachel suspiró.

-Noah… es posible que yo le haya dicho algo a Quinn que no debí decir…-

-¿Qué le dijiste?- quiso saber Noah, confundido.

Los ojos de Berry se llenaron de lágrimas y comenzó a gimotear, adolorida y arrepentida por sus propias acciones, cosa que no era habitual en ella. La sangre se le fue hacia los pies a Noah y un escalofrío lo recorrió por todas partes.

-Rachel le dijo unas cosas muy insensibles de por qué Quinn y tú sólo se habían besado una vez- respondió Finn, un tanto avergonzado por haber roto la confianza de su mejor amigo con su novia. Antes que estar molesto, el rostro de Puck palideció a ritmos insospechados y avanzó lejos de ellos, buscando a su novia.

Corrió por los pasillos, corrió hacia el patio y la encontró sentada en un escalón, con comida en sus piernas y la cabeza hacia abajo. Ajena a toda realidad. Puck se acercó hasta ella, corriendo y se inclinó sobre sus rodillas.

-Quinn, lo que sea que te haya dicho Berry, sabes que es mentira, ¿De acuerdo? A veces suele decir cosas imbéciles, ya sabes cómo es. Simplemente no la escuches, ignórala, por favor, Quinn… dime algo-

La rubia lamió sus labios y enfocó sus ojos en el rostro preocupado de Noah. Ella tomó sus manos y se inclinó para acercarse más a él, tirando su comida al suelo.

-Lo siento- comenzó a llorar ella- Lo lamento, porque sé que no he sido una buena novia, porque sé que mereces algo mejor que yo y yo soy incapaz de mejorar y…-

Puck la abrazó estrepitosamente, con sus brazos rodeando sus hombros, y atrayéndola más a su pecho para que sintiera los latidos de su corazón. Quinn se quedó paralizada.

-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Quinn Fabray. No dejes que otros te hagan pensar lo contrario-

-Pero estoy rota…-murmuró Quinn, aguantándose las lágrimas. Puck la estrechó aún más, con más fuerza.

-Shh… Eres genial así y te amo-

Quinn entonces no pudo resistir más y se soltó llorando, abrazando con más fuerza a Puck. Nadie dijo nada por un rato bastante largo hasta que se encontraron con un Artie, Mercedes y Sam bastante juguetones que les silbaron y les dijeron de cosas traviesas, pero ni eso rompió el momento.

Entonces una vibración apareció en el pantalón de Puck. Ellos se separaron y Quinn comenzó a limpiarse el rostro.

-Seguro tengo todo el maquillaje por sin ningún lado-

Puck sonrió y con un dedo quitó la mancha de rímel que viajaba por su mejilla.

-No. Así te ves igual de bonita-

Fabray sonrió tímidamente, mientras sentía cómo sus mejillas se volvían rojas. Noah sacó su celular y el mensaje en él lo hizo tragar saliva.

"Te extraño y me extrañas también. Lo sé".

Era un mensaje re enviado.


¡Buenas noches, queridos lectores! :D Sé que me tardé más de lo esperado, el sábado se fue la luz en mi casa TODO EL DÍA. Fue un sufrimiento, así que entre el domingo y hoy me apresuré lo más que pude y aquí está el resultado. En Word eran 4 páginas bien llenas y al verlo aquí me parece tan pequeño... Pero bueno, así son estas cosas.

Estaré actualizando lo más rápido que las circunstancias me permitan, así que... disculpen ustedes si les causa molestia. Muchas gracias por sus comentarios (por aquí y por ask) Y bueno... próximamente añadiré una página de facebook para que le dén like y sea más fácil comunicarnos, y poder pedirles opinión para muchas cosas, ¿De acuerdo? Se cuidan mucho. Nos estamos leyendo 8-)