Hola mis queridas lectoras, iba a actualizar mañana pero al diablo estamos de vacaciones! Espero disfruten la lectura un saludo a todas y muchas gracias por sus ánimos….se les quieres, felices vacaciones!
Capítulo 5 ¿Comisón? No, CAMISÓN
Abrió la puerta de su casa y gritó fuertemente:
– ¡Mamá!- Del interior salió Sonomi, con una cara de susto y a la vez de sorpresa. ¿Acaso esa hermosa joven era su hija? Apenas tenía un mes desde que había saltado por el pozo, pero se veía tan bella, tan cambiada, tan mujer.
-¿Kagome? ¿Eres tú mi Kagome?
-…- No fue capaz de responder, simplemente se arrojó a los acogedores brazos de su madre, que la recibieron como siempre, como si fuera una pequeña de cinco años. Pero antes de dar ninguna explicación, recordó el motivo de su llegada a esa época.- Mamá, te presento a Sesshomaru, estoy aquí principalmente por él, está muy enfermo.- Apareció en la escena lo que su madre describió como un muchacho sumamente atractivo, quiso interrogar a su hija, pero el semblante del Lord le cambió la idea y le dijo que subiera de inmediato a recostarlo en su habitación, que ella llamaría al médico.
Subió las escaleras y llegó a su habitación la cual por cierto se encontraba tal y como ella la había dejado.
Sesshomaru POV
¡Diablos! Cómo es posible que me pueda pasar todo esto, digo no soy el ser más bueno del planeta y he hecho muchas calamidades pero si la vida me quería enseñar una lección no era suficiente castigo convertirme en un humano, ¿tenía también que enfermar, sentirme débil y además atormentarme con esta humana? Ella voltea a verme y me indica que me recueste en lo que dice es una cama, que por cierto está infestada con su olor. La obedezco y no porque me guste que me ordenen nada sino porque mi cuerpo no da para más. Nunca había sentido tanto dolor, ni cuando el imbécil de Inuyasha me atacó con Colmillo de Acero, me duelen todos mis músculos es más aún no sé si fue mi voluntad o si fue mi orgullo lo que me permitió llegar caminando por mí mismo a este lugar… Antes de percibir cualquier cosa me embriago con el olor de esa mujer y caigo en un sueño profundo.
"Un año a partir de hoy, sufrirás un cambio en tu reloj, conmigo has de batallar, pero tú mismo serás tu pesar. Sólo con el verdadero amor dejando el orgullo atrás, marcando de corazón, de vuelta resurgirás"
Despierto agitado y siento una cálida mano en mi frente, al parecer tuve una pesadilla, ahora sé qué fue lo que me pasó, esa estúpida bruja me lanzó un hechizo, ¿verdadero amor? ¡Ja! Eso nunca pasará, creo que moriré siendo un ser inferior porque jamás me voy a enamorar. Bueno, también podemos encontrar a la tal Hotaru quita hechizos…
Ahora que lo veo bien, la humana está acompañada, un tipo de vestidura blanca se acerca a mí, de inmediato levanto la guardia y ella lo nota. Me dice que no tengo porqué temer que es un médico y me va a dar una poción o algo así. Pero el muy atrevido humano después de tocarme y escuchar mi corazón con una cosa fría y rara dice que me quiere "inyectar", ¿qué diablos es eso? A mí el gran Lord del oeste ningún repugnante humano me va a poner una mano encima, no más. Lo veo con el hielo de mil glaciares y sale de la habitación, pasa cerca de una hora cuando ella vuelve, por cierto no había notado que ella luce distinta, trae puesto un sugerente atuendo que deja ver sus largas y níveas piernas, además de sus bien formados pechos. ¿Acaso es una broma? No sabe esta mujer que es impropio vestir así.
-¿Qué traes encima mujer? –le digo sin mucho ánimo, la verdad no quería preguntar pero mi curiosidad últimamente se controla sola.
-Sesshomaru, lo de menos es mi camisón, no permitiste que el médico te pusiera el antídoto de tu problema, así que lo tendré que hacer yo.
-¿Qué dices mujer? Ni tú ni nadie van a mancillar mi orgullo.
-Deja de comportarte como un crío y date vuelta, no estoy de ánimo para juegos y por lo que acabo de descubrir será mejor que obedezcas y no hagas que perdamos más tiempo aquí, un día aquí es aproximadamente lo equivalente a un mes en la época antigua. Y gracias a tu enfermedad al menos debemos de estar aquí por tres días a partir de mañana, podrían ser dos pero eso depende de tu cooperación.- Sí, esta mujer me tenía en sus manos, lo que no termino de comprender es por qué quiere que me dé la vuelta, confiar o no confiar ese es el dilema. Bueno, creo que por primer vez seré doblegado, no quiero perder más tiempo.
-Bien, haz lo que tengas que hacer y que sea rápido.-quedé recostado boca abajo y lo que pasó a continuación hizo que me quedara así un gran rato, esa atrevida bajo mis… cómo dijo, cierto pantalones del pijamo, se subió con las piernas abiertas en mi espalda dejándome sentir todo su cuerpo apenas cubierto por una delgadísima tela y al final pinchó mi nalga izquierda…no tengo mucho qué comentar al respecto sólo puedo decir que mi estúpido cuerpo humano reaccionó a esta situación haciendo que mi entrepierna doliera de tan dura erección que portaba. No rebatí, no opiné, sólo traté de relajarme para que esa situación se calmara por sí misma. Jamás le iba a dar el gusto a esa mujer de darse cuenta que había provocado algo en mí. Por alguna extraña razón como si fuera magia, no pasaron ni diez minutos cuando esa cosa que me puso me dio mucho sueño…
Era de madrugada cuando recuperé la conciencia, lo supe porque el silencio reinaba en esa casa, ya estaba oscuro y no se escuchaban todas los cosas ruidosas del momento en el que llegamos, sentí un peso en mi costado y al darme vuelta vi una de las imágenes más bellas de mi vida y la verdad que he visto muchas cosas. La humana atrevida estaba recostada al lado mío, dejando a mi pleno alcance todo su cuerpo, verdaderamente que es ingenua, si no fuera yo probablemente cualquier otro macho ya le hubiese hecho un sinfín de cosas, podía ver claramente sus espesas pestañas y sus labios carnosos, su piel al desnudo a través del famoso comisón, sus senos se juntaban por la postura en la que estaba y sus piernas un tanto separadas, daban una imagen exquisita de la humana. La estaba observando fijamente cuando un sollozo de su parte me distrajo y en ese momento perdí, perdí el poco autocontrol que aún tenía, perdí mi dignidad, perdí mi voluntad y sobretodo me perdí a mí mismo, estúpidos sentimientos, la atraje a mi cuerpo y me abracé a ella, a modo de consolarla le susurré que todo estaría bien, y en esa pose volví a descansar.
Kagome POV
El sol se colaba por mi ventana, hacía mucho tiempo que no dormía tan plácidamente, me espabilé y sentí el calor de… un momento, no es posible creo que sigo dormida… ¡no! Di un grito que seguramente hizo temblar la casa. Me levanté cuán resorte sólo para encontrarme con un par de orbes esmeraldas que me veían fijamente.
-Mujer, el que debería de estar asustado soy yo, la atrevida que se coló a MIS aposentos fuiste tú con tu ridículo comisón.- Dijo un "indignado" Sesshomaru dándose su importancia.
-Eres un pervertido, y no es un comisón, es un camisón y no es ridículo sirve contra el calor, además no me colé en tus aposentos, sólo me quedé dormida al cuidarte…!bobo!- Estaba tan preocupada por él, que me quedé dormida vigilándolo y es que siendo el taiyoukai Sesshomaru, lucía muy lindo tan indefenso. Le solté una mirada de molestia y le dije que iba a ver qué era lo que íbamos a desayunar. También le di una toalla y una muda de ropa de mi padre, antes de bajar con mi madre le mostré cómo funcionaba la ducha, Me hizo gracia ver lo interesado que se mostraba a cada detalle. Salí del baño y bajé de inmediato a la cocina, la verdad quería prepararle el desayuno yo misma.
-Kagome, hija, ¿qué haces despierta tan temprano? Estaba por prepararles algo nutritivo, a ti y a tu novio.- Dijo mi madre de una forma tan inocente que no noté eso de "tu novio" hasta que sentí mi cara arder.
-¡Mamá! No somos novios, es sólo que…-Y así mientras yo preparaba unos tallarines con pollo y verduras le expliqué todo lo que había pasado a mi madre. Por momentos reía, otros se quedaba seria y al final cuando comencé a explicarle lo que el idiota de Inuyasha había hecho, simplemente se quedó muy sorprendida. Terminé con la sopa y salí de la cocina, al parecer mi madre estaba tan ensimismada que no notó cuando salí, creo que le di mucho en que pensar.
Subí las escaleras con un tanto de pereza, la verdad es que hubiera deseado descansar un poco más, pero la impresión de despertar con Sesshomaru abrazado a mí, me espabiló completamente. Además creo que nada fue más impactante que lo que pasó cuando entré a dejar la bandeja de comida, estaba él viendo por mi ventana y lo único que llevaba puesto era el bóxer que le di cómo ropa interior. Dejé lentamente la charola en mi mesita de estudios y me quedé embelesada observando cada centímetro de su bien formado cuerpo, seguramente incluso babeaba, y no era que no supiera que tiene un cuerpo de dioses pero nunca lo había podido observar tan…tan…tan de cerca y tan desnudo. Todo en ese hombre es perfecto, sus piernas bien torneadas pero largas, sus brazos sin ser grotescos bien formados, su espalda ¡oh por Dios! Qué espalda…
Y cómo todo lo que empieza tiene que terminar, sentí que la vida se me iba al piso cuando el volteó a verme, tan profundamente, tan fijamente, no me dio tiempo de reaccionar y como si este demonio de pacotilla supiera…
-¿Te gusto?- dijo él sin pena ni gloria
-Para nada, es sólo que estás casi desnudo exhibiéndote frente a una humana que puede ver.- ¡Sonrió! El muy descarado y altivo sonrió, yo sé que fue una mentira muy infantil y probablemente podía leer mis pensamientos ¿Quién diablos negaría lo guapo que es este hombre? Pero no se lo iba a reconocer, no señor, no tenía pensado darle el gusto.
-Mmmm, lo dice la mujer que se mete semidesnuda a la cama de un hombre que también puede ver.- esto último lo dijo tan cerca de mí que su aliento acariciaba mi rostro, ¿qué diablos pasaba aquí? ¿qué diablos son estas mariposas en mi estómago?
-¿¡acaso no puedes superar mi camisón?!- Dije con un tanto de molestia en la voz, sin saber lo que se escondía detrás de esas palabras.
-Yo sólo tengo mucho calor y si me permites también tengo hambre.- Rozó mi brazo y prosiguió a comer. Me quedé con un escalofrío ya que apenas ese roce me dio una descarga eléctrica en mi columna vertebral. No puedo decir que lo amo, pero la verdad me gusta bastante su compañía, me gusta su carácter, sí su carácter del demonio hace que ese estira y afloja de ambos se vuelva un juego divertido, espero que este juego no termine siendo peligroso.- Por cierto, no te he preguntado, ¿cómo sigues, te sientes mejor? Si es así me gustaría que saliéramos a que conozcas un poco mi época.
-Mmmmm ¿Acaso estás preocupada por mí? –De verdad siento que este hombre juega con mi mente.
-No, no es sólo eso, lo mejor será pasar el día aquí y pensé que a lo mejor te gustaría conocer un poco.- Ja, ni creas que te voy a alabar Lord presumido.
-Me siento bien humana, y sí, sí me gustaría conocer un poco, pero ni sueñes que te voy a tomar la mano.- Sí, definitivamente Sesshomaru ha cambiado, aunque tiene un humor negro, no me desagrada del todo.
-Bien, pues termina con el desayuno y vístete, no creo que sea sano que andes semidesnudo por el mundo. Yo iré a preparar lo necesario para salir. Tenemos unas cuantas horas para que conozcas un poco el mundo actual, lo mejor será regresar a la época antigua después de tu inyección, no sabemos cuántos días han pasado desde ayer que venimos aquí.
CONTINUARÁ
Les gustó? Jeje espero disfruten leyendo tanto como yo mientras escribo….el próximo capítulo se titula "Se abre el telón del mal"…. Cuídense mucho
