Buenas noches mis queridas lectoras! Gracias por sus reviews y el animo! Como bien saben estamos de vacaciones y esta semana saldré de viaje, quería subir el capítulo el miércoles pero la verdad me encantan sus reviews y no llevaré mi pc de viaje, así que como las quiero mucho de una vez lo subo para que no tengan que esperar hasta el viernes… Sin más preámbulos espero disfruten el capítulo…
Capítulo 6 Se abre el telón del mal.
Salieron de la casa cerca del mediodía, realmente ambos lucían despampanantes, Kagome llevaba un vestido corto en color rosa, sin mangas, que estaba ceñido a sus senos y terminaba con un poco de vuelo en corte "A", unas sandalias negras y lentes oscuros. Sesshomaru lucía unos jeans de mezclilla no muy de moda, (pero ¡por dios! estamos hablando del lord de las tierras del oeste, ¡al diablo la moda!) una camisa blanca abierta de los pectorales hacia arriba obviamente sin fajar, lentes oscuros, y tenis (qué por cierto habían encontrado entre la ropa que la gente dona al templo)
Quienes los veían en la calle murmuraban que seguro estaban grabando alguna telenovela o película, y es que cuando estaban juntos realmente irradiaban confianza y seguridad en sí mismos, parecían una pareja del espectáculo. El plan era que Sesshomaru pudiera conocer un poco el futuro. Francamente, él estaba impactado e hizo pasar una que otra vergüenza a Kagome, lo bueno es que Sesshomaru no es del todo expresivo y todas sus reacciones "vergonzosas" eran opacadas por su porte y elegancia, ¡claro!, humano, demonio o mitad bestia Sesshomaru era Sesshomaru y eso era algo que nadie iba a poder cambiar.
Sesshomaru POV
Aquí estoy, viendo cosas realmente impactantes, pero no puedo concentrar mi mente en los "inventos" humanos. Sólo puedo concentrar mi mente en la mujer que me acompaña, es tan ingenua, tan honesta, tan confiada y tan tonta, que no se da cuenta de la cantidad de humanos imbéciles que la observan. ¿Qué pasará si le pongo mi brazo en su cintura? Digo, es mi guardaespaldas y como su amo debo de protegerla ¿cierto? No, no, no, qué diablos le pasa a mi mente. Mejor será seguir viendo las cosas que ella me muestra tan feliz. Lo que más me ha sorprendido de todos los inventos humanos es el "celular" saca imágenes de cualquier cosa, además atrapa acciones que uno puede ver varias veces. Esta época de verdad es asombrosa me gustaría saber si aun hay demonios, es una lástima que estos sentidos humanos no sean capaces de nada. No sé qué haré sino encontramos a la Diosa de los espejismos, tenía que caer en el hechizo de una bruja loca, justo cuando todo iba bien. Para colmo el imbécil de Inuyasha ahora se siente dueño de mis tierras, ah pero que ni piense que le va a ser tan fácil hacerse con ellas. Puede que ahora yo sea un humano y puede que sea más débil que él, pero yo soy Lord Sesshomaru dueño y señor de las tierras del oeste y para que ese insignificante híbrido se quede con lo mío será necesario que me mate cien veces…
-Sesshomaru, ¿podrías soltarme?- dijo la humana, y es que yo estaba tan concentrado en mis problemas que no me di cuenta en qué momento la tomé de la cintura. Me sorprendí tanto que la solté de inmediato y di media vuelta hacía casa de la humana, cuando ella me tomó de la mano…¡Dios mío! ¿Qué fue eso? ¿Mi corazón late rápido? ¿Qué putas es esto?
-Lo siento humana, yo sólo quería…- ella se sonrojó, ingenua no pienses de más- Mira humana, ya vi que en esta época es normal ir por ahí casi sin ropa, pero tú no dejas mucho a la imaginación y haces que todos te vean…-No, jamás le reconoceré que quería protegerla de esos pervertidos, nunca
-Sesshomaru, ¡Abajoooo!- Esta humana sí que es ridícula, qué piensa que ese hechizo me va a qué, a ¿corregir? Me está confundiendo con el idiota de Inuyasha, no sé por qué pero el sólo concepto de esa idea hace que mi sangre hierva como nunca, ni yo mismo soy capaz de controlar lo que mi cuerpo está por hacer.
-Mira humana inútil que te quede claro que no soy el reemplazo de la porquería esa de híbrido, YO soy tu único dueño y espero que con esto no se te olvide nunca.- Me acerco a ella, la tomo por la cintura y antes de que habrá su gran boca, la beso. Dios mío, no sé por qué lo hice, pero nunca me arrepentiré, el sabor de ella es tan exquisito que sólo puedo pensar en probar un poco más, así que muerdo un poco su labio inferior para que en su intento de quejarse me permita probar su lengua, y sí, funcionó, definitivamente es muy fácil leer a esta mujer. No me cansaría de este sabor pero todo lo bueno termina rápido. Y así mi primer beso de verdad, ella lo terminó con un bofetón tamaño mujer youkai ofendida.
Kagome POV
¡Dios mío! ¿Cuándo llegamos a esto? ¿Por qué me beso? Nunca había sentido tantas cosas con un solo beso, tu sabor es simplemente delicioso. Casi podría jurar que nunca habrá unos labios más dulces que los tuyos, lo peor es que a pesar de que me besas por la fuerza, se siente muy dulce, muy seductor y muy ansiado tu beso. Pero aunque sea el mejor beso de toda mi vida no puedo perder por una reacción hormonal de mi cuerpo, por lo tanto, te planto una cachetada que lleva de fondo todas mis fuerzas.
Estás molesto, lo noto porque tu mirada dice "estúpida humana te voy a matar" pero no le doy importancia o al menos eso finjo, porque Lord o no, eres un pervertido y los pervertidos necesitan que una mujer con pantalones los pare en seco. Seguro estás acostumbrado a que las mujeres se te arrojen encima, pero yo no soy ese tipo de mujer, ¡ja! Qué ingenuo, sólo porque me atraigas no pienses que te voy a permitir propasarte conmigo, no señor. Rompo el silencio…
- No sé por qué hiciste eso Sesshomaru, puedo soportar muchas cosas, puedo soportar que odies a los humanos, que nos creas inferiores, que me trates como tu sirviente. Pero no puedo tolerar que me toques, ni que entres en mi vida como si yo fuera un juguete, mucho menos que me digas cosas como que seas mi dueño y me beses.-
-Humana Idiota, cómo te atreves.- Dice con…¿tristeza?
-Demonio pervertido, ¿cómo te atreves tú? Qué piensas "Lord Sesshomaru" Que porque todas las mujeres se te arrojan encima ¿yo también lo hare? Pues no, podrás ser muy sexy, podrás tener un hermoso cuerpo y un humor muy extraño que no me desagrada, podrás ser un taiyoukai y el hijo legítimo de Inu no Taisho, pero no por esas cualidades te voy a permitir que me beses así cómo así. Un beso sin amor mejor es ahorrártelo.
-Humana, eres más idiota de lo que yo pensé, me largo.
¿Por qué? Por qué me sentí tan mal con eso último, qué escondía su última frase. ¿Por qué mi pecho duele? Tan sólo es Sesshomaru, no tendría por qué sentirme tan mal, pero lo conozco un poco y creo que sus ojos me quieren ocultar algo muy importante. Debo de hacer algo, no se puede ir así cómo así.
-¡Sesshomaru! Espera.- Lo tomé de su brazo y lo jalé hasta llegar a una heladería, no quería que termináramos mal y esa vocecita dentro de mi alma me decía que debía disculparme con él por haberlo golpeado. Esto es tan controversial, pero esa cara que trae no me gusta nada…él, se ve muy triste y por alguna razón eso no me gusta, a pesar de que lo llevo por la fuerza ni siquiera pone resistencia, me preocupa, estúpido orgulloso desconsiderado, así que pongo mi mano en donde lo golpeé anteriormente y me acerco, él parece desconcertado, retiro mi mano y en su lugar pongo mis labios…
-Lo siento, Sesshomaru.- Mi corazón late fuerte, pero la gran sorpresa que reflejan sus ojos, me hace sentir que mi corazón saldrá de mi pecho en cualquier momento, a lo mejor sí soy una humana atrevida y estúpida. Cómo fui capaz de besar su mejilla cuando yo misma le dije pervertido y de todo por besarme. ¿¡Qué es esto!?
En la época antigua…
-¡Kikyo! Gracias al cielo, pensé que el viejo Myoga me estaba engañando cuando me dijo que había una posibilidad de revivirte. –Dijo un Inuyasha sumamente emocionado.
-Inuyasha, eres estúpido o qué, ¿por qué diablos me trajiste de nuevo? No te ha parecido suficiente todo lo que hemos sufrido. –Dijo Kikyo fuera de sí.
-Calma Kikyo, ahora soy dueño de las tierras del oeste, además Kagome ya no está dentro de mi vida y tampoco está Naraku de por medio. Pudimos vencer a ese bastardo en la última pelea.- Inuyasha estaba feliz, sí, esa era la mejor palabra para describirlo. Estaba tan feliz que no tomaba en cuenta que Kikyo apenas iba reviviendo después de su largo sueño.
-Inuyasha, ¿no te das cuenta? Mi ciclo en esta vida pereció el día en que morí, yo ya no soy una existencia pura. Puede que seas libre de mi reencarnación, puede que ya no esté Naraku, pero mi lazo con este mundo ya no es algo natural. –Kikyo estaba fuera de sí, aun no comprendía el porqué de que Inuyasha la reviviera y probablemente si lo descubría no le iba a gustar nada.
-¿Por qué? ¿Por qué Kikyo, no ves que tienes un cuerpo de carne y hueso? ¿No ves que tienes poder? ¿No ves cuánto te amo?- Inuyasha parecía que se estaba desmoronando, se quería aferrar a ella, él necesitaba de alguien que guiara su vida, necesitaba de una compañera y no podía ser cualquiera claramente se estipulaba que si quería convertirse en dueño de las tierras del oeste tenía que desposarse con un alma del más allá. Así que tenía que ser su querida Kikyo, ella lo iba a ayudar a salir adelante con todos sus planes y pasara lo que pasara no iba a perder la oportunidad de quedarse con todo lo de su hermano. Todavía no se daba cuenta del error tan grande que había cometido no sólo por botar a Kagome sino porque el haber revivido a Kikyo era algo muy delicado.- Sólo quédate conmigo hasta que sea oficialmente el Lord del Oeste, Kagome me juró que traería de vuelta al imbécil de Sesshomaru, y yo no quiero cederle MIS tierras ni a él ni a nadie. Ya fue suficiente de que todos se burlen de mí, yo también soy hijo del gran Inu no Taisho. No soy un bastardo, mi padre murió protegiendo a MI madre y si estuviera con vida me hubiera legado a MÍ sus tierras y no al imbécil creído de mi medio hermano.
-Inuyasha, esto no está a discusión- dijo muy seria Kikyo.- Lo peor es que no veo nada anormal en ti, nada ni nadie te está controlando ¿Acaso siempre has sido así? Porque de ser así, eres un actor profesional, jamás me imaginé tanta codicia y envidia saliendo de ti. ¿Por unas tierras vas a corromper tu alma?- Kikyo no podía descifrar a qué estaba jugando el mitad bestia.
-Por dios Kikyo, yo soy quien soy, sólo ya me cansé, me cansé de jugar al buen híbrido que cuida humanos de porquería, me cansé de jugar a ser el guardaespaldas de la inútil de Kagome que ni siquiera fue capaz de satisfacerme en cuestión de cama, me cansé de vivir en esa pocilga, ¡Ya no soporto ser un mediocre! Kikyo, quiero que juntos rompamos todos los esquemas, que gobernemos cómodamente las tierras del oeste, nadie se atreverá a enfrentarnos.
-Y dime, ¿yo qué gano? Porque suponiendo que yo acceda a tus caprichos, no pienso revolcarme en el lodo sólo porque a ti te dieron ganas de ser "el exitoso Lord de las tierras de Oeste", además quiero saber por qué me reviviste, suponiendo que lo que dices de que Kagome no se dejó comer por ti, podrías tener a cualquier otra mujer y no sólo una sino que varias…
-¡No! Tienes que ser tú. Porque yo te amo Kikyo, por ti soy capaz de cualquier cosa.- "Claro por ti y por lo que me depara el futuro soy capaz de mentirte a ti y a cualquiera…Tan ingenua Kikyo, apenas me quede con todo podré botarte a ti también y gozar, gozar de mujeres y lujos, sin ataduras a una falsa moral."
-Bien, entonces mata a Kagome, quiero que la desgarres frente a mí.- Sí, esa era Kikyo, una mujer celosa de la pureza de Kagome, celosa del poder de Kagome, de su belleza y de su alegría. Si Inuyasha había decidido dejar salir lo que realmente pensaba y sentía, ella seguiría su ejemplo y también dejaría salir su verdadero sentir. Ya no tenía nada que perder al menos quería ser libre sin ningún pendiente por el tiempo que le diera el destino, ella sabía que no era sino una pieza en el ajedrez del destino pero valía la pena romper las prohibiciones y cadenas que delimitan la sociedad y la moral para lo correcto. Valía la pena que su deseo más oculto se cumpliera y si el precio era su alma ella la iba a dar, sólo pedía la satisfacción de ver hundida y humillada a su reencarnación. – Eso es lo que te pido Inuyasha, si tú quieres que yo te siga y te sea fiel, tienes que darme la cabeza de Kagome a cambio.
-Bien Kikyo, si eso es lo que pides es un precio bajo para lo que en realidad mereces. - Con esa última frase se fundió en un beso muy pasional con la recién llegada, Kikyo. Lastimosamente ni Sesshomaru, ni Kagome o incluso ni Inuyasha, ni Kikyo, sabían lo que el destino les tenía preparado. Podría no ser justo, podría ser doloroso, podría ser increíble, pero iba a ser lo que tenía que ser…
Continuará
¿Intenso? Para mí lo fue, jeje esperemos que todo salga bien No me maten! El viernes sin falta les subo el Capítulo 7 Negaciones, Secuestro… se les quiere a todas y todos espero sus opiniones… también se aceptan críticas ;)
